Los Tics y su Tratamiento Homeopático

Una de las manifestaciones frecuentes en aquellas constituciones en las que el temperamento, la agitación o el nerviosismo tienen carta de identidad, son los tics (trastorno involuntario compulsivo). Los medicamentos homeopáticos son tradicionalmente, un buen aliado para tratar este problema.

Que es realmente un tic

Podemos definir un tic como un espasmo o movimiento muscular o una vocalización. De aparición súbita, rápida, recurrente y sin variación en su forma de manifestarse salvo que se asocie a otro tic o lo sustituya. Habitualmente es de breve duración y puede presentarse en salvas con breves intervalos entre ellas.

Aunque se les atribuye un carácter involuntario, existe un cierto control voluntario sobre los tics, la mayoría de los pacientes afirman que si consiguen desviar su atención en otro asunto o cambian de actividad, logran inhibir los tics. Carecen de una finalidad aparente y el sujeto la vive como una pulsión que le produce tranquilidad.

En ocasiones pueden ceder durante periodos de tiempo variable, incrementándose en las situaciones de tensión, ansiedad, estrés, concentración o fatiga. Algunos factores, como la fatiga, la falta de sueño, las temperaturas extremas y la sobreestimulación ambiental (videojuegos, excesivas horas de televisión) exacerban los tics. Es característico que desaparezcan durante el sueño y mejoren con la relajación. 

Casi tres cuartas partes de los tics corresponden a tics motores simples que afectan a los ojos en forma de guiños, forzar la apertura de los ojos, parpadeo, bizquear. A estos le seguirían en frecuencia  aquellos tics que afectan a la cabeza y a la nariz: morderse la lengua, los labios o las mejillas, sacar la lengua, lamerse los labios, arrugar la nariz. El resto de casos, aunque pueden afectar a cualquier grupo muscular, son mucho menos frecuentes. 

Los tics simples están presentes hasta en el 25 % de los niños, lo que preocupa mucho a los padres. Son más frecuentes en varones y tienden a disminuir en la edad adulta.

Tipos de tics

La forma de manifestarse un tic varía mucho en cuanto a su localización, intensidad, duración, frecuencia y complejidad.

De modo general lo tics pueden clasificarse en motores o vocales-fonatorios, con producción de sonidos como carraspeo, gruñido, silbido, gemido, olfateo, resoplido, etc. En ocasiones se combinan tics motores con tics fonatorios. 

 Pero también según su duración pueden ser:

  • Transitorios: Cuando duran unas semanas o pocos meses y con frecuencia con períodos en que mejoran o desaparecen.
  • Crónicos: Aquellos que duran más de un año.

Y por último también pueden ser simples o complejos según afecten a uno o varios grupos musculares).

Los trastornos psiquiátricos que se asocian con mayor frecuencia a los tics son el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Además, los niños y adolescentes con tics presentan con una frecuencia superior a la de la población sana  trastornos de aprendizaje, impulsividad, alteraciones en el sueño, depresión, ansiedad y trastorno oposicionista desafiante.

Es importante a la hora de hacer el diagnóstico, el buscar de forma activa la presencia de síntomas de TDAH, TOC o trastornos del aprendizaje. En los casos en los que se sospeche alguno de estos trastornos, se diagnostique un trastorno de Tourette o se plantee la necesidad de tratamiento farmacológico, se debe acudir a un profesional sanitario apropiado.

Un tipo particular de tics es el síndrome de Gilles de la Tourette, trastorno neurológico que se manifiesta primero en la infancia o en la adolescencia, antes de los 18 años y que se caracteriza por muchos tics motores y fónicos que perduran durante más de un año.

El trastorno de Tourette se presenta en 1 de cada mil niños y 1 de cada 10.000 niñas

En los casos más severos aunque no es imprescindible para el diagnóstico, los tics se asocian a palilalia (repetir las propias palabras), ecolalia (repetir las palabras de los demás) y coprolalia (emitir insultos o palabras obscenas). Las palabras emitidas pueden ser insultos de intensidad variable, incluyendo insultos de contenido sexual, o incluso juramentos o blasfemias. Este tipo de comportamiento dificulta mucho la función social y escolar del niño y la vida del adulto.

Porqué se producen los tics

Aunque no está del todo clara una causa concreta de los tics,  se han descrito factores genéticos, neurobiológicos, autoinmunes y psicológicos.

Tanto en los tics en general como en el trastorno de Tourette en particular, existe una gran influencia genética, aunque no se ha encontrado aún el patrón de herencia. La probabilidad de que los hijos de una persona que padece tics de manera repetida los padezca, es de un 20-30 %. En el caso del Tourette de  10-15 %.

En cualquier caso y derivado de los estudios realizados en gemelos, además de una posible predisposición genética los estudios sugieren que están implicados también factores no genéticos o ambientales.

Otros factores relacionados con complicaciones durante el embarazo y nacimiento, en el sentido de nauseas o vómitos severos en el primer trimestre, bajo peso al nacimiento o lesiones cerebrales entres otros, parecen tener un marcado papel en la aparición de tics en el futuro individuo.

