Síndrome del hombro congelado o capsulitis adhesiva del hombro

El síndrome del hombro congelado, también conocido como capsulitis adhesiva o capsulitis retráctil del hombro, es una patología que se caracteriza por el dolor y la rigidez de esta articulación y se estima que afecta al 7-20% de los adultos, siendo más frecuente en las mujeres de entre 40 y 60 años. Muchos pacientes, entre el 20 y el 30%, acabarán sufriendo esta dolencia en ambos hombros a lo largo de su vida, siendo más raro que el síndrome se repita en el mismo hombro.

Este síndrome del hombro congelado u hombro rígido es una dolencia de origen desconocido en la mayoría de los casos y de evolución incierta, en el que la homeopatía, en mi experiencia, puede ser de gran ayuda en el abordaje integrativo de su tratamiento.

¿Qué es el hombro congelado?

La articulación del hombro está recubierta por una cápsula de tejido elástico que contribuye, junto con los ligamentos, a dar estabilidad a la articulación durante el movimiento. Cuando está cápsula elástica se inflama comienza a perder elasticidad y va haciéndose cada vez más gruesa y más rígida, provocando dolor y limitando la movilidad del hombro. Es lo que conocemos como hombro congelado u hombro rígido.

Causas del hombro congelado.

El origen de esta dolencia es desconocido en la mayoría de las personas, de hecho suele manifestarse en hombros sin ningún problema detectable de fondo.

Lo que sí sabemos es que hay casos en los que sí podemos asociarlos a algunos factores de riesgo o a algunas circunstancias que parecen funcionar como desencadenantes:

  • Ser mujer mayor de 40 años.
  • Haber sufrido un periodo de inmovilidad o movilidad reducida del hombro como consecuencia de una lesión de la articulación del hombro (tendinitis, bursitis), una fractura del brazo, un ICTUS o la recuperación de una cirugía, como puede ser la extirpación de los ganglios axilares en un tumor de mama.
  • Hay algunas enfermedades que predisponen a padecer el hombro rígido como son la diabetes, el hiper y el hipotiroidismo, enfermedades cardiovasculares o la EPOC (efermedad pulmonar obstructiva crónica).

Problemas cervicales también pueden aumentar el riesgo de sufrir hombro congelado.

Síntomas del hombro rígido.

El dolor y la rigidez dominan este cuadro pero su aparición y su evolución pueden variar según las personas.

Clásicamente se describen 3 etapas en su evolución:

  • Fase inflamatoria. En este momento el síntoma que domina es el dolor, cualquier movimiento lo puede provocar. Suele ser muy intenso a la noche, de manera que el paciente no encuentra postura para dormir e incluso le despierta durante el sueño. Por supuesto, la movilidad comienza a limitarse.
  • Fase de rigidez o congelamiento. En esta fase el dolor va disminuyendo pero la rigidez y la pérdida de movilidad aumentan.
  • Fase de resolución o de descongelamiento. El hombro en esta fase va recuperando movilidad hasta su resolución total. No obstante, es frecuente que muchos pacientes queden con la movilidad del hombro limitada en cierto grado de forma permanente.

Este proceso suele comenzar de forma gradual, va empeorando con el tiempo y luego tiende a resolverse espontáneamente en el plazo de 1 a 3 años, aunque, como ya decíamos, muchos pacientes no llegan a recuperar la funcionalidad total de su hombro.

Diagnóstico del hombro congelado.

El diagnóstico se hará en base al interrogatorio, a lo que el paciente nos cuenta sobre su sintomatología, y a la exploración física de la articulación por parte del médico.

Hay que señalar, como siempre, que a la hora de indicar un tratamiento homeopático será de gran interés no solo llegar a un buen diagnóstico sino también identificar la manera particular en la que se manifiestan los signos y los síntomas en cada paciente. No todos los hombros rígidos necesitarán el mismo tratamiento por lo que un interrogatorio profundo teniendo en cuenta qué le mejora y qué le agrava al paciente, cómo siente el dolor y cuándo es más intenso, serán informaciones, entre otras, de inestimable importancia.

