«Mi médico de familia es también médico homeópata, ¡Qué suerte!»

Hace pocos días, después de haber valorado el motivo de consulta y los posibles tratamientos, le expliqué a una paciente que una de las posibles opciones terapéuticas era un tratamiento homeopático que podría aconsejarla porque soy médico homeópata.

La paciente, se sintió muy satisfecha y dijo:

¡Qué suerte! Poder contar con un médico de cabecera que además es homeópata.

Este tipo de comentarios, afortunadamente, son frecuentes en mi consulta y denotan a mi modo de ver que la opinión de muchos pacientes es favorable al empleo de los medicamentos homeopáticos.

Frases como:

“ No quisiera utilizar tranquilizantes si es posible”, “ si puedo solucionar el problema con tratamientos más seguros…”, “ ya tomo suficientes medicinas..”, “ prefiero terapias en las que mi compromiso sea real, no soy un sujeto pasivo”. “ ya uso homeopatía habitualmente” son relativamente habituales en las consultas de Atención Primaria.

Hace más de 20 años, que empecé a prescribirlos en el Centro de Salud, primero en mi consulta del Centro de Salud Gamonal Antigua en Burgos y después en los equipos de Atención Primaria de Madrid en los que he trabajado.

Y los utilicé después de más de dos años de estudio intenso y haber probado su seguridad y efectividad en mi familia, mis allegados y en mí con excelentes resultados. Resultados difícilmente explicables por otra razón que el propio efecto del tratamiento por su rapidez de acción, especificidad y consistencia con la prescripción.

Fue en 1994, cuando inmerso en muchos proyectos y en el contexto del estudio y enseñanza de la medicina basada en la evidencia, entre otros, comprendí que mi consulta me generaba satisfacción por la relación con los pacientes y a la vez frustración por los resultados. Me decía a mí mismo que dedicaba mucho tiempo, estudio y empeño pero sin los resultados esperables.

Por eso me decidí estudiar algo diferente.

Y desde el principio tuve claro que el método de análisis diagnóstico propio de la homeopatía y el empleo de los medicamentos homeopáticos serían útiles en mi práctica clínica.

Después de la segunda visita a un eminente catedrático que acudía al Centro de Salud exclusivamente a por recetas y al que había invitado a revisar sus problemas de salud con exploración física, análisis y un electrocardiograma, y tras las modificaciones necesarias de su tratamiento, sintiéndose en confianza me consultó otro problema adicional.

Le expuse mi condición de homeópata y me respondió:

Ya me imaginaba que usted tenía que ser homeópata” en un tono a la vez afectuoso y de respeto. Y al preguntarle por qué me dijo con el mismo tono cortés: “Se le nota en la forma de tratar a los pacientes”.

Habíamos hablado de Cervantes, de bibliotecas y de la vida. Y claramente la homeopatía tenía cabida en la mente de un intelectual y hombre de letras que había viajado por el mundo y conocido profesionales de todos los ámbitos que además tenía muchos y muy buenos amigos médicos.

Me parece muy importante para mi trabajo conocer a los pacientes, sus circunstancias laborales y familiares, sus temores y preocupaciones, sus creencias, sus debilidades y fortalezas. Y en el contexto de esta relación entre personas que es el encuentro clínico, establecer las bases para una ayuda lo más efectiva posible.

De ese mutuo conocimiento nace la confianza.

Una palabra cargada de significado y que es para mí sinónimo de medicina y de médico. Porque la experiencia de los años me ha ensañado que la causa principal de los errores, de los incumplimientos de los tratamientos y de las relaciones difíciles en hospitales y consultas se relacionan con la desconfianza.

La confianza es la actitud básica mediante la cual nos disponemos a la interacción como si supiéramos del otro más de lo que podemos saber.  La intención de nuestra actuación y comportamiento es la intimidad misma y por ello la mejor compañía del médico en la consulta es la “soledad” con el paciente para inspirarle confianza técnica y ética.

LA CONFIANZA ES UN TESORO PARA EL MÉDICO. PERO ES IMPRESCINDIBLE GANÁRSELA. Y LA CONSEGUIMOS CON ALGO A LA VEZ SENCILLO Y COMPLEJO COMO ES TRANSMITIR AL PACIENTE QUE NOS IMPORTA

Todos sabemos cómo los pacientes nos “prueban” antes de confiarnos sus mayores preocupaciones tanteándonos con consultas banales previas o cómo nos solicitan intimidad (sin la enfermera, sin el residente, por ejemplo) antes de mostrarnos lo más profundo de su alma. Y cómo nos lo dicen: “Es que con usted/contigo se puede hablar…”

La confianza es un tesoro para el médico. Pero es imprescindible ganársela. Y la conseguimos con algo a la vez sencillo y complejo como es transmitir al paciente que nos importa. Que realmente somos empáticos y que llevamos a cabo escucha activa. Que pasamos la consulta centrados en el paciente.

Y serán los años, mi formación en comunicación o mi vocación lo que me ayuda a que a diario los pacientes lo verbalicen, me confiesen su confianza. A veces incluso, pacientes de otros médicos del Equipo que me dejan perplejo después de un solo encuentro.

La prescripción, el consejo, la palabra amable, el consuelo, no son nada sin la confianza.

Prescribo medicamentos homeopáticos como cualquiera de mis otras acciones médicas basándome en la confianza y en la toma de decisiones compartidas después de una información previa también compartida. Información oral, escrita, en la red. Información útil dirigida de modo personalizado a la persona que consulta.

Y en este contexto de confianza, las capacidades comunicacionales, exploradoras e interpretativas de la dolencia que aporta el conocimiento del método homeopático es a mi juicio un valor añadido en la consulta.

Un valor añadido que me permite comprender y prescribir desde una perspectiva holística, sintiendo en lo más profundo la conexión con el paciente. Siendo un facilitador de la empatía, la cordialidad y la compasión elementos clave en la consulta.

Un valor añadido que, personal y profesionalmente me brinda la satisfacción de un encuentro más próximo y la percepción de un mejor entendimiento y compromiso del paciente.

Sabemos que son muchos los españoles que utilizan medicamentos homeopáticos, por eso, no es de extrañar que en la mayoría de ocasiones cuando pregunto por la posibilidad de tratar el problema con medicamentos homeopáticos la respuesta del paciente sea favorable.

Contrasta lo que sucede en el día a día en nuestras consultas con lo que se publica en los medios. Posiblemente sea que la realidad es muy diferente a lo que sale en los medios de comunicación. La realidad está en la calle, en los hospitales, en las consultas, en todos los lugares donde las personas se reúnen porque lo necesitan.

Y en esas realidades cotidianas, en esos encuentrols en las farmacias, en las consultas y en muchos Centros de Salud la homeopatía es una realidad social y asistencial.

Y lo seguirá siendo mientras existan médicos preocupados en saber más y buscar medicamentos eficaces y seguros.

Y lo seguirá siendo mientras existan pacientes que busquen lo mejor para su salud y la de los suyos.

Y en ese empeño estamos.

¡Qué suerte, que soy homeópata!

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Me llamo José Ignacio por una casualidad y soy un APRENDIZ.

Aunque nací en Madrid me considero de ninguna parte porque cualquier paisaje está lleno de belleza, y así todos son míos. VIAJAR genera conocimiento y disfrute tanto si es al exterior como al interior de uno mismo.

Aprendí de mi abuelo la GENEROSIDAD, de mi padre la TENACIDAD, de mis hijos la ALEGRÍA y de Arancha el RESPETO gracias a su amor y paciencia.

Mi familia, amigos, compañeros y pacientes son mis principales MAESTROS de medicina y de vida.

Me considero un ESCUCHADOR porque me gusta ayudar a los demás y no conozco puerta mejor a la compasión y a la terapia que la escucha.

Creo, después de tantos años, que la medicina es la tarea humana más hermosa en la que es necesario algo de ciencia y mucho de ARTE.

Persigo de modo incesante la BELLEZA e intento ponerle PASIÓN y COLOR a mi vida fuera y dentro de la consulta.

Me DIVIERTO y APRENDO con la pintura, la música, el juego, el baile, la poesía, el cine, la ópera, las narraciones y los espacios abiertos en los que me gusta envolverme con olores y vientos. Y los añoro en todos los entornos humanos que deberían estar llenos de ellos.

DISFRUTO con la compañía de las personas humildes y sabias que voy conociendo en el camino de la VIDA.

NECESITO escribir para curar las heridas que dejan la consulta y la vida.

He COMPRENDIDO no sin esfuerzo, que las palabras acarician y hieren, salvan y matan y por ello, lo que más deseo practicar es el SILENCIO que genera espacios de amor y de respeto.

Y mis PASIONES ocultas son el CHOCOLATE, el FÚTBOL, el color VERDE y MOZART que siempre va conmigo.

Consulta
C. del Corazón de María, 82
28002 Madrid
TEL. 912 99 94 16

Más información del Dr. Jose Ignacio Torres
Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos
Sociedad Española de Medicina Homeopática (SEMH)
Directorio de Médicos Homeópatas - CEDH

8 Comentarios

Comentar
  • Buenas tardes, soy de Burgos y recientemente me han diagnosticado de esofagitis eosinofílica. Quisiera consultarle si la homeopatía podría ser un posible tratamiento. Gracias y un saludo,
    María

  • Buenas tardes! Me gustaría hacerte una consulta ya que sabes sobre homeopatía.
    El 27 de febrero me implantaron un diu de cobre, un mes después comencé a notar pedida abundante de cabello que sigue preocupándome, puesto que sigue su curso, me hice analíticas y está todo perfecto.
    Podría ser problema del diu? Es que he leído que a una chica le paso lo mismo x el diu de cobre.
    Un saludo

    • Buenas tardes Eugenia.
      Siento mucho no poder darte una respuesta porque el blog no es una consulta.
      Solo puedo recomendarte buscar una consulta médica para valorar tu preocupación.
      Sería especialmente interesante que el médico homeópata fuera ginecólogo por tu consulta.

      Muchas gracias por leernos.

  • Confianza.
    Empatía.
    Visión holistica.

    3 piedras fundamentales como bien dices.

    Me imagino que el factor tiempo a veces no hace fácil la tarea.
    Pero sí, que suerte tenerte de medico.

  • Muchas gracias Rubén por sus palabras y por su experiencia.
    Es reconfortante poder compartir experiencias con los medicamentos homeopáticos con los principales interesados en la salud de las personas; los farmaceúticos, los médicos y los pacientes ( que somos todos).

    Abrazos desde Madrid

  • Buenas tardes. Siempre es gratificante leer opiniones desde adentro de la homeopatía, básicamente para reforzar la confianza que uno deposita en un médico, por encima del bombardeo mediático que coloca a la homeopatía casi en el lugar de una superchería. Tener que lidiar con amigos, conocidos, que se asustan cuando uno les dice que todo lo resolvemos con el homeópata. En mis caso, hace más de veinte años que no tengo otro tipo de consultas o medicamentos. Salvo una emergencia hace dos años que tuve una internación por neumonía, con sueros, medicina alopática, etc, y desde ahí mi salud nunca se recuperó el todo Muchas gracias por compartir información. Desde una ciudad pequeña en el corazón de la Argentina.

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