La naturaleza del medicamento homeopático: diluir y dinamizar

Después de hablar con muchos detractores de la homeopatía a lo largo de estos últimos años, sigo teniendo la sensación de que el único argumento que sostiene su posición es:

“La homeopatía no funciona porque es imposible y, además, no me da la gana”.

Se le atribuye al afamado místico persa Yalal ad-Din Muhammad Rumi (1207 – 1273) una frase que dice algo así:

“Al emprender un viaje, no busques el consejo de quien nunca ha salido de casa”.

Sócrates también decía:

“Cuando el debate está perdido, el insulto es la herramienta del perdedor”.

Traigo aquí estos pensamientos porque definen perfectamente las situaciones que tantas veces he vivido; debatir sobre homeopatía con alguien que no se ha formado en ella, que jamás la ha utilizado (ni como prescriptor ni como consumidor) y que sus conclusiones principales sobre la homeopatía son que es un fraude y que todos los médicos que la usamos, como mínimo, debiéramos ser expedientados y retirados de nuestra práctica, además de otras lindezas que me ahorro trasladar aquí.

Y así, en esta esterilidad intelectual, se han movido la mayoría de las conversaciones sobre la homeopatía que he tenido con personas de ciencias y de letras de diferentes ámbitos de la vida. Muy triste, de verdad.

La homeopatía es una terapéutica que lleva más de 200 años al servicio de la salud. Fue creada por un médico, el Dr. Hahnemann, y desde entonces no ha dejado de instalarse en la práctica clínica de millones de médicos, farmacéuticos y veterinarios a lo largo y ancho de este mundo.

Hay muchas cosas que aún desconocemos sobre el funcionamiento de los medicamentos homeopáticos y es cierto que falta mucha investigación que aclare múltiples aspectos de esta terapéutica, nada diferente de lo que ocurre en la medicina en su conjunto. La ciencia en general y los médicos en particular, tendemos a trasladar la imagen de que sabemos mucho cuando, en realidad, es mucho más lo que ignoramos. La ciencia y la medicina se mueven en un universo de incertidumbres, no de certezas.

Pero, dicho esto, afirmar que la homeopatía a día de hoy no tiene fundamentos científicos ni experiencia clínica que la avalen como una terapéutica médica segura y eficaz solo tiene que ver con dos causas posibles: desinformación o un interés consciente de desprestigiar.

Los medicamentos homeopáticos: unas características propias para unos efectos concretos

Los medicamentos homeopáticos han demostrado su eficacia y sus efectos biológicos en muy diferentes estudios científicos de todo tipo. Este en concreto, sobre el que escribí no hace mucho, muestra el interés que tiene el implementar la homeopatía en el tratamiento de los pacientes con cáncer severo de pulmón. Los pacientes que usaron homeopatía, junto con el tratamiento convencional, mostraron mejor calidad de vida y mayor supervivencia que los pacientes que no lo hicieron.

Otros estudios, utilizando técnicas como la termoluminiscencia o la resonancia magnética nuclear, han mostrado como en las soluciones homeopáticas siempre hay materia y tienen un comportamiento físico diferente al agua pura. Esto incluso en las altas diluciones homeopáticas (30CH).

Este tipo de técnicas también nos han permitido comprobar cómo las soluciones homeopáticas tienen una naturaleza y un comportamiento físico diferente según cual sea la cepa, la sustancia original a partir de la que se elabora cada medicamento homeopático, de cada medicamento. Es decir que cada medicamento homeopático es único, con unos efectos biológicos que le caracterizan.

Además, estudios sobre plantas, animales y cultivos celulares ya no dejan dudas sobre el efecto biológico de la homeopatía más allá del placebo.

La Homeopatía muestra sus evidencias científicas

Como ya comentaba en este post el Dr Fernández Quiroga, recientemente se ha puesto en marcha una campaña internacional con el objetivo de divulgar el estado actual de la investigación en homeopatía a todos los niveles, con el lema “Homeopatía; La mejor prueba son los hechos”.

