La vuelta de los virus respiratorios infantiles

Todos nos hemos visto sacudidos en mayor o menor medida por el complejo fenómeno de la pandemia producida por el virus Sars-Cov2 (Covid 19) que ha supuesto un antes y un después en la población mundial. El miedo y la confusión han calado en muchas personas de todas las edades y cualquier síntoma por leve que fuera, inducía a pensar en la posibilidad de estar contagiado y presagiar complicaciones.

La mascarilla, que inicialmente era un medio de prevención innecesario y que  incluso podía “generar falsa seguridad” según el Director del Centro de Coordinación de Emergencias Sanitarias, algo totalmente ilógico y que produjo estupor entre los sanitarios; dio paso en el trascurso de los meses en a la obligatoriedad de portarla bajo multa en caso de incumplir la recomendación.

Esta medida junto con el distanciamiento y el lavado de manos, incluso el cierre de los colegios, institutos y centros universitarios, aunque la modalidad, intensidad y duración de las mismas, como con las demás medidas, ha sido ampliamente variable entre comunidades autónomas, ha supuesto de manera directa una drástica reducción de los hasta ese momento habituales procesos respiratorios de otoño-invierno.

El uso cotidiano de la mascarilla fuera de los domicilios, algo habitual en algunos países asiáticos cuando se está simplemente acatarrado o con tos, tuvo el positivo efecto colateral en la población general de disminuir muy sensiblemente la incidencia de infecciones generalmente víricas, hasta hacerlas casi desaparecer, todas con un mecanismo de trasmisión/contagio común prioritariamente a través de las gotitas exhaladas con la respiración, la tos o los estornudos.

En pediatría, sector de la población en que este tipo de infecciones como digo, generalmente víricas, son especialmente frecuentes, las medidas de prevención contra el Covid 19, han resultado y se ha notado una disminución hasta casi desaparecer de todas esas enfermedades comunes en la infancia. Enfermedades como la gripe, bronquiolitis o enfermedad meningocócica han estado “prácticamente” borradas del mapa.

Las bajas temperaturas invernales favorecen la disminución de los mecanismos defensivos de nuestro organismo a nivel de las mucosas respiratorias, de ahí la mayor incidencia con la llegada del frío de las infecciones rinofaríngeas, laríngeas traqueales y bronquiales en todas las edades.

Tras un otoño e invierno tranquilo para los padres y pediatras, se ha observado un repunte inusual aunque no preocupante de rinovirus, adenovirus y del virus respiratorio sincitial (VRS), causante éste último de la mayoría de las bronquiolitis en niños menores de 2 años y la principal causa de hospitalización en pediatría.

Su mayor incidencia, que tradicionalmente era entre noviembre y enero, se ha visto al igual que la gripe común drásticamente disminuida. Sin embargo, a partir del mes de mayo, se ha producido un repunte de los casos de esta y otras infecciones respiratorias como la laringitis, traqueítis, etc., cuando deberían predominar las alergias y gastroenteritis.

Hospitales que durante el invierno no tuvieron  ingresos de niños por bronquiolitis y otras infecciones por virus respiratorios están teniéndolos ahora.

Por qué están volviendo estos procesos víricos

Resulta curioso como los lactantes y niños pequeños que no usan mascarilla y tienen un nivel de contacto similar al anterior a la pandemia, han reducido durante ella hasta casi desaparecer las infecciones respiratorias y ahora se elevan ligeramente.

Muchos de los niños pequeños especialmente, cuya escolarización no es obligatoria no han acudido a la guardería o colegio este invierno y si lo han hecho en primavera, lo que ha reducido el riesgo de contagio que ahora se eleva. 

Las causas por las que está ocurriendo esto no están claras aunque se han aducido varias hipótesis.

La primera de ellas estaría en relación con fenómenos de interferencia viral. Cuando existe un virus predominante y con mucha virulencia, desplaza a los demás y no les permite tener impacto en la salud. Al disminuir su incidencia hacen acto de presencia otros virus más habituales. 

Otra posibilidad podría ser el estímulo continuado de la inmunidad innata dada la amplia distribución del coronavirus. Como refiere el epidemiólogo M.Mina (01/2021), las infecciones virales en realidad pueden proteger a las personas de otras infecciones víricas o bacterianas, estimulando las respuestas inmunitarias, manteniendo nuestro sistema inmunológico innato alerta todo el tiempo

Es evidente también que no hemos tenido una primavera climatológicamente estable. Los cambios bruscos de temperatura, las lluvias, el viento y la humedad favorecen como ya sabemos que los virus colonicen nuestras mucosas.

Por último se plantea la influencia de la relajación de las medidas de prevención de contagio aunque los virus habituales siguen presentes. Al hacer menos uso de la mascarilla, del lavado de manos, aumentar las relaciones con no convivientes, los virus vuelven a aparecer y transmitirse. 

En cualquier caso, no es de esperar una epidemia de bronquiolitis, gripe o procesos respiratorios, lo que no implica que los descartemos si nuestro hijo pequeño tiene dificultad respiratoria, fiebre o tos ronca, debiendo acudir al pediatra para que lo valore.  

Las mayores tasas de incidencia de infecciones respiratorias agudas se dan en estos días en niños de cero a cuatro años, con 667 casos por 100.000 habitantes.

Durante la pandemia se han publicitado todo tipo de preparados para aumentar las defensas de forma inespecífica, es decir, no contra un germen concreto.

Parece una buena ocasión para realizar una prevención con medicamentos homeopáticos como Echinacea, Anas Barbarie, etc., de cara al otoño-invierno que viene con el fin de que nos coja en un estado inmunitario óptimo. Por otro lado y dada su tendencia a la recaída podría ser útil realizar una prevención de las mismas con medicamentos como Aviaire, Blatta orientalis o Silicea.

Lo mismo ocurre con las laringitis, traqueítis o rinofaringitis. La eficacia de la homeopatía tanto en la curación como en la prevención de todos los cuadros anteriores es algo comprobado, seguro y aplicable a cualquier edad.

Esperemos que a partir del próximo septiembre la incidencia de casos de infección por Covid 19 (que existirá, no creo que nadie lo dude) sea limitada para que los servicios sanitarios puedan asumirla y no nos retrotraigan a recuerdos nada agradables para todos.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

5 Comentarios

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  • Gracias, querido Jorge, por este post, aclarando la situación y ofreciendo soluciones y pedagogía, en tiempos inestables de pandemia ,donde todo cambia rápidamente; es un regalo de la vida, que estéis ahí, para cuidarnos y orientarnos.
    Un gran abrazo!

  • Buenos días María Alicia.

    Lo que comentas es nuestro principal objetivo. Ofrecer una información rigurosa y científica por parte de médicos al mismo tiempo que compartimos nuestra experiencia con ella de mas de 25 años. Por ética, no somos un blog de poner tratamientos on line.

    Estoy seguro que como a nosotros te dará grandes satisfacciones terapéuticas cada día.

    Recibe un cordial saludo

  • Muchas gracias por mantenernos al día en Homeopatía.
    Soy fanática de ella desde que la conocí ya hace creo unos 40 años y experimenté en esos días.
    Mi profesión es Químico- Farmacéutico y como la mayoría de los profesionales de la salud, por lo menos en Chile, no nos formamos en la universidad en estos temas. Llegamos a ella por curiosidad o buscando una respuesta donde la Alopatía no nos ha respondido.
    Al encontrar respuesta a mis enfermedades y curarme en ese momento, busqué y comencé a estudiar con médicos argentinos que venían a Chile a darnos clases los fines de semana,de la Fundación Homeos de Argentina y desde ese momento, me cambió la mirada de la salud y la enfermedad y no he dejado de estar en esa búsqueda constante y me cambió la vida a mi y a mi entorno.
    Los felicito por su página

    • Buenos días María Alicia

      Son muchos los intereses y posturas irreductibles en contra de los medicamentos homeopáticos. Nos alegramos de que hayas comprobado por ti misma la realidad de su eficacia y bondad.

      Un cordial saludo.

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