¿Cómo puede ayudarnos la homeopatía a preparar nuestras defensas este invierno?

En realidad, la pregunta debiera ser:

¿Es necesario preparar nuestras defensas para el invierno? Pues parece que sí.

Todos asumimos que los procesos catarrales y gripales aumentan con el tiempo frío. No quiere decir que no podamos resfriarnos en verano, pero la incidencia en la población general de este tipo de procesos es mucho menor en las épocas cálidas del año que en las frías. Y ¿por qué?

Hoy en día hay varios argumentos que explican este fenómeno, con mayor o menor evidencia científica, pero que parecen, a día de hoy, bastante plausibles. Eso sí, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la inmensa mayoría de este tipo de cuadros respiratorios son causados por virus y que si no hay contacto con ellos no hay enfermedad. Quiero decir que el frío no enferma, lo que enferman son los virus.

Eso sí, el frío favorece la acción de estos microorganismos a través de varios mecanismos, unos directos y otros indirectos:

  • Parece ser que las bajas temperaturas estimulan la formación de una capa lipídica, como una especie de gel, que recubriría al virus de manera que lo haría más resistente al medio ambiente. Es como una coraza que se forma con el frío que hace que los virus se puedan transmitir mejor de unas personas a otras cuando la tempera exterior es más baja.
  • El frío, además, hace que parte de la sangre de nuestro organismo se retire de las partes más periféricas como son las manos, los pies…y la nariz, vía de entrada fundamental de los virus en nuestro cuerpo. Parece ser que un menor aflujo de sangre a la zona puede hacer menos eficaz la llegada de células de defensa y también el frío disminuye la movilidad de unas estructuras ciliares que tienen las células de la mucosa nasal y que tienen la función de actuar como freno a la entrada de los gérmenes.
  • Otro efecto favorecedor de las infecciones que causa el frío, este indirecto como os decía, es el “efecto apelotonamiento” (lo leí en un post el otro día y me pareció un término muy divertido y apropiado), es decir, que en invierno tendemos a estar más hacinados en espacios cerrados con mayor proximidad entre las personas y mayor riesgo de contagio. Esto se confirma al observar que en zonas donde siempre hace calor pero que sí que tienen una época seca y otra de lluvias, en esta última, en la que la gente pasa igualmente más tiempo juntas en espacios cerrados, la incidencia de los cuadros catarrales también aumenta.

Hay un argumento, digamos inverso, que defiende esta teoría del frío que es la fiebre y me explico. Os habéis dado cuenta de que cuando hay un proceso infeccioso el organismo tiende a desarrollar fiebre. ¿Por qué? Pues porque con calor nuestras defensas funcionan mejor y los microorganismos peor. Suelo decir a mis pacientes, para que entiendan el valor de la fiebre en los procesos infecciosos, que es como una especie de verano artificial que nuestro cuerpo organiza para estimular a nuestro sistema inmunológico y debilitar a los gérmenes. Pero de la fiebre ya hablaremos en otra ocasión.

Así que, si bien es importante mantener nuestras defensas altas todo el año, parece que ahora en invierno resulta especialmente indicado teniendo en cuenta que es un momento en el que vamos a ser más vulnerables al ataque de los gérmenes a causa de la bajada de las temperaturas.

¿Qué podemos hacer para estimular nuestras defensas? 

Además del uso de medicamentos homeopáticos, de lo que más adelante hablaremos, hay algunas cosas que está en nuestras manos hacer para mantener nuestro sistema inmunológico en el mejor estado posible.

La alimentación. 

Hay varios post (aquí, aquí y aquí) en los que he hecho referencia a la importancia de la alimentación en relación a nuestra salud y a nuestras defensas así que voy a intentar no repetirme demasiado.

Sí que hay un aspecto de la nutrición del que no he hablado nunca y que está muy de moda desde hace algún tiempo; los “superalimentos”. Son esos alimentos, en general lejanos y exóticos, que parecen tener propiedades extraordinarias en relación con la salud y el fortalecimiento de nuestro organismo.

A ver, yo no pongo en duda que tengan grandes propiedades ni que puedan tener un valor especial en algunos personas en situaciones determinadas, lo que me parece es que, en general, se le da un valor desproporcionado en el papel que juegan en la salud de las personas.

Quiero decir que una alimentación basada en verduras, legumbres, frutas, semillas y frutos secos, cereales integrales, algo de pescado y huevos (todo ello cultivado y criado de la manera más natural posible), pobre en carnes, embutidos y lácteos y carente de alimentos procesados e industriales, azúcar y harinas refinadas y tóxicos como el alcohol, no necesita de ningún “superalimento” para garantizar el mejor funcionamiento de nuestro organismo.

Vamos, para que nos entendamos, que a una “superalimentación” le sobran los “superalimentos”.

Mi consejo:

No es necesario consumir ninguno de ellos de forma sistemática y habitual pues pienso que no aportan más salud que una dieta correcta y cuidada. Eso sí, en manos de un médico experto pueden tener valor en casos particulares en los que se busque algunas de las propiedades especiales que algunos de estos productos puedan tener.

Esto es algo de lo que mi amiga y colega, la Dra Paz Bañuelos, sabe mucho como dejo claro en este precioso post con el que nos deleitó ya hace algún tiempo.

El equilibrio emocional. 

Yo soy de los que piensan que las personas enfermamos, fundamentalmente, desde lo emocional. Dicho de otra manera; cuanto más nos acercamos al equilibrio, y sobre todo a la armonía, en nuestro plano emocional más armoniosamente funciona todo nuestro organismo y más cerca estaremos de la salud.

Y hablo de equilibrio y de armonía porque son cosas diferentes, ambas deseables pero en distinta medida. Para explicarlo suelo decir que en los años de la “guerra fría” entre el bloque soviético y el occidental existió un equilibrio, de hecho, se consiguió que la guerra no estallará, pero lo que nunca hubo fue armonía. La armonía es un estado más allá del mero equilibrio.

Creo profundamente que cuanto más nos acercamos a nuestra paz interior más armoniosamente funcionan nuestros sistemas de regulación y que, además, menos actitudes autodestructivas desarrollamos. Suelo decir que el tabaco no mata, que lo que nos mata es eso que nos mueve “desde dentro” a fumar sabiendo que el tabaco nos acabará enfermando.

Hoy ya nadie duda de la relación que tienen el estrés, la ansiedad y la depresión en la modulación de nuestro sistema inmunológico. No hay más que entrar en internet asociando esos conceptos para que no sepas ni por dónde empezar. Incluso su relación con la génesis de muchos cánceres parece bastante clara.

Cultivar la serenidad, la paciencia, ser educados, compasivos, amorosos.

Expresar lo que sentimos en vez de dejarlo fermentar dentro de nosotros.

Hablar y comunicarnos para acercarnos al otro, no para convencerlo. Uno puede sentirse muy cerca de alguien con quien puede no compartir casi nada.

Hablar menos y escuchar más. Y esto con los demás y con nosotros mismos. Nos hablamos mucho pero nos escuchamos poco.

Buscar el silencio entre tanto ruido.

Mirar a los demás con empatía, que no es otra cosa que entender que todos vivimos como podemos y que si no hacemos mejor las cosas es porque no nos sale. Y eso nos pasa a todos. A todos.

Estas y todas esas cosas que ahora mismo, mientras lees estas líneas, están llegando a tu mente y a tu corazón, son las cosas a las que tenemos que hacer lugar en nuestras vidas.

En este blog hemos hablado muchas veces de todo esto (aquí, aquí, aquí…) y creo que nunca será suficiente. Bueno, ojalá que un día sí, que un día ya no haga más falta.

El descanso y el ejercicio. 

Cada vez dormimos menos y hacemos menos ejercicio y esa es una combinación nefasta para nuestras defensas. 

Es cierto que no todos necesitamos la misma “dosis” de sueño y descanso y de ejercicio. Cada cual tiene que encontrar su ritmo pero sabiendo que si estos dos aspectos no funcionan adecuadamente en nuestra vida nos estaremos acercando a la enfermedad.

Y ojo sobre todo con el ejercicio excesivo porque lo que en su medida, como ocurre con el deporte, puede ser uno de los hábitos más saludables en exceso puede convertirse en una fuente de lesiones y de desgaste orgánico.

Actividad física moderada pero cotidiana, buen descanso y toda la calma, la alegría y la serenidad con la que podamos llenar nuestra vida, son las claves que nuestro sistema inmunológico necesita para funcionar a tope y mantenernos así lo más lejos posible de las infecciones.

Y, por supuesto, la Homeopatía. 

Una de las cosas que más me fascina de la Homeopatía es su versatilidad, los diferentes niveles en los que es capaz de actuar el medicamento homeopático. 

Esto es algo que he comentado en numerosos post refiriéndome a otros aspectos de la patología humana como, por ejemplo, en este sobre las alergias en donde vemos como la Homeopatía puede actuar modulando los síntomas del paciente pero también puede actuar más profundamente sobre ese sistema inmunológico hiperactivo intentando reprogramarlo para que deje de comportarse de una forma exagerada frente a estímulos normales que, en definitiva, no es otra cosa que lo que ocurre en una persona alérgica; respuestas excesivas a estímulos que no lo merecen. 

Los medicamentos homeopáticos pueden estimular nuestros defensas frente a los agentes infecciosos actuando a dos niveles diferentes.

