Homeopatía para Tratar los Hematomas

Es muy probable que a lo largo de nuestra vida todos presentemos un hematoma o una equimosis. Vamos a conocer qué son, en qué se diferencian, por qué se producen y cómo tratarlos con medicamentos homeopáticos.

Qué es un hematoma

El término hematoma deriva de la palabra griega “hemato” – sangre – más el sufijo “-oma” – tumor – y hace referencia a la acumulación de sangre causada por la rotura de vasos capilares sin que la sangre llegue a la superficie corporal. Unas veces son visibles externamente a través de la piel y en otras ocasiones la localización es interna.

Los hematomas pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo que tenga riego sanguíneo y cuando se localizan bajo la piel o mucosas producen una mancha de color violáceo o morado.

Cuál es la diferencia entre un hematoma y una equimosis

Hablamos de hematoma cuando el tamaño de la lesión es mayor de 5 mm. Se denomina equimosis cuando la medida de la lesión es menor a 5 mm. Pero no solo los diferencia el tamaño:

HEMATOMAEQUIMOSIS
Ocasionado por un traumatismoNo es necesario traumatismo
Acumulo de sangre en los tejidos bajo la pielMancha de sangre. Ruptura de vasos
Se hinchan y duelenAparecen sin dolor, no se sienten
Color azul oscuro-violáceoColor rojizo azulado, verdoso y café
Causa hemorragiaCausa depósitos de sangre
Desaparece entre 2 y 3 semanasDesaparece entre 12 y 15 días

Las equimosis también tienen distintas denominaciones:  

  • Equimosis como tal (llamado “cardenal”,“moretón”, “morado”)
  • Equimoma (de mayor extensión)
  • Sugilaciones o equimosis de succión, ovalados, por la acción del orificio bucal y que son típicos en relaciones amorosas. Los famosos «chupetones»
  • Petequias o equimosis en forma de punteado, muy habitualmente agrupadas.

Los hematomas según la estructura afectada y su gravedad se denominan:

  • Hematoma subcutáneo: cuando se localiza debajo de la piel. Es el más leve.
  • Hematoma intramuscular: situado en el interior del músculo subyacente. Puede afectar a órganos internos.
  • Hematoma perióstico: cuando el golpe ha afectado a algún hueso. Es el hematoma más doloroso.

Qué síntomas puede producir un hematoma

Siendo las causas principales de los hematomas los golpes y las caídas, la intensidad del traumatismo definirá que los síntomas sean más o menos acusados, pero no suele faltar:

  • El dolor: el primer síntoma de un hematoma es sentir dolor en la zona que ha recibido el golpe por la afectación de las terminaciones nerviosas.
  • La inflamación: la zona afectada sufrirá una inflamación que irá bajando de forma natural con el transcurso del tiempo.
  • Un cambio del color de la piel: porque la zona afectada irá cambiando de color a medida que van pasando los días. Inicialmente será de color rosáceo, luego cambiará a un color azul oscuro o violeta y con los días pasará a ser amarillo-verdoso, para finalmente a medida que la piel vaya sanando regresar a su coloración normal.

Ocasionalmente aparecen hematomas cutáneos sin que haya un traumatismo previo, sin dolor e incluso sin inflamación de la zona afectada como ocurre, por ejemplo, en personas que toman anticoagulantes.

Qué puede causar un hematoma

Aunque la principal causa de los hematomas y equimosis son las contusiones y traumatismo en general, existen otras causas que pueden producirlos:

  • Fragilidad capilar constitucional, más frecuente en mujeres
  • Las personas obesas y las anémicas tienden a tener hematomas con facilidad.
  • Deficiencias nutricionales, como falta de vitaminas C y K, hierro, bioflavonoides y otros también pueden contribuir a la aparición de hematomas.
  • Enfermedades como leucemia, hemofilia, etc. Por eso cuando los hematomas se produzcan sin causa aparente, ante pequeños golpes, localizados en lugares inusuales, como la cara, los ojos, la espalda, la parte interna de los brazos, la pantorrilla, etc., debe consultarse con el médico.
  • La toma de algunos medicamentos como aspirina, Sintrom u otros anticoagulantes.

Medicamentos homeopáticos para los hematomas

Entre los medicamentos homeopáticos más frecuentemente utilizados para tratar los hematomas se encuentran:

ARNICA

Es el remedio homeopático principal, el más eficaz y el más utilizado en caso de traumatismos con o sin hematomas.

BELLIS PERENNIS

Traumatismos y hematomas en los músculos del abdomen y pelvis. Está especialmente indicada en los traumatismos de la mama, el coxis y la pelvis. Hay una sensación de magulladura, de agujetas generalizada, como ocurre con Árnica, por lo que también se utiliza en casos de hematomas que no responden a ella.

FERRUM PHOSPHORICUM

En hematomas frecuentes en que coexiste la presencia anemia.

HAMAMELIS VIRGINIANA

Útil en las congestiones venosas (varices, hemorroides), hemorragias subconjuntivales y cuando tiende a sangrar la nariz. El dolor es importante, con sensación de estallido.

LEDUM PALUSTRE

Es el medicamento de elección en el “ojo morado” por un traumatismo ocular. Hematoma que ocupa párpados, conjuntivas y alrededor de todo el globo ocular. Cuando los hematomas se deben a heridas punzantes, también en casos de esguinces. Tanto el dolor como la inflamación mejoran con aplicaciones y baños fríos. Lo mismo ocurre con los dolores articulares del que es buen medicamento.

SULFURICUM ACIDUM

Hematomas grandes, rojos o azul oscuro, que pican y evolucionan mal y usando otros medicamentos no se curan, sobre todo después de usar Árnica.

Las innumerables curaciones que he observado, tanto en familiares como en pacientes, con homeopatía en los hematomas, me permiten recomendarlos encarecidamente de primera intención ante estos problemas de salud.

Quien ha constatado su rapidez de acción muy superior a la de los productos tópicos, su seguridad y su versatilidad a la hora de administrarlos en función de lo agudo de los síntomas, conoce lo útiles que pueden ser, tanto como medicamentos preventivos como curativos.

Solo me queda desearles que no tengan que tomarlos.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

6 Comentarios

Comentar
  • Cuantos «moretones» me habré tratado con homeopatía, que en el monte te das unas buenas trompadas (jajaja). Me parece un post muy muy muy útil.

    Muchas gracias, como siempre, querido amigo.

    • Hola Guillermo

      Como sabes vivo en el campo y aquí también los traumatismos están a la orden del día por lo que no me falta Arnica en el bolsillo.

      Un fuerte abrazo.

  • Qué post tan interesante, querido Jorge! Y cuánta ayuda proporciona el conocimiento claramente explicado por quienes están al pie del cañón día a día, como sois los médicos vocacionales trabajando desde una conciencia básica ejemplar, que debería ser la esencia de todo profesional de la Medicina que haya hecho del juramento hipocrático su modus operand et vivendi; mucho más que una ciencia, esa vocación es una canalizadora de vida, conocimiento y conciencia, una verdadera pedagogía vital para los pacientes que tienen las suerte de encontrar médicos como vosotros. ¡Muchísimas gracias, una vez más!
    Un abrazo enorme e inconfinable!

    • Hola Sol, solo hay que tomar Arnica cuando se precise para darse cuenta de cuan eficaces y rápidos pueden llegar a ser los medicamentos homeopáticos.

      Agradezco mucho tu comentario. Un abrazo.

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