Varices y Homeopatía: que son, causas, síntomas, diagnóstico y cuidado

Llegado el verano todos los medios de comunicación, redes sociales, blogs y demás medios de interacción social inundan la red con múltiples consejos preventivos contra el golpe de calor, las otitis, las medusas, las picaduras de insectos y todos los innumerables inconvenientes que nos pueden surgir en los desplazamientos estivales.

Siempre me ha llamado la atención el que no se haga referencia a un problema de salud que empeora claramente con el calor y la exposición al sol. Las varices. Exponemos las piernas al sol directo en muchas ocasiones sin ningún tipo de protección lo que facilita el deterioro.

Los médicos hablamos de varices cuando nos referimos a las venas superficiales dilatadas en los miembros inferiores, con pocos o ningunos síntomas del tipo de sensación de plenitud, presión, dolor o aumento de la sensibilidad en las piernas y pueden estar asociadas  a una insuficiencia venosa crónica que ya afecta a toda la circulación venosa de los miembros inferiores.

Los medicamentos homeopáticos pueden resultar muy útiles para tratar este problema y sus eventuales complicaciones.

Causas de las varices. A qué se deben.

Imaginemos un tubo de cristal lleno de agua. La presión de la columna de agua va a ser siempre mayor en la parte más baja del tubo. Lo mismo ocurre con las venas (vasos sanguíneos que llevan la sangre al corazón) de los miembros inferiores.

Para evitar que esas venas se dilaten en su parte más baja, disponen de unas válvulas que compartimentan el peso de la columna de sangre que por ellas discurre con el fin de aliviar la presión en las zonas más bajas y así evitar que se dilaten.

Aunque la causa de las varices suele ser desconocida y en la mayoría de los pacientes no se detectan factores de riesgo evidentes, hay una serie de motivos que nos pueden llevar a una insuficiencia venosa crónica más o menos extensa.

Unas veces son secundarias a una insuficiencia de las válvulas con lo que no cumplen su cometido de repartir el peso de la columna de sangre. Esa insuficiencia puede ser debida a traumatismos o infecciones en las venas. En otras ocasiones una debilidad de la estructura de la pared venosa puede ser la causa.

Es evidente que las varices venosas son frecuentes en algunas familias, lo que sugiere un componente genético.

Las várices venosas son más comunes en las mujeres porque los estrógenos afectan a la estructura venosa y porque el embarazo aumenta las presiones venosas en la pelvis y las piernas.

Qué signos y síntomas producen las varices

Las varices venosas aunque no siempre son visibles exteriormente pueden ser tensas y palparse en la fase inicial de la enfermedad. Más adelante pueden aumentar de tamaño en forma progresiva, sobresalir y resultar más evidentes.

Es frecuente que produzcan también una sensación de plenitud, cansancio, presión y dolor superficial o sensibilidad. Todos los síntomas, como es lógico, se aprecian más cuando el paciente se encuentra de pie largo rato.

Cuando las varices forman parte de un cuadro de insuficiencia venosa crónica pueden aparecer dermatitis en forma de eczemas, pigmentación o endurecimiento. También pueden aparecer úlceras después de un pequeño golpe en la zona afectada y en general son pequeñas, superficiales, dolorosas y tardan en curar.

En ocasiones las varices venosas pueden sufrir trombos, las llamadas tromboflebitis, que producen dolor, enrojecimiento e inflamación de la zona. 

Cómo diagnostican los médicos las varices

En la mayoría de ocasiones, la simple observación y palpación en el curso de la exploración física son suficientes. Para un estudio más completo y aunque no se realiza de forma sistemática, se utiliza la ecografía doppler que suministra información precisa sobre el estado circulatorio venoso de esa pierna.

Cómo cuidar la circulación venosa

Tanto las varices como la insuficiencia venosa crónica pueden verse beneficiadas de una serie de cuidados higiénico-posturales a la hora de intentar aliviar los síntomas, mejorar el aspecto de la pierna y en algunos pacientes junto con el tratamiento medicamentoso,  prevenir las complicaciones.  

Hay una serie de medidas que pueden mejorar mucho los síntomas especialmente cuando estos son leves:

  • No cruzar las piernas.
  • Evitar tomar el sol directamente en pies y piernas.
  • No exponer las piernas a fuentes de calor como estufas, braseros, etcétera.
  • Evitar las prendas ajustadas a cualquier nivel de los miembros inferiores (medias, pantalones ajustados, etc.).
  • Procurar tener las piernas levantadas al menos media hora al día, teniendo cuidado de situarlas por encima de la altura de la pelvis.
  • Terminar la ducha alternando agua fría y caliente en la zona de las piernas.
  • Poner un taco de 8-10 cm bajo las patas de los pies de la cama para elevarlas y favorecer el retorno venoso mientras descansamos.
  • Evitar permanecer mucho tiempo de pie o sentado. Se recomienda realizar una pequeña caminata para activar la circulación.
  • Moderar el consumo de sal, grasas, café o té, alcohol y tabaco.
  • Flexionar piernas y tobillos frecuentemente cuando se tiene trabajo sedentario.

Sin llegar todavía a tomar fármacos, otros tratamientos pueden ser útiles en función de la situación de cada caso:

  • El tratamiento más simple sería el utilizar medias de compresión creciente de arriba hacia abajo del miembro inferior. Este tratamiento intenta suplir de alguna manera la función de las válvulas venosas. La tolerancia de las medias es muy variable según cada persona y estación del año.
  • A veces, terapia mínimamente invasiva (por ejemplo la escleroterapia) o la cirugía.

La escleroterapia y la cirugía se usan para prevenir la recidiva de la trombosis varicosa y los cambios en la piel y, con frecuencia, también debido a razones estéticas.

La escleroterapia utiliza un agente irritante para inducir una reacción que fibrosa y ocluye la vena; no obstante, muchas várices venosas pueden recanalizarse.

La cirugía consiste en la ligadura o la sección de la vena safena mayor y a veces la menor.

Estos procedimientos permiten un alivio adecuado de los síntomas a corto plazo, pero su eficacia a largo plazo es escasa (es decir, los pacientes suelen presentar recidivas de las várices venosas).

La inducción de una fibrosis térmica con el uso de láser o radiofrecuencia es otra herramienta mínimamente invasiva para el tratamiento de las venas varicosas que permite tratar  zonas concretas.

Independientemente del tratamiento, aparecen nuevas várices venosas y en ocasiones la terapia debe repetirse por un tiempo indeterminado.

Qué medicamentos convencionales se utilizan para tratar la insuficiencia venosa

Sin que se pretenda curar la insuficiencia venosa ya que se trata de una enfermedad crónica, si podemos mejorar la sintomatología y tonificar en lo posible la pared venosa.

Los medicamentos que contienen estos principios activos no están financiados por la sanidad pública española. Hablamos de los siguientes principios activos:

  • Escina.
  • Extracto de centella asiática.
  • Extracto de Ginkgo Biloba.
  • Flavonoides.
  • Extracto de castaño de indias.
  • Troxerutina.
  • Diosmina

Medicamentos homeopáticos para tratar la insuficiencia venosa

Los medicamentos homeopáticos permiten tratar de manera eficaz, segura y compatible con la toma de medicamentos convencionales o el embarazo, los problemas de insuficiencia venosa crónica y sus complicaciones de dermatitis, úlceras, tromboflebitis, etc.

AESCULUS HIPOCASTANUM, ARNICA MONTANA, CALCAREA FLUORICA, FLUORICUM ACIDUM, HAMAMELIS VIRGINIANA, LACHESIS MUTUS, PULSATILLA o VIPERA REDII son algunos de los medicamentos más frecuentemente utilizados.

Para sumar las distintas acciones beneficiosas sobre la circulación venosa y las venas de los medicamentos homeopáticos, podemos recurrir a un medicamento llamado HAMAMELIS COMPUESTO que reúne los principales medicamentos utilizados en el tratamiento de la insuficiencia venosa de manera eficaz.

El uso de tratamiento medicamentoso ya sea convencional u homeopático, no excluye el que adoptemos unos hábitos higiénicos que ayudaran a conllevar mucho mejor las molestias. Tengamos siempre presente que si tenemos problemas de circulación venosa, no debemos exponer las piernas al sol directo por períodos prolongados, especialmente en verano, ya que el calor no beneficia en nada nuestro padecimiento.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

8 Comentarios

Comentar
  • Gracias, Jorge, por esa dedicación constante al bienestar, la salud y el crecimiento completo de los seres humanos, mediante la homeopatía.
    Es genial leer algo que ya experimentamos en vivo y en directo. He observado, cuando voy a la farmacia a buscar homeopatía, que cada vez hay más gente haciendo cola para pedirla en el mostrador. Las amigas farmacéuticas también me comentan que al parecer la pandemia tiene mucho que ver con este repunte de conciencias en marcha. La vida da estas sorpresas, demostrando que ‘no hay mal que por bien no venga’.
    Un gran abrazo, maestro!

    • Muchas gracias Vivian. Tu comentario nos anima a seguir difundiendo algo en lo que como médicos creemos extraordinariamente útil. Los medicamentos homeopáticos.

      Recibe un cordial saludo.

    • Buenos días María.

      La efectividad de la homeopatía, como la de cualquier otro método terapéutico se demuestra con hechos. Si no se utiliza es imposible constatarlos y los comentarios negativos son puramente subjetivos.

      Nos alegra mucho que hayas objetivado su eficacia.

      Recibe un cordial saludo de todos nosotros

  • Buenos días, Dr Manresa me encanta Heber encontrado este blog fui alumna suya hace muchos años en la universidad de Murcia, ahora estoy jubilada y sigo ejerciendo ocasiónalmente, y yo uso la homeopatía en mi persona y estoy muy contenta con los resultados.

    • Buenos días María Rose.

      Me alegro mucho de que tus expectativas hacia la homeopatía como método terapéutico se hayan visto confirmadas en la práctica diaria y en ti misma. Somos muchos los que lo hemos comprobado.

      Recibe un cordial saludo de nuestra parte.

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