Lantánidos en homeopatía, los medicamentos de la era moderna

Atención a estos medicamentos homeopáticos, los lantánidos, que no son muy conocidos.

Atención, porque son muy interesantes y útiles en enfermedades en auge en las últimas décadas, como las enfermedades autoinmunes. Por eso, bien podemos decir que son muy de la era moderna.

En este post vamos a conocer cuáles son los medicamentos lantánidos, cuál es su origen, qué características tienen y para qué afecciones los podemos emplear.

¿Qué son los Lantánidos?

Los lantánidos o lantanoides son un grupo de elementos que forman parte del periodo 6 de la tabla periódica. Son los llamados, junto a los actínidos, elementos de transición. Y, clásicamente, en los libros de texto, se ubican en la parte inferior de la tabla.

Son 15 elementos que van de 57 (lantano) al 71 (lutecium). Del lantano seguirían, como una especie de espiral, todo el resto elementos lantánidos hasta volver al Hafnio (ver tabla)

Tienen un aspecto metálico y brillante y todos son muy parecidos entre sí. Entre sus cualidades destaca, sobre todo, el magnetismo y la luminiscencia.

¿Cuáles son los elementos lantánidos?

Lantánido viene de lantano, “oculto”, “escondido” porque no se encuentran libres en la naturaleza sino mezclados con otros minerales por lo que su extracción es complicada y cara.

Los elementos lantánidos son los siguientes:

  • Lanthanum (La)
  • Cerium (Ce)
  • Praseodymium (Pr)
  • Neodymium (Nd)
  • Promethium (Pm)
  • Samarium (Sm)
  • Europium (Eu)
  • Gadolinium (Gd)
  • Terbium (Tb)
  • Dysprosium (Dy)
  • Holmium (Ho)
  • Erbium (Er)
  • Thullium (Tm)
  • Ytterbium (Yb)
  • Lutetium

Forman, entonces, junto a sus sales (carbónico, sulfúrico, muriático, etc.) un grupo de más o menos unos 100 elementos. Y todos ellos, también, pueden utilizarse en homeopatía.

¿Cuándo se descubrieron?

El primer hallazgo de un lantánido se hizo en la localidad sueca de Ytterby, cerca de Estocolmo, en 1787. A este, le siguieron todos los demás a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta el último, el Prometium, en 1947. Y la verdad es que hasta épocas muy recientes no se les encontró una utilidad práctica.

¿Son raros los Lantánidos?

Los lantánidos también se conocen como “tierras raras”, una denominación antigua para designar a los óxidos.

Pero en absoluto son raros en frecuencia ya que son relativamente abundantes en la corteza terrestre. Por ejemplo, el lantano es tres veces más frecuente que el plomo y el cerio dos veces más frecuente que lantano. Varios lantánidos son más abundantes que los metales preciosos o que el cobre.

Importancia de los lantánidos

En China se concentra más del 70-90% de la producción mundial de lantánidos, aunque en la tecnología para su extracción USA va por delante del resto de países. Ello ha hecho que sean elementos altamente estratégicos. Como dijo un dirigente chino: «Occidente tiene petróleo, China las tierras raras.»

De su importancia geopolítica da cuenta que, en la guerra comercial reciente entre China y Usa, y ante el alza de aranceles a productos chinos por parte del presidente Trump, el presidente chino, Xi Jinping, respondió simplemente, pero en una clara advertencia, con un viaje a Ganzhou, principal centro de producción de las tierras raras en China.

Otros países productores son: USA (mina Mountain Pass, California), India, Rusia Australia, Vietnam, Brasil… 

La trascendencia de estos elementos la volvió a explicar bien el secretario de Comercio de USA, Wilbur Ross, cuando dijo, hace tres años, que sin estos materiales la vida moderna sería imposible y que, por ello, eran imprescindibles para la economía y seguridad nacionales.

¿Para qué se utilizan los lantánidos?

Los lantánidos, como decimos, tienen una importancia crucial en el presente. Son componentes importantes en dispositivos de alta tecnología como teléfonos móviles, resonancias magnéticas, televisores en color, LED, láseres, fibra óptica, ordenadores, coches eléctricos, micrófonos, audífonos, misiles, lectores CD, superconductores, microscopios electrónicos…

Como puede comprobarse, es difícil imaginarse la vida que llevamos hoy día sin todos estos productos.

Lantánidos en homeopatía

Los medicamentos homeopáticos derivados de estos elementos fueron introducidos en homeopatía, evolución lógica de sus anteriores estudios sobre los elementos de la Tabla periódica, por el Dr. Jan Scholten a quien le debemos las primeras experimentaciones y casos clínicos.

Características homeopáticas de los lantánidos

Expongo brevemente algunos de los temas propios del cuadro general de los medicamentos lantánidos, en el bien entendido que, después, cada uno (y cada sal) tienen sus propios temas, síntomas, características e indicaciones específicas.

  • Yo

 La palabra clave de estos medicamentos es yo (“autos”, en griego”). Autonomía, autocontrol, autoconocimiento… Quieren saber más acerca de quiénes son, quieren mantenerse bajo control, quieren ser ellos mismos.

  • Autonomía – Independencia

Quieren conocerse para ser libres, independientes. No soportan que los dominen o los controlen. Quieren ser su propio jefe. Y, si son jefes de alguna empresa u organización, quieren que esos valores sean para todos, que los demás también sean independientes y manden sobre si mismos.

Son profundamente humanistas. Quieren que todo el mundo sea capaz de decidir por sí mismo. Quieren hacer el bien a los demás en ese sentido. Serviciales.

Tienen aversión a los médicos, a los medicamentos, a las inyecciones, a las operaciones quirúrgicas. Es como si, con ello, algo violase su integridad.

Las cosas las tienen que hacer a su manera. Esto es muy importante y característico en ellos. “My way”, la canción de Frank Sinatra sería una buena banda sonora para ellos.

  • Exploradores, buscadores

Su búsqueda va encaminada, sobre todo, hacia su mundo interior. Prueban, buscan y experimentan el liderazgo de sí mismos antes de ser los jefes de los demás. Para ello, antes tienen que ser capaces de controlarse a sí mismos.

  • Autocontrol

Se sumergen en ese mundo interior rico y pleno que tienen y quieren comprenderlo y dominarlo. Controlar sus emociones, sus pensamientos, sus instintos… A veces se ven desbordados por ellos. Y, a menudo, descubren también su parte oscura, la “sombra” (Jung) y luchan por integrarla y liberarse.

Todo esto, con frecuencia, les hace interesarse por la espiritualidad y grupos espirituales o religiosos. No les gusta lo superficial, anhelan lo profundo, donde está la esencia de las cosas y de sí mismos.

  • Reflexión – creatividad

Meditan y piensan mucho sobre sí mismos. Tienen una visión global de las cosas, desde arriba, en perspectiva.

Son sensibles y brillantes. Tienen mucha creatividad e imaginación, sobre todo visual.

Suelen ser sensibles a los campos electromagnéticos de televisores, ordenadores, móviles, antenas, wifi…

  • Reservados- aislados

Deben hacerlo todo por sí mismos para demostrar que tienen el control. Son reservados y pueden sentirse aislados porque los demás no comprenden su búsqueda de valores profundos y espirituales. Suelen estar mejor solos. No les gustan la banalidad ni la superficialidad, las fiestas o chismorreos.

Niños

Los niños que pueden necesitar estos medicamentos tienen aversión a las normas, a las reglas, al colegio. Odian los castigos o que les peguen, se lo toman como algo muy personal, como un ataque a su integridad.

Son niños precoces, observan mucho y cuando se ponen a hacer alguna cosa ya la saben hacer, así, de repente.

Suelen ser niños muy inteligentes, sensibles e imaginativos (visuales, sobre todo). A veces, ese exceso de imágenes en su mente puede confundirles y presentar afecciones como dislexia o dispraxia.

Los medicamentos de la era moderna

Vemos, pues, que todos estos temas son muy propios de nuestra época. Los medicamentos lantánidos pueden ayudar, por tanto, a las personas que se han quedado estancadas, o con problemas, en la evolución de su autonomía y en el proceso de desarrollo personal y espiritual.

Pueden ser los medicamentos de los investigadores, terapeutas, psicólogos, inventores, científicos, médicos, homeópatas. Por supuesto, no de todos, sino que todo depende de cómo vivan esa actividad profesional. Será esa actitud global (incluyendo todos los síntomas característicos) la que nos pondrá sobre la pista de la necesidad de un lantánido.

En mi experiencia personal, yo los tengo en mucho aprecio y no hay semana que no prescriba más de uno de estos medicamentos. Es más, creo que el estudio de los medicamentos minerales según la Tabla Periódica (participé en la traducción de los dos libros de la bibliografía) es un gran paso adelante en la evolución de la homeopatía porque nos proporciona un mapa, una visión global que complementa y enriquece el estudio más clásico y tradicional de los medicamentos.

¿En qué afecciones podemos utilizar los medicamentos lantánidos?

Tal como hemos mencionado, en enfermedades muy de esta época. Las principales, las enfermedades autoinmunes. En estas enfermedades, de las cuales se desconocen sus causas, también existe, a nivel más físico, ese tema de diferenciar lo que pertenece a uno mismo y lo que no. Es como si nuestro organismo no reconociera lo que es suyo, lo considerara extraño y actuara contra nuestras propias células sanas.

