Rupturas amorosas, ¿Cómo puede ayudar la homeopatía?

Última modificación: 09-12-2022 11:49:03

(Roy Lichtenstein, el beso)

Vamos a abordar en este post un asunto que, desafortunadamente, todos (o casi todos) hemos sufrido alguna vez: las rupturas amorosas.

Lo más normal es que estas rupturas formen parte de la experiencia vital de cada uno de nosotros y que las hayamos superado con mayor o menor dificultad. Sin embargo, a veces, pueden ser el desencadenante de muchas afecciones, desde las más leves hasta muy graves.

Veamos entonces qué entendemos por rupturas amorosas, cuáles son sus síntomas, sus fases, y de qué manera podemos ayudar a las personas cuando así lo necesiten.

¿De qué hablamos cuando hablamos del amor?

Y yo caminaría por todos los desiertos de este mundo

y aun muerta te seguiría buscando

a ti, que fuiste el lugar del amor…

(Alejandra Pizarnik, El sueño de la muerte o el lugar de los cuerpos poéticos)

Parodiando el título del magnífico libro de cuentos de Raymond Carver digamos que lo que hablamos cuando hablamos del amor es ese estado de enamoramiento (transitorio para muchos) pero también de otros tipos de querer, más persistentes en el tiempo, afectos y ternuras diversos, porque, como todos sabemos, amores hay muchos y de muchos tipos.

Así que pueden existir males de amores por amores no correspondidos, rupturas , separaciones, divorcios, fallecimiento de la persona amada…

En fin, las situaciones son múltiples y todas ellas son fuente de sufrimiento para quien lo padece. Y, además, como decíamos, desencadenantes de numerosas afecciones tanto físicas como emocionales.

El gran Félix Lope de Vega, de ajetreada vida amorosa, explica maravillosamente bien en este soneto (“Esto es amor”) de qué hablamos cuando hablamos del amor y del enamoramiento.

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Síntomas de las rupturas amorosas

Johnny: “Miénteme. Dime que todos estos años me has estado esperando. Dímelo”

Vienna: “Todos estos años te he estado esperando”

Johnny: “Dime que te habrías muerto si no hubiera regresado”

Vienna: “Me habría muerto si no hubieses regresado”

Johnny: “Dime que aún me quieres como yo te quiero a ti”
Vienna: “Aún te quiero como tú a mí”

(Sterling Hayden y Joan Crawford en Johnny Guitar de Nicholas Ray)

Los síntomas de una ruptura pueden ser muy variados e ir desde lo más leves hasta los muy graves (conducta suicida) e involucrar a todo tipo de aparatos y sistemas del organismo. Mencionemos los más frecuentes:

  • Tristeza, irritabilidad, rabia, aislamiento
  • Apatía, fatiga, indiferencia, problemas concentración
  • Pérdida de apetito y peso
  • Problemas de sueño
  • Baja autoestima
  • Dolores de cabeza, mareos, palpitaciones, desmayos,
  • Dolores indefinidos
  • Afecciones gastrointestinales, cardíacas, musculoesqueléticas…
  • Pensamientos de muerte y suicidio

Fases de una ruptura amorosa

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles,

 nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

(Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canción desesperada

Normalmente, después de una ruptura amorosa se atraviesan una serie de estadios o etapas con unas características similares. Por supuesto que no tienen porqué darse todas en todas las personas y todo puede variar dependiendo si la ruptura es por un duelo, un amor no correspondido o una separación.

Estas son las fases o etapas más frecuentes:

  1. Shock o negación: es la fase del impacto de la sorpresa, sobre todo en cuanto se refiere a la persona “abandonada”. Sorpresa y negación,  algo así como que “esto no puede estar pasando”.
  • Ira: después, hay una etapa de ira, rabia contra la persona que nos ha dejado de una forma que nos comprendemos o, incluso, contra el mundo, contra todo.
  • Negociación-alternativas: seguidamente puede haber una etapa en la que la persona busca maneras posibles de recuperar la relación. Quizá cambiando tal o cual aspecto de la personalidad, quizá haciendo o dejando de hacer tal o cual cosa, pueda recuperar la persona amada.
  • Depresión: esta etapa se caracteriza por la tristeza profunda que se adueña de nosotros cuando vemos que la separación es inevitable, que ya no hay nada que hacer.
  • Aceptación: en esta última etapa se afronta la realidad de la pérdida y se empieza a imaginar y construir el futuro sin la persona amada.

