La “similitud”, en homeopatía pero también en el ejercicio físico

La “similitud” en homeopatía se ha descrito tradicionalmente como la inversión de los efectos de las sustancias, en función de la sensibilidad de la persona a la que se administra y de la dosis administrada. Ese concepto es investigado también desde un campo especifico de la toxicología, denominado hormesis, y aplica incluso a las radiaciones (una cantidad baja resulta protectora). La definición que propone Bellavite es que “las sustancias que producen una determinada síntomatología en sistemas biológicos (personas) sanos, pueden ser utilizadas para tratar una sintomatología en un sistema biológico (persona) enfermo”.

Suelo explicarlo a los alumnos con ejemplos como el de las anfetaminas, que producen una estimulación del sistema nervioso en personas sanas como efecto más evidente, y en cambio en niños enfermos con trastorno de hiperactividad predomina el efecto sobre la concentración y en control de impulsos. Ojo, no es que no haya una explicación molecular para esos efectos (en este caso aumentando la cantidad de dopamina “disponible” en el cerebro) sino que, en cada caso con su explicación “molecular”, finalmente este efecto paradójico (inverso, contradictorio) en la persona sana respecto a la enferma, se observa con mucha frecuencia. Otros ejemplos son algunos antidepresivos, y en general basta con leer los prospectos de medicamentos como los broncodilatadores (en este caso espasmo bronquial), tal como a veces nos señalan con preocupación los pacientes que se molestan en leerlos. Recientemente he publicado una entrada en este blog relacionando esta idea con el tratamiento de las quemaduras sobre el que ha comentado mi compañero Gonzalo (¿debería decir el Dr. Gonzalez Quiroga?).

Lo que me ha sorprendido es leer en un interesante artículo del Dr. Escobar publicado este año en la revista Semergen (Actividad física: ¿es la intensidad importante?) que este fenómeno también se produce en el ejercicio físico. El artículo explica los resultados de un estudio (J Am Coll Cardiol. 2015) que investigaba la asociación entre el jogging y la mortalidad. Suponemos que hacer ejercicio es saludable, y así es: se reduce el 70% la mortalidad cuando se hace jogging de 1 a 2’5 horas por semana. Lo sorprendente es que salir correr con una intensidad leve es más beneficioso que una intensidad moderada, y ambas son más beneficiosas que la ausencia de ejercicio. Además, ¡una intensidad alta llega a ser perjudicial!

Hay que recordar que las recomendaciones oficiales son de actividad física de al menos 150 min a la semana de intensidad moderada, o bien 75 min a la semana de alta intensidad (guías americanas); en el caso de las guías europeas se recomiendan de 2,5 a 5 h semanales de actividad física de intensidad al menos moderada, o bien de 1 a 2,5 h semanales de ejercicio físico de intensidad elevada. Además, los médicos debemos formarnos para adaptar estas recomendaciones y el tipo de ejercicio en función de las características y posibilidades del paciente (¡anda, también individualización del tratamiento!).

Como ahora comprobamos, aunque habitualmente asumimos que mayor dosis (en este caso de ejercicio) se corresponde mayor respuesta, la realidad es más compleja y este patrón no es lineal sino que los efectos crecen al principio pero luego van disminuyendo y llegan a invertirse.

Lo cual he relacionado con la curiosa inversión de los efectos que se producen también en el campo de la homeopatía, pero dado el alto nivel de sedentarismo (ausencia de ejercicio) que existe en nuestro medio, la conclusión del artículo prefiero llevarla en esta otra dirección:

Cualquier pequeña cantidad de ejercicio por encima de 1 hora, aunque sea leve, ayuda a mejorar la salud de muy diferentes maneras, y todos nosotros (seamos médicos o no) tenemos la oportunidad de difundir este mensaje para ayudar a los demás.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Soy médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Diplomado Universitario en homeopatía clínica. Además de pasar consulta, he tenido oportunidad de adquirir experiencia en investigación y comunicación través de mis empleos en un departamento de sanidad, en empresas tecnológicas y editoriales y en laboratorios farmacéuticos. Eso me ha permitido entender que el gran problema de la homeopatía es que en general no se habla de ella con la claridad que la gente necesita, y tampoco los profesionales sanitarios son conscientes de las evidencias científicas con las que cuenta.

Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía. En este blog quiero aportar información sobre la actualidad y la investigación de una forma accesible, incluso divertida o sorprendente, y basada en publicaciones científicas y fuentes fiables.

3 Comentarios

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  • Es un artículo muy adecuado.
    Nos hace recordar lo beneficioso que es realizar actividad física, sin embargo, no advierte los daños que puede provocar esta actividad cuando no se realiza de la manera adecuada, habiendo de recordar los aspectos fisiológicos y las condiciones patológicas, y de riesgo que presenta cada persona, pero podemos mencionar entre otras cosas, que en pacientes con Hipertensión Arterial o Diabetes Mellitus, realizar ejercicio es primordial para prevenir el avance de éstas patologías, sin embargo, un exceso aumenta el gasto cardíaco muy por encima de lo que los pacientes pueden regular, lo que aumenta el riesgo en ambos, de favorecer las enfermedades cardiovasculares.
    En lo particular, si es útil para comprender que cierta medida terapéutica tiene efectos diversos en función de la condición de las personas y la dosis o manera de administración de ciertas sustancias, lo que hace indispensable que los profesionales de la salud estandaricen los métodos terapéuticos, para aumentar, como se hace referencia en este artículo, el uso de productos homeopáticos y técnicas terapéuticas como el ejercicio.

    • Muchas gracias José Octavio, estoy totalmente de acuerdo:
      Protocolizar la “prescripción” de ejercicio y homeopatía, e individualizar el ejercicio recomendado y el tratamiento homeopático a emplear.

      Creo que cada vez más todos los médicos vamos siendo más conscientes de ello, lo que me hace muy, muy feliz 🙂

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Actualizado el 17-09-2019 17:20:14 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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