  • Así tendremos medicamentos como INFLUENZINUM, ECHINACEA u OSCILLOCOCCINUM, entre otros, que tendrán una acción inmunoestimulante inespecífica, es decir, actuarán en cualquier persona sin tener en consideración aspectos particulares de ella. Los podremos usar en bebés y niños, embarazadas, pacientes ya ancianos y en enfermos polimedicados. Ayudarán a cualquier persona a estimular sus defensas frente a los cuadros invernales.

Os animo a que leáis el post que escribí el año pasado sobre un estudio observacional llevado adelante por la Asociación Cántabra de Investigación del Aparato Respiratorio (ACINAR) en el que participaron 2 neumólogos, 1 epidemiólogo y 37 médicos de familia con actividad clínica en los hospitales de Valdecilla, en Santander, y Laredo y en diferentes Centros de Salud de la geografía cántabra en el que se quiso valorar el impacto de la toma de OSCILLOCOCCINUM en la frecuencia y duración de las Infecciones Respiratorias de las Vías Altas (IRVAs) en pacientes con EPOC durante el periodo de exposición gripal. Y no os digo más pero los resultados fueron muy favorables a la toma del medicamento homeopático.

  • Además, los medicamentos homeopáticos pueden actuar en un nivel más profundo, más personal, más individualizado.

En consulta nos encontramos con pacientes que acuden porque sufren cuadros catarrales y gripales de repetición pero el perfil de todas esas personas que se quejan del mismo problema puede ser, y, de hecho lo es, muy diferente. Su edad, constitución, las enfermedades que han sufrido en el pasado y las del presente, su momento vital y sus posibles conflictos emocionales, sus relaciones familiares, personales, profesionales, su carácter y su comportamiento, sus miedos, sus gustos y apetencias.

Todo ello y más es lo que conforma nuestro universo particular, lo que somos, quienes somos, y desde ahí es desde donde la homeopatía pone el tratamiento individualizado que actuará en lo profundo del sistema inmunológico de cada paciente. En el suyo, para el suyo y no para otro.

Y, claro, al ser un tratamiento regulador de la globalidad de la persona tendremos que, en muchas ocasiones, la persona obtendrá beneficios en el ámbito que buscábamos, en este caso mejorando sus defensas frente a procesos invernales, y además otros beneficios colaterales que ni esperaba.

Esto lo ilustra muy bien un estudio sobre depresión en mujeres perimenopáusicas publicado en 2015 en el que se vio que la fluoxetina era mejor que el placebo para aliviar la depresión, y que la Homeopatía era tan buena como la fluoxetina. Como los medicamentos homeopáticos se pautaron de una forma individualizada, se vio también que actuaban adicionalmente sobre otros síntomas asociados a la menopausia (sofocos, ánimo, insomnio…) mientras que la fluoxetina y el placebo no lo hacían: la Homeopatía fue superior a ambos, placebo y fluoxetina [1]

Ya sabemos unas cuantas cosas más que podemos hacer para defendernos mejor de los virus y de sus catarros, resfriados y gripes durante las épocas frías del año.

Pero no olvidéis que, como decíamos al comienzo del post, lo que enferma son los virus y no el frío,  así que, además de todo lo dicho, tened en cuenta siempre la medida de prevención del contagio más eficaz con la que contamos que es limpiarnos las manos con frecuencia.

#HomeopatíaSuma
[1] (Macías-Cortés Edel C. Individualizedhomeopathictreatment and fluoxetineformoderate to severedepression in peri- and postmenopausalwomen (HOMDEP-MENOP study): a randomized, double-dummy, double-blind, placebo-controlled trial. PLoSOne. 2015 Mar 13;10(3):e0118440).

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

4 Comentarios

Comentar
  • Buenos días, soy Loli. Le doy la enhorabuena me ha parecido impresionantes sus explicaciones con tanto detalle y simplicidad al mismo tiempo. Muchas gracias por ser ese gran homeopata. Por favor no deje de ser ese ser que vive su trabajo y disfruta con él. Muchas gracias

    • Hola Loli.

      Muchas gracias por tu comentario. Me ha emocionado, de corazón.

      Un abrazo y descuida que voy a hacerte caso; seguiré viviendo con el alma puesta en cada cosa que haga.

  • Estaría bien que nos pudieras comentar el dial donde se emite el programa igul se puede escuchar desde varias comunidades!
    La homeopatia es lo más interesante para la salud
    Enhorabuena por el programa tan difícil de mantener en momento actual!

    • Hola M.Pilar.

      Muchas gracias por tu comentario. La verdad, es que me siento muy privilegiado de poder participar en este proyecto de radio, de este altavoz que lo único que quiere es contribuir a que la Homeopatía ocupe el lugar que merece en el cuidado de la salud de todos nosotros.

      Si te interesa seguir nuestro programa puedes hacerlo entrando en elblogdelahomeopatia.es

      Muchas gracias de todo corazón por tu apoyo y seguimos adelante, juntos. Un abrazo.

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Actualizado el 22-02-2019 11:19:23 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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