Tratar la enfermedad de manos, pies y boca con homeopatía (EBMP)

Al terminar el verano y favorecido por la entrada a guarderías y colegios, comienzan a aparecer aquellas enfermedades infectocontagiosas que tienen una tendencia estacional como ocurre con los catarros o la gripe o la enfermedad boca-mano-pie (EBMP), de la que seguro muchos padres han oído hablar si es que no la han padecido sus hijos.

Al tratarse de una enfermedad que puede estar producida por distintos virus, puede repetirse y no tiene un tratamiento específico del agente causal, sino que se limita a paliar las molestias que conlleva.

En caso de enfermedad boca-mano-pie, los medicamentos homeopáticos pueden ser extraordinaria mente útiles por su especificidad en el tratamiento de las lesiones, por su eficacia y por su rapidez de acción.

Conozcamos más sobre esta enfermedad.

¿Qué causa la enfermedad de boca-mano-pie?

Existe un virus responsable con mayor frecuencia que otros de la enfermedad de manos, pies y boca, es el Coxsackie A16.

En general y para que nos entendamos, cuando padecemos una enfermedad infecciosa nuestro organismo desarrolla una memoria inmunitaria específica contra ese germen, que le permitirá ser más eficaz y resolutivo en un posterior contacto con ese virus o bacteria en concreto, evitando que volvamos a enfermar por ellos al desarrollar una inmunidad duradera tras el primer contacto.

El problema que surge con la EBMP es que puede producirse por el contagio con distintos virus, con lo que tras pasar la enfermedad estaremos inmunizados exclusivamente contra el virus concreto que nos ha producido ese episodio. Tanto es así que, en muchos brotes no se consigue establecer el agente causal y se realiza el diagnóstico por los síntomas y el ambiente epidémico.

¿Cómo se contagia la enfermedad de manos, pies y boca y cómo evitar contagiar a otros?

La enfermedad de manos, pies y boca se presenta generalmente a finales de verano y en otoño, en forma de brotes y afectando sobre todo a niños pequeños entre 6 meses y 5 años, sin embargo, los niños mayores y los adultos, aunque con menos frecuencia, también pueden contraerla.

El período de incubación es de 4 a 6 días y es más contagiosa durante la primera semana de la enfermedad. No obstante, a veces puede seguir siendo contagiosa durante varias semanas después de que hayan desaparecido los síntomas.

Su presentación por brotes se debe a la facilidad con la que los enterovirus, familia a la que pertenecen la mayoría de los virus responsables de la enfermedad, se trasmiten de persona a persona a través del contacto directo, la vía aérea y a través de las heces.

En las personas infectadas, los virus que causan la EBMP se pueden encontrar:

  • en las secreciones de la nariz y la garganta (como la saliva, el esputo o la mucosidad nasal)
  • en el líquido de las ampollas
  • en las heces

La enfermedad de manos, pies y boca se propaga mediante lo siguiente:

  • el contacto cercano, como al dar besos o abrazos, o al compartir los vasos o los cubiertos
  • la tos y los estornudos
  • el contacto con las heces, por ejemplo, al cambiar pañales
  • el contacto con el líquido de las ampollas
  • el contacto con objetos o superficies que tengan el virus

Por esta razón se debe intentar siempre mantener buenas prácticas de higiene, como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, para reducir las probabilidades de que se contraiga o propague la enfermedad.  

A pesar de la controversia existente en cuanto al aislamiento de estos niños, que pueden estar contagiando antes de aparecer o después de desaparecer los síntomas, se recomiendan una serie de medidas comunes a otras infecciones víricas tales como:

  • Evitar el hacinamiento en los centros escolares
  • No llevar a los niños a la guardería o al colegio desde que se inicia el proceso y mientras dure la enfermedad, normalmente de 7 a 10 días.
  • Profundizar ante la aparición de los primeros casos de EBMP en las medidas higiénico-sanitarias, como la limpieza de las superficies que puedan contaminarse con heces o secreciones, lavado de manos, etc.
  • Evitar en lo posible que los niños se chupen los dedos.
  • Informar bien a las cuidadoras, padres y madres sobre los mecanismos de transmisión de la EBMP y sobre la enfermedad en general.

