¿Qué es el asma? Síntomas y tratamiento del asma

De las enfermedades respiratorias, el asma es la más prevalente en todo el mundo. Es una enfermedad potencialmente mortal que puede tratarse eficazmente y puede afectar en cualquier edad de la vida. La prevalencia estimada es de unos 334 millones de personas en el mundo y se calcula que para el 2025 aumentarán en 100 millones más. En España, el asma afecta al 10% de la población infantil y al 5% de la población adulta. El manejo del asma como enfermedad crónica requiere atención continuada. Existen tratamientos de mantenimiento eficaces, que ahora explicaré pero que, por el contrario, un porcentaje importante de pacientes (hasta un 80% de pacientes según la bibliografía) no consigue controlar su enfermedad.

¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad respiratoria heterogénea que se caracteriza por la inflamación crónica de las vías respiratorias, lo cual provoca una serie de síntomas (sibilancias, tos…). En la inflamación de las vías respiratorias intervienen mediadores de la respuesta inmunitaria innata (células dendríticas, células linfoides, eosinófilos, neutrófilos…) y mediadores de la respuesta inmunitaria específica (linfocitos). Con este estado inflamatorio de base sumado a factores ambientales, por ejemplo, desencadena una hiperreactividad bronquial (vías respiratorias) que conlleva a una obstrucción del árbol bronquial de forma difusa, variable y reversible.

Síntomas del asma

El síntoma más frecuente del asma es el de la sibilancia o como lo llamamos coloquialmente “pitidos”. Además de estas sibilancias, suele presentarse disnea (sensación de falta de aire) y tos no productiva, pero estos síntomas no son exclusivos del asma (Global Initiative for Asthma, 2018; Pavord ID, 2018). Estos síntomas del asma aparecen con una intensidad variable y suelen aparecer por factores desencadenantes (exposición a alérgenos, cambios de tiempos atmosférico, irritantes como el tabaco u olores fuertes, ejercicio, infecciones respiratorias, aspirina…).

Diagnóstico del asma

El diagnóstico del asma es eminentemente clínico. Esto quiere decir que el diagnóstico del asma se basa en la anamnesis (el paciente nos cuenta los síntomas que presenta y su intensidad) que realizamos en consulta y la exploración física (signos que observamos en la exploración). La confirmación diagnóstica del asma la podemos conseguir con la realización de una espirometría, que es una técnica sencilla que valora la función pulmonar. El criterio para diagnosticar obstrucción al flujo aéreo es un cociente FEV1/FVC inferior al percentil 5. Habitualmente se repite la espirometría a los 15 minutos de la administración de un broncodilatador. En raras ocasiones se solicitan radiografías y otras pruebas serían el test de metacolina, prueba de provocación con ejercicio, marcadores de inflamación de eosinófilos…. Para aquellos pacientes que se sospeche que el asma viene desencadenado por un cuadro alérgico, habría que realizar los estudios correspondientes como Prick Test o en su defecto la IgE específica.

Clasificación y tipos de asma

En base a las guías clínicas sobre el asma (GINA-2011; SIGN-2011; Osakidetza-2005) los tipos de asma que se describen coinciden en señalar la gravedad según el grado de control en el escalón de tratamiento.

  • Asma leve intermitente: paciente que tiene controlado el asma adecuadamente con medicamentos beta-adrenérgicos de corta duración a demanda.
  • Asma leve persistente: paciente que para el control del asma precisa del uso de glucocorticoides inhalados a dosis bajas.
  • Asma moderado: aquel paciente que precisa del uso de glucocorticoides inhalados a dosis altas o incluso asociado a un β2 agonistas adrenérgico de acción larga.
  • Asma grave: sería para aquel paciente que no controla su enfermedad con los fármacos descritos anteriormente.

