La Homeopatía. Cuidando enfermos, no solo enfermedades

“La verdadera medicina es la que se ocupa de los enfermos, no de las enfermedades”

¡Qué gran frase! ¿Quién no estaría de acuerdo con ella?

Ahora bien, yo hago una pregunta: ¿Es este el espíritu que impregna la formación que nos dan a los médicos en la Facultad de Medicina?

La medicina trata de todo aquello que los médicos podemos hacer para aliviar el sufrimiento humano. Por eso la medicina no es una ciencia, porque las personas no somos una ciencia. Dicho de otro modo; si la ciencia es incapaz de entender la naturaleza humana en toda su dimensión, cómo esa misma ciencia va a pretender encorsetar la práctica de la medicina.

Que la ciencia deba aportar todo su saber y su progreso a la práctica médica, por supuesto. De ahí a que la ciencia sea el único referente de lo que los médicos podamos hacer por nuestros pacientes, va un verdadero abismo. Por no entrar en qué es y a qué llamamos ciencia y en quiénes se erigen como adalides de la “comunidad científica”.

Digo todo esto porque, antes de que la homeopatía tuviera el respaldo científico con el que actualmente cuenta, ya disfrutaba de algo mucho más importante para poder ser parte de la medicina; la visión global e individualizada de cada persona, de cada paciente.

Conceptos como medicina de precisión, medicina personalizada o medicina biopsicosocial son conceptos que hoy nos parecen de última generación cuando, en realidad, siempre han estado presentes en el abordaje homeopático de la salud y de la enfermedad.

Y es normal y deseable que “toda” la medicina tienda a desarrollar tratamientos que se ajusten a las características de cada paciente porque, en realidad, las enfermedades no existen. Las enfermedades solo existen en la medida en la que una persona las manifiesta y siempre lo hará de una manera particular. Yo nunca he viste al reuma, ni a la alergia. Jamás. Yo lo que veo son personas que manifiestan síntomas a los que luego les ponemos, cuando podemos, un nombre.

Así que de qué me sirve a mí que un paciente me diga que le han diagnosticado una artritis reumatoidea a la hora de encontrar “su tratamiento”; pues de poco, de muy poco. Es como si una persona le dice a un sastre que quiere un traje. El sastre le dirá:

-Me parece muy bien, pero ahora necesito tomarle las medidas para confeccionar ese traje que le quede perfecto. No me vale con saber cuál es su talla; necesito tomar diferentes y precisas medidas para conocer todo lo que hará de su traje una pieza única, una prenda que le encaje perfectamente.

La homeopatía nos invita a acercarnos a cada enfermo con esa sensibilidad, dispuestos a encontrar el tratamiento que se ajuste no a un diagnóstico general sino a la forma particular en la que cada persona está expresando esa dolencia.

Y, entonces, cuáles son esas medidas de referencia que necesitaremos para confeccionar nuestro tratamiento. Hace poco, en otro post de este mismo blog, ya adelantábamos algunas ideas claves sobre lo que conocemos en homeopatía como el terreno de cada persona, esas características individuales que nos hablan de cómo somos, de cómo es el terreno particular de cada paciente sobre el que se acabará asentando la enfermedad.

Este aspecto del terreno es fundamental para instaurar un tratamiento personalizado, sobre todo en el contexto de las enfermedades crónicas. Es fundamental pero no suficiente pues además de saber cómo es nuestro paciente tenemos que conocer de qué manera particular está manifestando su enfermedad, ese diagnóstico que le hemos asignado.

Pues bien, hay cinco conceptos básicos, digamos cinco medidas que todo médico homeópata debe tomar a su paciente, para poder confeccionarle ese traje a medida; su tratamiento individualizado.

La localización y el aspecto de las lesiones

No siempre las dolencias que consulta una persona tienen una localización o unas lesiones concretas y localizables. Sin ir más lejos, la ansiedad y todos los problemas emocionales, que cada vez son un motivo de consulta más frecuente, ni presentan lesiones concretas ni podemos localizarlas en ningún lugar del cuerpo. La ansiedad se puede manifestar en muchas partes de nuestro organismo y de maneras diversas pero ¿dónde está la ansiedad? Pero siempre que sea posible tendremos que intentar localizar el lugar dónde se encuentra el problema que el paciente consulta y el aspecto de esa lesión.