Así, buscando trasladar esta realidad clínica y científica de la homeopatía a todas las personas interesadas en conocer las evidencias científicas que avalan la utilidad de esta terapéutica médica desde el rigor, en noviembre de 2020 la Asamblea Nacional de Homeopatía (ANH) ya anunció su adhesión a la primera edición de este proyecto internacional, convirtiéndose en el principal portavoz y máximo representante en nuestro país de este movimiento internacional de divulgación científica. En esta segunda ocasión, la ANH seguirá impulsando desde España el conocimiento de la realidad científica de la homeopatía en el mundo.

Es especialmente interesante señalar que esta segunda edición viene avalada por el Homeopathy Research Institute (HRI), la institución internacional de referencia sobre investigación científica en homeopatía.

Creado en 2007 en el Reino Unido, el Homeopathy Research Institute (HRI) es una institución internacional independiente que promueve investigaciones científicas de alta calidad en homeopatía. Un organismo muy prestigioso en el sector que reúne a miles de expertos de todo el mundo que trabajan a diario para hacer avanzar la investigación y proporcionar nuevos conocimientos sobre esta terapia.

En 2007, el HRI fue creado por el Dr. Alexander Tournier, un físico de formación que anteriormente había trabajado en el centro de investigación del Cancer Research UK.

Todo esto podréis encontrarlo entrando en la página de la ANH.

Un medicamento homeopático no es solo una sustancia diluida

Una de las afirmaciones que más tenemos que oír por parte de muchos opinadores es que los medicamentos homeopáticos no son más que soluciones ultra diluidas, como echar una infusión de manzanilla en el mar. ¿Cómo va a ser posible que algo así funcione, que tenga un efecto biológico?

Sobre esto habría un par de cosas que decir. La primera es que el grado de dilución de los medicamentos homeopáticos es amplísimo, teniendo así medicamentos que están diluidos tan solo en una proporción de 1 a 10; una parte de la sustancia de partida en diez de solvente, normalmente una solución hidroalcohólica. Aquí, es evidente, que las moléculas de la sustancia a partir de la que se prepara el medicamento homeopático están presentes en una concentración importante.

La segunda consideración a tener en cuenta es que los medicamentos homeopáticos, obtenidos a partir de fuentes vegetales, minerales o animales llamadas «cepas» o «sustancias de partida», se fabrican a través de un proceso que consta de dos etapas diferenciadas y estandarizadas: la dilución y la dinamización.

Esta sustancia de partida se diluye en una solución hidroalcohólica y después se somete a una agitación potente denominada dinamización. Este proceso de dilución y dinamización se repite hasta conseguir cada medicamento homeopático en el grado de dilución deseado; 6DH, 5CH, 15CH, 30CH, 200K o 9LM, solo como ejemplos de los diferentes tipos de medicamentos homeopáticos que se pueden fabricar.

Así, por ejemplo, en el nombre del medicamento homeopático ARNICA 30CH tendremos tres partes:

  • ARNICA. La palabra que encabeza siempre la denominación de un medicamento homeopático hace referencia a la sustancia de partida, la cepa, de la que se obtiene la tintura madre a partir de la cual comenzarán las diluciones sucesivas, seguidas de las dinamizaciones. Insisto, cada dilución es seguida por un proceso de dinamización siempre.
  • 30. El número indica el grado de dilución. En este caso el medicamento a sido sometido a 30 ciclos de dilución.
  • CH. Y las letras hacen referencia a las distintas técnicas de fabricación con las que pueden prepararse los distintos medicamentos homeopáticos, siempre respetando los dos elementos básicos: dilución y dinamización.

A partir de esta solución diluida y dinamizada, que ya sí es un medicamento homeopático, se podrán preparar todas las formas galénicas que se deseen; gránulos, glóbulos, comprimidos, jarabes, cremas y pomadas, inyectables e, incluso, supositorios. Y, por supuesto, también pueden tomarse directamente en forma de gotas.

La importancia de la dinamización

La dinamización consiste en un proceso de agitación potente, mecanizado y estandarizado (siempre se hace igual), al que se somete a cada dilución homeopática. En concreto las diluciones son sometidas a 150 agitaciones en 7 segundos

Los investigadores han demostrado mediante análisis físicos, como por ejemplo la resonancia magnética nuclear, que la dinamización permite diferenciar las soluciones homeopáticas de las soluciones simplemente diluidas.

Estos estudios han comparado la actividad biológica de las soluciones homeopáticas, diluidas y dinamizadas, a la de las soluciones simplemente diluidas. Estos estudios fundamentales, realizados en concreto en vegetales, han demostrado que la dinamización desempeña una función clave: una solución homeopática diluida y dinamizada tiene efectos biológicos que no se observarían si solo estuviera diluida.

Por supuesto, se ha observado también que las soluciones homeopáticas presentan propiedades físicoquímicas diferentes según su sustancia de partida y su nivel de dilución y dinamización.

Todas estas evidencias científicas nos hacen comprender la importancia de la dinamización en el proceso de elaboración de los medicamentos homeopático pues es la responsable de la identidad única y de la actividad biológica particular de cada medicamento homeopático.

Los medicamentos homeopáticos son legales y están regulados, en España y en toda la Unión Europea

Hace ya unos años publicamos un post en el que recogíamos, conmemorando el Día Mundial del Farmacéutico, un comunicado de AEFHOM (Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas) en el que se dejaba este aspecto muy claro. Aquí lo reproduzco de nuevo:

COMUNICADO A FAVOR DE LA HOMEOPATÍA EN LA PRÁCTICA FARMACÉUTICA

Madrid, 25 de septiembre de 2016.- Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Farmacéutico, la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas (AEFHOM), con el respaldo de las instituciones farmacéuticas profesionales, recoge los motivos por los que apoya el consejo y dispensación de medicamentos homeopáticos en las oficinas de farmacia.

Este documento recoge de manera concisa y sencilla la realidad de la homeopatía en las oficinas de farmacia y la postura de instituciones farmacéuticas oficiales, que consideran a la homeopatía y sus medicamentos como una parte más del arsenal terapéutico habitual en las farmacias.

  1. En primer lugar, los medicamentos homeopáticos están regulados como tales en la Directiva 2001/83/CE. En España, la autorización, registro y dispensación de los medicamentos homeopáticos están regulados por normas que afectan a los medicamentos de uso humano. Por fin, en el caso concreto de nuestro país, los medicamentos homeopáticos están regulados por el RDL 1/2015 (Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos), por lo que son legales. Por eso, y como ocurre con el resto de los medicamentos, los medicamentos homeopáticos son de dispensación exclusiva en farmacias.
  2. Los medicamentos homeopáticos están autorizados conforme a la Disposición Transitoria 6ª del Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente.
  3. La homeopatía cuenta con el apoyo y colaboración de todas las vocalías de Homeopatía y Plantas Medicinales en los Colegios Oficiales de Farmacéuticos Españoles, repartidas por toda la geografía española y que dan a conocer los medicamentos homeopáticos a sus colegiados mediante la información y formación en la terapéutica homeopática.
  4. La homeopatía es una terapéutica dentro de la Medicina a disposición de los profesionales médicos, farmacéuticos y pacientes. De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda, dentro de su plan estratégico 2014-2023, la integración de esta terapéutica en los sistemas asistenciales y educativos[1].
  5. Actualmente, más de 15.000 farmacias españolas recomiendan homeopatía habitual u ocasionalmente, lideradas por profesionales colegiados que ejercen con ética y total responsabilidad su práctica farmacéutica. Su única prioridad es trabajar por el bien de la salud de las personas.
  6. Asimismo, los pacientes tienen derecho a solicitar a su farmacéutico el tratamiento que deseen, entre los que se encuentra la homeopatía. De hecho, más de 15 millones de personas han utilizado homeopatía con un elevado grado de satisfacción.
  7. Por su parte, los farmacéuticos deben cumplir con el código deontológico que regula la profesión y respetar su punto III sobre Ejercicio Profesional:
    1. “El farmacéutico ejercerá su profesión de modo que contribuya al bienestar y a la salud de los pacientes, respetando su dignidad y evitando cualquier acción que ponga en riesgo, dificulte o impida su reconocimiento o ejercicio, y anteponga el beneficio del paciente a sus legítimos intereses personales, profesionales o económicos”.
    2. “El farmacéutico respetará la dignidad del paciente y su derecho individual a la libertad de aceptar o rechazar un tratamiento”.

