La Vuelta de los Virus Invernales

El año 2020 pasará a la historia como uno de los años con menor incidencia pediátrica de virus respiratorios “no covid”. El uso de mascarillas de manera generalizada y el distanciamiento personal ha hecho disminuir drásticamente las infecciones respiratorias de vías altas y bronquiales de la población infantil.

La vuelta a la normalidad, con una mayor interrelación entre los niños y sobre todo el fin de la obligatoriedad del uso de mascarillas salvo en espacios cerrados, ha propiciado la vuelta de las infecciones víricas habituales en años anteriores y según detectamos los pediatras, antes de los meses considerados de mayor incidencia.

Dada la escasa eficacia de la mayoría de medicamentos convencionales habituales para la tos o la mucosidad, los medicamentos homeopáticos resultan de gran interés para tratar estos procesos respiratorios, tanto en los episodios agudos como en la prevención de los mismos en la que resulta especialmente útiles.

Cómo se transmiten los virus

A estas alturas todos estamos sobradamente informados de cómo se transmite el virus Sars Covid19 de unos individuos a otros. Este mecanismo de transmisión, salvo pequeñas variaciones, suele ser común a todos los virus respiratorios.

Cuando hablamos de infecciones en general y de virus en particular, debemos diferenciar entre una transmisión directa y una transmisión indirecta del virus, aunque se puede transmitir simultáneamente de ambas maneras.

  • TRANSMISIÓN DIRECTA: Requiere de contacto físico entre una persona infectada y una persona susceptible o no infectada. Las infecciones que se transmiten por contacto directo se propagan cuando un microorganismo causante de enfermedades pasa de la persona infectada a la persona no infectada por contacto físico directo. Es decir: es tocar o besar, tener contacto sexual o contacto directo con secreciones o heridas de esa persona.
  • TRANSMISIÓN INDIRECTA: Tiene lugar por un depósito de los virus en superficies u objetos. Otras veces se produce a través de portadores tales como mosquitos, moscas, ácaros, pulgas, garrapatas, roedores o perros.

Las infecciones que se transmiten por contacto indirecto se propagan cuando una persona infectada estornuda o tose, mandando las gotitas infectadas al aire. Las personas sanas inhalan estas gotitas infectadas o las gotitas aterrizan en los ojos, nariz o boca de las personas. Generalmente viajan varios metros y aterrizan en superficies u objetos incluyendo mesas, manivelas de las puertas o teléfonos.

Posteriormente las personas sanas tocan los objetos contaminados con sus manos pasándolas luego por sus ojos, nariz o boca infectándose.

Por tanto,  la desinfección o limpieza regular de superficies expuestas al contacto como las manivelas de las puertas, tiradores de puertas, barandillas, mesas, camas, sillas, tocadores, tazas, platos, utensilios de cocina, bandejas, instrumentos médicos, teclados, teléfonos, materiales de oficina o juguetes, así como el uso de barreras como guantes, mascarillas o preservativos puede ayudarnos a evitar la diseminación de microorganismos.

Qué virus están de nuevo con nosotros

No nos engañemos. Al igual que durante el confinamiento el virus de la Covid 19 y otros virus de contagio fundamentalmente indirecto no desaparecieron, las medidas de aislamiento, lavado de manos, distancia social y mascarilla produjeron una caída importante de los contagios.

Finalizadas las restricciones y el uso de mascarilla, con llegada del otoño han reaparecido los virus causantes de amigdalitis, rinofaringitis, traqueítis, bronquitis, bronquiolitis, gastroenteritis, gripe y virus paragripales entre otros. La cuestión es que han reaparecido precozmente respecto a los años prepandemia.

Los virus influenzaparainfluenzaadenovirusvirus respiratorio, sincitial y rinovirus que inicialmente copaban los meses de otoño e invierno han hecho su aparición a principios del mes agosto, produciéndose un inusual incremento no estacional de las patologías producidas por virus diferentes al Sars Covid 2.

Destaca el protagonismo del virus respiratorio sincitial (VRS) con un franco aumento de las bronquiolitis en niños menores de 2 años, de los cuales un porcentaje nada desdeñable requerirá ingreso hospitalario. Durante el confinamiento pasó prácticamente desapercibido.

Según manifiestan los jefes de urgencias pediátricas hospitalarias, las consultas han aumentado un 50 % en los últimos 15 días y manifiestan su preocupación por lo que puede ser un otoño-invierno muy complicado ya que se unirán dos generaciones que no han pasado el virus respiratorio sincitial, los bebés de este año y los del anterior, cuando apenas se dieron casos.

Preocupa también el caso particular de la gripe producida por el virus de la influenza, más aún cuando la tasa de vacunación de los individuos en los que está recomendada no llega al cincuenta por ciento.