Efecto Werther

Yo sólo hago un ruego …, y lo repito hasta que mi lengua se entumezca… Catherine Earnshaw, que no descanses mientras yo viva. Dijiste que yo te maté, persígueme, pues. Los muertos, yo creo, persiguen siempre a sus asesinos. Yo sé que hay espíritus que vagan por la tierra. Quédate siempre conmigo, en cualquier forma, ¡vuélveme loco! Sólo no me dejes en este abismo donde no te puedo encontrar. ¡Oh, Dios esto es impronunciable! ¡No puedo vivir sin mi vida, no puedo vivir sin mi alma!

-golpeó su cabeza contra el nudoso tronco y, levantando los ojos, bramó, no como un hombre, sino como una fiera salvaje acosada a muerte con cuchillos y dardos.

(Emily Brontë, Cumbres Borrascosas)

Mencionamos aquí este tipo de conductas (efecto Werther) porque es uno de los extremos a los que puede llevar una ruptura sentimental. Otras, de triste actualidad, es la violencia ejercida sobre todo contra las mujeres en muchos de estos casos.

Cuando se publicó la novela  “Las penas del joven Werther” de W. Goethe en 1774, siguieron una serie de suicidios, sobre todo entre jóvenes. También se pusieron de moda la forma de vestir, los adornos, hastío, cansancio y maneras de los protagonistas  

En esta novela, Werther, enamorado de Lotte, mujer casada, vive la pasión arrebatada y obsesiva de ese amor y ante la imposibilidad de ser correspondido y que ese amor se realice se suicida de un disparo en la sien.

En algunos lugares de Europa se llegó a prohibir la novela para evitar el contagio de suicidios. Este tipo de suicidios por imitación, y que pasó a denominarse efecto Werther, se han producido también en otros casos tras la muerte de personajes famosos como Marilyn Monroe o el cantante Kurt Cobain de Nirvana.

Desde entonces, existe controversia en la manera de cómo informar acerca del suicidio en los medios de comunicación. Controversia que aún perdura.

Tratamiento de las rupturas amorosas

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,

venas que humor a tanto fuego han dado,

médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;

serán ceniza, mas tendrá sentido;

polvo serán, mas polvo enamorado.

(Francisco de Quevedo, Amor constante, más allá de la muerte

Como decíamos al comienzo, una ruptura amorosa es una experiencia que forma parte de la vida y que, como humanos que somos, deberíamos superar con las herramientas que cada uno tenga. No hay unas mejores que otras y cada uno tendrá las suyas. El tiempo de recuperación, también, puede ser diferente para cada uno. Así que, lo primero que habría que hacer, desde un punto de vista terapéutico, es no “terapeutizar” ni medicalizar esta situación.

Solo si, transcurrido un espacio de tiempo razonable, el individuo sigue con síntomas persistentes que lo incapacitan para el desenvolvimiento de sus tareas cotidianas estaría justificado intervenir.

Tratamientos farmacológicos y psicoterapia

Rick: “La tocaste para ella, tócala para mí”.

Sam: “Bueno, es que no la recuerdo bien.

Rick: “Si ella lo pudo resistir, yo también. ¡Tócala!”

(Humphrey Bogart y Arthur Dooley en Casablanca de Michael Curtiz)

H. Bogart e Ingrid Bergman en Casablanca de M. Curtiz

Desde un punto de vista farmacológico los socorridos ansiolíticos y antidepresivos son los medicamentos más utilizados. Pero si podemos evitarlos dada su dependencia a largo plazo, su efectos secundarios  y sus cada vez más cuestionados beneficios, mejor.

En todo caso, la psicoterapia siempre es buena opción ya sea sola o acompañando al tratamiento farmacológico o integrativo. Y, como sabemos, hay diversos tipos desde la psicoterapia breve, la cognitivo conductual, la psicodinámica, la racional emotiva, gestalt, etc. Cada uno deberá elegir aquella que mejor se adapte a su manera de ver las cosas.

¿Cómo puede ayudar la homeopatía en las rupturas amorosas?

voy por tus ojos como por el agua,

los tigres beben sueño de esos ojos,

el colibrí se quema en esas llamas,

voy por tu frente como por la luna,

como una nube por tu pensamiento,

voy por tu vientre como por tus sueños,

 (Octavio Paz, Piedra de sol)

La homeopatía puede ser una opción óptima para las consecuencias de una ruptura amorosa. Y puede acompañar a cualquier psicoterapia (la breve estratégica, en mi caso).

Su visión holística y global es especialmente pertinente en este tema. Y sus medicamentos, de probada eficiencia, tan bien tolerados y que, también, van a afectar a la esfera emocional haciendo más llevadera esta ruptura o duelo. Pero, sobre todo, y más en esta situación, porque los podemos prescribir de forma personalizada adaptándonos a la circunstancia, sufrimiento y reacciones particulares de cada uno de nosotros siempre tan peculiares, tan distintas, tan propias.

Podemos enumerar algunos de ellos:

  • Aurum metallicum: profunda tristeza y depresión. Sensación de abandono con gran sentimiento de culpa con autorreproches como si hubiera descuidado sus obligaciones. Con pensamientos e ideas suicidas.
  • Hyosciamus niger: destacan los celos que pueden ser intensos, con furia violenta. Locuacidad, miedo de estar solo. De forma extrema puede haber estados delirantes, con confusión e impudicia, con tendencias exhibicionistas,  de mostrarse desnudo.
  • Ignatia: tristeza, mucha veces silenciosa, y explosiones de llanto incontrolable  con humor muy cambiante e irritabilidad. Pasa de la risa al llanto con rapidez y sin motivo aparente. Celos. Puede haber sensación de bola en la garganta que no puede tragar. Síntomas paradójicos.
  • Lachesis: intensos celos. Locuacidad incesante, saltando de un tema a otro. Los síntomas empeoran al despertar o después de dormir. No soportan la presión de la ropa sobre todo en el cuello. Sofocos con sudores.
  • Phosphoricum Acidum: marcada apatía e indiferencia a todo lo que antes le estimulaba. Como si no le interesara nada. Debilidad y postración. A veces cuadros gastrointestinales con diarrea.
  • Staphisagria: indignación al reprimir su rabia y decepción. Muy susceptibles, se ofenden con facilidad.
  • Sulphuricums: recordemos que este grupo de medicamentos tan a primera vista diferentes, las sales de sulphur, están relacionados, de una u otra forma, con la apariencia en cuanto a vestidos, gracia, armonía y, también, con la seducción, el amor, los celos y relaciones sobre todo de pareja.

En realidad, casi cualquier medicamento homeopático puede ser útil en estas como en otras afecciones siempre que su núcleo más esencial encaje con el núcleo del sufrimiento de la persona. Y  en este tema que nos ocupa en esta entrada está bien elegida la palabra sufrimiento porque sufrir se sufre un rato 😀

Hasta aquí el post. Espero que hayáis disfrutado tanto como yo con las citas y el espíritu que transmiten. Y espero, claro, vuestros comentarios.

Aquí no hace no hacen falta sesudos estudios para opinar, para saber lo que es el amor y el desamor.

Como dijera Lope: quien lo probó, lo sabe.

Sobre el Autor

Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga
Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga

Hola, soy Gonzalo y estoy encantado de estar aquí con vosotros hablando de salud, de medicina, de homeopatía, de lo divino y de lo humano.

Soy Licenciado en Medicina por la Universidad de Barcelona (UB) y miembro del COMB (Colegio Oficial de Médicos de Barcelona)

Hice el postgrado en Homeopatía por la UB-Academia Médico Homeopática de Barcelona (AMHB).

Soy miembro de Sección Médicos de Tratamientos Complementarios del COMB

Pertenezco a la Sociedad Española de Medicina Homeopática (SEMH), a la Academia Médico Homeopática de Barcelona (AMHB) y a la Asamblea Nacional de Homeopatía (ANH). En la AMHB fui director académico durante 7 años y Vicepresidente.

He sido Director del Máster Universitario de Medicina Homeopática de la UB-IL3 durante cinco años.

He sido Portavoz de la ANH y he aparecido con asiduidad en prensa, radio y televisión.

Me encanta la docencia y he dado numerosos cursos y seminarios de homeopatía desde el año 2000. También de Comunicación con mis compañeros 3GT.

Me formé en Terapia Breve Estratégica con el equipo de G. Nardone en su primera promoción en Barcelona hace 20 años.

He incorporado, pues, la Homeopatía y la Terapia Breve a mi consulta médica para así abordar las historias de los pacientes en todas sus dimensiones: física, emocional, comunicacional y también, de algún modo, espiritual.

Busco el cambio, ya desde la primera visita, de esos patrones físicos y emocionales que nos aprisionan. Y para ello, primero, hay que escuchar y comprender la historia. La historia verdadera de cada uno de nosotros.

Me apasiona la literatura, la poesía, el cine... La naturaleza. La belleza de todas las cosas. El humor.

La vida, en una palabra.

Consulta
Consell de Cent, 281, ent. 2ª
08011 Barcelona
TEL. 93 323 37 58

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