Tratamiento del asma

En la bibliografía consultada y en las distintas Guías Clínicas (Gina; Gema), describen que el asma tiene un tratamiento eficaz desde el punto de vista del mantenimiento de la enfermedad. El control de la enfermedad consiste en mantener ausentes los síntomas del asma o reducidas al máximo, manteniendo una función pulmonar adecuada. Las exacerbaciones del asma conllevan a un mal control del asma y muchas de las cuales son evitables mediante un tratamiento adecuado.

  • Tratamiento no farmacológico del asma: deshabituación tabáquica, plan educativo del paciente con asma.
  • Tratamiento farmacológico del asma: glucocorticoide inhalado, habitualmente a los glucocorticoides inhalados se suele asociar los β2 agonistas adrenérgico de acción larga. Los antagonistas de los receptores de los leucotrienos son fármacos alternativos.

Prevención del asma

Las medidas preventivas del asma que se describen en la literatura científica, se basan en estudios observacionales. Hay datos sobre ciertas medidas que son más consistentes que otras medidas, como es la evitación del humo del tabaco. Las medidas preventivas del asma son:

  • Exposición al humo de tabaco: La exposición al tabaco ambiental (exposición pasiva) se asocia a un incremento de asma y sibilancias en niños de al menos un 20% (Burke H, 2012).
  • La Lactancia Materna se asocia con menos sibilancias en el lactante (Gdalevich M, 2001). Las distintas guías sobre el asma (SIGN-2011) recomiendan la lactancia materna por sus beneficios en la salud infantil y en concreto en la disminución de asma infantil.

Hay otras medidas que precisan de más estudios pues no hay datos concluyentes como por ejemplo: exposición a los ácaros, evitación de alérgenos alimentarios, leches modificadas, uso de paracetamol en el embarazo…

Asma y homeopatía

La homeopatía es una herramienta terapéutica de gran utilidad en diversos problemas de salud y el asma es uno de ellos. Según el Dr. Jacques Boulet, los medicamentos homeopáticos adquieren un papel muy importante en la medida en que se respeten las dos reglas fundamentales de una práctica homeopática ética y clínica:

  • Evaluar qué lugar deben ocupar entre todas las demás terapéuticas.
  • Elegirlos a partir de un método clínico riguroso tomado como referencia de una materia médica fiable y actualizada.

Por otro lado, doctores como la Dra. Candida Berti (Alergóloga e inmunóloga) y el Dr. Edoardo Felisi) refieren que el tratamiento crónico del paciente asmático como enfermo crónico es, además, el eje del trabajo homeopático. “El poder de la homeopatía es, individualmente, rico y diferente en el tratamiento del asma como alteración que se presenta en una enfermedad crónica, para reducir el estado inflamatorio y por tanto la hiperactividad de los bronquios y también para reforzar la respuesta inmunitaria del individuo”.

  • Si queremos tratar a una persona que presenta un cuadro agudo de asma (crisis asmática), podemos usar una serie de medicamentos homeopáticos para el asma y decidiremos su toma en función del síntoma predominante.
    • Predominio de la hipersecreción bronquial:
      • Ipeca lo usaremos cuando presente una tos espasmódica, si presenta flemas finas, con hipersialorrea (hipersalivación).
      • Kalium carbonicum para paciente con tos cuyas secreciones se expulsan con dificultad son grisáceas. El paciente suele referir que duerme sentado ya que suele encontrarse peor de 2 a 4 de la madrugada.
      • Antimonium tartaricum en pacientes con tos sofocante, con moco viscoso y abundante, con sudores fríos, aleteo de las ventanas nasales.
    • Predominio del espasmo y edema:
      • Arsénicum álbum: en pacientes con crisis asmática nocturna, entre la 1 y 3 de la mañana. Es un paciente nervioso y que mejora tras la expulsión de mucosidad blanquecina. Necesidad de calor.
      • Drosera en pacientes con tos seca (perruna) que empeora al hablar o al reír.
      • Lachesis: en pacientes en los que la crisis asmática se produce preferiblemente por la mañana al despertar o al ir a dormir y que suele cursar con una rinitis alérgica.
  • Cuando encontramos la causa podemos usar:
    • Causa emocional:
      • Ignatia: en pacientes con hiperemotividad y excitabilidad.
      • Staphysagria si hay frustración.
    • Cuando hay alérgenos:
      • Blatta orientalis cuando hay gran obstrucción y se relaciona con los ácaros.
  • Otros: Hay más medicamentos homeopáticos que pueden ayudar a las personas que tienen asma, como sambucus (tos perruna y obstrucción nasal), Cuprum (asma nocturno que mejora con agua fría)…

