¿Cómo tratar las pesadillas en los niños con homeopatía?

Última modificación: 26-09-2019 12:31:58

Por experiencia sé que los trastornos del sueño en pediatría y en el adulto son motivo frecuente de consulta médica. Uno de ellos en concreto, las pesadillas en el niño, inquietan a los padres y encuentran pocas soluciones prácticas y rápidas en medicina. Como pediatra homeópata de muchos años me gustaría poner en valor una posibilidad terapéutica eficaz, segura y, sobre todo, muy personalizada, los medicamentos homeopáticos.

Me pongo en el lugar de los padres que acceden a leer este post, y tengo claro que lo que buscan son respuestas ante un problema que se les presenta con frecuencia en casa, y para el que no han encontrado mejor solución que dejar que pase el tiempo.

Parece útil por tanto responder a éstas dos preguntas:

¿Por qué le pasa eso a mi hijo? A su padre le pasaba,  ¿se hereda?

¿Por qué los medicamentos homeopáticos habrían de ayudarlo en este problema?

Veamos entonces

¿Por qué le pasa esto a mi hijo? 

De una manera simple, podemos dividir el sueño en dos grandes fases: sueño no REM y sueño REM.

El sueño REM se denomina así por los movimientos que realizan los ojos en esta fase (“Rapid Eye Movements”, movimientos oculares rápidos). Esta fase sirve, sobre todo, para consolidar la memoria, retener u olvidar información. Es el momento en el que aparecen los sueños, así como las pesadillas.

El sueño no REM es el momento del sueño que el cuerpo utiliza para descansar físicamente.

Estas fases REM y no REM se alternan durante la noche de manera que una persona adulta que duerma 8 horas realiza 5-6 ciclos de alternancia.

Las pesadillas, al igual que los terrores nocturnos, se denominan en medicina parasomnias, y son aquellos trastornos del sueño caracterizados por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus distintas fases o a los momentos de transición sueño-vigilia.

Las PESADILLAS, son la manifestación inconsciente durante el sueño de sentimientos de inseguridad, ansiedades, miedos o preocupaciones. Son sueños vívidos que producen sensación de miedo y hacen que el niño se despierte asustado por la noche, recordando lo sucedido.  Generalmente, lo despiertan desde sueño REM, por lo que son más frecuentes en la 2ª mitad del sueño nocturno.

Los niños pueden comenzar a tener pesadillas entre los 3 y los 6 años, y suelen disminuir luego de los 10 años. Las mujeres adolescentes y adultas jóvenes parecen tener pesadillas con mayor frecuencia que los hombres. Algunas personas las tienen en la edad adulta  o durante toda la vida.

Según un estudio con 390 pares de mellizos y gemelos, el equipo del doctor Bich Hong Nguyen, del Centro de Desórdenes del Sueño del Hospital Sacre-Coeur de Montreal en Canadá, indicó que hay un efecto sustancial de los factores genéticos en las pesadillas, sin que por eso haya que minusvalorar los valores ambientales. Los gemelos tienen conformaciones genéticas casi idénticas, mientras que los mellizos, no. Se desconoce la causa exacta de las pesadillas aunque se sabe que son más frecuentes cuando hay antecedentes en la familia.

Si son repetidas, pueden ser un signo de apnea del sueño o manifestación de un trastorno por estrés postraumático, que puede ocurrir después de haber visto o experimentado un acontecimiento traumático que implicó una amenaza de muerte o lesión.

No hay motivos para preocuparse por las pesadillas ocasionales, pero sí que pueden ser objeto de asesoramiento o intervención psicológica por los efectos secundarios que pueden producir en algunos niños, tales como miedo a meterse en la cama, a conciliar el sueño solo, irritabilidad, ansiedad, somnolencia o cansancio físico diurnos, etcétera.

Me gustaría comentar otra situación que puede producirse en algunos niñ@s (más frecuente en niños) durante el sueño y que también alarma a los padres, los TERRORES NOCTURNOS , menos frecuentes que las pesadillas y que se presentan como un despertar brusco que suele ocurrir en el primer tercio del sueño, acompañado de grito y síntomas tales como:

  • Sudoración, pulso acelerado, cara roja, pupilas dilatadas.
  • Alteraciones de la conducta del tipo de impresión de miedo intenso, mirada fija, ojos muy abiertos, dar patadas y pegar, ser difícil de consolar, salir de la cama, conducta agresiva….

Algunos autores defienden un componente hereditario en los terrores nocturnos.

Veamos las diferencias entre las pesadillas y los terrores nocturnos

Orientaciones para superar pesadillas

Fija una rutina regular y relajante para antes de acostarle Orientaciones para superar pesadillas

Ofrece tranquilidad. Los padres deben saber tranquilizar a los niños tras el episodio. No abrumarlo con demasiadas explicaciones de entrada (por ejemplo, intentar demostrarle que los monstruos sólo existen en su imaginación).

Es importante que se acuda al dormitorio del hijo y le escuchen pero sin entrar en demasiado detalles acerca del contenido del sueño, sin mostrarse excesivamente preocupado o ansioso por lo que ha sucedido

Hablar sobre el sueño. Pedirle a tu hijo a la mañana siguiente que describa la pesadilla resulta muy útil. ¿Qué sucedió? ¿Quién estaba en el sueño? ¿Por qué te causaba miedo? Después hay que recordarle que las pesadillas no son reales y alentarlo a que imagine un  final feliz para la pesadilla, a hacer un dibujo de la pesadilla, a «hablarles» a los personajes en la pesadilla o a escribir sobre la pesadilla en un diario. A veces, un poco de creatividad puede ser de ayuda.

Controla el estrés. Si el estrés o la ansiedad son un problema, habla al respecto. Un profesional de salud mental puede ser de ayuda, si es necesario.

Proporciónale medidas que le den seguridad: dormir con su mascota, peluche o manta favoritos, una pequeña luz en su dormitorio, dejar abierta la puerta de su habitación (también la tuya).

Las nuevas tecnologías no favorecen para nada la conciliación del sueño y favorecen los despertares con o sin pesadillas. Una televisión en la habitación del niño es un error, el niño jugando o chateando en su cama con el móvil o la consola a las 11-12 de la noche también lo es. Controlemos estos factores que lo que provocan es excitación.

horas-sueño-necesarias 

No tomemos estas cifras al pie de la letra, pero sí como referencia para contrastarlas con las horas que duermen nuestros hijos. Intentemos que el descanso se inicie en un horario razonable, que sea suficiente en duración y sin factores desfavorables que pueden alterarlo.

¿Por qué los medicamentos homeopáticos habrían de ayudarle con este problema?

La indicación terapéutica de un medicamento homeopático está basada en la relación existente en algunas sustancias entre su capacidad toxicológica y su capacidad terapéutica.

Así, en algunas sustancias vemos que, entre los síntomas propios de su toxicología, se presentan fenómenos similares a las pesadillas, terrores nocturnos, delirios, alucinaciones, etc. Por tanto, podremos utilizar estas mismas sustancias diluyéndolas en cantidades muy pequeñas, hasta estar prácticamente libres de efectos secundarios.

Se trata de medicamentos seguros, eficaces, compatibles con otros tratamientos y que nos permiten repetir la toma de madrugada si se precisa.

Veamos algunos ejemplos:

  • Kalium bromatum. Es un buen remedio para tratar los terrores nocturnos. El niño puede presentar rechinar de dientes, gritar y moverse durante el sueño. Le cuesta despertar durante la pesadilla y muchas veces, a la mañana siguiente no recuerda apenas nada. Resulta muy característico el movimiento de manos y dedos como si estuviera tocando el piano.
  • Hyosciamus niger. El niño está nervioso e irritable, tiene pesadillas, se mueve, habla, se ríe y murmura durante el sueño. También pueden rechinar los dientes durmiendo. En ocasiones, coincide con una etapa en la que el niño está inquieto, hace cosas para llamar la atención, y se muestra celoso.
  • Stramonium. El niño es sumamente temeroso al agua, a los perros, a ser lastimado, a la oscuridad, a quedarse solo de noche; se asusta con mucha facilidad. Los niños tienen terrores nocturnos. Es uno de los principales medicamentos en pacientes con sueño inquieto, sonambulismo o pesadillas y que, al despertarse están aterrorizados, gritan, no reconocen a nadie y se aferran al que está más cerca. 
  • Phosphorus. Los cuadros de pesadillas o sonambulismo son generalmente consecuencia de un susto en un niñ@ hipersensible y sumamente temeroso (a las enfermedades, a morir, a las tormentas, a estar solo, etcétera) que se despierta sobresaltado y buscando compañía y consuelo. 
  • Aconitum. El cuadro de pesadilla tiene fundamentalmente dos factores desencadenantes. Uno es un susto, presentándose muy ansios@, con gran inquietud, temor a la muerte, a la oscuridad, pudiendo llegar a estar irritable y violent@.
  • Coffea cruda. El niño presenta una hiperexcitabilidad mental, le aparecen muchas ideas, presenta una gran actividad física y psíquica tanto a la hora de irse a dormir como por la mañana. Resulta muy interesante en aquellos niños que se despiertan demasiado temprano con deseos de jugar.
  • Chamomilla. Se trata de un niñ@ irritable, colérico, caprichoso, no quiere ni que le hablen ni que lo toquen, pide un objeto y cuando lo tiene lo tira y pide otro, cuando tiene la rabieta no atiende a razones y lo único que lo calma es que lo cojan en brazos o lo paseen. Puede llegar a darse cabezazos contra la pared, no tolera que le lleven la contraria.
  • Gelsemium.  Muy útil cuando al niño le cuesta dormir o tiene pesadillas porque presenta cierta ansiedad a consecuencia de un acontecimiento futuro (noche de los reyes magos, víspera de una fiesta o excursión, examen, actuación en público, etc.), temor a no saber responder, quedarse en blanco, temblor de manos. A veces, el niño tiene necesidad de ir a orinar o defecar a menudo por el estado nervioso.
  • Belladona.  Tiene sueños agitados que le provocan mucho miedo, terroríficos, pesadillas, de caídas, de ladrones y asesinos. Habla, grita, se queja y canta en sueños. Cuando delira destaca la violencia.
  • Silicea. En general, son niños tímidos, inseguros, sumamente temerosos, que se sobresaltan con mucha facilidad. Tienen muy baja autoestima y son muy meticulosos. Durante el sueño hablan, lloran, ríen y los cuadros de sonambulismo o pesadillas se presentan especialmente en luna llena y luna nueva.

Este es un ejemplo de las múltiples posibilidades que los medicamentos homeopáticos tienen en el tratamiento de las parasomnias. La personalidad y comportamiento del niño, la presencia de estrés o ansiedad, sus padecimientos actuales y pasados, y sobre todo la forma en que discurren los episodios de pesadillas serán de gran utilidad al médico homeópata para plantearos un tratamiento que mitigue o haga desaparecer los episodios.

En ocasiones, el tratamiento debe ir acompañado de asesoramiento psicológico o terapia con un profesional de salud mental, sobre todo, en caso de estrés postraumático, en el cual y casi exclusivamente en él, podría estar indicado el uso de fármacos convencionales.

Yendo al médico homeópata

Abordar en clínica las alteraciones del sueño, tanto en el niño como en el adulto, y como ocurre en el caso de las emociones, requiere de una información muy completa que excede las consultas a este blog y que deben realizarse en la propia consulta dedicándoles el tiempo suficiente para conocer, cómo son las pesadillas, a qué pueden obedecer y cuáles son las características del niño que las padece. Se trata por tanto, de una consulta y tratamiento personalizado a la individualidad de nuestro hij@.

Os deseo dulces sueños para vosotros y vuestros hij@s.

 

Para saber más:

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/34-sueno.pdf

https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/fases-sueno

https://enfamilia.aeped.es/noticias/sueno-en-ninos-dispositivos-electronicos

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

2 Comentarios

Comentar
  • Me ha encantado el post. Muy sencillo y útil, con mucha información muy interesante.
    Querido amigo, como siempre, un placer leerte. Un abrazo fuerte.

    • Muchas gracias por tu comentario Guillermo. Es un terreno en el que como sabes los homeópatas tenemos mucho que decir.

      Un fuerte abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualizado el 11-10-2019 11:26:33 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar