Mi experiencia como Veterinaria Homeópata

El camino de la vida puede ser a veces tortuoso pero siempre tiene su propio sentido.

Mirando en retrospectiva, me recuerdo como una estudiante joven algo hiperactiva, que no dejaba de hacer cuanto  estuviera a su mano para aprender más. Un afán que dio sus frutos, pues terminé la licenciatura de veterinaria con más de 30 cursillos realizados y un Premio Nacional en Nutrición Veterinaria.

Inauguré  mi primera clínica veterinaria (un consultorio por entonces) y no pasaron muchos meses sin que me sintiera confusa y decepcionada. La razón, que muchísimos problemas diferentes se trataban de formas muy similares, sin que ello implicara una solución definitiva o completamente satisfactoria. Repasaba mis apuntes y libros, presa de una desazón que en aquel momento no supe a qué achacar.

Mientras tanto, proseguí con mi formación, asistiendo a cursos, y finalizando mi tesis doctoral.

 Una amiga veterinaria contrajo Brucelosis en su primer trabajo, y se curó totalmente al ir a un médico que daba no sabía yo qué bolitas. La consecuencia fue que ambas iniciamos estudios de Homeopatía en el Centro de Estudios y Desarrollo de la Homeopatía (C.E.D.H.) ella en Valencia y yo en Alicante. En mi caso, llevaba para entonces con la consulta de pequeños animales 5 meses.

La formación que se impartía en el C.E.D.H. era de medicina humana. A pesar de esto, me atrajo sin que supiera muy bien la razón.  En ningún momento pensé en abandonarla, aunque tardé más de un año en atreverme a tratar a algún paciente animal. Antes de eso, pude apreciar los beneficios de la homeopatía en mis hijos. Luego conté con un maestro  que siempre estuvo dispuesto a escucharme  y a ofrecer su sabiduría, el médico Fernando Pascual Carpe. Gracias a esta combinación de tutelaje y estudio pude comenzar a gatear, cayendo muchas veces por el camino antes de lograr caminar. Gradualmente  dejé de llamar a Fernando y desarrollé  una estructura de pensamiento homeopático propia, que ha funcionado muy bien las más de las veces y ha salvado centenares de vidas animales.

Con la herramienta de la homeopatía a mi disposición, estaba convencida que no necesitaría de más elementos en mi botiquín de terapias y diagnóstico, era solo cuestión de seguir. Pero, como he dicho al principio, el  camino de la vida tiene su propio sentido.

Años más tarde me eduqué en otras disciplinas, unas que complementan la visión que, pienso, debemos tener del paciente, como la Medicina Tradicional China. Así, he ido desarrollando un modo de ver a mis pacientes que es diferente no solo del de  mis compañeros veterinarios, limitados a la medicina occidental convencional, sino también del de otros  homeópatas veterinarios, probablemente debido a  no recibir formación de homeopatía veterinaria. Esto me ha permitido adquirir  perspectivas diferentes respecto a  la enfermedad y la sanación.

Absorta en un ensimismamiento siempre presente en mi vida, nunca tuve la sensación de que se menospreciara la homeopatía en algunos  sectores de la población. Recuerdo que incluso alguna amiga veterinaria me preguntaba  “como hacía yo para dar la homeopatía, si acaso  los propietarios no se quejaban”. Sinceramente, si lo hacían, nunca me enteré. En buena parte porque quien regresaba, y nunca han sido un porcentaje minoritario,  lo hacía tan satisfecho y agradecido por el resultado, que se convertiría en paciente de por vida.

Con el auge de  internet y las redes  sociales, no solo no tuve un nuevo  enemigo,  antes bien todo lo contrario.  Gracias a esto, quienes tienen muy enfermo  a su querida mascota-hijo son capaces de beneficiarse de otras posibilidades. Con esta era empezaron los retos de verdad.  

 A veces creo que la homeopatía me pone a prueba constantemente, aunque sea este un pensamiento poco científico o racional. En cientos de casos. Desde dermatitis atópicas sobremedicadas  y crónicas, a procesos artrósicos muy serios y crónicos, enfermedad renal  avanzada, cáncer,  y un largo etcétera. No diré que todos  tuvieron un desenlace feliz, pero sí puedo afirmar que todos tuvieron  una calidad de vida de la que jamás habían gozado en su tiempo de enfermedad.

En alguna ocasión he podido tratar  algún caso de urgencias en mi hospital. Y lo que no parecía tener solución se ha resuelto en cuestión de horas. Pero como una disciplina mártir de aquellos faltos de perspectiva terapéutica, la homeopatía no está incluida en los protocolos del hospital ni se ofrece de modo habitual, ni tan siquiera en  casos sin solución. Han de ser  los propietarios quienes me busquen al encontrarme en el listado de profesionales especialistas del centro. A pesar de la discriminación, entiendo la posición del miedo de los demás.

Aunque me ha llevado mucho tiempo pasar de la rabia a la pena, y así a la indiferencia, hasta darme cuenta de que una medicina que aúna arte y ciencia, que es, en cierto modo abstracta, bondadosa, no está hecha  para la comprensión de todos. En un mundo fuertemente polarizado, relativista y victima de lo inmediato, no aspiro a que esta disciplina sea reconocida de forma global como una terapia por derecho propio. Con poder repartir sus beneficios a tantos pacientes como pueda, y acercar a otras personas a sus posibilidades, creo que he de darme por realizada.  

Sobre el Autor

Dra. María Loba Sánchez
Dra. María Loba Sánchez

Licenciada en Veterinaria por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia. Doctora en Veterinaria por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia. Diplomada en Homeopatía por el C.E.D.H. Especialista Universitaria en Homeopatía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia.
Certificada en Acupuntura, Bioenergética y Moxibustión por C.E.M.E.T.E.C
Certified Veterinary Acupuncturist by Chi Institute of Chinese Medicine
Ejerzo como veterinaria en Clínica Veterinaria Loba y en el Hospital de Urgencias Veterinarias Región de Murcia (HUVEMUR)

6 Comentarios

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  • Afortunadamente las mentes brillantes aparecen dando su luz en un mundo gris que las necesita. Excelente terapia, mejor profesional y persona.
    La homeopagia ayuda a curar lo se lo he visto en mis mascotas y mis gracias son eternas.

    • Me alegro mucho de que haya personas que respetan y valoran a la Homeopatía, como lo que es, una gran medicina.
      Un saludo Rosa

  • Felicidades Dra. Loba es para mi un gran orgullo y mi sincero reconocimiento a tan noble filosofía la homeopatía y el por su puesto a usted como colega veterinaria, he de comentarle que yo di el giro de 350 grados de la medicina convencional a la medicina Homeopata por obtener excelentes resultados sin efectos secundarios. La homeopatía la he aprendido y practico de bibliografía la he estudiado en en la universidad de la vida. Mi práctica es en caballos y fauna Silvestre y exotica. Le pediría por favor si de alguna forma la puedo contactar para que me asesore e intercambiar algunos tratamientos.

    • Podemos tener comunicación en principio por e-mail (loba@colvet.es) y ya desde ahí vemos si hay alguna otra posibilidad. Un saludo

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