 Las personas más afectadas son los menores de dos años y mayores de 65, además de embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas. Todos corresponden al grupo de riesgo en el cual se enfocan las campañas de vacunación cada año.

Los resfriados, faringitis, conjuntivitis, gastroenteritis y bronquitis típicos del invierno, entre otras patologías, se deben a los adenovirus, pudiendo ser graves sobre todo en bebés pequeños.

Los virus parainfluenza son un grupo de virus que causan diferentes enfermedades, sobre todo en los niños menores de cinco años.

Dependiendo de qué clase de infección sea, se puede manifestar con tos suave o fuerte, secreción nasal, fiebre, ronquera, disfonía, sibilancias, dificultad respiratoria, incluso vómitos, diarrea y falta de apetito.

Por último, los rinovirus son los que causan el resfriado común. Además, pueden producir faringitis, infecciones de oído, sinusitis y bronquitis.

Como podemos prevenir los procesos víricos

Ya hemos hablado del mecanismo de contagio de estos virus respiratorios. Además de estimular nuestra inmunidad con fármacos convencionales u homeopáticos, hay una serie de medidas que seguro os parecen muy actuales aunque siempre han estado ahí porque las aconseja el sentido común:

  • Evitar aglomeraciones o estar en lugares con personas contagiadas.
  • Ventilar las habitaciones.
  • Evitar ambientes muy contaminados.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Lavar frecuentemente las manos y tomar medidas generales de higiene.
  • Al toser o estornudar, cubrir la boca y nariz con el antebrazo. Lavar las manos después.
  • Evitar tomar acariciar o besar a los niños pequeños cuando estemos enfermos.

Por qué resulta tan útil la homeopatía en el tratamiento de estos virus

En principio por las características de los medicamentos homeopáticos:

  • Eficaces.
  • Seguros (mínima posibilidad de algún efecto secundario)
  • Compatibles con cualquier otro tipo de tratamiento.
  • Utilizables a cualquier edad o estado de salud presente. También en embarazadas.
  • Específico para cada forma de manifestarse los síntomas.
  • Muy útiles para prevenir los procesos virales en cualquier localización.

A la hora de tratar los síntomas, los medicamentos homeopáticos resultan especialmente útiles ya que permiten adaptar el tratamiento a la forma de manifestarse en cada paciente teniendo en cuenta sus características y las circunstancias que hacen que esos síntomas mejoren o empeoren en él.

De este modo y como somero ejemplo:

  • DROSERA, HEPAR SULFUR, CORALLIUM RUBRUM o SPONGIA TOSTA serán muy eficaces en el tratamiento de las laringitis, laringotraqueitis y bronquitis
  • PULSATILLA, COCCUS CACTI, DULCAMARA, KALIUM BICHROMICUM o KALIUM SULFURICUM se prescriben con frecuencia para la tos productiva, con mucosidad.
  • BELLADONA, PHYTOLACCA o MERCURIUS SOLUBILILIS están especialmente indicados para la amigdalitis.
  • FERRUM PHOSPHORCIUM para las otitis catarrales, CAPSICUM o ARSENICUM ALBUM para el dolor de oído y PYROGENIUM, HYDRASTIS O KALIUM BICHROMICUM nos prestan una inestimable ayuda para tratar los oídos enfermos.
  • IPECACUHANA, ANTIMONIUM TARTARICUM y BLATTA ORIENTALIS nos permiten tratar de manera eficaz una bronquiolitis sin tener que recurrir a aerosoles y broncodilatadores, por otro lado ineficaces según todos los estudios al respecto.   
  • Por lo que hace al catarro, son muchos los medicamentos que podemos elegir según las características de la mucosidad: ALLIUM CEPA, KALIUM IODATUM  o EUPHRASIA para la mucosidad transparente, KALIUM BICH. para el moco verde espeso, adherente, HYDRASTIS para el moco amarillo espeso. PULSATILLA para el moco verde amarillento fluido, y un largo etcétera que sería tedioso citar.
  • Por lo que hace a los procesos de repetición de vías respiratorias altas o bajas, medicamentos como AVIAIRE, TUBERCULINUM, ANAS BARBARIE, BLATTA ORIENTALIS, HEPAR SULFUR, SILICEA, SULFUR IODATUM, PSORINUM, ECHINACEA y otros muchos nos permiten a los médicos homeópatas abordar el tratamiento de las amigdalitis, otitis, rinofaringitis, rinosinusitis, bronquitis y bronquiolitis, tanto en el caso de episodios aislados como cuando complican patologías crónicas.

Así que ya lo saben, abríguense, sean sensatos al exponerse a las inclemencias del tiempo y a posibles contagios y no olviden las medidas higiénicas generales que ya todos conocemos. Los virus (entre ellos la Covid19) vuelven a casa como todos los inviernos.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2014-2021 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar