¿Qué es Aconitum y cómo se usa como medicamento homeopático?

Si una palabra define la acción y la naturaleza del medicamento homeopático Aconitum esta es INTENSIDAD.

Aconitum es un medicamento de situaciones intensas, tanto en lo agudo como en lo crónico. En Aconitum nada es templado, ligero, leve. En los cuadros agudos que podremos tratar con él hemos de esperar siempre síntomas brutales, violentos y cargados frecuentemente de un estado emocional de ansiedad y miedo muy marcados.

Aconitum es un medicamento de situaciones extremas que puede ayudarnos tanto en un golpe de calor o deshidratación como en las consecuencias de una exposición brutal a un frío intenso. El otro día en la consulta me acorde del medicamento. Unos pacientes recibieron una llamada de su veterinario para decirles que su perro acababa de morir de un golpe de calor. Se lo habían dejado a unos amigos el fin de semana, un fin de semana extremadamente caluroso, y en el monte se insoló y esa tarde empezó a convulsionar y lo demás ya lo conocéis. Es muy posible que unas dosis de Aconitum esa misma tarde hubiera hecho posible otro desenlace.

En mi botiquín de viaje y montaña Aconitum es un fijo porque son muy frecuentes las situaciones en las que este medicamento homeopático puede ser útil y, sobre todo, porque serán la mayoría de ellas situaciones que la persona podrá llegar a vivir con gran angustia, incluso con miedo a morir por la intensidad y la violencia de los síntomas.

¿Qué es Aconitum napellus, Acónito napelo, la planta?

Antes de nada, expliquemos en detalle técnico de cultura homeopática. Aconitum no es un medicamento homeopático propiamente dicho, Aconitum es el nombre de la planta a partir de la cual se elabora la tintura madre que usaremos para fabricar el medicamento homeopático a la dilución deseada.

Así, Aconitum napellus será lo que conocemos como la cepa homeopática y Aconitum napellus 30CH el medicamento homeopático. Otros medicamentos homeopáticos a base de esta cepa serán Aconitum 5CH o Aconitum 200K, distintos tipos de diluciones a partir de la misma tintura madre de acónito. Pero, si me lo permitís, seguiré refiriéndome al medicamento y a la cepa de la misma forma para simplificar el lenguaje a lo largo del texto.

El acónito es una ranunculácea que llega a medir metro y medio y que es característica de las montañas europeas, aunque puede extenderse incluso a lo largo de los ríos hasta llegar a los campos y los valles. Posee hojas hendidas y flores en forma de casco de un intenso azul violáceo.

Contiene alcaloides muy tóxicos, sobre todo en su raíz, de los que el más importante es la aconitina. Tanto es así que el extracto del acónito se ha usado desde la antigüedad para impregnar las flechas de caza o como veneno judicial para ajusticiar reos. Su acción es violenta y rápida, intensa, como todo en esta planta.

Su acción tóxica produce trastornos digestivos, neurológicos y cardíacos que llevan a una muerte por colapso. La persona intoxicada es perfectamente consciente de la gravedad de la situación por lo que el cuadro suele acompañarse clásicamente de gran angustia por el desenlace fatal que se aproxima inexorable.

Como veis Aconitum es una planta muy vinculada al concepto de muerte y esto será algo muy relevante a la hora de usarla como medicamento homeopático.

Tratamiento del miedo con Aconitum

El Dr J. T. Kent decía que “la razón por la que Aconitum es tan a menudo remedio de niños es porque a menudo están enfermos de miedo”.

El acónito es la planta más peligrosa y mortífera con una acción brutal y violenta. Encarna el concepto de muerte y, más en concreto, el sentimiento de miedo a la muerte. Por eso mismo Aconitum será uno de los medicamentos más útiles en todas esas situaciones en las que la persona sienta una sensación de alerta extrema, acompañada de una gran angustia y agitación en los cuadros agudos o de una tensión emocional y ansiedad intensas en las situaciones más crónicas.

Aconitum nos ayudará en las crisis de pánico bruscas e intensas, como si la vida de la persona llegara a estar en peligro. Hay gran agitación física, angustia emocional y pueden aparecer síntomas de somatización como taquicardias, dolor en el pecho, contracturas musculares o neuralgias diversas.

Pero Aconitum también es un gran medicamento de estrés, en el sentido más real del término, que genera en la persona una sensación de tensión crónica intensa que puede manifestarse en un estado de permanente angustia, preocupación y alerta vital con momentos de agitación intensa y crisis de pánico.

En Aconitum hay un miedo extremo que lo domina todo y a partir de ahí se genera un estado basal de tensión nerviosa y alerta constante con una marcada hipersensibilidad emocional e, incluso, sensorial. Cualquier emoción intensa, noticia o enfermedad pueden despertar en la persona esa angustia como de muerte inminente que lo domina.

Este estado de miedo que se instala en la persona puede estar ocasionado por cualquier circunstancia en su vida que le haya podido hacer sentir una “experiencia de muerte inminente” como un gran susto, un accidente, una operación o una enfermedad grave.

Estas experiencias pueden sensibilizar a la persona y generar, a partir de ese momento, un estado emocional alterado, a la manera que hemos comentado, pero además estas experiencias violentamente traumáticas pueden también ser el origen de trastornos físicos. Así, Aconitum será un gran medicamento de diarreas, insomnio, pérdida de la regla, dolores neurálgicos intensos o subidas de la tensión arterial, por poner algunos ejemplos, tras sufrir un gran miedo.

¿Quiénes son las personas más sensibles a Aconitum?

Hay que tener en cuenta algo muy importante a la hora de pensar en este medicamento homeopático y es que, aunque la persona no haya pasado ninguna experiencia cercana a la muerte, por entendernos, puede vivir y sentirse con un grado de tensión y de angustia como si lo hubiera vivido.

Es decir, va a haber personas que ante las situaciones más o menos normales de la vida, por su propia estructura de carácter, van a tender a experimentar una respuesta emocional totalmente sobredimensionada, como si les fuese la vida en ello.

Este tipo de personas suelen tener unos rasgos que las definen y que nos pueden hacer pensar que Aconitum podría ayudarlas en las distintas circunstancias y enfermedades de su vida:

  • Suelen ser personas vigorosas, calurosas y congestivas.
  • Personas nerviosas que parecen querer prevenirlo y anticiparse a todo.
  • Con prisa y preocupación permanente.
  • En alerta constante como para hacer frente a cualquier eventualidad inminente.
  • Hiperactividad y agitación constante, siempre estresados.
  • Precipitados, impacientes, impetuosos.
  • Muy excitables, se sobresaltan por los ruidos o el más pequeño susto.
  • Muy sensibles tanto a nivel sensorial (ruido, música, luces, dolor) como emocional, con cóleras violentas por pequeñeces o si se les contradice.
  • Pueden tener muchos miedos y fobias: a la muerte, a hacerse daño, a los accidentes, al futuro, a las desgracias, a los ruidos, a los desconocidos, a las multitudes, a la oscuridad…
  • Tendencia a procesos agudos de aparición brusca y de gran intensidad, acompañados en muchos casos de ansiedad y agitación.
  • Tendencia a fenómenos congestivos y cardiovasculares de tipo funcional (taquicardias, sofocos, crisis hipertensivas…)
  • Tendencia a contracturas musculares y dolores sobreagudos sobre todo de tipo neurálgico.

Con todo esto es fácil entender que, a veces, pueden resultar personas un poco contradictorias, paradójicas, con reacciones valerosas y audaces por momentos a pesar del miedo profundo que gobierna sus vidas. Hay que recordar siempre que las personas sensibles a Aconitum serán personas con un nivel de energía muy alto, muy reactivas y poderosas en cuanto a recursos físiológicos.

Indicaciones clínicas. ¿Cuándo usaremos Aconitum?

Las enfermedades que vamos a tratar con Aconitum van a ser siempre procesos que se manifiesten con intensidad, incluso con violencia. Nunca serán cuadros que aparezcan lentamente en el tiempo ni que se manifiesten de forma suave. En ocasiones el origen de estos cuadros podrá estar relacionado con alguna experiencia emocional muy traumática para la persona o también con alguna situación física extrema como una exposición brutal al frío o al calor.

Algunas de las situaciones más habitualmente atendidas con Aconitum:

  • Enfermedades agudas de garganta, nariz y respiratorias. Laringitis, resfriados, síndromes gripales y catarrales, otitis, amigdalitis, sinusitis agudas, bronconeumonías.

En las ocasiones en las que aparezca fiebre ésta será también de aparición brusca, elevada y con el paciente congestionado y seco, sin sudoración. Es habitual que esté muy sediento y ansioso.

  • Gastroenteritis agudas con diarrea y fuertes dolores cólicos, frecuentemente tras una exposición a frío intenso (bañarse en un río de montaña) o tras comer alimentos muy fríos.
  • Golpes de calor, insolaciones, con el paciente muy congestionado y sin que haya podido romper a sudar.
  • Neuralgías con dolores extremos que suelen acompañarse de sensación de hormigueos y entumecimiento en la zona.
  • Crisis cardivasculares del tipo, angina de pecho, taquicardias o crisis hipertensivas que se manifiesten de forma sobreaguda, intensa y acompañado de miedo, agitación y ansiedad.
  • Insomnio con despertares a media noche con la persona ansiosa, agitada. Es frecuente que también pueda acompañarse de sofocos y sensaciones congestivas. Al despertar a menudo la persona puede recordar algún mal sueño.

Recuerdo el caso de un niño que vino a consulta por cambios en el comportamiento, pero, sobre todo, para tratarse de un insomnio instalado tras ser mordido por un perro. La mordedura no fue grave pero el susto que se instaló en el niño lo tenía muy alterado. Aconitum lo resolvió.

  • Pérdida de la regla repentina tras la exposición a un frío intenso o tras un susto. Las cistitis violentas tras frío intenso también podrán responder a Aconitum.
  • Crisis de pánico y situaciones de estrés crónico intenso.
  • Tras partos difíciles vividos con miedo intenso y ansiedad. Gran medicamento homeopático para los recién nacidos con sufrimiento fetal severo.

En muchas de estas situaciones Aconitum será suficiente para superar la dolencia en cuestión, pero en otras, como en algunas infecciones o en crisis cardiovasculares, tendremos que pensar en otros medicamentos e, incluso, en acudir a urgencias lo más rápido posible dada la intensidad de algunos de estos cuadros.

En estos casos en los que vayamos a necesitar el apoyo de otras medidas médicas de tratamiento, usaremos el Aconitum mientras éstas llegan, pudiendo esto condicionar en gran medida el pronóstico del paciente. Pienso en el perrillo de mis pacientes si hubiera podido tomar Aconitum desde el primer momento de su golpe de calor.

Resumen sobre Aconitum

Aconitum es un medicamento homeopático conectado con la experiencia de la muerte y con el miedo que puede despertar en cualquiera de nosotros.

Aconitum es un medicamento de situaciones intensas, extremas, sobreagudas en personas habitualmente vigorosas y congestivas, capaces de movilizar toda su energía de forma rápida e intensa como si quisieran escapar de la muerte.

Pensaremos en Aconitum siempre que el origen de estas dolencias sobreagudas se relacione con una experiencia vital traumática o un estímulo físico brutal.

El miedo a Aconitum le activa, le moviliza para huir o enfrentarse a él, aun estando sumido en la angustia y la agitación. Otros medicamentos de miedo, como Opium o Gelsemium, ayudarán más a las personas a las que el miedo tienda a paralizarlas.

Aconitum es un gran complementario de Sulfur en sus dolencias físicas agudas y de Causticum cuando sus miedos se disparan.

Para la Dra López Vallespir, “[…] Aconitum es un remedio de sujeto confuso que no vive en la realidad, sino en un presente imaginario hecho de amenazas, de peligros inmediatos, de ahí su miedo a la muerte inminente y sus crisis de pánico”.

¿Os suena de algo? Nada, serán imaginaciones mías.

#HomeopatíaSuma

Bibliografía.

Demarque D., Jouanny J., Poitevin B., Saint-Jean Y. Farmacología y materia médica homeopática.

CEDH. París. 2006

López-Vallespir S. El universo homeopático. Ed. Univalsan. Granada. 2006

Lamothe J. Homeopatía pediátrica. Indigo. Barcelona. 2002

Grandgeorge D. El remedio homeopático. Kairós. Barcelona. 1994

Vannier L. Materia médica homeopática. Ed. Porrúa. México. 2001

Kent. J. T. Curso de materia médica homeopática. Ed. Porrúa. México. 2004

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

5 Comentarios

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  • Estimado doctor , gracias de antemano por sus consejos y valiosas opiniones. Soy una persona de 65 años, asmática y con una hija que tiene el transtorno Borderline ,no controlado médicamente porque no acepta y ante este encierro obligatorio tenemos muchas veces discusiones muy fuertes porque veo que maltrata a su hijita de 3 años todo son gritos y amenazas, la bebe es ahora muy inquieta, rebelde y tiene rabietas fuertes. Después de tantos meses de esta manera de vivir y años de soportar su carácter: caprichosa y desagradecida, mi capacidad mental y física esta siendo más afectada empecé con cuadros de asma e inflamaciones del estómago que me producen eructos y no puedo respirar ni dormir; por favor yo confío en la homeopatía, que me puede aconsejar para esta situación y tal vez para ayudar a mi hija en sus reacciones violentas. Gracias por su invalorable labor con los demás.

  • Buenas doctor. Me han hecho un tratamiento para la ansiedad en la que me han recetado un total 6 tubitos de homeopatia (mas otros tantos en monodosis), entre ellos este que usted dice pero a la 15 ch, tb me mandó ignatia, argentum,nux vomica todos a la 15 ch. Me quedé algo sorprendida,porque no esperaba que me mandara tantos tubitos para lo mismo. Hace años pase una situación de ansiedad mucho mas acebtuada en la que necesite tratamiento, pero no es el caso de ahora.
    Es normal mandar tantas cosas para lo mismo.
    Muchas gracias

    • Hola Mary.

      Si es una práctica utilizada en homeopatía mandar diferentes medicamentos para una misma dolencia, como también ocurre cuando usamos medicamentos convencionales o plantas medicinales. Lo importante es que la evolución sea favorable y, si no es así, no dejes de consultar con tu médico ualquier duda que tengas con el tratamiento.

      Un salud muy cordial y muchas gracias por tu confianza.

  • Querido Guillermo, no, no es cosa tuya, y claro que nos suena: sólo hay que leer las noticias o enchufar la tele para que se disparen los síntomas y se haga necesario el Aconitum Napellus a la 30CH, 5CH o 200K, según en qué estado nos pille el trauma. Es más, creo que en tiempos como este presente, la homeopatía es de una eficacia total para ajustar y equilibrar el organismo, desde el cuerpo, la mente y las emociones, sin efectos secundarios en plan ataque masivo, como, por ejemplo, dejarnos planchados o sin defensas.
    Nunca estaremos suficientemente agradecidos a Hahnemann por el extraordinario descubrimiento del tratamiento homeopátcio de la enfermedad, sacando de la naturaleza unos remedios geniales, una alquimia sencilla capaz de obtener remedios supereficaces de las plantas y de los minerales más tóxicos. Una gran lección para la misma vida: desarrollar la inteligencia de tal modo que se logre convertir en remedio, aprendizaje y fuente de salud lo que aparece y se manifiesta como peligro inminente, enfermedad o desgracia, sobre todo con pérdida de conciencia y de autocontrol. Desarrollando, como individuos y sociedad, una actitud vital homeopática, no agresiva y por ello muy eficaz, que también podemos aplicar en la gestión de las situaciones difíciles lo mismo que al organismo. Nosotros mismos podemos ser homeopáticos, medicinales en la convivencia, en el trabajo y en cualquier actividad o función.
    Muchas gracias, Guillermo, por estas reflexiones y por esta pedagogía indispensables siempre, pero de verdadera urgencia en momentos como el actual.
    Un abrazo bien grande

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