  • Enfermedades autoinmunes, por citar algunas:
  • Artritis reumatoide
  • Lupus eritematosa sistémico (LES)
  • Esclerosis múltiple
  • Sd. Sjögren
  • Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa
  • Diabetes
  • Tiroiditis
  • Alergias
  • Migrañas, sobre todo Samarium
  • SIDA
  • Dislexia, dispraxia

Obviamente, parece innecesario decir que no para todas estas enfermedades prescribiremos un lantánido sino solo en las que haya una correspondencia con los síntomas característicos del paciente. Y, al revés, podremos utilizar estos medicamentos para otras afecciones no citadas aquí, pero en las que sí exista dicha correspondencia.

Y hasta aquí esta introducción a estos medicamentos tan interesantes y tan de nuestros días. Creo que hay que tenerlos muy en cuenta sobre todo cuando los más “tradicionales” no acaban de ir bien.

¡Espero vuestros comentarios sobre ellos!

Bibliografía

  1. Scholten, J., Secret Lanthanides, Stitchting Alonnissos, Utrecht, 2007

(trad. cast.) Lantánidos secretos, Stitching Alonnisssos, Utrecht, 2010

  • Scholten J., Homeopathy and The Elements, Stitching Alonnisssos, Utrecht, 1996

(trad. cast.) Homeopatía y Elementos, Stitchting Alonnsisos, Utrecht, 2008

Sobre el Autor

Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga
Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga

Tal como decía Holden, “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia…”

Bueno, pues nací en un pequeño pueblo de montaña donde por la noche se contaban historias. Las mujeres que venían a casa con sus candiles, se sentaban, hilaban y contaban. Todas aquellas largas noches nevadas de invierno escuchando historias. Historias de todo tipo, de miedo, de muerte, de espíritus, de risa, amor, de desamor. Historias.

Después estudié y me licencié en Medicina por  la Universidad de Barcelona (UB). Hice el postgrado en Homeopatía por la UB-Academia Médico Homeopática de Barcelona (AMHB). He sido Director del Máster de Medicina Homeopática de la UB (2011-2016) y de la propia AMHB. Me encanta la docencia y ahora sigo de profesor de homeopatía en la AMHB y el CEDH. También cursé el Máster en Terapia Breve Estratégica, en su primera promoción, con el equipo de G. Nardone en el Institut Gestalt de Barcelona (2000-2002) que ha influido mucho en mi formación.

He incorporado, pues, la Homeopatía y la Terapia Breve a mi consulta médica para así abordar las historias de los pacientes en todas sus dimensiones: física, emocional, comunicacional y también, de algún modo, espiritual.

Porque, más de allá de todo, sigo escuchando historias. Historias extrañas, dramáticas, desesperanzadas, vitales. Intento curarlas o aliviarlas con la ciencia y el arte médicos. Cambiar esas narrativas, esos patrones, físicos y emocionales, que nos aprisionan. Y para ello, primero, busco comprender la historia verdadera. La historia verdadera de cada uno de nosotros.

Me apasiona la literatura, la poesía, el cine, la comunicación... La naturaleza. La belleza de todas las cosas. El humor. La vida, en una palabra.

Como médico, y como científico, aún creo en la antigua magia que tienen las palabras.

Ordet.

10 Comentarios

Comentar
    • Hola Vivian,
      siempre es preferible ser prudente con estas cosas. Con estos medicamentos se nos abren posibilidades de tratamiento más allá de los medicamentos homeopáticos habituales. Así, cuando el hipotiroidismo es de causa autoinmune (ej. tiroiditis de Hashimoto) podríamos plantearnos un medicamento lantánido.

      Pero cada caso es diferente e individual. Por ello, hay que personalizar siempre.

      Espero haberte sido de ayuda.

      Un cordial saludo!

  • Excelente post sobre unos medicamentos homeopáticos no suficientemente conocidos. Personalmente, me ha aportado muchísimo.

    Un fuerte abrazo querido Gonzalo y muchísimas gracias por este gran trabajo.

  • Gonzalo, muchísimas gracias. No sabía sobre lantánidos y me parece muy interesante.
    Lo has explicado genial y abre para mí otro espacio en la terapéutica.
    un fuerte abrazo

    Nieves

    • Hola Nieves,
      eso es lo que sentí cuando empecé a leer sobre ellos y, después, incorporarlos a mi práctica: abrir posibilidades. Al principio parece complejo como todo nuevo método pero después aporta muchísimo y complementa todo lo que ya sabes.
      Y como digo, son medicamentos y perfiles muy de nuestra época.
      Celebro que te haya sido útil
      Un abrazo!

  • Muchas gracias Dr. Fernandez Quiroga, es un excelente articulo muy bien expuesto, ya había leído algo sobre estos minerales mas así como lo explica lo acabo de comprender mejor para su aplicación homeopática.
    Felicidades desde Mexico

    Atentamente

    DVM Juan Aldaba

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