Es importante estar abiertos al diálogo y promover una medicina más integrativa, en la que se puedan contemplar todos los abordajes terapéuticos. Por ello, desde la AEFHOM creemos fundamental la existencia de formación especializada de calidad en homeopatía para que el profesional farmacéutico pueda ofrecer la mayor variedad y calidad en los medicamentos que dispensa así como el mejor asesoramiento a sus clientes.

Y por si alguien quisiera profundizar más al respecto, aquí otro enlace a este otro post titulado “Homeopatía: Son medicamentos y están legalmente autorizados”.

Resumiendo diré que:

  1. Los medicamentos homeopáticos ya han demostrado científicamente tanto su actividad biológica como su utilidad clínica.
  2. El proceso de fabricación de estos medicamentos consta de dos etapas inseparables; la dilución y la dinamización.
  3. Los medicamentos homeopáticos están regulados legalmente y son de venta exclusiva en farmacias.

#HomeopatíaSuma

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

8 Comentarios

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  • Estoy de acuerdo con el artículo, desde hace tiempo agradezco no estar más en Twitter, en general los autodenominados escépticos no saben debatir ni argumentar, su recurso es la retórica soez, el insulto y la difamación. Me permito hacer unos comentarios para ampliar esto:

    1. La cosa es que hacen mucho escándalo en los medios, quieren hacer creer que hay «consenso en contra» abultando noticias de casos de muertos que muchas veces no tienen relación con la homeopatía (como el informe APETP) o con vídeos de personas que hablan y hablan sin saber del tema. Se pavonean hablando de «rigor» y siempre rechazan cualquier estudio positivo con «es bosta» o «mierda» o «estudio aislado», cuando les preguntas por qué dicen eso responden que «porque no tiene sentido» o «no puede funcionar» y listo.

    2. Se ponen muy exigentes con que no aceptan si los estudios vienen de revistas de homeopatía o de «bajo factor de impacto» pero no dudan en citar un panfleto escrito en un medio tipo «Xataka» o «Microsiervos» o «El País» o «Wikipedia» que muchas veces es filtrado por los intereses de los editores.

    3. Muchos de esos escépticos no pudieron darme nunca una razón fundamentada más allá de remitirse a la falacia del tirador a ver cuál explicación atinan (efecto placebo, nocebo, remisión espontanea, curso de la enfermedad…) y realmente la mayoría de ellos tiene un conocimiento muy superficial del efecto placebo, nunca falta que citan lo de las pastillas rojas o azules o más grandes o pequeñas sin pararse a pensar que los glóbulos son blancos.

    4. La mayoría de esos escépticos no conoce más allá de lo que leen en Wikipedia o lo que ciertos periodistas o influencers les dicen, muchos incluso confunden homeopatía con herbolaría y se quejan de que los demás son los que lo hacen. No les interesan los estudios, incluso señores con doctorado y «años de experiencia» que se pavonean de trabajar en Instituciones de investigación cometen los mismos sesgos y fallos, me tocó que personas con doctorado en química, biología, medicina o física cuando no encontraban errores en los estudios inventaban que «eran producto de fraude», les pedía que dieran pruebas y simplemente recurrían al bloqueo y a inventar una historia donde ellos me habían «refutado», todo desde una posición donde no les podía responder. O epistemólogos con doctorado que simple y llanamente se burlaban de los estudios y aceptaban que ni siquiera los leían para no sentirse «ofendidos».