Para ello usaremos nuestros ojos, manos y oídos para ver y explorar y también todas las pruebas complementarias que consideremos necesarias; radiografías, ecografías, resonancias, escáneres, analíticas y otro tipo de técnicas más invasivas como endoscopias, biopsias e, incluso, las cirugías exploratorias.

Esto es muy importante porque en homeopatía tenemos medicamentos que tienen especial tropismo por determinados órganos y funciones. Así, por ejemplo, sabemos que PHOSPHORUS es un buen medicamento del hígado, que LYCOPODIUM lo es del riñón y también del hígado, que SYMPHYTUM y CALCAREA PHOSPHORICA lo son del hueso, que RUTA lo es de los tendones y los ligamentos, HAMAMELIS de las venas, ARNICA de los músculos y que HYPERICUM es un gran medicamento relacionado con las lesiones de los nervios.

En relación con el aspecto de las lesiones esto se entiende muy bien con los problemas de piel, en donde es evidente la diferencia entre unas dolencias y otras. Siguiendo con los ejemplos, usaremos medicamentos homeopáticos como GRAPHITES o MEZEREUM en lesiones de la piel secretoras, que supuren, APIS o BELLADONNA en lesiones de piel rojas y congestivas, LACHESIS cuando nos encontremos con úlceras muy dolorosas al tacto con bordes azulados y NITRICUM ACIDUM será el medicamento de las fisuras de bordes limpios, como hechas con un bisturí, y con un fondo rojo.

De la misma manera las características y localizaciones particulares de otro tipo de lesiones como verrugas, pólipos, quistes, abscesos, etc., será determinante a la hora de elegir los medicamentos homeopáticos más indicados en cada caso.

En definitiva, este es un aspecto de la historia clínica homeopática que se relaciona directamente con el diagnóstico clínico convencional que nos enseñan a hacer a todos los médicos en la facultad, pero enriquecido.

Las sensaciones

Llamamos sensaciones a todos los síntomas que una persona nos cuenta en la consulta, es decir, todo aquello que el paciente siente pero que no es objetivable, que los médicos no podemos ni ver ni tocar. Y, sin duda, la sensación más frecuente por la que se consulta es el dolor.

El dolor no es algo que podamos ver ni tocar, ni tan siquiera podemos medir objetivamente. Pero lo que la persona sí que puede hacer es explicarnos cómo es ese dolor y eso para nosotros, los médicos homeópatas, resulta ser fundamental porque tenemos medicamentos diferentes según las características de cada dolor.

APIS será útil para dolores ardientes y punzantes, como producido por pequeños alfileres y medicamentos como NITRICUM ACIDUM, SILICEA o HEPAR SULFUR los usaremos en dolores que el paciente describe como producidos por una astilla o una espina incrustada en la lesión.

ARNICA y GELSEMIUM son dos de los medicamentos indicados en dolores musculares tipo agujetas. En los dolores del tipo descarga eléctrica pensaremos en HYPERICUM, MAGNESIA PHOSPHORICA o KALMIA LATIFOLIA. Y dos grandes medicamentos de dolor pulsátil: BELLADONNA y LACHESIS.

En el caso de los dolores de cabeza, pensaremos en THUJA o IGNATIA cuando el paciente nos diga que la sensación es como la de un clavo incrustado en el cráneo, en PLATINA cuando el dolor sea constrictivo y, en cambio, podremos pensar en ARGENTUM NITRICUM cuando el dolor se describa como expansivo, con una sensación de aumento de volumen del cerebro dentro de la cabeza.

Y así haremos con todas las sensaciones que nos cuenten nuestros pacientes; cómo son los picores, los sofocos, los calambres, dónde y de qué manera sienten la sensación de intranquilidad, cómo es el miedo y de qué manera describen esa tensión del vientre o cómo es el dolor de la regla.