Otras pruebas como radiografías o resonancias serán, en general, de poca ayuda para el diagnóstico. Sobre todo podrán utilizarse para descartar otros posibles problemas en la zona del hombro.

Posibilidades de tratamiento en el hombro congelado.

En mi experiencia, la homeopatía puede aportar una dimensión muy útil en el abordaje integrativo del hombro rígido.

Desde un punto de vista más convencional las opciones de tratamiento se ajustarán a la fase en la que se encuentre el paciente, yendo de más “dulces” a más agresivas según la severidad del cuadro. En la fase inicial, en la que domina el dolor, se prescribirán analgésicos y antiinflamatorios y se intentará mantener un reposo relativo de manera que no aumentemos la inflamación. Digo relativo porque una inmovilización absoluta no haría más que acelerar la evolución hacia la rigidez. De hecho, la fisioterapia y los ejercicios de movilización articular y los estiramientos bien pautados y adaptados a cada momento del proceso, estarán indicados siempre.

Según el paciente y su estado, las infiltraciones con corticoides pueden ayudar teniendo en cuenta siempre los posibles efectos secundarios de este tipo de medicamentos, muy especialmente en las personas diabéticas o hipotiroideas.

De forma excepcional, en pacientes que lleguen a consulta con un cuadro de rigidez muy severo podrán valorarse otras técnicas más intervencionistas como la manipulación forzada del hombro bajo anestesia o la cirugía.

La Homeopatía en el tratamiento del hombro congelado.

Creo que, en mi experiencia, contar en el abordaje de esta dolencia con la homeopatía como una parte fundamental del tratamiento mejora de forma muy significativa el pronóstico de estos pacientes. De hecho, yo siempre incluyo tanto la homeopatía como la osteopatía en todos mis pacientes de hombro congelado, con la ventaja, como siempre, de poder combinarlas con cualquier otra medida de tratamiento que se considere indicada en cada caso particular.

En homeopatía no tenemos un “tratamiento para el hombro congelado”, sino que necesitamos saber cómo se expresa en cada paciente, cuál es su origen (si fuera posible saberlo), cómo es la persona que lo está sufriendo e, incluso, cómo le puede estar afectando emocionalmente. Cuanta más información tengamos, más individualizado será el tratamiento y más probabilidades de éxito tendremos.

Así, algunos de los medicamentos que con mayor frecuencia podremos usar en el tratamiento de está dolencia pueden ser:

  • ÁRNICA. Es el medicamento homeopático de referencia en toda situación de sobrecarga, traumatismo e inflamación en relación con nuestro aparato locomotor. Es un gran modulador del dolor sobre todo cuando éste empeora a la palpación y con el movimiento.
  • BRYONIA. Este es otro buen medicamento de dolor con una característica muy marcada; el paciente se siente bien en reposo absoluto pero el dolor aparece al más mínimo movimiento. Esta modalidad del dolor suele ser muy frecuente en la fase inflamatoria del hombro congelado. Bryonia y Árnica suelen ser medicamentos muy complementarios.

Bryonia, además, es un gran medicamento de derrame articular (cuando la articulación se hincha porque se produce un aumento del líquido intraarticular). No suele ocurrir en el hombro rígido pero si apareciera pensaríamos en este medicamento.

  • RUTA y RHUS TOXICODENDRON. Son dos medicamentos con muchos puntos en común. Ambos tienen una acción muy profunda en estructuras conjuntivas periarticulares (tendones, ligamentos, cápsulas articulares) y ambos están indicados cuando el paciente refiere un dolor que aparece cuando lleva tiempo en una misma posición y se agrava al comienzo del movimiento pero, en cambio, mejora con el movimiento suave y el calor.

Es fácil de entender que serán medicamentos más indicados en la fase en la que predomine la rigidez y en el periodo de resolución.

