Homeopatía y vértigos. ¿Cómo puede ayudarnos la Homeopatía en el tratamiento de la enfermedad de Meniere?

La enfermedad de Meniere es una de esas dolencias que a pesar de afectar a una parte importante de la población aún se desconoce cuál es su origen. Parece estar relacionado con problemas en el oído interno en relación con el equilibrio de los líquidos que existen en esta parte del organismo y que forma parte del fino sistema de control del equilibrio del que disponemos.

Es importante diferenciar los conceptos de vértigo y de mareo pues, aunque son muy próximos, no son exactamente lo mismo y lo que tendremos en el Meniere son, básicamente, vértigos.

El vértigo es la sensación de estar girando o de que las cosas giran alrededor de uno, mientras que el mareo es una sensación de inestabilidad y de falta de equilibrio que se puede acompañar de sensación de “vacío en la cabeza”, atontamiento o malestar general con sensación de desfallecimiento. Todo ello puede asociarse a náuseas, vómitos, sudoración y palidez.

En este post vamos a intentar señalar las causas más plausibles relacionadas con el origen de esta enfermedad, cuáles son sus síntomas más importantes, cómo diagnosticarla y qué opciones de tratamiento tenemos incluyendo, por supuesto, a los medicamentos homeopáticos. 

Causas del Meniere

Como ya comentábamos al comienzo del texto, el origen del aumento del líquido contenido en el oído interno, que parece ser el causante de toda la sintomatología de esta enfermedad, es desconocido.

Hay algunos factores que, pudiendo afectar al equilibrio de ese líquido intraauricular, podrían estar detrás de la enfermedad, aunque a día de hoy ninguno de ellos está confirmado como el origen de la enfermedad.

Obstrucciones o anormalidades anatómicas que dificulten el drenaje natural de este líquido, infecciones o la predisposición genética podrían ser algunos de esos factores aunque lo más probable es que esta enfermedad de Meniere sea la consecuencia de la combinación de distintos de estos factores que puedan convivir en cada paciente.

Otros factores asociados pudieran ser el tabaquismo y el consumo de alcohol, alergias, traumatismos craneales, el estrés o el consumo de algunos medicamentos.

Cuáles son sus síntomas

La enfermedad de Meniere se considera una enfermedad crónica que habitualmente cursa por brotes y la frecuencia de estos ataques es muy variable, pudiendo ser muy espaciados, dos o tres en toda la vida, a poder tener incluso una frecuencia diaria o semanal en algunos momentos de la enfermedad y en algunas personas.

Y cuáles son los síntomas más característicos de esta dolencia:

  • Vértigos. La persona tiene la sensación de que todo gira a su alrededor o de que es ella misma la que gira. La crisis suele aparecer sin previo aviso o, a veces, la persona puede sentir antes una sensación de presión en los oídos o los ruidos característicos de la enfermedad. Su duración puede ir de algunos minutos hasta varios días y, si son muy intensos, puede acompañarse de náuseas y vómitos y pueden llegar a hacer perder el equilibrio a la persona hasta llegar a caerse.

Importante: El vértigo es un síntoma central de la enfermedad de Meniere pero esta enfermedad no es la única causa de vértigos, puede haber vértigos producidos por otras causas diferentes a esta enfermedad. 

  • Pérdida de audición. Aunque al cabo del tiempo la mayoría de los pacientes sufren cierto grado de pérdida de audición permanente, al comienzo de la enfermedad esta pérdida suele ser transitoria, va y viene.
  • Son los ruidos en los oídos que sufren estos pacientes. Como la pérdida de audición, estos ruidos pueden ser episódicos o tender a cronificarse.
  • Sensación de oído tapado. Es un síntoma menos frecuente pero que también puede estar presente en algunos pacientes. Presión y dolor pueden acompañar a esta sensación.

Diagnóstico 

El diagnóstico se realiza básicamente basándose en los síntomas y en una exploración física. Hay diferentes pruebas que se pueden utilizar para valorar la audición y el estado del equilibrio.

Como hemos comentado, es importante entender que la enfermedad de Meniere no es la única causa de vértigos y del resto de la sintomatología asociada, así que si se sospecha otra causa habrá que hacer las pruebas complementarias que se consideren oportunas.

Tratamientos convencionales

El uso de medicamentos síntomáticos para controlar los vértigos y las náuseas y vómitos son la opción más recurrida para tratar las crisis, pues no existe un tratamiento farmacológico convencional curativo ni preventivo.

La inyección en el oído medio de cortisona o gentamicina es otra opción farmacológica pero con un serio riesgo de sufrir una pérdida auditiva importante como efecto no deseado.

La rehabilitación vestibular y la terapia de presión positiva son dos técnicas que pueden mejorar la enfermedad en algunos pacientes. Y el uso de un audífono podrá mejorar la audición en los pacientes con un grado de sordera importante.

Si los ataques de vértigo llegasen a ser muy intensos y limitantes, la cirugía, con diferentes técnicas, podría ser otra opción de tratamiento.

Medicamentos homeopáticos en el tratamiento de la enfermedad de Meniere 

La verdad es que cuando decidí ponerme a escribir sobre las posibilidades de la Homeopatía en la enfermedad de Meniere lo primero que pensé es cómo no lo había hecho ya con la buena experiencia personal que tengo en el tratamiento de estos pacientes. Creo que, en mi experiencia, los medicamentos homeopáticos deben ser una opción de tratamiento de primera intención en este tipo de pacientes por su eficacia y seguridad.

El objetivo del uso de medicamentos homeopáticos en la enfermedad de Meniere es tanto intentar prevenir y disminuir al máximo la posibilidad de recaídas y nuevos ataques como ayudar a tratar de forma rápida y segura estas crisis de vértigo si llegaran a producirse.

A la hora de abordar homeopáticamente a un paciente con vértigos de Meniere o con cualquier otra patología, porque la forma de aproximarse a la persona es siempre la misma, tenemos que tener en cuenta tres aspectos fundamentales:

  • La naturaleza de la persona. El terreno.

Esto tiene que ver con quién es y cómo es nuestro paciente. Su constitución física, sus enfermedades pasadas y familiares, sus enfermedades presentes, cómo es su carácter y su temperamento, sus gustos, aficiones, miedos, cómo se relaciona con los demás…Como solemos decir, cómo es el terreno en el que está creciendo la enfermedad.

Es muy importante tener una imagen completa de nuestro paciente porque esto nos llevará a entender qué medicamento regulador de su terreno podremos utilizar para ayudarnos en la recuperación de enfermedad.

  • Las posibles causas desencadenantes. La etiología.

No conocemos cuál es el origen de los vértigos de Meniere pero lo que sí podemos constatar muchas veces es que los pacientes relacionan el comienzo de sus vértigos con alguna circunstancia desencadenante en su vida.

Así, algunas personas comentarán que sus vértigos comenzaron tras la muerte de algún ser querido y podremos pensar en medicamentos como NATRUM MURIATICUM, IGNATIA o PHOSPHORICUM AIDUM,

Otras veces nos pueden contar que todo comenzó después de un cuadro catarral o gripal intenso del que le costó mucho salir. Medicamentos como INFLUENCINUM, SULFUR IODATUM o PULSATILLA serán algunos de los medicamentos homeopáticos con los que podremos contar.

“¿Que si lo relaciono con algo? Claro que sí doctor. Este año pasado, justo antes de comenzar con los vértigos, lo he pasado muy mal. Ha sido el peor año de mi vida. He sufrido una situación de acoso y humillación permanente en mi trabajo hasta el punto de tener que dejarlo. ¡Con lo que me gustaba mi trabajo!”

Cuando un paciente nos cuenta una cosa así hay medicamentos como STAPHYSAGRIA que enseguida nos vienen a la cabeza.

Es decir, tenemos medicamentos homeopáticos, y estos son solo unos ejemplos, que pueden ayudarnos a adaptarnos a situaciones vitales que, en un momento dado, nos han desbordado y nos han hecho acabar somatizando en nuestro cuerpo un dolor emocional. La Homeopatía puede ayudarnos a colocar emocionalmente esa vivencia en un lugar más equilibrado y de esa manera dejaremos de necesitar la expresión en nuestro cuerpo. 

  • La forma particular en la que cada paciente hace su enfermedad. La sintomatología.

Esto es otra de las características tan propias de la Homeopatía; la capacidad de adaptar el tratamiento a la manera particular que tenga de expresarse en cada paciente. Y en el caso de los vértigos esto es muy interesante.

Hay medicamentos como COCCULUS que usaremos en los pacientes que sufren de vértigos con náuseas en un contexto de gran lasitud. Esos vértigos se agravarán con los movimientos del cuello e, incluso, con los ruidos, las emociones y el frío. Pero se encontrará mejor en una habitación caldeada. La persona nos puede contar además que siente debilidad en el cuello y sensación de le flaquean las rodillas.

CONIUM MACULATUM lo usaremos en pacientes que sienten vértigos por el mero hecho de mover la cabeza o simplemente los ojos, incluso estando acostado.

En los pacientes más sensibles a cualquier movimiento, aunque sea mínimo, les podremos recomendar BRYONIA ALBA. Es un medicamento que asociaremos en muchas ocasiones a CONIUM por esa complementariedad en su agravación por el movimiento.

BORAX es un medicamento que no es de uso tan frecuente como los anteriores pero es muy interesante porque será de gran utilidad en los pacientes que tengan ataques de vértigo que se agravan o desencadenan por los movimientos de arriba a abajo. Por ejemplo, al tumbarse en la cama.

Insisto, son sólo algunos ejemplos para ilustrar la riqueza del abordaje homeopático en el que el diagnóstico es importante pero no suficiente. La Homeopatía quiere saber qué te pasa y cómo te pasa.

Así que sabiendo quién es nuestro paciente, qué causa le ha podido desestabilizar y cómo se está manifestando su dolencia podremos ajustar el tratamiento homeopático más adecuado.

Estos medicamentos podrán combinarse entre sí o con otros medicamentos y terapéuticas según consideremos que sea la necesidad de cada paciente.

Son los medicamentos más seguros de los que disponemos así que serán de especial interés en niños, embarazadas o pacientes ancianos o polimedicados.

Cuantas más opciones seguras y eficaces tengamos que ofrecer a nuestros pacientes mejor medicina y mejores cuidados podremos dispensarles.

 

#HomeopatíaSuma

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

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Actualizado el 17-10-2019 17:13:00 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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