Hay una frase que siempre despierta una alerta de especial atención en la consulta cuando se la escuchas a tu paciente: “Es como si…” Porque lo que viene detrás suele ser oro puro para un médico homeópata: “…me clavasen un puñal, me estallara la cabeza, me quemaran con brasas, me tirasen de los ojos hacia dentro” ¿Qué médico no ha oído a sus pacientes decirle cosas así infinidad de veces? Pues eso, oro puro.

Las modalidades

Llamamos modalidades a las mejorías y a las agravaciones, es decir, a las diferentes circunstancias que mejoran o agravan el estado de la persona. Algunos ejemplos de medicamentos homeopáticos y su relación con diferentes modalidades:

  • ARSENICUM ALBUM. Dolores ardientes pero que mejoran con calor.
  • APIS MELLIFICA. Dolores también ardientes que mejoran con frío.
  • BRYONIA. Dolores y otros síntomas, como los vértigos o la tos, que se agravan al más mínimo movimiento.
  • RHUS TOXICODENDRON. Dolores que mejoran con el movimiento lento y mantenido, como les ocurre a muchos reumáticos al comenzar el día.
  • DULCAMARA. Personas que se agravan de sus males con la humedad.
  • IGNATIA. Personas que mejoran con la distracción.
  • SEPIA. Personas que se agravan con la compañía, que prefieren la soledad.
  • AURUM METALLICUM. Personas que están peor de sus males de noche.
  • MEDORRHINUM. Personas que se sienten mejor cuando se acerca la noche.
  • NUX VOMICA. Personas que se agravan por la mañana al despertar.
  • ANACARDIUM. Personas que comen para aliviar sus malestares.
  • SULFUR. Picores que se agravan con el calor y el lavado.
  • URTICA URENS. Edemas y picores que se agravan con el rascado y mejoran con el calor.

Son solo algunos pocos ejemplos para ilustrar el universo de las modalidades en homeopatía, tan importante porque nos permite seguir dando calidad a lo que el paciente nos va contando.

Las concomitancias

“Doctor, creo que tengo gripe. Ayer me metí en la cama como con mala gana y a medianoche me he despertado con cuarenta de fiebre todo congestionado y con una angustia que creía que me iba a morir”

Esa angustia es lo que en homeopatía llamamos concomitancia; algo que la persona asocia con el proceso patológico, alguna sensación o vivencia que lo acompaña durante el proceso. Así, ese tipo de ansiedad extrema acompañando a los procesos agudos nos hará pensar en medicamentos como ACONITUM o ARSENICUM ALBUM.

Cuadros febriles acompañados de sed se corresponderán con el mismo ACONITUM o con BRYONIA y en cambio cuando los pacientes con fiebre no tengan sed pensaremos más en otros medicamentos como APIS o PULSATILLA.

El olor ácido, acre, de las secreciones y de la transpiración de CALCÁREA CARBONICA o MAGNESIA CARBÓNICA, la salivación abundante y las náuseas con la lengua limpia de IPECA, el mal aliento de boca y la lengua saburral de MERCURIUS o el hambre nocturna de PHOSPHORUS, LYCOPODIUM o PSORINUM, son otros ejemplos de diferentes concomitancias que acompañan a la persona durante su dolencia y que nos ayudarán a encontrar el medicamento homeopático más adecuado al cuadro del paciente.

La etiología

La palabra etiología proviene del griego y significa: Estudio sobre las causas de las cosas.

En homeopatía a este concepto le damos un valor muy amplio pues entendemos las causas de las enfermedades desde todos los puntos de vista posibles, tanto físicos como emocionales.

Así, habrá medicamentos homeopáticos que ayudarán a los pacientes que sufren determinadas infecciones de repetición en relación con un germen en particular. Ejemplos de estos medicamentos serían CANDIDA ALBICANS, COLIBACILLINUM, STREPTOCOCCINUM o STAPHYLOCOCCINUM, todos ellos fabricados a partir de gérmenes causantes de diferentes infecciones a nivel del aparato genitourinario, la piel, el aparato respiratorio o el digestivo.