  • FERRUM METALLICUM. Clásicamente, se usa en la periartritis escápulohumeral y en los dolores del deltoides, uno de los músculos que cubren el hombro. También son pacientes que mejorarán su dolor con el movimiento lento y el calor.
  • CAUSTICUM. Es un gran medicamento usado en retracciones y fibrosis de los tejidos periarticulares. Causticum lo usaremos en la fase de rigidez para intentar devolver elasticidad a los tejidos endurecidos. El paciente refiere una sensación de dolor ardiente y de entumecimiento en la articulación.
  • CALCÁREA FLUÓRICA y TUBERCULINUM RESIDUUM. Estos son dos medicamentos homeopáticos que usaremos en las fases en las que la retracción y la fibrosis de los tejidos periarticulares del hombro estén muy avanzadas. En este sentido, son grandes complementarios de Causticum.

Como diferencia entre ellos; ambos mejoran con el movimiento lento y mantenido pero Calcárea será sensible además al calor, mejorando con él, y al frío que lo empeora, mientras que los pacientes de Tuberculinum serán indiferentes a los cambios de temperatura y atmosféricos.

  • SOLANUM MALACOXYLON. Este es un medicamento muy especial porque es capaz de actuar, en muchas ocasiones de forma espectacular, en los procesos de calcificación de los músculos, tendones, ligamentos, cápsulas articulares y fascias musculares. Además, tiene una acción muy electiva en la periartritis calcificante del hombro de manera que será de gran interés en los casos de larga evolución en donde, además de la fibrosis, aparezcan depósitos cálcicos en la articulación.

Estos medicamentos, junto con otros que estarán relacionados con aspectos propios del terreno propio de cada paciente, podrán usarse individualmente o combinados según las necesidades y características de cada persona.

En resumen y en mi experiencia, una alimentación que tienda a frenar los procesos inflamatorios, junto con la osteopatía y la homeopatía, forman los tres pilares sobre los que construir nuestra estrategia de tratamiento del hombro congelado, teniendo en cuenta que podremos sumar cualquier otra opción de tratamiento que consideremos necesaria.

#HomeopatiaSuma

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

8 Comentarios

Comentar
  • Muy buen artículo, es una verdadera lástima el hecho de no encontrar doctores homeópatas fácilmente.
    Sufro de dolor en hombro desde hace tres años debido a un accidente. Estuve en terapia y mejoré bastante. Vino la pandemia y la terapia fue cancelada.
    Muchísimas gracias por su maravillosa explicación, fue casi como haber acudido a consulta. Yo abandoné la alopatía por la homeopatía hace casi treinta y cinco años.

    • Hola Nani, encantado de saludarte.

      Muchas gracias por tu amable comentario y por compartir tu experiencia con todos nosotros.

      Te mando un saludo muy afectuoso con mis mejores deseos.

  • Muchas gracias ,querido Guillermo, por esta clase de salud en el aula de la conciencia. Creo que el mejor agradecimiento con que puedo corresponderos es hacer que la homeopatía y los médicos que la trabajáis se conozcan cada día mejor. Hablo sobre vosotros y cuando alguien me dice que estoy divinamente para la edad que tengo les explico el porqué y quienes me han orientado e instruido y lo siguen haciendo a lo largo de mi vida. Y entonces les paso la info Hablando de homeopatía y HomeopatíaSuma. Luego, me cuentan lo que van descubriendo. Y es precioso, de verdad.
    Un abrazo enorme, maestro y amigo!

    • Muchas gracias Sol. Con embajadoras así la homeopatía llegará muy pronto a ocupar su lugar en el cuidado de la salud de todas las personas que así lo deseen.

      Un abrazo y muchas gracias por todo.

  • El artículo de hoy me parece muy interesante, todo muy bien explicado. He tomado SOLIUN MALACOXYLON, para el hombro, despues de consultar varios libros que tengo, que coincidían con algunos artículos en internet, pues donde vivo no tengo la posibilidad de acudir a una consulta, y me ha ido muy bien.
    Otras veces, explica las dolencias, pero no dice los remedios, me parece mejor y más interesante así.
    Un saludo

  • Hola , gracias por el artículo, quería saber si hay alguna publicación sobre dolores en los músculos del cuello y que luego irradian hacia la cara.

    • Hola Heidi.

      Lo siento pero no conozco ninguna publicación que hable específicamente de esa dolencia.

      Muchas gracias por tu confianza y espro que encuentres la información que estás buscando.

      Un saludo y feliz día.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2014-2021 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar