Me han dado el alta por mi cáncer, pero no me siento “curado”. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué puede hacer la homeopatía?

Cada vez más personas se ven afectadas por una nueva “enfermedad” llamada “poscáncer”. Lo escribo entre comillas porque no se trata de una enfermedad, aunque el paciente tampoco se siente del todo sano por diversos motivos, tanto físicos como emocionales, que veremos más adelante.

Incluso entre los que no se sienten enfermos, con frecuencia ocurre un cambio cuyas causas y efectos no debemos subestimar, y es una alteración de la identidad. Debra Jarvis lo explica muy bien en una charla TED, se trata de que los (ex)pacientes se definen a sí mismos por esta experiencia que ha marcado su vida. Ante la pregunta de “¿Quién eres?” tendemos a incorporar a la respuesta los traumas que nos han marcado, y el cáncer es uno de los que frecuentemente tienen este efecto: uno es “médico”, “padre”… y “superviviente de cáncer”. Lo malo es que esta última etiqueta viene acompañada de un montón de sugerencias sobre cómo debe sentirse uno cuando tiene o ha tenido cáncer, y qué significados vitales tiene en su vida y para su futuro: así que corremos el riesgo de perder parte de nuestra autenticidad, o de definirnos por otros valores o experiencias más interesantes, más constructivos o al menos elegidos por nosotros mismos.

La invitación: que la experiencia de pasar por un cáncer sirva de motor de cambio y mejora en nuestra vida, ya sea en algo grande o en algo pequeño, conscientes de que además los significados cambian con el tiempo, y que a continuación abandonemos esa etiqueta. A veces se hace cuesta arriba, porque es la clase de etiqueta que atrae atención y cuidados por parte de los demás, pero sólo ocurre al principio; luego puede llegar a provocar que la gente se “aburra” y se aleje de nosotros, en particular, en ese periodo de poscáncer porque para muchas personas pierden el “derecho” a quejarse una vez están curadas. Como en el caso de otras experiencias traumáticas (laborales o familiares, por ejemplo), hay que dejarlas marchar. Cuando eso no ocurre hay que buscar ayuda, también en el caso del cáncer, y la homeopatía puede formar parte de los acompañantes en este camino de reencuentro con uno mismo.

Puede ser interesante comprobar cómo de la mano de la homeopatía se pueden entender diferentes maneras de encarar este proceso. Los pacientes se dividen en diferentes grupos (modos reaccionales) según su manera de enfermar, y en este sentido un grupo puede ver el proceso como una crisis (oportunidad de cambio), otro se apega al sufrimiento (se obsesiona con lo vivido), otro dramatiza (y somatiza), y un cuarto puede refugiarse en los excesos. Entender cada grupo (y cada paciente) permite abordarlo de manera más específica e individualizada desde el punto de vista cognitivo y emocional, y también elegir medicamentos homeopáticos relacionados con cada uno de los perfiles propuestos.

ES NORMAL QUE TRAS UN CÁNCER QUEDEN LESIONES FÍSICAS Y EMOCIONALES QUE DUELEN Y QUE A VECES NO PERMITEN RECUPERARSE AL RITMO QUE UNO DESEARÍA. LO ENTENDEMOS. Y PODEMOS AYUDAR

Volviendo a los que sí se sienten enfermos, decíamos que los trastornos pueden ser físicos o emocionales. Algunos ejemplos que recibo en la consulta con cierta frecuencia serían los que listo a continuación.

Físicos:

  • Fatiga: anemia, depresión, insomnio, inflamación sistémica (generalizada) por la toxicidad acumulada, etc.
  • Somnolencia e insomnio: ansiedad reactiva, alteraciones hormonales, etc.
  • Dolores articulares o neuropáticos: como efecto residual de las lesiones tumorales, de la radioterapia, o del tratamiento quimioterápico u hormonal, etc.
  • Problemas digestivos (diarrea, estreñimiento, dispepsia) y del apetito: sobrecarga hepatobiliar, alteración de la flora, dificultades en la deglución o alteración del gusto y del olfato, etc.
  • Problemas ginecológicos: sofocos, problemas en la sexualidad (sequedad de mucosas, libido) y vida de pareja, trastornos de los ciclos menstruales, osteoporosis (por la menopausia inducida), etc.
  • Y muchos más… que a veces se catalogan de “psicosomáticos” porque son molestias erráticas, difusas e imprecisas; cuando no lo son ni lo parecen, a menudo se le dice al paciente que son problemas “sin importancia”: ¿Al fin y al cabo qué es eso comparado con el cáncer que acabas de superar? ¿Cómo no vas a tener molestias, con todo lo que has pasado?, etc.

