Picadura de la medusa: que hacer y su tratamiento con homeopatía

Desde hace unos cuantos años, con especial predilección por las aguas de mares más templados, asistimos a un aumento exponencial de la población de medusas con el consiguiente disgusto y eventuales lesiones de aquellos que escogen la playa como espacio de veraneo.

También en estas situaciones tienen un lugar los medicamentos homeopáticos

El mundo de las medusas es muy curioso y por supuesto no escapa de los tópicos que adornan todo situación que vivimos los seres humanos. Incluso durante un tiempo se estudió la posibilidad de que fueran comestibles como ocurre en algunos países como Japón, pero se rechazó su uso en alimentación al habitar nuestras costas  especies distintas a las de esos países.

Conozcamos algunos de esos tópicos y qué hacer y qué no hacer cuando nos cruzamos con uno de estos organismos.

En primer lugar conocer que las medusas, con una antigüedad sobre el planeta de más de 500 millones de años, son organismos “planctónicos”, es decir relacionados con el plancton. Se encuentran habitualmente flotando sobre el agua de mar aunque existen algunas especies que viven en agua dulce.

Disponen de un cuerpo en forma de campana del que salen una serie de tentáculos llenos de células urticantes que poseen un veneno muy potente que se dispara al contacto con nuestra piel. Al ser gregarios, suelen agruparse para reproducirse con más facilidad y defenderse mejor de los depredadores.

La cantidad de veneno varía según las especies, siendo la conocida como Carabela Portuguesa (que no es realmente una medusa) la más venenosa de las que pueblan nuestras playas y cuyo veneno neurotóxico puede producir graves lesiones y cuyos tentáculos pueden llegar a medir   ¡¡ hasta 50 metros !!; por cierto, no la toque aunque parezca “muerta” en la orilla de la playa. En cualquier caso, una medusa puede producir quemazón, dolor vivo, y laceraciones en la piel como consecuencia del contacto con los tentáculos que se enredan y adhieren en el intento de desembarazarse de ellos.

¿Qué puede producirme el contacto con una medusa?

La picadura se produce por el simple contacto accidental de nuestra piel sobre cualquier parte de la medusa pero sobre todo los tentáculos. Esta parte puede ser de una medusa viva entera o de algún trozo de tentáculo de ejemplares  ya muertos.

La picadura adquiere mayor importancia cuando se trata de niños, personas mayores o asmáticos, considerados grupos de riesgo.

La primera sensación es un dolor intenso y punzante que nos genera una herida y una irritación a nivel de piel. La lesión más común general es una afección de piel que perdura días o hasta meses, pero también aunque con menos frecuencia puede causar temblores, fiebre, vómitos, calambres, etc.

¿Qué debo hacer si me pican?

  • Si nos ha picado una medusa lo primero es salir del agua y eliminar de la piel los restos de tentáculos si son visibles.
  • No lavarnos con agua dulce, siempre con agua marina.
  • Vinagre o amoniaco: De entrada no. Útil tan sólo en algunas especies pero no en todas. Resulta especialmente indicado para la picadura de la carabela Portuguesa, pero está contraindicado para picaduras de otras especies.
  • No rascarse ni frotarse la piel con toallas u otras prendas.
  • Aplicar frío sobre la zona picada mediante una bolsa de plástico con cubitos de hielo durante unos 15 minutos.
  • Lavarnos después la herida con tintura de yodo o clorhexidina para evitar las infecciones, cuidando la herida hasta que cicatrice

…y sobre todo intentar evitar que nos vuelva a picar una medusa el resto del verano, ya que las consecuencias pueden ser mucho peores porque el cuerpo ha quedado sensibilizado al veneno

Si persisten los problemas acudir a un centro hospitalario o de Atención Primaria. 

¿Qué debo hacer si hay medusas en la playa?

Lo más aconsejable es no bañarse al menos en esa zona, ni siquiera en la orilla ya que llegan los trozos rotos de las medusas, generalmente tentáculos, que nos pueden picar por igual, incluso si solo cogemos agua de la orilla para refrescarnos.

Si las avistamos una vez en el agua, alejarnos lentamente de la medusa, sin movimientos bruscos que podrían favorecer que los tentáculos interactuasen con nuestro cuerpo.

Dejemos claro que las medusas nunca atacan, nos pican cuando nos encontramos con ellas.

Siempre recomiendo a mis pacientes en primavera-verano lo que llamo el kit de verano del que hemos dado varios ejemplos en este blog y entre cuyos medicamentos aconsejados se encuentra APIS MELLIFICA

De manera general, cualquier episodio en el que se produzca una urticaria o lesiones sean urticantes, como en el caso de la medusa, pueden ser tratadas con Apis mellifica.

Imaginemos lo que ocurre cuando nos pica una abeja; que se produce un habón o roncha. Este habón nunca es rojo vivo sino más bien rosado, y si lo presionamos la piel recobra su color normal porque lo que se produce es un acúmulo de agua en el lugar de la picadura, lo que denominamos edema.

Pues bien, todas aquellas situaciones tales como picaduras, urticaria, pierna hinchadas por las varices, etcétera, en las que se produzca edema, son susceptibles  de ser tratadas con Apis mellifica.

Por este motivo, Apis mellifica es un buen compañero de nuestro botiquín de viaje o de actividades al aire libre. Su acción es muy rápida y puede repetirse frecuentemente en función de la intensidad de los síntomas. Utilizable a cualquier edad o peso, tampoco debemos preocuparnos si el afectado toma otros medicamentos ya que no tiene interacciones.

Su farmacéutico le aconsejará la mejor manera de tomarlo.

Buen verano y recuerde, evite bañarse donde haya medusas.

“Una urticaria o lesiones que sean urticantes, como en el caso de la medusa, pueden ser tratadas con Apis mellifica”

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

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Actualizado el 10-10-2018 16:37:33 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

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