La Homeopatía; una terapéutica Biopsicosocial. El concepto del Terreno.

De la misma manera que no en todos los terrenos pueden crecer ni vivir los mismos seres, no todas las personas vamos a desarrollar las mismas dolencias ni enfermedades. No enfermamos de lo queremos sino de lo que podemos.

La capacidad de adaptación y de respuesta al medio es lo que va a condicionar nuestro estado de salud y esa capacidad está definida en Homeopatía por lo que conocemos como el Terreno, un concepto que, como veréis, se conecta profundamente con el modelo de medicina Biopsicosocial.

Así que vamos por partes.

La Medicina Biopsicosocial.

En mi humilde opinión, la única medicina que tiene sentido es aquella que contempla la realidad del ser humano en toda su dimensión biológica, emocional, social y espiritual. Esto es, lo que ahora viene a llamarse el modelo de Medicina Biopsicosocial.

Este enfoque de la medicina propone que los factores emocionales, vinculares, espirituales, laborales, sociales y, por supuesto, biológicos del individuo determinan su estado de salud y, por tanto, pueden proteger a una persona de la enfermedad así como aumentar la susceptibilidad a ella.

Por ello, la Medicina Biopsicosocial no se limita a entender el cuidado médico como el acto de llegar a un diagnóstico clínico y poner “el mejor tratamiento” sino que va mucho más allá. Considera que el cuidado médico tiene que empezar por considerar a cada paciente como un ser único, inmerso en su realidad global y compleja y que el primer deber del médico es intentar comprenderlo desde esta dimensión holística.

La Medicina Biopsicosocial devuelve al acto médico su dimensión más humana e invita a que la tecnología y la ciencia se pongan al servicio de la MEDICINA, sin apropiarse de ella. Aquí, en esta medicina, ya no mandan los datos ni los estudios porque, ni unos ni otros, pueden darnos nunca el mapa completo de cada persona, única e inimitable.

Cuando miramos como médicos a nuestros pacientes desde la mirada de la Medicina Biopsicosocial resulta mucho más fácil, es casi natural, acercarnos a ellos desde una absoluta humildad al comprender la complejidad de la vida y de la naturaleza humana y lo limitado de nuestro conocimiento y de nuestra capacidad de intervenir en esa inmensa realidad que envuelve a cada persona.

Así, la empatía y la compasión se instalan en la relación médico-paciente. Es más, el médico deja de ser el Dios Padre Todopoderoso al que nos han acostumbrado para convertirse en lo en realidad es, un compañero en el camino. Un compañero con el que poder contar en cualquier momento y del que se espera comprensión, ternura, humildad y cercanía, porque su capacitación técnica ya se le supone, para eso ha pasado por los menos 10 años formándose en la Facultad de Medicina.

Además, desde este lugar es también natural que la mente se abra a todas las posibilidades terapéuticas que podamos tener a nuestro alcance para intentar ayudar a nuestros pacientes, nuestros compañeros de viaje. Llegar, ahora sí, al “mejor tratamiento” pasa por escuchar las preferencias e inquietudes del paciente para llegar a esa estrategia de salud con la que él se sienta completamente identificado. Decisiones compartidas desde la escucha y el respeto, sabiendo que casi nunca tenemos ni todas ni tan siquiera las suficientes respuestas para cada situación de sufrimiento de nuestros pacientes.

Sobre fortalezas y debilidades.

En este universo de dualidades en el que vivimos todo tiene sus pros y sus contras, sus fortalezas y sus debilidades. Sus aspectos más iluminados y otros más oscuros. Y es muy importante ser humildes con las fortalezas y honestos con las debilidades porque unas y otras no son sino parte de la naturaleza de las cosas.

La Homeopatía, como parte de esta realidad general y como parte de la medicina en particular, también tiene sus fortalezas y sus debilidades. La debilidad a la que más se alude es, sin duda, la escasez de evidencias científicas que avalen su eficacia y su acción más allá del efecto placebo. Y hay que ser humildes y reconocerlo; el desarrollo de la investigación en Homeopatía está aún lejos de lo que desearíamos.

Ahora bien, decir que la Homeopatía no ha demostrado científicamente a día de hoy su eficacia y su capacidad de producir efectos biológicos sobre los sistemas vivos es no conocer los estudios científicos o faltar a la verdad.