Emocionales:

  • Miedo a la recidiva, que se agrava con cada control oncológico.
  • Ansiedad de separación y miedo a la “ruptura” con el equipo oncológico (sensación de soledad frente a la enfermedad).
  • Dificultades para reintegrarse a la vida laboral, familiar y comunitaria, con miedo al cambio y a salir de la actual “zona de confort”.
  • Incertidumbre y preguntas existenciales que pueden hacerse obsesivas y disruptivas: ¿Para qué me ha servido el cáncer? ¿Por qué a mí? ¿De verdad estoy curado/a? ¿Qué quiero hacer a partir de ahora? ¿Cómo recupero la ilusión y la fuerza?

Papel de la homeopatía:

Se trata de optimizar la convalecencia y recuperar el equilibrio constitucional.

La clase de comprensión y acompañamiento que pone en marcha el médico homeópata en su consulta contribuye a mejorar la continuidad asistencial, o la percepción de la misma. El homeópata sabe cómo dar valor a los síntomas del paciente y buscar soluciones que van más allá de parchear sobre los síntomas para darles una interpretación global.

Además, en la consulta podemos tener en cuenta diferentes abordajes:

  • De los efectos secundarios residuales: igual que se hace durante el tratamiento, pero con algunas posibilidades adicionales al no haber ya riesgo de interferencia.
  • De la inflamación generalizada: con medicamentos “antiinflamatorios”.
  • De los factores de riesgo (hábitos, desequilibrios): para reducir las probabilidades de recidiva o aparición de otro cáncer, por ejemplo, ayudando a dejar el tabaco o a ajustar la alimentación si no se ha hecho aún.
  • Del estado emocional: tanto la ansiedad de base que se haya generado por el cáncer y su tratamiento, como ante la necesidad de reiniciar su vida y ante las pruebas de control. También la cólera, el sentimiento de injusticia y rabia, el manejo de posibles déficits o limitaciones, etc.
  • Drenaje hepático: al reducir la sobrecarga del hígado, éste podrá mejorar su funcionamiento y ayudar mejor al organismo tanto a deshacerse de sus toxinas como a contribuir a las buenas digestiones.
  • Tratamiento constitucional: para ayudar a una recuperación global del equilibrio y del bienestar.
  • Y otra variedad de problemas que se no han mencionado como el apetito, la cicatrización y reparación, la recuperación de energía, etc.

Como ejemplos, algunos medicamentos de uso frecuente son los que incorporan Arnica montana (inflamación), Chelidonium y Carduus marianus (drenaje), Phosphoricum acidum y Carbo vegetalis (fatiga), Ruta graveolens y Rhus toxicodendron (artralgias), Ignatia y Arsenicum álbum (ansiedad), etc.

El mensaje final va dirigido al paciente que ha tenido cáncer y a sus allegados:

Es normal que tras este proceso queden lesiones físicas y emocionales que duelen y que a veces no permiten recuperarse (física, emocional y espiritualmente) y avanzar (personal, familiar y profesionalmente) al ritmo que uno desearía. Lo entendemos. Y podemos ayudar con presencia y con tratamientos adaptados.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Médico y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, más tarde me titulé como Especialista Universitario en homeopatía clínica y tanto me atrajo su ejercicio (y sus resultados) que ahora soy profesor de homeopatía y formador-de-formadores en la academia internacional CEDH.

¿Qué me atrajo tanto? Descubrí que conociendo bien a los pacientes y sus problemas, y abriendo el abanico de posibilidades terapéuticas, podemos hacer más por cada uno de ellos. La homeopatía permite sacar el máximo partido a esta forma de trabajar, actualmente desde un centro médico de especialidades en Madrid.

Mi experiencia en investigación se remonta a la Unidad de Investigación de Álava, y pasé a dedicarme a ella profesionalmente en la empresa de servicios médicos Softmed, en el Laboratorio Servier y luego en el Departamento Medico de Laboratorios BOIRON. Ahora impulso los esfuerzos de investigación y divulgación de varias sociedades científicas alrededor de la Homeopatía y la Medicina Integrativa. Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía, tanto de sus bases elementales como de su aplicación en la consulta.

En este blog, espero aportar las notas de actualidad sobre investigación de una forma accesible y, cuando pueda, divertida o sorprendente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualizado el 16-11-2018 14:47:06 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar