Lycopodium y su utilidad en homeopatía

Yo estoy profundamente convencido de que todas las personas que habitamos esta tierra somos seres en evolución, sin haber llegado aún a término. Venimos a este mundo a transitar una experiencia de vida que nos permitirá ir perfeccionándonos en eso que intuimos que tiene que ser la felicidad.

La homeopatía es una terapéutica que se acerca al ser humano en toda su realidad; física, mental, emocional, social y espiritual. Intenta comprender el conflicto existencial no resuelto de cada uno de nosotros, a partir del cual construimos toda nuestra interpretación de la vida, de las experiencias que vivimos y de la forma particular de interactuar en ella.

Para mí el sentido de esta vida está en ir descubriendo cuáles son esos lugares oscuros que todos tenemos para iluminarlos, comprenderlos y trascenderlos, para poder dejar de vivir actuando y proyectando nuestra neurosis sobre los demás y vivir desde un lugar mucho más auténtico, dulce y amoroso.

Hoy os propongo adentrarnos en ese lugar desde el que las personas sensibles a Lycopodium viven, sufren, aman y, en definitiva, crecen.

¿Qué es Lycopodium?

Lycopodium clavatum es un helecho herbáceo que crece, fundamentalmente, en los bosques pantanosos del este de Europa y China.

Se usan las esporas secas de esta planta para preparar la tintura madre a partir de la cual, tras los sucesivos procesos de dilución y dinamización propios de su fabricación, obtendremos el medicamento homeopático.

Se sabe que mucho tiempo atrás esta especie vegetal poblaba amplias zonas del planeta y sus individuos tenían muchos metros de altura, frente a la pequeña planta rastrera que ha llegado hoy en día hasta nosotros. Esta imagen puede servirnos para entender y recordar la forma de ser y de actuar de las personas sensibles a esta planta.

El miedo a la vida

La historia de Lycopodium es una historia de grandeza y decadencia. Este medicamento puede convenir a cualquier constitución física, pero es muy característico de personas delgadas, poco musculadas, con tórax estrecho y tripa abultada. Pueden tener un aspecto avejentado y pelo cano desde edad temprana.

Las personas sensibles a este medicamento viven instaladas en un profundo complejo de inferioridad que intentan compensar mostrando una imagen de orgullo y prepotencia, de ahí el dicho con el que titulaba este relato: “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.

Son personas que se sienten incapaces, impotentes y con un miedo constante a no estar a la altura. Viven muy mal los fracasos que no hacen más que confirmarles esa vivencia que tienen de sí mismos.

Sienten que para ser amados tiene que tener éxito y, así, el amor deja de ser lo importante. Ahora lo importante será el triunfo sobre los demás, el poder. Demostrarse así mismo que sigue siendo grande y poderoso.

Pero todo esto es solo el lugar del que Lycopodium parte en esta vida, el conflicto existencial que ha de resolver para salir del sufrimiento. Y ¿Hasta dónde puede llegar? Hasta donde él quiera.

Acción de Lycopodium a nivel físico

Como ya decíamos, la homeopatía intenta sanar al ser humano en todos sus planos. Así que os propongo comenzar por descubrir cuáles son los órganos y aparatos en los que este medicamento homeopático actuará con preferencia.

  • Hígado y aparato digestivo.

Son personas que se hinchan nada más comer, hasta el punto de necesitar soltarse todo lo que les oprima el abdomen. Suele ser una distensión de la parte baja del abdomen que no se alivia con la evacuación de los gases que se le forman. También suelen sufrir frecuentemente de reflujo y ardores.

Son personas que tienen buen apetito pero que enseguida se llenan. Saben que su digestivo funciona mejor si comen pocas cantidades, aunque sea más veces. Desean y les sientan mejor las comidas calientes.

Esa debilidad hepática y digestiva les provoca una intensa somnolencia tras las comidas, más intensa cuanto más cuantiosa sea la ingesta. Pero a diferencia que a NUX VOMICA, la siesta no suele sentarles bien.

Es frecuente que tengan tendencia al estreñimiento y a las piedras en la vesícula biliar.

  • Aparato urogenital.

Serán personas con tendencia a desarrollar piedras en el riñón y también a sufrir de impotencia sexual y sequedad vaginal.

Gran medicamento de la próstata.

  • Piel y faneras.

Tendencia a la piel seca, como envejecida, y con manchas. Es también frecuente que encanezcan el cabello a edades tempranas.

Pueden presentar todo tipo de lesiones cutáneas, desde eccemas hasta psoriasis. Es característico que sean muy pruriginosas, hasta el punto de encontrar con frecuencia lesiones de rascado. El picor mejora con el fresco y se agrava con el calor.

  • Aparato respiratorio.

Podrán presentar todo tipo de cuadros catarrales, tanto a nivel de vías altas como a nivel bronquial, incluso neumonías.

  • Metabolismo.

Las personas sensibles a Lycopodium sufrirán con frecuencia de desarreglos metabólicos con niveles elevados de colesterol, ácido úrico, creatinina y glucosa.

