La Homeopatía en el Tratamiento de los Sofocos de la Menopausia

Los sofocos es el síntoma más habitual asociado a la menopausia, estimándose que el 80% de las mujeres los sufrirán, en algún grado, al llegar a esta etapa de sus vidas. Incluso hay mujeres que tienen ya sofocos en la perimenopausia, ese periodo de “desarreglos” en el que la mujer aún tiene la regla pero comienza a presentarse irregularmente. En este contexto, la homeopatía puede ser un gran aliado para todas estas mujeres que sufren los sofocos.

Qué son los sofocos y cómo se manifiestan

Un sofoco se siente como una repentina oleada de calor en la parte superior del cuerpo, sobre todo en el pecho, el cuello y la cara. Pueden acompañarse de sudoración o no y aparecer en cualquier momento, tanto durante el día como la noche. En este último caso es muy frecuente que altere significativamente la calidad del sueño.

También es frecuente que la sensación de calor se acompañe de enrojecimiento de la piel, bien en forma de manchas o de manera más general como cuando nos ruborizamos.

Cuando los sofocos son muy intensos pueden seguirse de escalofríos como consecuencia de la importante pérdida de calor que se produce durante estas oleadas.

Así, los síntomas más frecuentes asociados a los sofocos serían:

  • Una sensación repentina de calor en pecho, cuello y cara, fundamentalmente.
  • Aspecto enrojecido de la piel de la zona afectada por la sensación de calor, en forma de rubor general o de manchas.
  • Sudoración de intensidad y localización variable. Puede ser desde una fina película de sudor en la cara hasta una transpiración que empape todo el tronco, cuello y cabeza de la mujer.
  • Escalofríos en el momento que el sofoco va cediendo.
  • Palpitaciones con sensación de que el corazón va más rápido y late más fuerte.
  • Agitación y ansiedad.

La frecuencia, la intensidad y la duración de todas estas manifestaciones varían mucho entre las mujeres. De hecho, algunas mujeres no llegan a sentir sofocos durante su menopausia mientras que otras pueden sufrirlos más allá de 10 años tras haber dejado de tener reglas.

Los sofocos pueden ser tan leves que no lleguen a molestar, incluso algunas mujeres muy frioleras me han contado que es una sensación que les agrada, o tan intensos que alteren de forma significativa la vida de las mujeres que los sufren. Puede ser muy perturbador pensar que en cualquier momento de tu vida social o profesional pueda darte un sofoco que te empape entera en sudor.

La frecuencia de los sofocos también varía mucho, aunque la mayoría de las mujeres los sienten a diario, y pueden ser tanto por el día como durante la noche. Estos calores o sudores nocturnos pueden alterar el sueño y generar problemas de insomnio incluso a largo plazo

Causas de los sofocos

Parece claro que los sofocos tienen que ver con los cambios hormonales que se producen alrededor de la menopausia, pero lo que aún no sabemos es cuál es el mecanismo fisiopatológico que los provoca.

La mayoría de los estudios sugieren que la bajada de estrógenos que se produce durante la menopausia puede afectar al sistema de termorregulación. Así, este centro de regulación de la temperatura corporal que se encuentra en el hipotálamo, una glándula situada en nuestro cerebro se volvería más sensible a los más pequeños cambios de temperatura, desencadenando las oleadas de calor cada vez que sintiera que el cuerpo está demasiado caliente, con el fin de refrigerarlo.

Si bien la mayoría de los sofocos tienen que ver con los desarreglos de la menopausia, algunas veces estos pueden ser causados por otro tipo de problemas como el hipertiroidismo, ciertos cánceres o los efectos secundarios de algunos medicamentos y tratamientos médicos.

Parece ser que las mujeres fumadoras y las que tienen sobrepeso son más proclives a sufrir sofocos. También las mujeres negras y latinas tienen mayor incidencia de sofocos que las mujeres caucásicas y asiáticas.

Posibles complicaciones de los sofocos

Los sofocos no son una dolencia que llegue a tener repercusiones serias sobre la salud de las mujeres, si bien sí es cierto que puede afectar de forma muy significativa su calidad de vida.

Quizás el insomnio sea una de las posibles complicaciones a largo plazo más frecuente y significativa, aunque también hay algunos estudios que señalan que las mujeres con sofocos durante la menopausia tienen más probabilidades de desarrollar problemas cardíacos y de que se vea aumentada la pérdida de su masa ósea.

Diagnóstico de los sofocos

La propia descripción de los síntomas contextualizados en el momento de la menopausia o de la perimenopausia suele ser más que suficiente para llegar a un diagnóstico.

Cuando los sofocos se acompañen de otros síntomas no habituales o aparezcan en momentos no relacionados con estos cambios hormonales, será el momento de valorar algunas pruebas y exámenes médicos que nos aclaren la causa de éstos.

Tratamiento convencional de los sofocos

El tratamiento convencional más utilizado para aliviar los sofocos son las hormonas; los estrógenos solos o la combinación de estrógenos con progesterona.

Hay que pensar que estos tratamientos hormonales no están libres de efectos secundarios y de posibles graves complicaciones, así que siempre habrá que valorar la relación riesgos-beneficios en las mujeres que hayan tenido o tengan riesgo de sufrir procesos como el cáncer de mama o de útero, problemas cardíacos o ICTUS.

Algunos otros medicamentos, entre los que se incluyen algunos antidepresivos, pueden ser utilizados para tratar los sofocos severos, aunque es una práctica mucho menos frecuente.

Si los sofocos no interfieren en la vida de la mujer de forma significativa es muy probable que la relación riesgos-beneficios de estos tratamientos no compensen en la mayoría de los casos. Además, hay que pensar que los sofocos suelen disminuir progresivamente en la mayoría de los casos de forma espontánea, aunque también es cierto que pueden durar muchos años.

Por todo ello, la opción de aliviar estos sofocos con medicamentos homeopáticos, carentes de todos los riesgos asociados a otros tratamientos, resulta tan interesante.

Consejos y hábitos que pueden aliviar los sofocos

En el caso de sufrir sofocos suaves, hay algunos consejos que pueden ser de gran ayuda a la hora de controlarlos en alguna medida:

  • Mantenerse fresca y refrigerada. Un truco muy práctico es vestirse con capas de ropa fina que permita ir quitando y poniendo prendas para evitar que la temperatura corporal aumente bruscamente. Beber un poco de agua fría o sumergir las muñecas en agua fresca cuando se nota que viene el sofoco también pueden ser buenos remedios. Y la casa siempre fresquita.
  • Evitar alimentos que puedan desencadenar los sofocos. Sobre todo, comidas calientes y picantes y los excitantes como el café. El alcohol es otra de las cosas que pueden desencadenar sofocos.
  • No fumar. Sabemos que el tabaco se relaciona con una mayor incidencia de sofocos en las mujeres menopáusicas, por no hablar de todos los problemas serios de salud relacionados con este hábito.
  • Evitar el estrés y aprender a relajarse. Todo lo que disminuya la ansiedad será bienvenido a la hora de suavizar o, al menos, afrontar los sofocos y sus consecuencias.
  • Bajar peso. Mujeres delgadas por supuesto que también van a sufrir de sofocos, pero si se tiene sobrepeso y ya están presentes los sofocos es muy posible que bajar peso ayude a aliviarlos.

La Homeopatía en el tratamiento de los sofocos

Algunas consideraciones sobre el uso de medicamentos homeopáticos en el tratamiento de los sofocos:

  • Los medicamentos homeopáticos mostrarán su máxima eficacia cuando se prescriban de manera individualizada, es decir, teniendo en cuenta las características particulares de los sofocos en cada mujer.
  • Podremos usarlos en cualquier mujer pues no aumentan el riesgo de padecer tumores ni otro tipo de complicaciones cardiovasculares.
  • Es frecuente que al actuar estimulando el equilibrio general del organismo, la mujer, además de ver aliviados sus sofocos, sienta mejoría en otros aspectos relacionados con la menopausia como las alteraciones del sueño o del estado emocional.

Así, algunos de los medicamentos homeopáticos de uso más frecuente en el tratamiento de las oleadas de calor de la menopausia serán:

  • LACHESIS. Las mujeres sensibles a este medicamento sienten clásicamente una agravación de su estado general cada vez que desaparece un flujo natural, de manera que es lógico que Lachesis sea uno de los medicamentos homeopáticos de uso más frecuente en el tratamiento de las perturbaciones que una mujer pueda sentir al cesar las reglas, como son los sofocos. Suelen ser mujeres con tendencia a los procesos congestivos en general, como cefaleas y problemas de tensión arterial alta, muy intolerantes al calor y a todo lo que les apriete y les constriña el cuerpo. Es característico que sean mujeres de carácter fuerte, bastante orgullosas y desconfiadas, celosas, posesivas y muy controladoras. Son también muy activas, generosas e intuitivas.
  • SULFUR. Las mujeres sensibles a Sulfur son muy calurosas y congestivas al igual que Lachesis, de hecho son dos medicamentos homeopáticos muy complementarios. Suelen ser mujeres muy vitales y optimistas, más soñadoras que realizadoras. Se agravan con el calor y siempre buscan el fresco. La piel suele ser un órgano muy sensible con tendencia a todo tipo de problemas, desde eccemas a acnés o urticarias, con mucho picor en todos los casos.
  • SEPIA. Suelen ser mujeres delgadas, de caderas estrechas, con tendencia a las manchas oscuras en la piel, muy especialmente alrededor de los ojos y la boca. Son mujeres muy activas con tendencia a sobrecargarse de deberes hasta que ya no pueden más. Entonces tienden a deprimirse con gran irritabilidad y deseo de soledad y aislamiento. Sufren con frecuencia de varices y hemorroides, y es habitual que se quejen de una sensación de peso en el suelo de la pelvis. De hecho, son candidatas a padecer ptosis de vejiga y de útero. Las oleadas de calor suben hasta la cara pero sin manifestar rojez y congestión del rostro, como sí ocurre en Sulfur y Lachesis.
  • BELLADONNA. Las mujeres que se beneficiarán de este medicamento homeopático sufren oleadas de calor intenso y fundamentalmente localizadas en la cara, de comienzo y final bruscos, acompañadas de enrojecimiento del rostro y una profusa sudoración.
  • GLONOINUM. El cuadro que presentan estas mujeres es muy parecido al de Belladonna, quizás más intenso y con un marcado eretismo cardíaco y arterial. Así, la mujer puede señalar que durante los sofocos siente latidos en las sienes o palpitaciones cardíacas. Esta es una característica que también puede estar presente en las mujeres sensibles a Lachesis.
  • SANGUINARIA CANADENSIS. Las mujeres que necesiten Sanguinaria manifestarán calor en cuello y rostro, pero con un marcado enrojecimiento en la zona de las mejillas. Pensad que este medicamento es uno de los más indicados en los casos de rosácea.
  • PULSATILLA. Sofocos en mujeres más bien tímidas y muy emocionales, con tendencia a ruborizarse. Soportan muy mal el calor a pesar de sensibles al frío. Las oleadas de calor suelen ser variables en su forma y en su frecuencia. Sus estados de ánimo y su humor también suelen ser variables. Es frecuente que sufran de varices.
  • AMYLIUM NITROSUM. Este medicamento homeopático se usará cuando los sofocos son seguidos de una sensación de frío generalizado. Suele haber además sudores abundantes.

El médico experto en homeopatía deberá valorar el tratamiento más adecuado para cada mujer en virtud de sus características generales y particulares.

#HomeopatíaSuma

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

8 Comentarios

Comentar
  • Muy buen articulo y recomendaciones para las mujeres que pasan por esta etapa. Gracias Doctor por compartir. Adicionalmente, agregamos que la homeopatía es un gran aliado para los síntomas de la menopausia y sin producir efectos secundarios.

    • Hola Lina, encantado de saludarte.

      Muchas gracias a ti también por compartir tu experiencia y por tu amable comentario.

      Te mando un saludo y te deseo un feliz día.

  • Hola Gregorio,en el 2001 me operaron de mi primer cancer de mama,me dieron quimio,radio e iridio,en ese momento la homeopatia me ayudo muchisimo sobre todo en el estado de animo,desde ese año,es decir hace 20 sufro sofocos noche y dia,mi oncologo dice que son para siempre,he probado acupuntura,homeopatia(no se si seria el tratamiento adecuado pero no me hizo nada) y varias cosas mas pero sigo igual,cuando me dan los sofocos me vienen pensamientos negativos,irritabilidad todo muy desagradable,tengo prohibida la soja,podrias ayudarme con la homeopatia,gracias

    • Hola Raquel.

      Sé que comprenderás que desde el blog no podamos, ni debamos, indicar tratamientos concretos. Yo creo que la homeopatía podría ayudarte, aunque las primeras pautas no hayan funcioando. Eso es algo qu puede pasar con la homeopatía y con cualquier otro tipo de tratamientos.

      Muchas gracias por tu confianza y no dejes de intentarlo con algún médico experto en homeopatía que pueda conocer tu caso en profundidad para indicarte así el mejor tratamiento.

      Un saludo y feliz día.

  • Muchas gracias, Guillermo, por este post tan interesante como necesario.
    Siempre cuidando de nosotr@s, ayudando e informando. Educando, también.
    Acompañando.
    Un fuerte abrazo y feliz solsticio de invierno!

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