Los médicos de familia en situación extrema. Y ellos, siguen hablando de homeopatía

A Sonia, Nuria y Pilar

Y como diría Serrat…

a quién corresponda

En mi anterior post (Faltan médicos y vosotros habláis de homeopatía) hacía referencia a la renuncia de tres médicas de familia de Burgos.

Son tres personas que conozco muy bien. Tres excelentes profesionales que siguen luchando por lo que creen a pesar del sacrificio que esto suponga.

Por ello, quiero dedicarles este post con un texto que escribí para ellas, con todo mi cariño, respeto y admiración.

Y este es el espacio porque, aunque a algunos les pese, antes que homeópata, soy médico de familia, y antes aún médico. Por eso, desde y para la medicina y para ellas, a quién corresponda y quiera van estas reflexiones:

Leo la noticia de vuestra renuncia y no puedo dejar de deciros, Sonia, Nuria y Pilar que vuestro gesto me sabe a yerba, a savia fresca, que vuestro gesto me huele a mar de horizontes en libertad y me obliga a compartir estas reflexiones considerando que ya son 34 años como Médico de Familia y que los tiempos no son especialmente favorables para nosotros.

  1. La medicina, por mucho que les pese algunos, no es solo un trabajo, si no una profesión. Y quién profesa debe por encima de todo amar lo que hace y hacer lo que ama.

Quizás, deberíamos releer a Hipócrates, Maimónides, Osler, Marañón o al profesor Diego Gracia. Lo comprenderíamos mejor.

No se puede ser buen médico, sin ser buena persona. Se puede operar pacientes, pasar consulta, interpretar pruebas, pero no se será médico sino personal laboral de un hospital o centro de salud.

Por eso, he de deciros, que vuestro gesto es un gesto de bondad, de amor, de altruismo que es la esencia de la profesión médica.

No debería ser el objetivo principal de la medicina el prestigio o el peculio, sino el cuidado. Y no hay cuidado sin bondad, sin altruismo.

  1. Cómo diría el filósofo Javier Sádaba, en cada médico hay un filósofo. Una persona que se hace permanentemente preguntas en busca de la sabiduría, con la humildad de comprender que tiene muy pocas respuestas. Y para ello, es necesario, el estudio. Pero no solo de textos o revistas médicas. El médico debe buscar el saber en la poesía, el ensayo, la música, el cine y en todos los campos del saber que conciernen al hombre. Ya decía Letamendi en palabras atribuidas a Marañón que el médico que solo sabe medicina, ni medicina sabe.

Por eso, vuestro gesto es un gesto filosófico, un acto sabio.

No se puede ser médico en vuestro contexto. Y buscáis de forma sabia y altruista algo mejor para vuestros pacientes.

  1. La Atención Primaria, la hemos construido nosotros, vosotras, los médicos de familia a través de los años, con docencia, investigación, programas pioneros como el PAPPS o el PACAPS, sociedades científicas como semFYC y un programa de la especialidad ejemplar. Pero también con huelgas, encierros, manifestaciones, reuniones. Y, sobre todo, con cada encuentro en los miles, millones de las consultas en el centro de salud.

Y eso es así, porque nuestra especialidad no solo tiene un componente científico y técnico como las otras especialidades, nuestra especialidad es la medicina por excelencia y tiene un componente humanista, filosófico y político.

Por todo ello, vuestro gesto es un gesto humanista y político en defensa de una sanidad en la que creéis firmemente.

  1. Piensan los políticos, que la labor del médico es técnica. Que el paciente presenta sus síntomas, y nosotros en el ordenador buscamos el ensayo clínico más pertinente y pautamos un tratamiento basado en la evidencia.

¡Qué falacia ! La medicina en 2019 sigue siendo una profesión humanista en la que el arte de la entrevista, el diagnóstico y el tratamiento es lo más importante. Y el médico se ayuda de los conocimientos técnicos y en los estudios, por supuesto, pero la incertidumbre es el terreno donde el médico de familia se sigue moviendo cada día y con cada paciente.

Y vosotras lo sabéis muy bien. Sabéis que solicitar una resonancia en una mujer de 37 años sin explorarla y decirle que tiene una columna de 70 años es mala medicina, y que dar el tiempo y espacio a un anciano que vive solo para aliviarle sin pruebas ni fármacos solo con vuestra escucha, es buena medicina.

Por eso, pedís tiempo para desarrollar vuestra labor. Una labor de escucha, compasión y de presencia. Y la presencia como nos enseña Ronald Epstein es la puerta de entrada a la comprensión diagnóstica.

No se puede hacer medicina en consultas con 40, 50 o 60 pacientes. Llevamos décadas pidiendo tiempo real y tiempo percibido para nosotros y nuestros pacientes. Pero no parecen saber que la silla es la tecnología más importante para el médico como decía Marañón.

Por todo ello, vuestro gesto, es un gesto de especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

  1. La falta de tiempo, la escasez del capital más valioso en los equipos de Atención Primaria, que es el humano, la falta de consideración y respeto a la valía de los profesionales, la inacción de estos, una práctica mejorable si dispusiéramos de recursos, la tecnología, los medios de comunicación, los políticos, las industrias y la sociedad en su conjunto han favorecido el empobrecimiento de la Atención Primaria.

No somos importantes, no salimos en los papeles. No somos famosos y tampoco hacemos cosas espectaculares. Solo estamos. Estamos ahí, cada día, con nuestros pacientes. Que si nos valoran.

Vuestro gesto, pone en su sitio la Atención Primaria como lo más valioso de nuestro sistema sanitario. Vuestro gesto reivindica buena medicina, buen Sistema Nacional de Salud, centrado en la Atención Primaria, en las personas.

  1. La sociedad se ha medicalizado. Es un hecho contrastado. Las consultas a veces se centran en lo que se ha denominado doctor-shopping y en la última prueba, la más cara, lo que dice la red, lo que proponen los anuncios. Esta medicalización de la sociedad presentida hace tantos años por Jules Romains con su obra el Doctor Knock o el triunfo de la medicina en 1923 es una realidad.

Hemos creado entre todos el monstruo de dos cabezas: el sobrediagnóstico y el sobretratamiento. Un monstruo que cercena vidas, siendo la tercera causa de muerte en Estados Unidos. Un monstruo que genera investigación, congresos médicos, cursos y reflexión sobre un fenómeno imparable si no encontramos superhéroes que le venzan. Superheroínas como Sonia, Nuria y Pilar que saben que con su gesto están luchando contra el sobre diagnóstico y sobre tratamiento.

Porque con tiempo y practicando una medicina de escucha, compasión y presencia el 70% de esos errores se evitarían, salvando muchas vidas y mucho sufrimiento.

  1. Aunque parezca gratuito, por lo sabido, no puedo dejar de insistir en que existen múltiples estudios y pruebas contrastadas que demuestran que la base de un Sistema de Salud Público efectivo y eficiente es una Atención Primaria fuerte.

Barbara Starfield lo enseñó por todo el mundo, incluido España, pero se ve, que no la han leído porque los presupuestos en Atención Primaria caen año tras año como un plomo en el mar y nos estamos hundiendo. Por eso, vuestro gesto es un gesto revolucionario.

Un gesto de actualidad. De reivindicación de una medicina mínimamente impertinente. Una medicina que precisa como dice Victor Montori desde la Clinica Mayo y en su libro Why we revolt que los pacientes tienen que hacer la revolución en busca de una atención de calidad y humana. Vosotras habéis conectado con ese tipo de medicina y vuestros pacientes lo saben.

  1. Por último, quisiera deciros que vuestro gesto, por encima de todo es un gesto ético, un gesto de dignidad. Porque para poder profesar la medicina es imprescindible ser digno de ello. Y solo nosotros, todos los médicos de familia de España, a través de vosotras, de vuestro gesto podemos mantenerla o recobrar la dignidad perdida.

Después de estas reflexiones, compartidas con vosotras y con todo el que las quiera leer no puedo terminar sin daros las gracias.

Gracias por vuestra bondad, por vuestra sabiduría, por vuestro valor.

Gracias por defender lo más preciado que tenemos como personas y profesionales, nuestro compromiso ético y nuestra dignidad.

Muchas gracias.

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

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Actualizado el 18-07-2019 11:38:32 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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