  • Sistema nervioso.

Lycopodium será un medicamento muy útil en el tratamiento de la ansiedad y la depresión, siempre que se manifieste con las características propias del medicamento.

También lo indicaremos en muchos problemas de somatización y en los tics faciales.

Serán personas con propensión a desarrollar varices y hemorroides y también es un buen medicamento en el contexto de algunos procesos reumáticos, sobre todo cuando muestran dolores articulares erráticos.

Las cadenas de Lycopodium: el miedo a la vida

El núcleo profundo que mueve a estas personas es su sentimiento de “no valer”, de “no ser capaz”, que les genera una sensación de cobardía y miedo ante la vida.  Lycopodium se siente débil y asustado pero no quiere aceptarlo y, mucho menos, que los demás se den cuenta de ello.

La vida para ellos es un reto ante el que no se ven capaces de dar la talla. Este sentimiento no es infrecuente, muchas personas viven con cierto grado de baja autoestima, como ya comentábamos que les ocurre a las personas sensibles a SILÍCEA. Lo que hace particular a las personas sensibles a este medicamento es la forma que tienen de defenderse y de sobrevivir a este sentimiento.

Lycopodium (permitidme que me exprese así para simplificar la narrativa) no soporta sentirse así y, mucho menos, que los demás lo “descubran” por lo que transforma su inseguridad y su miedo en altanería y prepotencia, en la medida en la que es capaz. Así suelen resultar personas muy sumisas frente a las figuras de autoridad y, en cambio, muy exigentes y despóticas frente a quienes consideran vulnerables. Duro y autoritario con los que puede, servil con los poderosos.

Son personas que viven comparándose permanentemente con los demás, muy críticos con todo y con todos. Ven fallos en todo, lo que calma, de alguna manera, su sensación de “no ser adecuados”. Y, como es lógico, no soportan ser cogidos en falta.

Suelen ser muy competitivos pues necesitan ganar siempre para sentirse poderosos, capaces. Pero ese fondo inseguro y hasta cobarde frente a la vida hace que en muchas ocasiones huyan de las responsabilidades y de los retos ante el miedo al fracaso, a no estar a la altura. Tienen horror al ridículo y al rechazo.

Tenderán a dar una imagen excelente de ellos mismos. Así serán muy amables y dispuestos a ayudar a conocidos e, incluso, a extraños y, en cambio, se mostrarán mucho más distantes y oscos con las personas más cercanas. Incluso, en ese afán de sentirse admirado, puede exagerar sus logros y hasta mentir un poco.

Ese fondo de miedo e inseguridad hace de algunos Lycopodium personas tímidas y distantes siempre que sientan que no dominan el medio, la situación. Esto será mucho más frecuente en los niños, de los que luego hablaremos, al no haber construido aún muchos de ellos toda su estructura neurótica de protección. Es característico que se muestren tímidos y retraídos con extraños o con sus profesores, pero provocadores, desobedientes y un poco déspotas en su casa.

Toda esta fragilidad les convierte en personas muy susceptibles a cualquier crítica que viven como una ofensa, de la misma manera que no soportan las contrariedades ni que se les contradiga. Siempre tienen que tener razón y la última palabra.

En este contexto, si Lycopodium no es capaz de reconocer su valor y superar su sentimiento de incapacidad, es fácil que entre en un cuadro de depresión hostil, convirtiéndose en una persona huraña, malhumorada y solitaria.

Hay una cosa que a Lycopodium siempre le ayudará; las muestras de reconocimiento. Todo lo que le haga distanciarse de su sentimiento de negligencia, de incapacidad, de no estar a la altura.

Los tesoros ocultos de Lycopodium

Como veis, el conflicto interno y el lugar en el que Lycopodium se coloca para intentar sobrevivir emocionalmente, hace de él una persona con la que no es fácil convivir, sobre todo en la intimidad o en relaciones jerárquicas en las que se encuentre en una posición de poder sobre otros.

No obstante, esa necesidad de demostrar a los demás su valor le hace también mostrarse como una persona muy afable, sociable, disponible, siempre dispuesta a hacer un favor y a ayudar. Por otro lado, le costará mucho pedir ayuda y reconocer sus debilidades y necesidades.

Son personas inteligentes, trabajadoras y muy pragmáticas. Muy meticulosas con los detalles y muy exigentes con los demás, pero también con ellos mismos. Muy serias y responsables, son personas de palabra.

Esa sensación de sentirse débil, inadecuado, incapaz, puede hacer que también sean capaces de mostrarse dulces y compasivos en algunos momentos, cuando contactan con su fragilidad desde un lugar humilde y honesto y no desde su prepotencia neurótica.

Los niños Lycopodium

En el comportamiento de los niños vemos muy bien esta ambivalencia de la persona Lycopodium, oscilando entre su miedo y su inseguridad, que lo angustian terriblemente, y su intento de ocultarlo y de compensarlo con esa imagen dura y autoritaria que intenta proyectar.

