El tiempo en la consulta del médico homeópata

A Arancha, en todos los tiempos.

Una mañana muy temprano Rocío me pidió permiso para limpiar la consulta, momento que aprovechamos para intercambiar unas palabras. En ese tiempo me expresó su sorpresa porque la consulta estaba siempre llena y no encontraba un hueco para limpiarla y su perplejidad porque asignaran 5 minutos a cada paciente.

Me decía un poco enfada: “En ese tiempo no se puede atender a una persona. Porque la gente quiere ser escuchada y que le resuelvan sus problemas”. No pude por más que darle la razón.

Dar tiempo es dar vida. Por eso es el regalo más preciado de todos, porque quien da tiempo, se da a sí mismo1. 

Josep María Esquirol

El tiempo es un recurso importante en la asistencia sanitaria y su empleo de modo justo y efectivo lleva siendo tema de debate desde hace décadas.

Julian Tudor Hart, un médico de familia británico recientemente fallecido, que ha ejercido gran influencia en nosotros, los médicos de familia, enunció en los años 70 la ley de cuidado inverso 2,3 que consistía en una asistencia sanitaria inapropiada en los tiempos y recursos sanitarios al dar más al que menos necesita.

Esta ley desgraciadamente sigue cumpliéndose en nuestros días a pesar de haber comprobado su veracidad y reflexionado sobre el tema.

Hay un tiempo cronológico (el que marca el reloj) y un tiempo percibido que generalmente es el más importante para el paciente4.

El tiempo percibido incluye todos aquellos aspectos que hacen sentir al paciente que le han atendido bien. Sentir que ha podido hablar, consultar sus problemas, sobre todo los importantes, ha sido escuchado, le han informado de su/s problema/s de salud y ha percibido cordialidad, interés por su salud, empatía y compasión. Y además ha opinado siendo parte activa en la toma de decisiones.

Cinco minutos por paciente. No, gracias.

Un tiempo escaso conlleva insatisfacción4,5 del paciente y del médico4, peores resultados en salud4 y mayor riesgo de errores y iatrogenia4. Y es que el tiempo cronológico siendo menos trascendente, también es importante.

Muchos estudios muestran4, 5, 6,7 que tiempos de 5 minutos (lo que se oferta en nuestras consultas) son menos satisfactorios que consultas de 10-15 minutos.

En los pacientes crónicos tiempos de consulta de 16-30 minutos se asocian a mejores resultados en salud con respecto a consultas más cortas. Y las consultas cortas de menos de menos de 15 minutos suponen un riesgo elevado de prescripciones inapropiadas.

Uno de los principales motivos de frustración de los médicos es la percepción de un tiempo inadecuado de consulta y eso se refleja en los resultados y en los estudios.

Además, un tiempo corto de consulta incrementa el riesgo de mala praxis

Sin embargo, más tiempo significa más actividades de educación sanitaria y actividades preventivas e información sobre el uso de recursos sanitarios.

¡Reclamemos, por tanto, más tiempo por consulta!

There’s so little time and so much to do
There’s so little time for dreams to come true
Many a ship to sail, many a magic land
Many a moonlit trail, many a road to walk hand in hand
 

Louis Armstrong

El médico y su tiempo. Muchas cosas por hacer y poco tiempo para hacerlas.

Podemos preguntarnos ¿En qué ocupa su tiempo el médico en la consulta?

Hace unos meses, me contaba un compañero que, al llegar un enfermero a casa, vio como su hijo de 3 años estaba imitando el uso del ordenador y, al preguntarle qué hacía, el niño respondió con naturalidad y como si fuera totalmente obvio: “ Pues, jugar a médicos”.  Y es que desgraciadamente es la imagen que transmitimos y la realidad que muestran los estudios, dedicamos más tiempo a mirar al ordenador que a los pacientes 8.

En un centro de salud, el médico realiza múltiples tareas además de las propias del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.

Recepción. Su primera labor con pacientes se establece en la sala de espera llamando por turnos a los pacientes y acompañando a cada uno de ellos a la consulta. A menudo, estas personas con limitaciones funcionales deben ser ayudadas a entrar y acomodarse en la consulta.

Contacto directo con el paciente, recabando información, compartiendo y estableciendo una relación personal, estableciendo posibles diagnósticos, explorando al paciente, solicitando pruebas si es preciso, informando de los motivos de consulta y llegando a acuerdos sobre aspectos de diagnóstico, tratamiento, prevención y pronóstico.

Trabajo administrativo con o sin el paciente en consulta: recetas, bajas laborales, justificantes, informes.

Asistencia a domicilio a pacientes que lo requieren o de forma programada.

Otras labores: docencia con sus compañeros y los profesionales en formación, investigación, gestión y organización interna.

Pero a veces el tiempo lo empleamos en otras tareas que nos hacen frente a los pacientes que seamos ídolos con pies de barro9.

Por ello, es fundamental recordarnos cada día nuestros compromisos con los pacientes, la organización sanitaria y la sociedad. Empleemos pues el tiempo en ello. Un tiempo eficaz, compartido, efectivo, percibido de modo que el paciente pueda decirnos gracias por su atención. Un tiempo que implique estar atentos y ser atentos. Atención de calidad técnica y humana.

Y cuando el tiempo es escaso.

 Cuando el tiempo como cada día es escaso las pruebas de modo terco y reiterativo nos dicen que la mejor estrategia es poseer habilidades de comunicación porque conocer y usar esas técnicas4, 5,7 y desarrollar un estilo de consulta centrada en el paciente facilita el empleo efectivo del tiempo de consulta.

Y porque nos ayudan a evitar los errores más frecuentes: hablar más que escuchar, interrumpir al paciente (el tiempo de interrupción desde que el paciente comienza a hablar es de 23 segundos), mirar el reloj y no saber callar.

La mejor técnica después de cada pregunta es el silencio. Y lo hacemos de modo correcto cuando se trabaja con baja reactividad.

El yo vive el presente con el recuerdo del pasado y la anticipación del futuro, que solo existe en la conciencia que los unifica. 

Henri Bergson

El tiempo en la consulta de homeopatía. 

El tiempo del paciente es un tiempo biográfico, por eso, al reconocer el problema, no podemos ver la situación de modo fotográfico, sino literario, poético, cinematográfico. La salud es un estado cambiante, como la vida, basado no en conceptos estáticos sino dinámicos. Conocer el pasado del paciente, su vida, la de su familia, sus vivencias, sus dolores, dolencias y duelos es imprescindible para interpretar el presente y planificar un futuro en armonía y equilibrio. Estas dos palabras contienen la estrategia y táctica del médico homeópata.

Veamos la vida del paciente pasar delante de nosotros y empleemos los fotogramas más personales y únicos que nos permitan entender por qué ha enfermado. Es cuestión de tiempo indudablemente pero también de espacio compartido.

De modo habitual, el tiempo de consulta de un médico homeópata es prolongado y ello conlleva un efecto terapéutico que a menudo es el único admitido como un efecto placebo por parte de muchos médicos. Es frecuente que las consultas se prolonguen más de una hora, pero en mi experiencia la mayor parte de ese tiempo no solamente es tiempo cronológico sino percibido y, sobre todo, compartido.

En el centro de salud, con los tiempos tan escasos, la longitudinalidad que permite encuentros frecuentes es un factor favorecedor de tiempos percibidos y compartidos. La propia estrategia de la consulta en homeopatía y el método que permite llegar con más nitidez al problema del paciente son de gran ayuda para la comprensión del paciente y la elección de los tratamientos.

Un médico de familia que conozca el método homeopático tiene, a mi juicio, la ventaja de poder emplear con mayor precisión y eficacia los tiempos de consulta con los pacientes y hacer de los encuentros un modo de terapia a través de la comprensión profunda del paciente.

Cuando el médico enferma necesita tiempo. 

Los médicos, somos antes que nada personas y como tales posibles pacientes. No estamos preparados en general para nuestra enfermedad y cuando llega sentimos las mismas necesidades que nuestros pacientes: afecto, escucha, comprensión, empatía, respeto y compasión.

A lo largo de la historia los médicos han querido testimoniar lo que la enfermedad ha supuesto para sus vidas y profesión10, 11 y cómo es importante el tiempo.

Tiempo para tomar decisiones, tiempo para dar malas noticias, tiempo para informar, tiempo para evitar errores… Tiempo, tiempo percibido. Tiempo, tiempo compartido12.

Y siempre los pacientes necesitan tiempo.

Sea por la propia experiencia personal como enfermo del médico o el transcurso de las horas y los días trabajando en la consulta, por lo que a menudo debemos situarnos de modo real o reflexivo al otro lado de la mesa13. Y de ese modo entender mejor lo que el paciente quiere y necesita.

Y sin duda, una de las mayores necesidades es tiempo. Tiempo cronológico suficiente y tiempo percibido.