En este sentido, como bien lo explica en este post nuestro compañero, el doctor Gonzalo Fernández Quiroga, se ha puesto recientemente en marcha un proyecto internacional de divulgación y difusión de la realidad científica actual de la Homeopatía que se ha hecho llamar MonHomeoMonChoix, MiHomeopatíaMiElección.

En España esta iniciativa está siendo difundida por la ANH (Asamblea Nacional de Homeopatía)  que es la principal asociación del sector y que agrupa a médicos, veterinarios y farmacéuticos. En su página web tenéis toda la información actualizada de las evidencias científicas con las que cuenta actualmente la Homeopatía.

Este proyecto de divulgación de las evidencias científicas de la Homeopatía está consiguiendo trasladar de forma sencilla y comprensible para todos, profesionales o no de la salud, algunos de los estudios científicos más relevantes sobre la Homeopatía a todos los niveles de la investigación, desde los estudios sobre cultivos celulares, plantas y animales, hasta los estudios que ya tienen que ver con su efecto sobre las enfermedades concretas en las personas. Incluso estudios que demuestran que el medicamento homeopático tiene características fisicoquímicas propias y particulares.

El desarrollo actual de la investigación en homeopatía puede ser su gran debilidad; humildemente, yo creo que sí. Pero hay suficiente investigación que demuestra el efecto biológico real de la Homeopatía sobre los sistemas vivos y su valor y beneficio en el cuidado de la salud; honestamente, yo creo que sí.

Sobre las fortalezas de la Homeopatía.

En mi experiencia y en mi humilde opinión, las fortalezas de la Homeopatía la hacen una opción de tratamiento imprescindible en mi práctica clínica diaria. Yo siempre lo digo: sin la Homeopatía y sus medicamentos me sentiría muy huérfano a la hora de intentar ayudar a mis pacientes.

Hay algunas fortalezas de las que hablo que son obvias:

  • Los más de 200 años de utilización en todo el mundo. En este y en este post otra vez el doctor Fernández Quiroga nos habla de los éxitos de la Homeopatía en el tratamiento de diversas epidemias a lo largo de la historia y de los más de 130 años de trayectoria que tiene en nuestro país.
  • La normalización de su uso, incluso estando incluida en algunos de sus sistemas públicos de sanidad,  en países como Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, Italia, Reino Unido, México, Colombia, EEUU o India, solo por citar algunos.
  • La aceptación por parte de sus usuarios, hasta el punto de que 8 de cada 10 personas que la han utilizado se declaran satisfechas o muy satisfechas de sus resultados.
  • La seguridad del medicamento homeopático. Es, sin duda, el medicamento más seguro de nuestras farmacias, hasta el punto de que podremos utilizarlo en bebés, ancianos, pacientes polimedicados y embarazadas con total confianza. Los escasos efectos secundarios que se han descrito han resultado ser leves y transitorios.
  • El rigor y la seguridad en la fabricación del medicamento homeopático, que lo garantiza el estar considerado un medicamento a todos los niveles legales y estar sometido así a todos los controles de cualquier medicamento. Su venta exclusiva en farmacias refuerza este aspecto de la seguridad.

Sobre el estado actual de la Homeopatía en el mundo y en España, la realidad legal del medicamento homeopático y otros aspectos de interés sobre esta terapéutica podéis encontrar mucha más información en El Libro Blanco de la Homeopatía, una publicación de la Universidad de Zaragoza.

Sobre la dimensión biopsicosocial de la Homeopatía.

Decir que este aspecto de la Homeopatía es su punto fuerte más relevante sería muy discutible pero, para mí, es el que más me inspira en mi día a día como médico.

Hay algo muy potente en todo esto y es que en estos momentos en los que la Medicina se está dando cuenta de que la ciencia y la tecnología no son nada, o son muy poco, si no contemplamos y valoramos al ser humano en toda su dimensión, la Homeopatía está aquí sin haberlo olvidado nunca.

La Homeopatía siempre ha comprendido que no existen enfermedades sino enfermos y que el tratamiento de la enfermedad tiene que adaptarse a la forma particular en la que se está manifestando en cada enfermo y a los aspectos particulares que configuran la naturaleza de cada persona.

Yo siempre digo que los médicos homeópatas no preguntamos y hablamos mucho con nuestros pacientes porque queramos entablar lazos especialmente profundos sino porque toda esa información que recabamos nos es imprescindible para conocer a nuestro paciente, su realidad como enfermo y también como persona.

Pues bien, vamos a ver cuáles son las vías de aproximación que utilizamos en nuestro interrogatorio y en nuestra exploración de los pacientes para llegar a comprender la dimensión biopsicosocial de cada uno de ellos.

¿En qué puedo ayudarte?

Después de saludarnos y presentarnos, a mí me gusta que esta sea mi primera pregunta. Es una especie de declaración de intenciones: “Quiero que sepas que yo voy a intentar ayudarte en todo lo que pueda y a ti te parezca y que este camino lo vamos a recorrer juntos. Y para poder ayudarte necesito, quiero, escucharte para conocerte”. Quizás la pregunta no deje todo explícito pero en mi corazón y en mi mente así está presente.

Para poder ayudar a un paciente no solo hay que saber qué le pasa sino también cómo le pasa. El qué tiene que ver con el diagnóstico de la dolencia, que siempre vamos a intentar hacer, y el cómo es lo que en Homeopatía resulta clave para poder indicar el mejor tratamiento.

Es decir, tenemos un paciente al que acabamos de diagnosticar a través de nuestro interrogatorio, exploración y de todas las pruebas y análisis que le hemos pedido que sufre una artritis reumatoidea. Este diagnóstico es algo necesario, pero no suficiente. Para poder decidir nuestro tratamiento necesitamos saber cómo se está expresando la enfermedad en él:

  • ¿Cómo son sus sensaciones, cómo es su dolor? Si es punzante, pulsátil, ardiente, si evoluciona a brotes o es constante, si va de una articulación a otra.
  • ¿Qué le mejora y qué le agrava sus síntomas? Está peor por la mañana al levantarse y mejora con el movimiento o se levanta bien pero el dolor se va instalando con la actividad, le deja descansar por la noche, le afecta el frío y la humedad, el calor le alivia o le es indiferente.
  • ¿Además de los síntomas característicos de la enfermedad aparecen otras sensaciones acompañantes? Irritabilidad, pérdida de apetito, insomnio, tristeza, dolores de cabeza.

Así, con toda esta información, podemos tener una visión profunda y global del momento y la manera en la que la enfermedad se está manifestando en nuestro paciente.

Las tendencias patológicas.

Cuando una persona nos consulta siempre trae uno o varios problemas que le preocupan pero, es frecuente, que además tenga otras dolencias o trastornos con los que convive.

Así, a nuestro paciente reumático le haremos un interrogatorio completo, aparato por aparato, para saber cómo son sus digestiones, cuál es su dieta habitual, si tiene deposiciones diarias, si suele resfriarse en los inviernos o sufre alguna enfermedad respiratoria, cómo son sus reglas, si suele tener problemas de piel, que tal duerme, hasta llegar a conocer el estado funcional de todo su organismo.

Por supuesto, es muy importante conocer si está tomando alguna medicación o si está siguiendo cualquier otro tratamiento.

La constitución física.

Nuestra estructura física también es una parte fundamental de nuestra naturaleza y por ello, clásicamente, los médicos desde muy antiguo han intentado clasificar y describir las diferentes constituciones corporales.

Encontramos así diferentes clasificaciones que podemos utilizar pero lo importante es entender que la estructura corporal de una persona nos habla también de quién es y de cómo funciona su organismo.

Valoraremos si la persona es más bien longilínea o, en cambio, es más “cuadrada”, si tiene una estructura fuerte, atlética, o es más “blandita”, la proporción entre la anchura de sus hombros y de sus caderas y todos los detalles y aspectos que conforman su anatomía.

También es importante tener en cuenta otros detalles como el tono y el aspecto de su piel, de su pelo, si tiene un aspecto general envejecido para su edad o, al contrario, si se le ve muy bien conservado. Todo lo podamos observar de una persona nos habla de ella y nos servirá para ir completando nuestro particular retrato.

Los aspectos emocionales, mentales y comportamentales.

Yo suelo empezar siempre haciendo una pregunta abierta: ¿Qué me dirías de ti? ¿Cómo eres?

Y a partir de aquí entramos en el mundo interior de cada persona. Algunas te cogen de la mano y te llevan hasta lo más profundo de su ser sin apenas tener que hacer más preguntas y otras, en cambio, guardan con celo su mundo interior y tienes que ir pidiendo permiso para intentar adentrarte en su misterio.

