Homeopatía y Osteopatía: un equipo ganador en el tratamiento de los problemas del aparato locomotor

Comencé a estudiar y a formarme en osteopatía cuando estaba en segundo de carrera. Me parecía algo muy bonito poder llevar la capacidad de aliviar en tus propias manos y poder hacer medicina incluso cuando no pudieras contar con ningún medicamento. Aprender a tocar a tus pacientes, a tus semejantes, para intentar acercarles de nuevo al equilibrio me pareció, y me sigue pareciendo, una cualidad muy interesante cuando uno es médico.

Ya comentaba hace algún tiempo en otro post sobre el tratamiento de la ciática como siempre me ha llamado la atención la forma tan desconectada en que entiende el funcionamiento de nuestro aparato locomotor la medicina y, en concreto, la traumatología actualmente.

Cuando queremos comprender porque duele una rodilla nos volcamos en estudiar esa articulación. Le hacemos radiografias, resonancias, escáneres, metemos una cámara dentro para mirar…y todo eso es maravilloso y nos da una información formidable sobre esa articulación. Pero lo hace como si cualquier problema que pudiera sufrir solamente dependiera de esta parte afectada y no tuviera nada que ver con toda la realidad mecánica a la que pertenece y con la que está conectada.

Nuestro organismo tiene una estructura que lo sustenta y le proporciona la capacidad de desplazarse en el espacio, el aparato locomotor. Huesos, músculos, tendones, ligamentos y fascias conectados entre sí de una manera global  y total, de forma que cualquier parte de nuestro aparato locomotor está en conexión con cualquier otra a través de cadenas musculofasciales. Y no solo eso, todas nuestras vísceras y órganos internos se conectan entre sí y “cuelgan” de nuestro aparato locomotor gracias a las fascias, una especie de telillas de tejido conectivo que lo envuelve y relaciona  todo.

Somos una compleja y maravillosa maquinaria de precisión mecánica en donde cualquier pequeño cambio en nuestro eje de gravedad genera en el conjunto un cambio de tensiones para crear un nuevo equilibrio estable. Cambio y adaptación permanente en busca del equilibrio constante. Y eso es posible porque todo está conectado a través de nuestro tejido conectivo, que por eso se le llama así.

Así que cuando miramos a un paciente con un dolor en la rodilla con los ojos de la osteopatía, lo primero que pensamos es: esta persona ha perdido su equilibrio y se ha descompensado y esta descompensación se está manifestando en su rodilla. Vale, vamos a intentar entender de dónde proviene el origen de este desequilibrio. 

Ya lo decía en el post que os he mencionado antes sobre la ciática. Los médicos nos comportamos muchas veces como un arquitecto al que llaman para valorar una grieta que ha salido en el quinto piso de un edificio. Un arquitecto que no hace más que entrar en ese piso y mirar la grieta. La mide, le saca fotos, ultrasonidos, escáneres…pero no sale del piso. Todos los vecinos pensarían, aunque no fueran arquitectos, que no es lógico querer entender que está pasando en el quinto sin mirar el resto del edificio. Lo que digo, sencillamente no es lógico. Pues bien, ese es el lugar desde donde solemos valorar el estado de nuestro aparato locomotor. O sea, sin salir del piso.

La osteopatía, como la homeopatía, te enseñan a mirar y a entender de una manera más ajustada a la realidad el comportamiento de nuestro organismo, cuando está sano y también cuando enferma. 

Nuestro ser tiene como primer objetivo sobrevivir y, si le damos la oportunidad y los medios, además medrar y progresar. Sobrevivir se consigue adaptándonos de la forma más eficaz y económica a los constantes cambios y estímulos a los que estamos sometidos. Esto a nivel mecánico, a nivel del equilibrio de nuestro aparato locomotor, se materializa transmitiendo cambios de tensión a través de músculos, tendones y fascias de una zona a otra de nuestro esqueleto.

En la osteopatía hay un concepto básico a la hora de entender la salud del aparato locomotor, el concepto de la movilidad articular. Y no solo a nivel de grandes articulaciones como una rodilla o una cadera sino también la micromovilidad que podemos verificar en estructuras articulares como las suturas craneales, la sínfisis del pubis o entre los huesos del tobillo. ¿No os parece curioso constatar cómo muchas personas con columnas perfectamente alineadas y con unas curvas muy armoniosas tienen muchos dolores y en cambio otras con espaldas más disarmónicas en su forma nunca sufren? Y ¿nos os llama mucho la atención, también, cómo a veces pequeños movimientos desencadenan graves crisis de dolor cuando esfuerzos mucho mayores no habían tenido ninguna consecuencia?

Nuestra capacidad de adaptación mecánica tiene que ver con los cambios de tensión que se transmiten por nuestros tensores (músculos, tendones, fascias, ligamentos) y que acaban determinando el rango de movilidad que tendrán nuestras articulaciones. Es decir, mucha tensión y poca movilidad es igual a poca capacidad de adaptación lo que nos acerca a la lesión.

Y hay que entender otra cosa clave a la hora de interpretar una lesión o un dolor: no siempre la manifestación del problema aparece en su origen. Esto también lo comentaba ya en el otro post. Dos socios tienen una empresa, uno no hace su trabajo con lo cual el otro socio asume el suyo propio más el de su compañero para que la empresa no quiebre, para sobrevivir como hace cualquier estructura viva. Este socio trabajador y responsable va llevando esta sobrecarga a la que está sometido con todos los recursos de los que dispone y se adapta a la situación mientras puede pero llega un momento en que sus recursos de adaptación llegan a su límite y tiene que coger una baja por agotamiento, depresión, lumbago, úlcera de estómago, angina de pecho o cualquier otra forma en la que un cuerpo puede desajustarse. Esto es, el socio vago es el origen del problema pero el que sufre es el que intenta adaptarse y acaba sobrecargándose. Pues esto mismo es lo que verificamos que ocurre muchas veces a nivel de nuestro aparato locomotor.

Así que, lo que básicamente hacemos con la osteopatía es comprender dónde se encuentra el origen mecánico que genera la sintomatología y devolver al organismo de nuevo su capacidad de adaptación a través de las manipulaciones y técnicas osteopáticas. De manera que la osteopatía nos ayuda a tratar los problemas mecánicos cuando aparecen pero también es muy útil para prevenirlos pues, aun estando en equilibrio, el ajuste osteopático consigue mejorar nuestra capacidad de adaptación y hacernos así más resistentes al estrés mecánico. Al final es lo mismo que ocurre con la Homeopatía; nos alivia cuando enfermamos y nos fortalece cuando estamos sanos.

Así que fijaos, tenemos por un lado una técnica como es la Osteopatía que nos permite restablecer el equilibrio mecánico para evitar que determinadas articulaciones tengan que sufrir niveles de tensión excesivos y, por otro, medicamentos homeopáticos que actuarán estimulando los mecanismos de regeneración y reparación de todos los órganos y tejidos de nuestro aparato locomotor.

Tenemos medicamentos homeopáticos capaces de actuar a cualquier nivel:

  • En los músculos como Arnica.
  • En tendones y ligamentos como Ruta o Rhus Tox.
  • En las seroas como Bryonia.
  • En los huesos como Symphytum o Calcárea Fosfórica.
  • En los nervios como Hypericum.
  • En los espasmos y contracturas como Colocynthis, Actaea Racemosa o Cuprum.
  • En los edemas y las inflamaciones como Apis Mellifica o Belladonna.
  • En las hemorragias como Arnica, China o Phosphorus.
  • En los traumatismos como Arnica, Ledum o Bellis.
  • …por dar algunos ejemplos.

Y, como siempre, utilizaremos unos u otros medicamentos según la localización, las características de la lesión y la forma que tenga de expresar la sintomatología en cada caso. 

Pero otro aspecto que hace que esta complementariedad entre homeopatía y osteopatía sea tan potente es el hecho de que todos sabemos lo importante que es el aspecto emocional en el origen y  mantenimiento de muchos dolores osteeoarticulares y ahí la homeopatía es espectacular modulando el estrés y las tensiones a este nivel. Igual que la osteopatía mejora nuestra capacidad de adaptarnos al estrés mecánico, la homeopatía mejora la capacidad de adaptarnos al estrés emocional.

Medicamentos como Staphysagria, Actaea Racemosa, Ignatia, Gelsemium o Platina, entre otros muchos, nos ayudarán a manejar esas situaciones emocionales que son origen, en muchos casos, de dolores musculares y articulares.

En resumen diríamos que nuestro bienestar depende de la capacidad que tengamos de adaptarnos al medio y tanto la homeopatía como la osteopatía actúan en este sentido con una complementariedad maravillosa.

Llevo muchos años tratando este tipo de dolencias desde este abordaje integrativo y cada vez estoy más convencido de que este es, precisamente, el futuro de la medicina… y de la humanidad. Integrarnos, conectarnos, entender que formamos parte de un todo en donde lo que hacemos afecta a la globalidad y en donde el todo también tiene un impacto en cada una de sus partes.

Homeopatía y Osteopatía: Equipo ganador

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

8 Comentarios

Comentar
    • Tenéis mi permisoo y, sobre odo, mi agradecimiento por compartirlo.

      Muchas gracias por leernos y por vuestra confianza. Un saludo y muy feliz día.

  • Gracias por este maravilloso comentario, que poco sabemos de este tema. Me ha encantado, yo creo que ten go muchas cosas sin superar en especial miedos que me están llevando a tener cada vez más problemas de salud. E visto que tiene la consulta en Bilbao. Mi pregunta es si conoce algún otro especialista que lleve su misma filosofía y que ejerza en Donosti o alrededores, ya que yo soy de Irún y me pilla un poco lejos desplazarme a Bilbo .Aunque si no es asi estaria dispuesta a hacer ese esfuerzo. Un saludo y muchas gracias por darme esta oportunidad

    • Hola Karmele.

      Muchas gracias por tu comentario y perdona la tardanza en contestarte, no lo he visto hasta estos días. Disculpa otra vez.
      Yo no conozco a ningún médico homeópata y osteópata por tu zona pero si entras en la pestaña de arriba de nuestro blog “Buscar Homeópata” encontrarás referencias de compañeros con las terapéuticas que usan y es posible que puedas contactar con alguien de tu interés.

      Un saludo y agradecerte de nuevo tu confianza y tu comentario.

  • Buenos días

    Tengo espondilodiscartrosis y sacroititis inflamatoria y me gustaría saber si con arnica se me pasarían los dolores tan severos que tengo. Tengo que comentar que tambien tengo ansiedad y todo esto me ha salido a raiz de dar a luz hace un año y medio.

    Muchas gracias

    • Hola Estibaliz.

      Siento haber tardado tanto en contestar tu comentario, se me despistó y no lo he visto hasta hoy. Discúlpame.
      Yo creo que un abordaje integrativo de tus dolores y de tu ansiedad sería una muy buena opción de tratamiento. Posiblemente Arnica podría ser uno de los medicamentos homeopáticos a utilizar pero para afrimarlo tendríamos que valorar el caso en profundidad.

      Discúlpame de nuevo por la demora en contestar y muchas gracias por tu confianza.
      Te mando un saludo muy cordial.

  • Que bueno tu articulo Guille,
    sobre todo a mi me viene al pelo , con las tres operaciones en el mismo area, haciendo deporte sin problema alguno y sin ningun tipo de medicacion .
    Las comparaciones son odiosas , pero en las clases de gimnasia tengo mucha mas movilidad y flexibilidad que gente muchisimo mas joven .
    Mi profesora que es dura de pelar , de la escuela del este de Europa , se queda sorprendida, he tenido tambien la suerte de tener una persona muy sabia.
    No creia en la homeopatia , como funcionaba la osteopatia ….y ahora me pregunta muchas cosas.
    Se predica con el ejemplo je,je…eso si, aqui no hay milagros , hay esfuerzos .

    • Eso, eso Misimu; se predica con el ejemplo. Y tú de dar ejemplo sabes mucho.

      Muchas gracias por tu comentario y un abrazo.

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Actualizado el 13-12-2018 13:13:51 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

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