PSORINUM puede ser un gran medicamento para esos pacientes que refieren que desde que pasaron un cuadro agudo en particular ya no han vuelto a sentirse bien.

ACONITUM o CAUSTICUM serán muy buenos medicamentos para procesos agudos que se desencadenen tras exponerse a un frío seco, mientras que cuando el enfermo refiera que todo comenzó tras un frío húmedo pensaremos más en medicamentos como DULCAMARA.

Un susto intenso, el miedo o una vivencia cercana a la muerte pueden ser también el detonante de múltiples dolencias. Para estos casos tendremos medicamentos como OPIUM o el propio ACONITUM.

NATRUM MURIATICUM, PHOSPHORICUM ACIDUM o IGNATIA ayudarán a superar los problemas de salud vinculados a pérdidas y duelos emocionales mal gestionados.

Muchas personas enferman tras vivir situaciones en las que se han sentido vejadas, humilladas, ninguneadas, explotadas. Estas situaciones suelen acompañarse además de una sensación de rabia contenida pues, en muchas ocasiones, estas personas no han podido denunciar o protestar como hubiesen querido. STAPHYSAGRIA es un medicamento que puede ser de gran utilidad en estos pacientes.

El estrés laboral y la exigencia desmedida suelen provocar cuadros físicos y emocionales que, en muchos casos, medicamentos homeopáticos como NUX VOMICA ayudarán a mejorar. SEPIA estará relacionado con las situaciones de sobrecarga vital y pensaremos en él en esos pacientes que te cuentan que ya no pueden más, que sienten que llevan el peso del mundo sobre sus espaldas.

En situaciones de agotamiento mental por sobreesfuerzo, como puede ocurrir en estudiantes ya en los exámenes finales, en personas que están preparando unas oposiciones o tras una etapa laboral especialmente dura y prolongada, KALIUM CARBONICUM o ANACARDIUM serán dos de los medicamentos a tener en cuenta.

Son algunos pocos ejemplos que nos pueden hacer entender la dimensión y la importancia de la etiología, del origen de la enfermedad, en el abordaje homeopático de cada paciente.

Algunos ejemplos concretos… de trajes ya confeccionados

ANACARDIUM

  • Localización-motivo de consulta. Elena me cuenta que está agotada y que sobre todo lo nota en su baja capacidad de concentración y en su pérdida de memoria. También ha comenzado a sufrir dolores de cabeza, duerme peor y no tiene bien las digestiones.
  • Etiología. Lleva un año entero preparando unos exámenes muy importantes para su futuro profesional, a la vez que sigue con su horario laboral completo.
  • Sensaciones. Los dolores de cabeza los describe como si le estuvieran presionan en las sienes y en los ojos.
  • Modalidades. Siente que lo único que le mejora de todo, al menos temporalmente, es comer algo así que a cada rato se levanta de la mesa de trabajo para ir a picar algo de comida.
  • Concomitancias. Además me cuenta que durante este periodo que está pasando se siente muy desanimada, confusa e indecisa. Me dice que es como si tuviera dos voluntades opuestas, una que le dice que tiene que perseverar con sus exámenes y la otra que le dice que no vale la pena tanto esfuerzo y desgaste.

ACONITUM

  • Localización-motivo de consulta. Eduardo viene a la consulta con un dolor muy intenso en la cara, en la zona del nervio trigémino.
  • Etiología. El dolor comienza hace tres noches tras haberse expuesto, la tarde anterior al comienzo del dolor, a un aire extremadamente seco y frío viajando en la moto.
  • Sensaciones. Siente un dolor agudo, intolerable, acompañado de una sensación de entumecimiento y como de hormigueos.
  • Modalidades. Me cuenta que el dolor es absolutamente insoportable durante la noche.
  • Concomitancias. Además está muy angustiado porque piensa que si no mejora no va a ser capaz de vivir con ese dolor.