    5. Hace unos años escribí una serie de artículos revisados por pares y ni uno de los mis detractores pudo señalarme contradicciones o errores de importancia ni cherry picking, lo más que pudieron hacer es indicarme algunos errores ortográficos o erratas menores. Incluso un físico cubano se enojó cuando en unos de sus artículos encontré que plagió mucha información, en vez de aceptar el error fue y escribió una calumnia en mi contra en una revista «El Escéptico», que no tiene revisión por pares, en donde me acusa de «comandar una secta homeopática mexicana» y «tener oscuros intereses» cuando yo ni soy homeópata ni vendo homeopatía y jamás he trabajado para un laboratorio homeopático. Con decir que hubo gente que me acusó de estar «pagado por Boiron», siendo que en México los medicamentos de Boiron sólo se ven en algunos centros comerciales y es muy raro encontrarlos y si acaso alguna vez contacté a Boiron España para preguntar si disponian de ciertos artículos que hace unos años no lograba conseguir.

    Esto y una serie de cosas que yo mismo he presenciado donde pseudoescépticos me inventaron delitos muy graves al grado de que fueron esparciendo mi información con rumores sobre mi familia y vida personal o me vincularon con gente que ni conozco, y algunos me amenazaron de muerte o de buscarme para arruinar mi vida profesional, incluso una vez lograron hackearme temporalmente un correo personal, viéndome obligado a cambiar la contraseña y la dirección del correo. Todo eso lo hicieron con el fin de dañarme psicológicamente, y ​el colmo del cinismo es ¡me querían denunciar legalmente cuando me defendí de todas esas calumnias!

    Esto es parte de lo que me llevó a interesarme más en las motivaciones que subyacen al rechazo de la homeopatía y para esto ocupé una considerable cantidad de mi tiempo, solo comento que uno de mis trabajos a presentar para principios del año próximo como tesis tiene cerca de 1 000 páginas de las que 400 páginas aprox. son sobre el movimiento pseudoescéptico y la investigación básica y aplicada de las «altas diluciones», además de una análisis detallado del informe APETP. Este trabajo le he puesto mucho más cuidado y esmero que los artículos que publiqué hace años, y la coherencia fue lo más importante ya que hasta donde sé, nadie ha hecho un trabajo de este tipo que involucre la parte social, epistemológica, histórica y de ciencia básica para la homeopatía.

    No pretendo hacerme la víctima ni polemizar más, a veces de las malas experiencias se aprende y afortunadamente hasta la fecha ninguno de mis detractores procedió más allá del acoso virtual, y las amenazas de denuncias legales donde prometían «refundirme en la cárcel» no llegaron. Soy consciente de que mis detractores seguirán empeñados en retratarme como el «malo» del cuento, no tengo cosas que ocultar ni hasta el momento he obtenido dinero con la homeopatía, y pese a todo lo que esa gente me hizo pasar, que lo veo injusto, no les tengo odio porque no me pienso amargar la vida. Muchos detractores dijeron que yo arruiné mi carrera por decir cosas favorables de la homeopatía, si así fue y tengo que cargar con eso no me arrepiento, me metí al tema con gusto y considero que la homeopatía tiene muchas cosas válidas.

    Si hago mi comentario no por presumir ni creerme superior, es porque quiero ser lo más transparente posible, 1 000 páginas son poco frente a las experiencias de la gente real y la vida real. Bueno, es todo lo que quería comentar, saludos.

    • Hola Jesús, encantado de saludarte.

      Lamento muchísimo por todo lo que estás teniendo que pasar y te agradezco de todo corazón tu valor, tu honestidad y tu compromiso. Ese es el camino para cambiar las cosas.
      Me encantaría saber de tu trabajo, cuando lo consideres oportuno.

      Insisto, muchísimas gracias por todo y espero tener noticias tuyas.

      Un saludo fraternal y feliz día.

  • Que bien explicado como es el medicamento homeopático.

    Y lo mejor es que es eficaz. Y que los médicos que los utilizan saben muy bien compaginar la homeopatía con la farmacia convencional, siempre buscando el mayor beneficio del paciente.
    Gracias.

  • Querido Guillermo: qué necesaria,imprescindible e interesante resulta esta aportación tuya, para aclarar conceptos y realidades más que evidentes a lo largo de dos siglos y medio, en el caso de la Homeopatía. La experiencia y la conciencia son las madres de la ciencia. No cabe duda. Ningún informe antihomeopático podrá jamás convencer a quienes llevan años constatando en sí mismos y en sus pacientes la eficacia indiscutible de la riquísima, humilde y sabia Homeopatía (la escribo con mayúsculas, porque las merece). Las palabras y los argumentos sin fuste se quedan en nada ante la comprobación de la realidad, sin más.
    Esta situación incapaz de verificar y aceptar lo que excede a los cánones de las ideas fijas, -por cierto, tan opuestas a la ciencia auténtica, que todo lo pone en cuestión hasta que se demuestra la verdad ¿cómo olvidar a Servet, a Paracelso, a Galileo y a Copérnico ante la cultísima e infalible Inquisición?- me recuerda un episodio del Evangelio, en el que un ciego de nacimiento fue curado por Jesús; cuando los miembros del Sanedrín se enteraron, le interrogaron sobre si el autor del prodigio se había presentado como el Mesías hacedor de milagros, a lo que el exciego respondió: «Yo no sé lo que es o no es ese hombre, solo sé que yo nací ciego y ahora veo».
    Pues eso mismo se repite constantemente con los pacientes curados y restaurados por la Homeopatía, tan barata y accesible, y encima tan eficaz, que remedia los daños sin efectos secundarios demoledores; la medicina alopática produce secuelas inevitables para seguir recetando remedios ligeros contra remedios demoledores. Parece mentira que después de tantos años estudiando Medicina y jurando por Hipócrates, tantos implicados estudiosos no hayan entendido aun lo que significa ser médicos, que el combate mata y la cooperación diluida y por ello inocua, además de aliviar, desinflamar, cicatrizar y curar, en vez de complicar, sana, regenera, fortalece e inmuniza. Que la Naturaleza es el laboratorio más inteligente y eficaz de que disponemos. La palabra lo dice: Homeopatía = nos cura lo igual, el equilibrio y no el conflicto ni la «lucha» contra lo que puede sanarnos si lo sabemos utilizar con inteligencia y una visión más amplia y universal de la auténtica Ciencia, que es fundamentalmente experiencia e innovación constante, en vez de creencia y rutina inamovible y dogmática. Las mismas vacunas que tanto adoran, son producto inicial de la dinámica homeopática, pero que elaboradas alopáticamente no llegan a cumplir con éxito los objetivos que pretenden solucionar. Por ello no son inocuas como lo serían tras un proceso homeopático de elaboración y una aplicación personalizada para los vacunados, los seres humanos no somos un rebaño inmunizable por igual, lo que puede inmunizar a unos puede matar a otros si no se aplican diluciones e intensidades adecuadas personalmente.
    Es una pena que tanto buen remedio no llegue a la mayoría necesitada, por incapacidad y fijaciones de quienes deberían tener más apertura y humildad que cerrazón e ideas fijas, el bien común de la sociedad lo merece y lo necesita. Si los vacunódromos los gestionasen médicos y farmacéuticos homeópatas, otro gallo cantaría en la pandemia, seguro!
    En fin, esperemos que estos tiempos difíciles al menos sirvan para comprender y aceptar que la Inteligencia y la conciencia del cosmos tienen recursos suficientes para remediar las peores enfermedades: el miedo, las fijaciones y la ignorancia. Solo necesitamos que los seres humanos no compliquemos todo en vez de facilitarlo.
    Muchísimas gracias, Guillermo! Como siempre, tu ayuda es un regalo imprescindible.
    Un abrazo fuerte, maestro, amigo y hermano.

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