Quería concluir con algunos de los aspectos claves del asma bronquial. Tenemos que tener claro que el asma es una enfermedad inflamatoria respiratoria crónica que puede ser grave, que no todos los pacientes controlan su enfermedad. Las exacerbaciones de asma pueden ser evitables, para ello la homeopatía, usándola de manera adecuada nos puede ser de gran ayuda.

Sobre el Autor

Dr. Alberto Sacristán
Dr. Alberto Sacristán

Alberto Sacristán Rubio. Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, con máster en Nutrición y Experto Universitario en Actividad Física. Desde 2015, ocupo el cargo de Presidente de la Sociedad Española de Médicos Homeópatas (SEMH).

Desde que tenía más o menos 10 años, acudía al “ambulatorio” donde mi padre trabajaba de ATS y estaba con él durante las últimas horas de su guardia de los sábados y algún día entre semana. Él me enseñaba como entonces se hervían las jeringuillas de cristal y las agujas metálicas para desinfectarlas. Era todo un proceso artesanal. Incluso iba con él a hacer los domicilios, pero claro, yo me quedaba en el salón esperando. Aquí surgió la semilla de mi vocación y desde entonces este fue mi objetivo, ser médico y además médico de familia.

Un tiempo después estaba haciendo la especialidad y a punto de terminar descubrí la homeopatía como paciente. Acudí a un compañero por un esguince y mi sorpresa fue que no me prescribió un antiinflamatorio, me prescribió un medicamento homeopático y con unos resultados para mi, novedosos. Estudié homeopatía y a la vez ejercicio y nutrición para realizar una medicina más integral, y tratar a mis pacientes lo mejor posible.

Además de ser feliz con la familia que tengo y aprovechar con ellos el mayor tiempo posible, disfruto haciendo deporte como el triatlón o ciclismo.

2 Comentarios

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  • Gracias, Alberto. El asma es un problema cada vez más presente en una sociedad cada vez más contaminada medioambiental, como emocional y mentalmente más estresada. He conocido personas asmáticas que con un cambio de alimentación y de hábitos se han curado, muchas de ellas ayudadas por la homeopatía y la medicina natural. A otras les ha bastado con cambiar su habitat de la ciudad al pueblo o con cambiar de trabajo o con terminar una relación personal problemática. Es impresionante el vínculo tan claro que hay entre las respiración, el atasco emocional y la enfermedad. Por esa razón el potencial tan amplio de la homeopatía es de una gran ayuda en el conflicto orgánico del asma.
    Un fuerte abrazo, Alberto!

    • Hola Sol. Tienes toda la razón.
      No quería entrar mucho en ese aspecto, pero verdsderente es muy frecuente que veamos pacientes que son asmáticos y que presentan algún problema a nivel emocional y te diría que el estrés es el que se lleva el premio. Hay personas que al interrogar, he podido comprobar que lo que les suceden es que se sienten que la «vida les está asfixiando».
      Toda la patología crónica precisa de cambio de hábitos y en concreto alimentación, ejercicio y descanso, donde añado técnicas de relajación,… La alimentación es fundamental y como dices muchos pacientes han podido dejar de usar inhaladores cuando les recomiendas no tomar lacteos, por ejemplo.
      En algunas ocasiones recomiendo hacer un análisis de intolerancia alimentaria.
      Además debemos reforzar el sistema de mucosas.
      Muchas gracias por tu aportación.

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