Desde hace varias décadas, se ha observado en algunos niños con infecciones respiratorias frecuentes por una bacteria, el Estreptococo betahemolítico del grupo A, que tras la infección, y por un mecanismo autoinmune unido a una predisposición genética aparecen en un pequeño porcentaje de individuos tics o empeoran los que ya presentaba.

Esta bacteria parece estar detrás de algunos casos de conductas de tipo obsesivo compulsivo o hiperactividad/déficit de atención. A este grupo de enfermedades se les denomina PANDAS (Pediatric Autoinmune Neuropsychiatric Disorders Associated with Strestpcoccal Infection). 

Como pueden ayudar los medicamentos homeopáticos

Ya que en mayor o menor medida los tics constituyen una molestia más o menos importante para quien los padece, los medicamentos homeopáticos constituyen una indicación de primera intención en el tratamiento de los mismos, porque:

  • Pueden ser prescritos a niños y adultos con igual seguridad y compatibilidad con otros eventuales tratamientos presentes o futuros.
  • No presentan los efectos secundarios propios de los neurolépticos o de los tranquilizantes/ansiolíticos con lo que se obvia la duda de plantear o no tratamiento.
  • Pueden adaptarse a cada caso particular con sus peculiaridades.
  • Permiten abordar el tratamiento no solo del tic como síntoma sino también algunas de las causas concomitantes como la ansiedad, el TDAH o el TOC, incluso en casos como el trastorno de Tourette.

Son muchos los medicamentos homeopáticos de que dispone el homeópata para tratar los tics:

  • AGARICUS MUSCARIUS:  contracciones de los párpados, con frecuencia aparecen en un contexto de cansancio físico y somnolencia.
  • IGNATIA: tics de los músculos de la cara, muecas, contracciones de los párpados, tos espasmódica. Nudo en la garganta. Frecuente relación con las emociones.
  • MYGALE LASIODORA: tics en la cara, párpados y cuello.
  • KALIUM BROMATUM: tics, inquietud constante de las manos, agitación.
  • ZINCUM METALLICUM: Agitación de las piernas que no puede dejar quietas
  • AMBRA GRISEA: Tics intensos en la cara en personas hipersensibles, muy tímidas e inestables.
  • CINA: en los niños que se frotan la nariz. Posibilidad de existencia de parásitos intestinales. Empeoran con la luna nueva
  • LYCOPODIUM: tics en adolescentes inseguros.
  • MAGNESIA PHOSPHORICA:   tics faciales, espasmos dolorosos.
  • MANGANUM: carraspeo frecuente.

Otros posibles medicamentos de los que dispone el médico homeópata son: Hyosciamus, Natrum Fluoricum, Cuprum MetallicumCrocus sativus, Moschus, Staphysagria, Phosphorus,  Tarentula Hispanica, Rana bufo, etcétera.

Tanto en el caso de los niños como en el de los adultos, siempre es conveniente valorar, e incluso en algunos casos tratar, la repercusión psicológica de los tics. 

En el caso de los niños es frecuente tener que realizar un trabajo psicoeducativo con el niño, sus familiares y en ocasiones y si es posible, también con los profesores.

Es importante que los padres conozcan la naturaleza del trastorno y dotarles de estrategias para que eviten críticas o excesiva atención, conductas que exacerban los tics. Se les debe instruir para que traten de no culpabilizar al niño.

Tanto en el niño como en el adulto pueden ser útiles las técnicas de relajación, tanto física o muscular como mental, para reducir el nivel de ansiedad y estrés.

En los casos más acentuados es posible que el adulto deba recurrir a un psicoterapeuta como parte importante del tratamiento. 

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

9 Comentarios

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  • Hola Dr. Jorge. Existe la posibilidad de una consulta por telemedicina. Estoy muy interesada en tratar los tics de mi hijo con homeopatia.

    • Buenos días María

      Si es posible. Es algo que hacemos con frecuencia. Si me envías tu email a través de la pestaña «Contacto» de la página de inicio del blog, me pondré en contacto contigo para informarte.

      Recibe un cordial saludo.

    • Un saludo Nancy.
      El placer es mutuo. Espero que nuestros artículos sean de tu interés y disfrutes leyéndolos como nosotros elaborándolos.

  • Querido Jorge, es genial encontrar médicos, como suelen ser los especialistas en Homeopatía, que os fijáis con tanta eficacia como amor en todos los signos y señales que da el organismo humano.Por ejemplo, en este caso, los tics y su relación con la salud física, emocional y mental. Leyéndote, querido amigo, siempre experimento esa parcela inmensa del vivir compartiendo cuidados y conocimiento práctico por vocación -que es la sabiduría-. Los cinco ángeles de bata blanca, como yo os llamo, sois así, pero cada uno con su paisaje único para compartir, ese microcosmos que unido al resto forma una nueva experiencia que dar a la humanidad para ayudarla a sanarse y despertar mientras todos y todas nos descubrimos poco a poco y crecemos juntos. De verdad, que es un regalo encontraros en medio de este mundo.
    Muchísimas gracias, Jorge,y un abrazo inconfinable!

    • Muchas gracias Sol

      Es un placer que encuentres en la lectura de nuestros artículos aquello que te hace sentirte mejor. Ese es uno de nuestros objetivos.

      Un fuerte abrazo.

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