Como la Homeopatía, la alimentación y el ejercicio físico pueden ayudarnos a superar los exámenes

Cansancio, nervios, ansiedad, alteraciones del sueño, molestias digestivas, problemas con las reglas, brotes de dermatitis, eccemas…Esto y más es lo que muchas personas sufren cuando se acercan a los temidos exámenes.

Y digo muchas personas porque, por supuesto, no todos vivimos las pruebas y los exámenes de la misma manera. Un tema que en Homeopatía lo sabemos muy bien.

Hay personas que tienen gran confianza en sí mismas hasta el punto de que los retos y las pruebas, lejos de asustarles, les estimulan, les motivan. En cambio, otras se pueden llegar a sentirse cerca del pánico cada vez que tienen que afrontar un examen.

Luego está la capacidad y la resistencia al trabajo intelectual de cada persona. Los hay que pueden mantener durante mucho tiempo un ritmo muy alto de esfuerzo intelectual sin sentir merma en su capacidad de concentración y de retención pero otras personas no estarán tan dotadas para este tipo de esfuerzos.

Además, no es lo mismo estar preparando unos exámenes cuando eres estudiante y te dedicas en cuerpo y alma a ello que el estar preparando unas oposiciones, para promocionarte en tu trabajo, manteniendo a la vez una jornada laboral de 8 horas al día. No es lo mismo.

La edad, la constitución individual, las situaciones personales de cada momento de la vida, en definitiva, quienes somos y donde estamos van a condicionar nuestra capacidad a la hora de afrontar pruebas y exámenes.

Y la pregunta es:

Por encima de todos esos condicionantes
¿Hay algo que podamos hacer para mejorar nuestro potencial y nuestras posibilidades de éxito?

Pues yo creo que sí, y el asunto se puede abordar desde muchos puntos de vista. Yo hoy voy a hablaros de cómo la Homeopatía, la alimentación y el ejercicio pueden jugar a nuestro favor a la hora de afrontar los exámenes.

La alimentación

Nuestro sistema nervioso es una máquina, en cierto sentido, que necesita combustible para funcionar y que funcione a pleno rendimiento o a medio gas puede tener que ver con la calidad del combustible con el que lo carguemos.

Algunas pautas que me parecen básicas a la hora de tener una nutrición óptima de cara al rendimiento intelectual:

  • Evita alimentos procesados y cargados de azúcar refinado y grasas hidrogenadas.

Las grasas trans que contienen no son nada recomendables para nuestro cerebro y el azúcar refinado genera subidones de glucosa en sangre y, ya sabes lo que dicen, todo lo que sube baja…y a tomar más azúcar. Así, el azúcar va agotando a nuestro páncreas, sobreexcitando nuestro sistema nervioso, desmineralizándonos y estimulando los estados inflamatorios. Vamos, una fiesta.

  • En cambio, “abusa” de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras frescas.

El arroz integral, el mijo o la quinoa son fuentes de hidratos de carbono de asimilación lenta que le permite tener a tu organismo niveles estables y sostenidos de energía sin subidones ni bajonazos.

Además, la combinación de legumbres y cereales integrales en una misma comida aportan proteínas de la más alta calidad.

  • Algunos “superalimentos” de andar por casa.

No hay que irse al Himalaya para encontrar superalimentos. Las nueces, las almendras y los frutos secos en general, el sésamo, las frutas pasas (higos, uvas, ciruelas, orejones…), el aceite de oliva virgen extra o las semillas de girasol son algunos de los alimentos que, con una pequeña cantidad diaria, aportarán excelencia a nuestra dieta.

  • Pescado y huevos ecológicos, la mejor fuente de proteína animal.

Están, además, llenos de grasas saludables y fosfolípidos, maravillosos para nuestro cerebro.

Y cuanta menos carne roja y embutidos, mejor.

El seitán y el tofu son otras fuentes de proteína vegetal de gran calidad y muy recomendables. A mí el seitán me encanta.

  • Elige calidad frente a cantidad.

El trabajo intelectual no es como ir al puerto a descargar barcos. Cantidades moderadas de buenos alimentos, eso es lo que nuestro cerebro necesita.

  • Evita los tóxicos y los excitantes.

Los excitantes son como gastarse el sueldo del mes en un día; da mucho gusto pero agotan las reservas y luego…no hay nada.

Por ejemplo, os cuento lo que comí ayer:

  • Desayuno: Un tazón de bebida de arroz con arroz integral y cuatro nueces. Soy un fanático de este desayuno. ¡Me encanta!
  • Comida: Garbanzos con arroz integral y, de postre, tres cucharaditas colmadas de sésamo tostado con unas pasas. También soy fanático de este postre.
  • Cena: Brócoli al horno con un guiso de seitán y un té kukicha con un cachito de bizcocho integral. Bueno, y antes de cenar, un par de piezas de fruta.

Ya veis que no soy de almorzar ni de merendar. Cada cuerpo, cada metabolismo, es diferente y cada cual tiene que encontrar su manera óptima de funcionar.

El ejercicio físico

No me voy a poner técnico, eso se lo dejo a nuestro compañero el Dr Alberto Sacristán, que sobre entrenamientos y ejercicio físico sabe lo que no está escrito.

Yo suelo comentar que, a veces, tengo la sensación de que fui capaz de acabar la carrera gracias al deporte. Los dos últimos años de la facultad yo ya vivía fuera de la casa de mis padres y, claro, estaba trabajando a la vez que estudiaba y, en ocasiones, tenía la sensación que la cabeza ya no me daba para más. Entonces me ponía las zapatillas, salía a correr media hora y ya estaba renovado.

El ejercicio físico siempre me ha dado la sensación de que te cambia de frecuencia, hace que la energía se concentre en el cuerpo y libera la mente de alguna manera. Y si además haces algo con lo que disfrutas, el ejercicio y el deporte se convierten en un tesoro de incalculables beneficios.

Yo me pasé la carrera practicando judo. Disfruté como un niño, hice grandes amigos que aún conservo (dos ellos son como hermanos) y fui aprobando los exámenes. Ah, y conseguí el cinturón negro.

La Homeopatía

Cuando abordamos un caso de cansancio mental o de ansiedad ante los exámenes, con la Homeopatía siempre tenemos en cuenta, lo primero, cómo es la persona que nos consulta y, después, cómo está viviendo esa situación de forma particular. 

Por ejemplo, tendremos personas con mucho miedo al fracaso por su inseguridad y falta de confianza pero que no por ello van a necesitar el mismo medicamento homeopático porque no van a mostrarse en su comportamiento ante los demás de la misma manera. Así, habrá personas muy inseguras, incluso cobardes, que se mostrarán altivas y orgullosas siempre que se sientan en una posición de poder y estos pacientes sabemos que necesitarán LYCOPODIUM. Ya sabéis, dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. En cambio, otras no intentarán tapar su inseguridad de ninguna manera hostil o agresiva y se mostrarán más retraídas, tímidas y a la vez dulces aunque también muy testarudas si llegan a sentirse presionadas. Y sabemos que estos pacientes se beneficiarán de tomar SILICEA.

Pero, como decía, además de quienes somos, es fundamental atender el motivo de consulta que nos expone nuestro paciente. Lo qué le pasa y cómo lo vive. Por ejemplo:

  • KALIUM PHOSPHIRICUM: ayudará a personas que consulten por cansancio físico pero sobre todo mental. El paciente nos puede contar que ya no se concentra igual, que le falla la memoria, puede tener dolores de cabeza y empezar a dormir peor.
  • GELSEMIUM SEMPERVIRENS: es un gran medicamento para el miedo a los exámenes que te paraliza. Son los estudiantes que han preparado la materia pero que delante de la prueba se quedan en blanco del miedo y la ansiedad que sienten. Se puede acompañar además de problemas para dormir días antes, diarreas antes del examen
  • IGNATIA AMARA: gran medicamento. esta vez para los pacientes que sienten una ansiedad que se manifiesta con sensaciones de espasmo, ahogo, como un nudo en la garganta o en la boca del estómago. Suelen mostrarse un poco histéricos y buscan distraerse porque es lo único que les hace sentir un poco mejor.
  • NUX VOMICA: convendrá a pacientes agotados por su autoexigencia. Son personas trabajadoras, pragmáticas, competitivas y que aceptan muy mal el fracaso. No es una opción y para lograr el éxito trabajarán hasta el agotamiento usando, incluso, estimulantes de cualquier tipo.
  • ARGENTUM NITRICUM: es otro medicamento para el miedo de anticipación, como Gelsemium, pero esta vez lo usaremos en pacientes que lo que nos cuentan es que según se acerca el examen sienten que se aceleran. Se vuelven agitados, precipitados y, por supuesto, ineficaces. Así que pueden llegar al examen, ponerse a completar las preguntas pasando de una a otra sin terminar ninguna y finalmente suspender. Diarreas y ganas incontroladas de orinar son cosas que también, como en los pacientes de Gelsemium, la persona nos puede contar.

Son solo algunos entre muchos de los medicamentos homeopáticos que podremos usar para ayudar a superar la ansiedad y el cansancio frente a los exámenes y las pruebas. Y digo esto porque, evidentemente, la Homeopatía será de ayuda igualmente en otros contextos de miedo y ansiedad como pueden ser la competición deportiva, el miedo a volar o a hablar en público. 

Una buena dieta donde prime la calidad de los alimentos frente a la cantidad, un poco de ejercicio que nos descargue la mente y nos haga disfrutar y nuestro medicamentos homeopáticos, eficaces y seguros para todo tipo de personas (no olvidemos a los* niños, adolescentes y embarazadas) creo que son tres columnas en las que nos podemos apoyar para superar momentos difíciles ante pruebas y exámenes.

Una vez leí que el truco para ser infatigable es el amor.
Cuando uno hace algo con amor, la alegría y la energía nunca le abandonan.
¿Será verdad? ¿Lo intentamos?

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

3 Comentarios

Comentar
  • Soy fan de este blog médico desde su inicio y tengo muy buena experiencia con los tratamientos homeopáticos desde hace años.

    No obstante me produce alguna reticencia que el azúcar sea el soporte para estos principios activos.
    Al hilo de este comentario:
    “el azúcar va agotando a nuestro páncreas, sobreexcitando nuestro sistema nervioso, desmineralizándonos y estimulando los estados inflamatorios. Vamos, una fiesta…… ”

    Agradezco la atención que me podais prestar y muchísimas gracias por vuestro tiempo y dedicación.

    • Hola Amalia.

      Ya sabes lo que dicen; el veneno está en la cantidad. Quiero decir que en un tratamiento habitual con medicamenos homeopáticos la cantidad de azúcares refinados que tienes que consumir es, prácticamente, virtual a nivel nutricional y metabólico, hasta el punto que lo pueden consumir diabéticos sin alterar sus índices de azúcar en sangre.

      Muchas gracias por seguirnos, es para nosotros un estímulo y una alegría. Un saludo muy cordial.

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Actualizado el 16-11-2018 14:47:06 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

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