Como médicos y como posibles pacientes es imprescindible reclamar tiempo.

Tiempo para atender las necesidades de una persona preocupada, con dolor, con sufrimiento, con temores. Porque cinco minutos son insuficientes, no son nada14 en la mayoría de las consultas cuando vamos al médico. 

Abrígalo con las palabras de tu voz, así como otros vendan sus heridas. 

John Berger 

El tiempo es limitado y debemos emplearlo del mejor modo posible con la finalidad de conseguir satisfacción de los pacientes, resultados en salud, prescripción adecuada, bajo riesgo de errores y satisfacción del profesional.

Empleemos el tiempo como lo que es, nuestro mejor regalo. Mimemos el tiempo en cada encuentro, evitando lo superfluo y concentrándonos en el aquí y ahora, en la persona que nos pide ayuda, con los cinco sentidos, de modo que nos permita recibir palabras y abrigarle con nuestra voz, porque la palabra alivia, porque la palabra acompaña, porque la palabra sana.

La homeopatía nos ayuda a que nuestro tiempo con el paciente sea un tiempo de regalos, porque cada encuentro clínico debe entenderse como un regalo al paciente, el regalo de lo más valioso, nuestro tiempo, nosotros mismos.

Intentarlo cada día y en cada consulta es una bendición y una responsabilidad. Conseguirlo, nuestro mejor premio. 

Bibliografía:

  1. Esquirol Josep María. La penultima bondad. Ensayo sobre la vida humana. 2018.
  2. https://rafabravo.blog/tag/ley-de-cuidados-inversos/
  3. https://gerentedemediado.blogspot.com/2012/06/revisitando-la-ley-de-cuidados-inversos.html
  4. Dugdale DC, Epstein R, Pantilat SZ. Time and the patient-physician relationship. J Gen Intern Med. 1999 Jan;14 Suppl 1: S34-40- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9933493
  5. Epstein RM. Time, autonomy, and satisfaction. J Gen Intern Med. 2000 Jul;15(7):517-8
  6. Fiscella, K, Epstein R. So Much to Do, So Little Time Care for the Socially Disadvantaged and the 15-Minute Visit. Arch Intern Med. 2008; 168(17):1843-1852. doi:10.1001/archinte.168.17.1843- https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/414500
  7. Elicting the patient´s agenda https://link.springer.com/content/pdf/10.1007%2Fs11606-018-4540-5.pdf
  1. Young R, Burge S, Kumar K et als. A time motion study of primary care physicians´work in the electronic health record era. Fam Med 2018;50(2):91.99 https://journals.stfm.org/familymedicine/2018/february/young-2017-0121/-
  2. http://medicinaenlacabecera.blogspot.com/2018/07/idolos-con-pies-de-barro.html
  3. https://ginecologomexico.wordpress.com/2016/09/02/cuando-el-medico-se-convierte-en-paciente-una-leccion-de-vida/
  4. https://www.lavanguardia.com/vida/20170723/4337447258/cuando-el-medico-se-convierte-en-paciente.html
  5. http://www.nogracias.eu/2016/02/20/el-profesional-sanitario-como-paciente-por-mercedes-perez-fernandez/
  6. Al otro lado de la mesa. SemFYC. 2000.
  7. https://gerentedemediado.blogspot.com/2018/01/confiaria-su-coche-un-mecanico-que-solo.html
  8. Berger J. G. Alfaguara. 1994.

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

3 Comentarios

Comentar
  • Esta sociedad, y nosotros en ella, vive corriendo hacia no sabe dónde. El tiempo no es conveniente, no vayamos a pararnos un momento y a pensar, a mirarnos hacia dentro.
    Gracias José Ignacio por esa serenidad que sabes transmitir, el valor de lo pequeño, el valor de lo humano. Lo más grande.

    Un abrazo. Me ha encantado el post.

  • Que bueno Jose Ignacio. El tiempo que dedicamos los médicos debería ser un derecho de los pacientes, y no un privilegio excepcional.

    Seguramente sea “coste-efectivo” (aporta más de lo que cuesta) pero además es una cuestión de dignidad, porque trabajar en condiciones que no permiten la calidad asistencial adecuada, nos impide dignificar nuestro trabajo. Es lógico que el prestigio de nuestra profesión se haya visto afectado.
    Ojalá el sistema sea capaz de evolucionar, con ayuda de reflexiones como la tuya.

    Un abrazo
    Gualberto

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Actualizado el 13-12-2018 13:13:51 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

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