NUX VOMICA

  • Localización-motivo consulta. Edurne, una empresaria con grandes responsabilidades, viene a la consulta aquejada de cefaleas, insomnio y crisis hemorroidales de repetición
  • Etiología. Todo esto le viene pasando desde hace un año y ella lo relaciona con un momento en su trabajo de desbordamiento; “estoy haciendo más de lo que puedo y mi cuerpo lo está notando”.
  • Sensaciones. Me cuenta que se levanta por la mañana como con resaca, con la cabeza muy espesa. Los dolores de cabeza son como si tuviera un clavo metido en la coronilla. También está más estreñida de lo habitual con la sensación de que nunca evacua lo suficiente.
  • Modalidades. Se siente peor a la mañana al despertarse y, sobre todo, después de comer. Dice que tras las comidas se siente tan cansada que necesita tumbarse a dormir aunque sea unos minutos; le alivia mucho. Con las cefaleas no soporta la luz ni el ruido y le irrita hasta que le toquen.
  • Concomitancias. Además de todo esto se siente muy irritable y colérica ante la más mínima contrariedad. Y, aunque no le sienta bien porque acaba agravando todo su estado general, está abusando del café y del alcohol.

NATRUM MURIATICUM

  • Localización-motivo de consulta. Samuel es un niño de 8 años que viene con sus padres a la consulta con un eccema muy rojo y con lesiones de rascado en las flexuras de los codos y tras las rodillas. Tiene también lesiones en los muslos y en la espalda.
  • Etiología. Este es un problema que ya sufre desde muy pequeño pero llevaba unos años muy estabilizado, hasta hace unos pocos meses. Todo coincidió con la muerte de su abuelo, con quien estaba muy unido y del que no se pudo despedir.
  • Sensaciones. Las lesiones le pican y además refiere también sensación de sequedad, como que la piel está tensa.
  • Modalidades. Tuvieron que volver de sus vacaciones en la playa porque con el mar y el sol toda se dermatitis se agravó muchísimo.
  • Concomitancias. Samuel está muy huraño y es muy difícil tratar con él. Busca estar solo y sus padres no saben cómo consolarle porque parece que todo le irrita. Siempre ha tenido muy buen apetito pero está pasando una época en la que casi no le interesa comer, salvo que sean cosas muy saladas.

En síntesis

Si me permitís que siga con la metáfora del sastre, la homeopatía busca la excelencia en la individualización del tratamiento como el sastre que ajusta el traje a cada cliente para que le quede como un guante.

Y, por supuesto, cuando el cliente necesite algún complemento para completar su traje, un sastre con pericia y experiencia no dejará de recomendarle un pañuelo, unos gemelos o un sombrero, según las necesidades de cada cliente. Así mismo, cualquier tratamiento homeopático podrá complementarse con otros medicamentos y terapéuticas según se considere necesario.

Además, al igual que el sastre que podrá confeccionar una vestimenta para cualquier tipo de persona, los medicamentos homeopáticos nos permitirán tratar dolencias en bebés, niños, mujeres embarazadas dado su excelente rango de seguridad.

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

5 Comentarios

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  • Hola Guillermo Basauri te escribo para saber si puedes recomendarme un dr. Homeopata. Yo vivo en Alicante. He pasado por muchos especialistas sin tener un resultado. Si conoces en Alicante bien y sino puede ser en Murcia o Valencia.Gracias por tu ayuda.

  • Felicidades, querido Guillermo, por este post tan completo como auténtico. Una verdadera lección de humanidad y sabiduría a pie de calle y de realidades bien concretas, sin cuya aportación súper consciente la ciencia se nos quedaría en mera especulación sin sentido. Como siempre, gracias infinitas por ese trabajo precioso e imprescindible. Bendito seas, y bendit@s seáis tod@s l@s seres capaces de ver el lado más sano y conciliador de la salud y la enfermedad como aprendizaje completo. Y además, de compartirlo con tanta generosidad.
    Un gran abrazo, hermano, maestro y amigo!

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