¿Qué es el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)?

Lavarse las manos innumerables veces al día hasta hacerse sangre; ducharse con todo tipo de detergentes incluso añadiendo lejía, acabar de hacerlo y dudar si lo has hecho bien y empezar de nuevo; comprobar una dos, tres, diez veces si los grifos, el gas o la puerta están perfectamente cerrados y, volver desde el trabajo o donde sea por si, quizás, no los cerraste; contar hasta cuatro veces cuatro u otra cifra y después golpear tres veces una madera; repetir una plegaria un número determinado de veces; estar mirando un correo sencillo más de una hora antes de enviarlo por si acaso hubiese algún error; pensar (mejor, sentir) que quizás pudieses violar a tu hija o que puedes hacer daño a alguien de tu familia; esconder los cuchillos; insultar mentalmente, de forma repetida, al fallecido y a los asistentes en un entierro; torturarte con el pensamiento de que podrías lanzar a tu bebé por el balcón…

Estos ejemplos, extraídos de mi consulta, son buenos ejemplos del infierno en el que viven las personas con trastorno obsesivo-compulsivo. El infierno que es, en mayor o menor grado, lo que sienten todos los pacientes con TOC. Y no solo ellos, sino también su entorno más íntimo con riego de ruptura de la convivencia familiar debido a toda la situación creada.

El infierno de los que saben, a diferencia de otras afecciones de conducta, que lo que les pasa, lo que se ven impelidos a hacer, es ridículo, es absurdo, pero, sencillamente, no pueden evitarlo.

¿Qué es el TOC, trastorno obsesivo-compulsivo?

El TOC es una alteración mental y del comportamiento que se caracteriza por 1/ obsesiones y 2/ compulsiones que interfieren con la vida normal del individuo.

Es importante subrayar lo de que interfiere con la vida del individuo porque algún síntoma de TOC, igual que de otros trastornos, pueden ser más o menos comunes en la población general.

¿Qué son las obsesiones del TOC?


Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que son intrusivos, inapropiados y que causan, en la mayoría de los individuos, ansiedad o malestar.

El contenido de estas obsesiones suele ser desagradable, desastroso, extraño o raro o muchas veces van en contra de la propia moral del sujeto, por lo que causan ansiedad o malestar más o menos profundos.

La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos.

Tipos de Obsesiones más frecuentes
  • Miedo de contaminarse
  • De causar daño a sí mismo o a otros
  • De equivocarse
  • De comportase de amanera socialmente inaceptable
  • Ordenar, simetría
  • Sexualidad que va en contra de su moral
  • Religiosas o filosóficas
  • Pensamientos “prohibidos”

¿Qué son las compulsiones del TOC?

Las compulsiones son conductas repetitivas o estereotipadas que la persona realiza para aliviar la ansiedad y el miedo. Son los rituales.

Un 80% de pacientes suelen tener obsesiones y compulsiones y un 20% obsesiones sin rituales, aunque esto es muy aproximado y va variando.

Los rituales son llevadas a cabo para tratar de neutralizar los pensamientos obsesivos, y reducir así el malestar que estos generan.

Las compulsiones o rituales pueden ser de dos tipos

  • Reparadores, para reparar algo que ya ha sucedido
  • Preventivos, para prevenir que algo vaya bien
Tipos de Compulsiones más frecuentes
  • Limpiar, lavar, higienizar
  • Verificar: cerrar puerta, llaves gas, luces, etc.
  • Ordenar, organizar
  • Almacenar
  • Contar, repetir
  • Tocar

El círculo vicioso del TOC

Los pacientes, como decíamos, empiezan a hacer estos rituales para controlar situaciones que les producen miedo o ansiedad. Al principio, el ritual parece funcionar bien y el pánico y la ansiedad disminuyen pero llega un momento en que el ritual pasa a ser el verdadero problema y, paradójicamente, acaban siendo controlados por la creciente necesidad compulsiva de realizarlo.

Este es un claro ejemplo de cómo una solución intentada se convierte en el problema.

Frecuencia del TOC en adultos

El TOC es una de las cinco enfermedades psiquiátricas más frecuentes y está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las 20 enfermedades más discapacitantes.

El TOC tiene una prevalencia de alrededor de un 2,5% en adultos.

La prevalencia de sintomatología, sin llegar a cumplir todos los criterios de TOC, oscila entre el 4,8% y el 30.4% según niveles de severidad.

Frecuencia del TOC en niños

La frecuencia del TOC en niñosy adolescentes en los países desarrollados oscila entre el 1-4%. En nuestro medio está alrededor del 1,8% para el TOC clínico.

En niños serán más frecuentes las compulsiones que las obsesiones ya que no existe el desarrollo suficiente que les permita reconocer las obsesiones. También hay que diferenciar las compulsiones de los actos repetitivos propios y necesarios de esta etapa que estimulan el aprendizaje y la socialización del niño.

Clasificación del TOC

En el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la American Psychiatric Association (DSM-5) el TOC deja de considerarse un trastorno de ansiedad y pasa a formar parte de un nuevo capítulo titulado “Trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados”.

Causas del TOC

Las causas del TOC pueden ser:

  • Factores Genéticos, de transmisión desconocida
  • Factores inmunológicos

Aquí hay que mencionar el Pediatric Autoinmune Neuropsy- chiatric Disorder Associated with Streptococcal Infections, (conocido por su acrónimo, PANDAS) afección neurológica descrita en 1988, más frecuente en niños y relacionada con infecciones por estreptococos. Los síntomas son de hiperactividad motora, movimientos involuntarios, tics, impulsividad y desatención asociados a sintomatología obsesivo-compulsiva.

Sin embargo, la relación entre TOC e infecciones no se cree que explique más allá del 10% de los casos.

También se ha asociado el TOC con alteraciones en la microbiota intestinal, con la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten. Hay casos de mejoría con dietas sin gluten.

  • Factores neuroquímicos: La eficacia relativa de los fármacos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), sugirieron la implicación de este neurotransmisor en el TOC.

Lo cierto es que no se sabe exactamente cuál es la causa concreta del TOC, pero podría ser una combinación de factores biológicos (antecedentes familiares de TOC) y sociales (se habla de padres sobreprotectores y controladores).

Características cognitivas de los pacientes TOC

El Obsessive-Compulsive Cognitions Working Group (OCCWG) es un grupo formado por los investigadores del TOC más importantes del mundo. Según este grupo, las variables cognitivas más importantes del TOC son:

  • Responsabilidad excesiva
  • Intolerancia a la incertidumbre
  • Sobreestimación de la amenaza: se exageran las posibilidades de que suceda un hecho catastrófico para el sujeto  
  • Creencias sobre la importancia de los pensamientos: se le da mucha importancia a los pensamientos que uno tiene y su posible significado como si pensar en algo “malo” ya implicara el deseo que pase, etc.
  • Creencias sobre la importancia del controlde los pensamientos propios: existe esa tendencia al control de los pensamientos y muchos pacientes intentanno pensar nada que vaya en contra de sus creencias. Pero pensar en no pensar ya es pensar y, de este modo, se alimenta el círculo.
  • Perfeccionismo: hay una incapacidad para tolerar errores o imperfecciones mínimas o encontrar soluciones perfectas para todo.

Tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

El tratamiento convencional del TOC es una combinación entre medicamentos y psicoterapia

Tratamiento medicamentoso del trastorno obsesivo-compulsivo
  • Clomipramina, antidepresivo tricíclico, pero sus efectos secundarios no lo hacen aconsejable.
  • ISRS: paroxetina, fluoxetina, fluvoxamina, citalopram, sertralina… Todos en altas dosis. Tardan en hacer efecto (8-12 semanas). Su retirada es complicada y existe la tendencia a mantenerlos en plazos muy largos o durante toda la vida. Teniendo esto en cuenta ha de valorarse también sus efectos secundarios. Uno de los más frecuentes es el de disfunciones sexuales.
  • Venlafaxina
  • Agomelatina
  • Otros: Neurolépticos como el haloperidol o la risperidona, con efectos secundarios aún mayores que los anteriores.
  • También memantina, glicina, ketamina, riluzol, mirtazapina, opioides…
Tratamiento Psicoterapéutico del TOC

La Terapia cognitivo conductual es la más utilizada actualmente para tratar el TOC.

Mi experiencia en el trastorno obsesivo- compulsivo (TOC)

El tratamiento del TOC es difícil y complejo dependiendo del grado de severidad. Mi experiencia, combinando homeopatía y psicoterapia breve estratégica, es buena, con mínimos o inexistentes efectos no deseados y con evoluciones a largo plazo.

En cuanto a la homeopatía, en mi opinión, hay que ir al tipo sensible, al medicamento constitucional o más de fondo, o sea, el medicamento que más encaja en esa etapa de vida del paciente teniendo en cuenta todas las circunstancias vitales, emocionales y generales del paciente.

Por su parte la psicoterapia ocupa un lugar central en el tratamiento del TOC. Y según qué rituales son un buen ejemplo, además, de eso que he llamado, a veces, homeopatía mental.

En efecto, en concreto, en rituales de verificación una de las técnicas utilizadas (enmarcadas en una estrategia general y con una técnica comunicativa adecuada) es prescribir las comprobaciones, el síntoma, un número mayor aún de veces. O sea, aceptamos la lógica del paciente y como en judo o aikido aprovechamos la fuerza del contrario y la utilizamos contra el propio ritual.

El paciente tiene la experiencia, quizá por primera vez, que no es controlado por su compulsión sino por la terapia, o sea, por sí mismo. Vuelve, en general, habiendo disminuido sus comprobaciones, con menos miedo subyacente y, sobre todo, empezando a dudar de la rígida percepción de control que mantiene el problema.

Y así empezamos el camino del cambio.