¿Cuáles son los síntomas de la EBMP?

La enfermedad boca-mano-pie (EBMP) es benigna y las complicaciones son raras.

Los síntomas de la enfermedad boca-mano-pie comienzan con fiebre y aproximadamente 2 días después aparecen:

  • Pérdida del apetito
  • Dolor de garganta
  • Malestar general
  • Pequeñas ulceritas dolorosas en la boca, que normalmente comienzan como puntitos rojos planos.

Posteriormente, aparecen otros síntomas de la EBMP tales como:

  • Un sarpullido formado de puntitos rojos pequeños que pueden convertirse en pequeñas ampollas, que aparece en la palma de las manos y la planta de los pies y, a veces, en las rodillas, los codos, las nalgas o el área genital.
  • Puede haber también catarro, tos, diarrea, vómitos y adenopatías (ganglios)

La fiebre suele mantenerse 3 o 4 días, las lesiones de la boca unos 7 días y las de las manos y pies unos 10-14 días.

Es interesante señalar para evitar alarma en los padres que, tras una semana de concluida la enfermedad puede aparecer una caída de la piel de los dedos y al mes y medio aproximadamente puede producirse una caída de las uñas, indolora y en unas semanas volverá a crecer la uña nueva y sana.

Tratamiento clásico de la EBMP

Al tratarse de un virus los antibióticos no son eficaces, solo se pueden tratar los síntomas, por lo que el tratamiento convencional de la EBMP se limitaría a analgésicos y antitérmicos, beber líquidos frecuentes y los enjuagues bucales o colutorios de difícil aplicación en los niños pequeños. Es conveniente evitar las bebidas gaseosas y los zumos para evitar que aumenten las molestias en las llagas.

Tratamiento homeopático de la enfermedad de manos, pies y boca

El uso de medicamentos homeopáticos para tratar la enfermedad de manos, pies y boca viene indicado por varias razones:

  • No existe un tratamiento convencional específico para la enfermedad
  • Los medicamentos homeopáticos pueden individualizarse a nuestro paciente y la evolución de las lesiones hacia la curación es más rápida.
  • Son bien tolerados por los niños que rechazan todo por vía oral.
  • Son seguros y compatibles con cualquier medicación convencional que se precise. 

Las lesiones en la boca, de tipo “llaguitas”, son susceptibles de ser tratadas con BORAX, KALIUM CLORATUM o MERCURIUS CORROSIVUS.

Las lesiones de manos y pies que son vesiculosas y algunas evolucionan a pequeñas ampollitas, pueden mejorar sensiblemente con la toma de RHUS TOXICODENDRON, RHUS VERNIX, CANTHARIS o BORAX, también indicado en este tipo de lesiones.

En el caso de lesiones dolorosas en genitales, CROTON TIGLIUM prestará una inestimable ayuda.

Resumen sobre la enfermedad de manos, pies y boca

Dada la alta contagiosidad de la EMPB, es primordial intentar mantener las medidas higiénico-sanitarias que he comentado para evitar el contagio de otros niños en el ámbito escolar y en el propio domicilio.

A pesar de ser una enfermedad benigna y cuyas molestias pueden atenuarse considerablemente con un tratamiento homeopático apropiado, la corta edad en la que suelen enfermar hace que los niños estén especialmente molestos durante esos días.

No nos alarmemos innecesariamente a pesar de que veamos como nuestro hijo cambia las uñas. A pesar de lo llamativo de las lesiones en una semana nuestro hij@ se encontrará bien.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

2 Comentarios

Comentar
  • Qué maravilla, Jorge, que estéis ahí, al pie del cañón del cuidado y la salud. El hecho de saber que hay médicos como vosotros es ya un factor sanador que tranquiliza al ser humano y le da confianza en medio de un presente tan difícil, tan complejo y tan lleno de socavones sanitarios como adminstrativos. Vuestros post son terapéuticos y tienen la especial humanidad de lo entrañable como vocación. Muchas gracias, como siempre y un gran abrazo

  • Hola:
    Nunca había oído hablar de ello.

    Seguro que a muchos padres y a todos los colegios les resulte interesante y se pueda aprovechar a hacer más hincapié en la necesidad de la higiene.

    Gracias Jose Ignacio.

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