Una historia diferente sobre la aspirina, la homeopatía y la sangre

Última modificación: 26-08-2019 10:59:21

Presentación (Dr. Gualberto Díaz)

La historia de la aspirina comienza ya en la antigüedad, cuando la infusión de la corteza de sauce se usaba para aliviar el dolor, aunque el mecanismo de acción (acción sobre las prostaglandinas) no se conoció hasta 1971. En el siglo XIX (1895), los químicos aprendieron a sintetizar químicamente su forma más eficaz y menos irritante, el ácido acetil-salicílico (AAS). Por cierto, en aquella época el AAS tenía fama de debilitar el corazón, seguramente por las dosis utilizadas.

No deja de ser “homeopático” que, después de la mala fama de la aspirina para el corazón, acabara utilizándose precisamente para algunos problemas de corazón que es su uso más popular hoy en día. En concreto, la aspirina aumenta el riesgo de sangrado tal como observó un médico americano que recomendaba aspirina a sus pacientes tras operarles de anginas (amigdalectomía). Se le ocurrió que ese aumento de sangrado podía compensar la situación inversa, el exceso de coagulación que deterioraba el corazón de muchas personas. Para el que se le ocurra vincular el que al problema de las amígdalas se le llame anginas, y también al dolor del corazón por falta de riego sanguíneo, que no siga por ese camino: es porque en ambos casos se produce una “estrechez” o “angor”. A todos los médicos nos enseñan que ese efecto se produce por una inhibición irreversible de la enzima COX1 de las plaquetas, que conlleva una reducción de TxA2; nunca se nos explica que también inhibe el enzima en el endotelio, porque esto sí es reversible y por tanto la síntesis de PGI2 es normal. Sin embargo, deberían contárnoslo porque la alteración en el equilibrio entre estas dos sustancias es crucial en su efecto final.

A mediados de los 80, sin embargo, un equipo de investigadores comenzó a trabajar en la Universidad de Burdeos sobre una hipótesis sorprendente: que las dosis ultra-bajas tuvieran un efecto paradójico protrombótico, es decir aumentar la formación de trombos (coágulos) en lugar de reducirlos. Tras más de 20 años y 22 publicaciones, teniendo en cuenta sólo los trabajos del Profesor Doutremepuich en el Laboratorio de Hematología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Bordeaux (Francia), y tras resultados positivos y reproducidos que han superado el corte de revistas convencionales especializadas, echamos de menos que la repercusión académica y clínica no haya sido mayor. Los estudios hablan de diferentes tipos de inhibición, ratones transgénicos, modelos de hipertensión portal y cirrosis… suena complicado? Quizás faltaba una revisión de todos los trabajos, que los ordenara y les diera sentido, y es exactamente lo que ha hecho el equipo de la Universidad de Burdeos en un artículo publicado recientemente  (Eizayaga FX, Belon P, Desplat V, Aguejouf O, Doutremepuich C. Effects of Ultra-Low-Dose Aspirin in Thrombosis and Haemorrhage. Homeopathy. 2019 Aug;108(3):158-168. doi: 10.1055/s-0038-1677495), cuyo autor principal es el Dr. Francisco Eizayaga. El Dr. Eizayaga ha tenido la amabilidad de detallar para este blog los mensajes más importantes.

Aportación de la homeopatía al papel de la aspirina en la hemostasia (Dr. Francisco Eizayaga)

Hemos realizado un análisis de las 22 publicaciones de la Universidad de Burdeos sobre los efectos de las diluciones dinamizadas de Aspirina (en particular 15CH aunque también otras) sobre la trombosis y la hemorragia. En general, se trata de experimentos realizados en modelos de animales como ratas y ratones.

Lo más importante es que:

  1. Las diluciones de Aspirina 15 CH tienen un efecto protrombótico (es decir que aumentan la coagulación y la agregación de las plaquetas), que es lo opuesto a la acción de la aspirina en las dosis utilizadas habitualmente como fármaco convencional.
  2. Conocemos el mecanismo de acción: inhibición de la Ciclooxigenasa 2 (COX2), a diferencia de la aspirina convencional que inhibe la COX1. Se ha comprobado porque al usar otros fármacos que inhiben las COX, o al administrarlo a ratones que carecen de COX1 o de COX2, el efecto de la “aspirina homeopática” cambia.

Como es lógico, se han realizado experimentos para conocer con mayor detalle los efectos demostrados, por ejemplo:

  • Se realizó una curva de dosis-respuesta ampliada, desde las dosis más altas de 100 mg/kg hasta las más bajas de 30CH, confirmando este efecto paradójico o inverso, favorecido por la inhibición de COX1 y similar al observado con inhibición de COX2.
  • La aspirina tiene un “efecto rebote”, de modo al cabo de una semana de abandonarla su efecto es protrombótico en lugar de antitrombótico. Esto ha sido comprobado en muchos estudios clínicos. En concreto, en el modelo de Burdeos, la inyección de una única dosis alta de aspirina (100 mg/kg) produjo en las ratas un efecto antitrombótico a las 48 horas y un efecto protrombótico importante entre los días 8 y 10 posteriores a la inyección. Ese mismo efecto protrombótico se obtiene tan sólo una hora después de inyectar aspirina 15CH, lo que sugiere que los problemas de trombosis que se observan días después de dejar de tomar la aspirina podrían estar relacionados con los efectos protrombóticos de la aspirina 15CH. Todo un hallazgo que tiene repercusiones importantes en la manera de usar la aspirina convencional, y que puede encontrar explicación gracias a la homeopatía.
  • En ratas con hipertensión portal, que tienen alterada la trombosis y por tanto más riesgo de sufrir hemorragias (igual que les pasa a las personas), se comprobó que una dosis de aspirina 15 CH tiende a normalizar la hemorragia alterada y la trombosis. Estos resultados fueron comprobados con 2 modelos experimentales distintos, uno de hipertensión portal y otro de cirrosis hepática. Es interesante hacer notar que el mecanismo por el que la hipertensión portal produce hemorragias es diferente del de la aspirina convencional… ¡y la aspirina homeopática puede compensar cada uno de ellos!
  • Un estudio que incluyó inhibidores selectivos de la COX mostró que el efecto benéfico de la Aspirina 15 CH actúa por la vía de la COX 2 del endotelio (la pared del vaso sanguíneo) e inhibiendo el incremento de Prostaciclina (PGI2) que observamos en el modelo experimental de hipertensión portal.

En conclusión, una serie de experimentos realizados en la Universidad, publicados en revistas de prestigio y repetidos en varias ocasiones y con varios diseños diferentes:

  1. Confirman un efecto opuesto del medicamento homeopático de aspirina respecto a la aspirina convencional.
  2. Describen el mecanismo de acción que interviene en este efecto.
  3. Explican el origen de los problemas trombóticos observados tras retirar el tratamiento con aspirina en dosis habituales.
  4. Aportan aval experimental al “principio de similitud” de la homeopatía al ser capaz de corregir trastornos diferentes, pero con síntomas similares (hemorragias por aspirina y hemorragias por hipertensión portal): una única dosis de aspirina 15 CH tiende a normalizar esta alteración.
  5. Sugieren un potencial interesantísimo para el uso de aspirina 15CH en los pacientes con alteraciones de la hemostasia primaria (“coagulación”) y tendencia al sangrado.

Ahora, la pregunta que no podemos evitar hacernos es:

¿Cuándo la comunidad médico-científica y los sistemas de salud pondrán los medios para convertir este potencial en una realidad que ayude a cientos de millones de pacientes? Siempre se piden pruebas científicas y la homeopatía ya ha hecho sus deberes. Ahora la pelota está en su campo y deberíamos exigir que se ponga en juego.

Sobre el Autor

Francisco Xavier Eizayaga
Francisco Xavier Eizayaga

A modo de biografía, mi padre fue médico homeópata por más de 50 años. Con 2 de mis hermanos, médicos, integramos un consultorio de homeopatía en Buenos Aires, Argentina.
En 1984 me recibí de médico en la Universidad del Salvador y posteriormente realicé la especialidad de Clínica Médica en el Hospital Pirovano de la Ciudad de Buenos Aires. Simultáneamente estudié Homeopatía en la Asociación Médica Homeopática Argentina donde fui Docente. Desde 2003 soy docente de los cursos de Homeopatía que dicta el Departamento de Homeopatía de la Universidad Maimónides, del cual soy uno de los fundadores y director. Desde 2003 a 2010 realicé trabajos de investigación en diluciones homeopáticas de aspirina en la Universidad de Burdeos, bajo la Dirección del Dr. C: Doutremepuich y en un grupo con el Dr. Philippe Belon. Posteriormente realicé un doctorado en Medicina en la Universidad Maimonides, siendo la primera tesis doctoral realizada con un tema experimental en Homeopatía de la Argentina. Durante casi una década fui docente invitado por el Southwest College of Naturopathic Medicine de Tempe, Arizona. Actualmente soy Profesor Adjunto Emérito de la Cátedra de Medicinas Alternativas de la Universidad del Salvador.
He publicado varios trabajos en diferentes Journals científicos sobre fisiopatología hepática y sobre diluciones Homeopáticas, además de un libro publicado en Méjico: La toma del caso, escencia de la clínica homeopática de editorial Propulsora de Homeopatía de Méjico. Participé, además, como co-autor del libro Chronic Liver Disease: From Molecular Biology to Therapy de Nova Science Publishers de Nueva York. Actual Deputy-Editor del International Journal of High Dilution Research.

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Actualizado el 11-10-2019 11:26:33 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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