Así, esos aspectos paradójicos, que vemos también en el adulto, en el niño se hacen mucho más evidentes al no haber construido aun totalmente su estructura de carácter, su defensa. Algunos rasgos de su comportamiento:

  • Bebé con llanto duro, “dominante”.
  • Cobarde y miedoso si no se controla. En otros momentos, en cambio, puede mostrase desafiante.
  • Falta de confianza al hacer sus tareas. A menudo renuncia por miedo a no hacerlo bien.
  • Huye de las responsabilidades.
  • Llora por nimiedades.
  • Lleva muy mal los fracasos y las correcciones.
  • Muy susceptible, no soporta las bromas. Enseguida se ofende.
  • Insolente con sus padres cuando hay gente delante.
  • Es un “tirano doméstico”. Desobediente y retador en casa; sumiso y dócil en la escuela.
  • Desafiante y cobarde a la vez. Provoca pero huye del conflicto.
  • Tirano con los niños más débiles (ojo con el acoso escolar).
  • Niño demasiado serio, demasiado adulto. Trabajador, responsable, meticuloso. Siempre de los mejores de clase.
  • Competitivo. Necesita ganar siempre.
  • Tendencia a los tics. Tartamudeo.

Indicaciones clínicas frecuentes de Lycopodium

Estas son algunas de las dolencias que más frecuentemente desarrollarán las personas sensibles a Lycopodium y que podremos tratar con este medicamento:

Problemas digestivos

  • Dispepsias, gases, ardores, reflujo.
  • Problemas hepáticos y vesiculares con o sin litiasis.
  • Dolores de cabeza de origen digestivo. Son personas que pueden sufrir cefaleas si retrasan una comida.
  • Estreñimiento.
  • Cólicos del lactante.
  • Es un gran medicamento de los vómitos acetonémicos de los niños.

Problemas urogenitales

  • Tendencia a las litiasis urinarias.
  • Prostatismo.
  • Disfunciones sexuales del tipo impotencia, eyaculación precoz o sequedad vaginal con dolor al coito.

Problemas de piel

  • Eccemas, sobre todo si son muy pruriginosos con tendencia a sangrar con el rascado.
  • Dermatitis seborreica.
  • Pueden estar indicados también en algunas psoriasis y en otros procesos como las urticarias crónicas.

Problemas de garganta, nariz y oídos

  • Tendencia a catarros y faringoamigdalitis de repetición.

Alteraciones metabólicas

  • Síndrome metabólico con aumento de los niveles de ácido úrico, creatinina, colesterol y glucosa. Son pacientes con tendencia a hacer crisis de gota.

Trastornos emocionales y neurovegetativos

  • Ansiedad y depresión.
  • Tics, sobre todo en niños.
  • Trastornos de somatización.
  • Palpitaciones y taquicardias de origen emocional.

¿Qué podemos aprender de Lycopodium?

Que de nadie se espera que sea perfecto ni que pueda con todo. Somos limitados y así está bien.

Que el reto de esta vida no es ser el mejor sino mejorar día a día. Cada uno de nosotros somos nuestra única vara de medida.

Que mostrar nuestras fragilidades nos hace más cercanos y accesibles.

Que las fortalezas y capacidades de los demás pueden inspirarnos.

Que todos somos diferentes y complementarios. Que todos somos igual de valiosos.

#HomeopatíaSuma

Bibliografía de interés

  • Lamothe J. Homeopatía pediátrica. Editorial Índigo. Barcelona. 2002
  • Vannier L. Materia médica homeopática. Editorial Porrúa. México. 2000
  • Demarque D. Jouanny J. Poitevin B. Saint-Jean Y. Farmacología y materia médica homeopática. CEDH París 2006
  • Grandgeorge D. El remedio homeopático. Kairós. Barcelona 1994
  • López-Vallespir S. El universo homeopático. Ed Univalsan 2006
  • Vithoulkas G. Esencia de la materia médica homeopática. Ed. Paidós. Barcelona 1999

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

3 Comentarios

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  • Interesantísima su charla que nos comparte dr. Muchas gracias por su aporte, esperando más de lo compartido por usted, gracias de nuevo.

  • Querido Guillermo, qué buen post, como siempre! El Lycopodium es un remedio fantástico, es cierto, como todos los remedios homeopáticos, tan útiles y curativos porque se adaptan y tratan la esencia y la diversidad de cada paciente, así se consigue que la enfermedad nos sirva de aprendizaje acerca de nuestros procesos personales y de cómo los asumimos y los gestionamos, por supuesto, junto a nuestros médicos cuidadores, los homeópatas vocacionales, que sois capaces de ver un horizonte mucho más amplio y eficaz que la medicina de taller mecánico a la que el sistem in failure, ha convertido en sierva de patentes millonarias, o sea, de la enfermedad como negocio . Muy triste, sí, pero a la vez una imprescindible lección que asimilar y poner en práctica.
    Muchas gracias, querido amigo y maestro

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