Decía Montaigne que la obsesión es la fuente del genio y de la locura. Una “obsesión” puede ser una pasión y eso es positivo. El problema, como tantas cosas, es cuando se sobrepasa el límite y se convierte en un infierno.

Sobre el Autor

Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga
Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga

Tal como decía Holden, “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia…”

Bueno, pues nací en un pequeño pueblo de montaña donde por la noche se contaban historias. Las mujeres que venían a casa con sus candiles, se sentaban, hilaban y contaban. Todas aquellas largas noches nevadas de invierno escuchando historias. Historias de todo tipo, de miedo, de muerte, de espíritus, de risa, amor, de desamor. Historias.

Después estudié y me licencié en Medicina por  la Universidad de Barcelona (UB). Hice el postgrado en Homeopatía por la UB-Academia Médico Homeopática de Barcelona (AMHB). He sido Director del Máster de Medicina Homeopática de la UB (2011-2016) y de la propia AMHB. Me encanta la docencia y ahora sigo de profesor de homeopatía en la AMHB y el CEDH. También cursé el Máster en Terapia Breve Estratégica, en su primera promoción, con el equipo de G. Nardone en el Institut Gestalt de Barcelona (2000-2002) que ha influido mucho en mi formación.

He incorporado, pues, la Homeopatía y la Terapia Breve a mi consulta médica para así abordar las historias de los pacientes en todas sus dimensiones: física, emocional, comunicacional y también, de algún modo, espiritual.

Porque, más de allá de todo, sigo escuchando historias. Historias extrañas, dramáticas, desesperanzadas, vitales. Intento curarlas o aliviarlas con la ciencia y el arte médicos. Cambiar esas narrativas, esos patrones, físicos y emocionales, que nos aprisionan. Y para ello, primero, busco comprender la historia verdadera. La historia verdadera de cada uno de nosotros.

Me apasiona la literatura, la poesía, el cine, la comunicación... La naturaleza. La belleza de todas las cosas. El humor. La vida, en una palabra.

Como médico, y como científico, aún creo en la antigua magia que tienen las palabras.

Ordet.

2 Comentarios

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  • Querido Gonzalo, gracias por esta exposición impecable e interesantísima de unos síntomas que pueden colarse y/o producirse en nuestra psique hasta convertir en «normalidad» cotidiana un verdadero infierno, y que incluso se achaque a circunstancias ajenas previstas y esperadas, externas a una/o misma/o como sucede con expresiones del tipo » no sé por qué me pone de los nervios», «me sacas de quicio», «me desespera y me descompone esta situación», «ya sabía que saldría mal porque no obedecí mis impulsos como siempre y me olvidé de rezar a san Entuerto o a Santa Soponcia», » te lo dije, te lavas muy poco las manos, solo tres veces al día, por eso estornudas tanto y ahora tienes gripe, si hicieses como yo, que me lavo veinte veces etc, etc…, «Bueno tú también pillas la gripe…» «De eso nada, lo mío son cuatro toses y mocos sin más, xd!»
    Creo que, además de los precedentes genéticos y educacionales, que tantas veces son inseparables, porque en realidad y mayoritariamente son nuestros genes los que suelen educarnos en forma de padres, madres, abuelos y familia en general, el miedo es el principal motor de las compulsiones y obsesiones. Miedo a equivocarse, miedo a dar mala imagen, miedo a enfermar hasta enfermar del propio miedo, miedo a la muerte, miedo a salir de casa, a engordar, a ser dañados, criticados, incomprendidos ,no valorados, no queridos, miedo a vivir tanto como a morir.
    El miedo es la base del tinglado, y sobre todo la colección de disfraces que aprendemos a ponerle encima para que parezca otra cosa más presentable. Hasta el peligro de la enfermedad grave y habitual que nos hace tan vulnerables y dependientes, y también tan normales y frágiles. Tal vez nadie nos dijo nunca que la fragilidad es la gran maestra de la vida, que el enfermar es un episodio útil que nos descubre nuestra esencia resiliente y compasiva y que no pasa nada por asustarse de vez en cuando, que es mucho más peligroso no asustarse nunca y creerse Superman o Superwoman.
    A veces un toque de Aconitum, de Belladonna, de Gelsemium, Apis Mellifica o de Arsenicum Album, puede hacer maravillas impensables en los revoltijos de la compulsión, eso sí, sin poner en tela de juicio el poder curativo de otros principios medicinales y seguramente buenísimos.
    Un gran abrazo, Gonzalo,s y muchas gracias como siempre!

    • Muy de acuerdo Sol. Normalmente se invocan muchos factores que he enunciado en el post pero, al final, la causa no se conoce y seguro que las vivencias son muy importantes como causa o desencadenamiento de un TOC.
      Y claro que la homeopatía tiene su papel. En mi experiencia más como medicamento «constitucional» y compatible con otros métodos porque, como decimos, Homeopatía Suma😀
      Un abrazo

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