Al final, te vas dando cuenta con la experiencia, que todo es útil porque todo habla de nosotros. Lo que contamos habla de nosotros al igual que nuestros silencios.

Para nosotros la información es más importante, más relevante, cuanto más espontánea y significativa sea para la persona. Todo lo que una persona cuente de sí misma sin que se lo preguntes suele ser algo clave de sí mismo.

Un aspecto que es muy relevante, cuando aparece, es si la persona relaciona su enfermedad con alguna circunstancia concreta. “Todo comenzó cuando…”, “Fue a raíz de…”, “Pasé por un divorcio muy malo y desde entonces…”

Su trabajo, sus relaciones personales y familiares, sus gustos y sus aficiones, sus creencias religiosas y espirituales. Todo lo que nuestro paciente quiera compartir con nosotros será un tesoro.

La dinámica de su enfermedad.

Hasta aquí hemos ido descubriendo cómo es y cómo se siente nuestro paciente pero hay otro aspecto de su realidad vital que también nos interesa mucho conocer: ¿Cómo ha sido y cómo es la evolución de su enfermedad a lo largo del tiempo?

Es muy importante saber si la enfermedad comenzó lentamente y se fue instalando, si comenzó de una manera violenta y luego fue apareciendo por brotes, si ahora está en un estado de cronificación pero estable o si, dentro de su cronicidad, sufre crisis de agravación frecuentes.

En este sentido, la historia de otras enfermedades que haya ido sufriendo a lo largo de su vida y las enfermedades presentes en su familia también será una información que valoraremos convenientemente.

Toda esta dinámica en la que la enfermedad se está expresando es de capital importancia para poder completar nuestra visión de la realidad global de nuestro paciente.

Si la Medicina Biopsicosocial significa entender el acto médico desde la visión global de la realidad de cada persona, la Homeopatía siempre ha estado ahí.

La visión homeopática del paciente y de la enfermedad sabe integrar lo mejor de la ciencia y de la tecnología médica con la esencia más profundamente humanista de la medicina. Por eso pienso que la Homeopatía es una terapéutica conectada con el futuro, conectada con la Humanidad a la que aspiro y en la que creo.

#HomeopatíaSuma

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

6 Comentarios

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  • Personalmente el virus no me da miedo pero sí la supuesta vacuna. Y le pregunto a vd y a otros profesionales, qué herramientas-policrestos dispone la homeopatía para antidotar los efectos adversos de ésta inyección experimental? Los hay? No los hay pero están investigando al respecto? Me interesa vivamente. Gracias.

    • Hola Pablo.

      En mi opinión, sobre estas vacunas (son varias y diferentes) hay muchas más incertidumbres que certezas, como no podría ser de otra manera teniendo en cuenta que nunca se han usado y que ni tan siquiera han pasado por todos los niveles de investigación y ensayo.

      En homeopatía, clásicamente usamos algunos medicamentos homeopáticos para mejorar la adaptación del organismo a las vacunas y minimizar sus efectos no deseados y tambíen tenemos buenos medicamenos para tratar esos efectos secundarios cuando ya han aparecido.

      En relación con estas vacunas, estamos viendo cómo actúan y que lugar puede tener la homeopatía a la hora de ayudar a los pacientes que no las toleren adecuadamente. El tiempo nos irá dando respuestas, al menos eso es lo que yo espero.

      Un saludo y muchas gracias por tu confianza. Disfruta de un gran día.

    • Buenas noches
      Actualmente estoy tomando medicamentos homeopáticos porque hace un mes tengo reflujo y ardor me da miedo comer pues tengo episodios en los que me cuesta respirar y siento mucho estrés duermo poco y esto ha cambiado mi vida pues llevo mucho tiempo así Gracias 🙏

      • Hola Maryury, encantado de saludarte.

        Muchas gracias por compartirlo y espero de corazón que pronto encuentres alivio.

        Un saludo y feliz día.

  • Querido Guillermo, ahora mismo no me es posible escucharte y leerte sin que se me salten las lágrimas. Mil gracias por tu tarea, por la tarea de todos vosotros, que sois como un huerto-jardín-terreno generoso y consciente en plena cosecha y floración incesante, nutriendo, completando, acompañando, enseñando, aclarando y conectando a los seres vivos con la Vida. Solo puedo añadir que eres/sois, una bendición para este mundo.
    Un abrazo infinito, y por ello, inconfinable

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