Hemorroides y Homeopatía

Hoy quiero hablaros de lo que la homeopatía y sus medicamentos pueden hacer por nosotros a la hora de tratar y aliviar esta dolencia tan frecuente entre la población. Y fijaos si es frecuente que se calcula que pueden llegar a sufrirlas tres de cada cuatro personas, bien de forma crónica o aguda, a lo largo de su vida.

Vamos a ver qué son las hemorroides o almorranas, como también se denominan, qué síntomas producen, sus riesgos, sus causas, qué hábitos son interesantes para aliviarlas y prevenirlas y, por último y dentro de los tratamientos posibles, con qué medicamentos homeopáticos podemos contar para ayudarnos en este empeño.

¿Qué son las hemorroides? 

Pues son venas hinchadas, dilatadas, que aparecen en la zona inferior del recto y bajo la piel del ano. Son lesiones similares a las varices que pueden aparecer en las piernas o, incluso también, en el esófago.

Hay dos tipos de hemorroides:

  • Hemorroides internas.

Son las que se localizan en el interior del recto y raramente dan molestias salvo el sangrado al defecar que puede llegar a producirse. Sí es verdad que a veces, como consecuencia de esfuerzos importantes para expulsar las heces, alguna de estas hemorroides puede llegar a sobresalir a través del ano (lo que denominamos hemorroide prolapsada) y provocar inflamación y dolor.

  • Hemorroides externas.

Estas son las que se localizan bajo la piel del ano y son las que pueden dar síntomas más notables.

¿Cuáles son las causas que pueden provocarlas? 

La razón por las que estas venas se dilatan no siempre está muy clara. Quiero decir que hay factores predisponentes, que luego señalaremos, que sabemos que facilitan su aparición al aumentar la presión en estas venas pero, vemos igualmente, que hay muchas personas que presentan estas lesiones desde jóvenes y que, además, pueden no llegar a tener ninguno de los factores de riesgo a los que haremos alusión.

Estas predisposiciones personales en homeopatía las entendemos bien dentro de esa mirada global con la que siempre abordamos cualquier problema de salud. Y así vamos a contar con medicamentos que atiendan a ese terreno particularmente predispuesto a sufrir hemorroides y también contaremos con medicamentos para ayudar a tratar y prevenir las molestias y complicaciones de estas lesiones cuando ya hayan aparecido. Sobre esto incidiremos más adelante.

Factores que sabemos que pueden estar en juego:

  • El estreñimiento. En este sentido os remito a este post que hace no mucho publiqué en este mismo blog sobre el tema. 
  • La obesidad. 
  • El embarazo. Aquí son especialmente interesantes los medicamentos homeopáticos por su seguridad.
  • Permanecer sentado periodos prolongados. 
  • Falta de ejercicio físico. 

Sus síntomas.

Sangrado, picor y dolor son los tres síntomas básicos que pueden hacernos sufrir.

  • El sangrado 

Este es un síntoma que puede aparecer tanto si se sufren hemorroides externas como internas y que es especialmente importante porque lo primero que tendremos que hacer es asegurarnos de que este sangrado sea consecuencia de unas hemorroides y no de otra causa más grave.

Podremos verlo como estrías de sangre que manchan las heces, como sangre que aparece tan solo en el papel al limpiarnos o como un sangrado ya propiamente dicho, como un goteo tras las deposiciones, que puede llegar a provocar anemia en determinados pacientes.

  • El dolor, prurito e irritación perianal.

Estos síntomas están fundamentalmente relacionados con las hemorroides externas y pueden manifestarse con muy diferente intensidad, desde un ligero picor hasta dolores intolerables.

Las crisis de dolor intenso suelen relacionarse con la formación de un coágulo, un trombo, en el interior de un saco hemorroidal. Como digo, suelen provocar cuadros de dolor muy intenso que incluso puede requerir drenar el trombo con una pequeña incisión.

El diagnóstico. 

En el caso de las hemorroides externas el diagnóstico es por simple observación directa pero cuando las hemorroides son internas tendremos que examinar el canal anal y el recto. Suele hacerse a través de un tacto rectal y, si fuera necesario, podría también hacerse una exploración visual con rectoscopio.

La prevención. 

Aunque, como ya comentábamos, hay muchas personas que sufren las hemorroides desde un lugar de gran predisposición personal sin que existan especiales malos hábitos en su día a día, siempre hay actitudes y hábitos que favorecerán o frenarán la tendencia a desarrollarlas o, una vez que ya las tienes, a que se inflamen y den esos síntomas molestos.

Estas pautas que vamos a comentar nos servirán para cuidar las hemorroides que ya están presentes evitando, en la medida de lo posible, que den síntomas molestos y se compliquen y también van a contribuir a evitar que se manifiesten en las personas que aún no las sufran.

  • Evitar el estreñimiento.

Esta es una de las cosas más importantes que tenemos que cuidar. Cuanto más duras sean las heces y más esfuerzo tengamos que hacer para evacuar más probabilidades tendremos de sufrir hemorroides. Sobre este tema os vuelvo a remitir al post que recientemente publicamos sobre estreñimiento.

  • Hacer ejercicio.

Y esto por dos razones. La primera porque es una de las medidas más indicadas para prevenir el estreñimiento y la segunda porque la propia actividad física estimula la circulación tanto arterial como venosa.

Sí que es cierto que, en relación con las hemorroides, hay que tener cuidado con deportes que supongan una gran tensión abdominal. Por ejemplo, hacer ejercicio intenso con pesas puede llevar consigo hacer esfuerzos que generan mucha tensión en la zona abdominal y pélvica y esto puede contribuir a dilatar más las venas hemorroidales. Así que cuidado con las actividades en las que haya que hacer muchas “fuerzas”.

La clave; ejercicio habitual y moderado.

  • Evitar permanecer largo tiempo sentado o de pie inmóvil.

Ya sé que esto es fácil de decir pero que con el tipo de vida y de trabajos que tenemos hacerlo no siempre resulta tan sencillo. Yo siempre suelo decir que vivo sentado si no fuera porque me gusta acabar el día, siempre que puedo, haciendo un poco de ejercicio.

Nuestro cuerpo está diseñado para moverse y el movimiento es un requisito básico para mantener su salud y su buen funcionamiento, a todos los niveles. Así que, si queremos que nuestras venas funcionen adecuadamente y no enfermen, ¡¡¡a movernos más!!! 

  • Mantener una buena higiene local.

Esto es especialmente importante en el caso en el que las hemorroides estén ya presentes.

Evitar el papel seco para limpiarse después de las deposiciones y también las toallitas húmedas con alcohol o perfumes. Lo ideal, agua y un poco de jabón suave.

Mantener la zona perianal hidratada y suave puede ayudar a mantenerla libre de irritación. Usar alguna crema que tenga hamamelis o alguna otra planta que mejore el tono venoso o algún aceite que no sea mineral puede ayudar en este sentido.

Los “baños de asiento” en agua templada pueden generar mucho confort y contribuyen también a la higiene de la zona

  • Evitar determinados alimentos.

Es verdad que no todo el mundo va a tener la misma sensibilidad pero evitar el alcohol, los picantes, las especias fuertes y los alimentos refinados y procesados será algo que favorecerá a la mayoría de los pacientes.

El tratamiento. 

Me vais a permitir que haga una pequeña revisión de las pautas de tratamiento más convencionales para luego dedicar un apartado especial a la Homeopatía y sus medicamentos.

En el caso del tratamiento de las crisis agudas de dolor, desde lo convencional, tenemos poco más que pomadas, analgésicos orales y remedios caseros como los “baños de asiento” o la aplicación de frío local.

Como ya comentábamos, en caso de trombosis hemorroidal a veces se puede recurrir a sajar la bolsa hemorroidal para drenar el coágulo.

Cuando las hemorroides sangran abundantemente, se prolapsan con las deposiciones, duelen y molestan habitualmente, se puede optar por técnicas más invasivas. Hay distintas técnicas, más o menos agresivas, que habrá que valorar según cada caso. Ligadura de la hemorroide con bandas elásticas, inyecciones esclerosantes, láser o la cirugía clásica son algunas de las opciones de las que disponemos.

La homeopatía en el tratamiento de las hemorroides. 

Os propongo empezar por lo último de lo que hemos hablado, la cirugía.

En mi experiencia, acompañar a cualquier cirugía con un pequeño protocolo, adaptado a cada caso, de medicamentos homeopáticos son todo ventajas para el paciente, y más en cirugías como las de las hemorroides con un postoperatorio especialmente molesto. El objetivo será minimizar el sangrado, evitar complicaciones, disminuir el dolor y acortar la convalecencia.

ARNICA, STAPHYSAGRIA, PYROGENIUM, HAMAMELIS, CALENDULA, PHOSPHORUS o CHINA son algunos de los medicamentos que suelo tener en cuenta a la hora de acompañar estas cirugías. Resulta interesante tomar algunas dosis la víspera de la cirugía (según el caso incluso podemos empezar unos días antes) y continuar con las tomas tras la cirugía lo antes posible.

Y son medicamentos compatibles con otros que pudieran recomendarse, como siempre.

Como ya sabemos y comentábamos, hay personas que están especialmente predispuestas a sufrir de hemorroides. Decimos que tienen un terreno en el que una de sus tendencias patológicas son las hemorroides. Pues bien, en homeopatía tenemos medicamentos que, en mi experiencia, pueden actuar teniendo en cuenta estas predisposiciones para intentar fortalecer este terreno y hacerlo menos sensible a desarrollar estas dolencias.

No todas las personas con un terreno predispuesto van a acabar manifestando las hemorroides pues hay factores ambientales y de hábitos, como ya comentábamos, que van a actuar modulando esta predisposición. E igualmente que unos buenos hábitos pueden frenar la predisposición a manifestar la enfermedad, los medicamentos homeopáticos también pueden contribuir en el mismo sentido.

SEPIA, PUSATILLA, LYCOPODIUM, KALIUM CARBONICUM, LACHESIS o GRAPHITES son solo algunos ejemplos de los medicamentos homeopáticos que solemos usar para intentar modular esa predisposición a las hemorroides.

Pero además en homeopatía contamos con muy buenos medicamentos para tratar e intentar aliviar el dolor, el picor, el sangrado y las molestias en general que muchos pacientes sufren, habitual u ocasionalmente, en relación con sus hemorroides. Y para tener la máxima eficacia es primordial conocer cómo cada persona manifiesta sus síntomas, individualizar el tratamiento.

Estos son algunos de los medicamentos que, en mi experiencia, más frecuentemente podemos utilizar teniendo en cuenta la forma particular en la que cada paciente puede llegar a sufrir sus hemorroides. A cada paciente, su tratamiento.

  • Aesculus hippocastanum

El castaño de indias está indicado cuando el paciente refiere una sensación de plenitud rectal, de tensión en la zona anal con sensación de pinchazos. La mucosa puede estar seca y ardiente.

  • Arnica montana.

El paciente, en este caso, siente dolor que se agrava con el más mínimo contacto. No siempre está presente pero el sangrado es frecuente.

  • Nux vomica.

Medicamento indicado para aliviar hemorroides muy dolorosas que mejoran con aplicaciones frías. Su indicación se reafirma cuando la crisis aparece después de haber abusado de picantes, alcohol o comidas fuertes.

  • Aloe socotrina.

Hemorroides ardientes, prolapsadas, como en racimo. Es también característico que la persona presente cierto grado de incontinencia esfinteriana.

  • Hamamelis virginiana.

Hemorroides dolorosas que pueden sangrar y que se agravan con el calor y con el contacto.

  • Collinsonia canadensis.

Indicado especialmente en hemorroides en pacientes estreñidos con heces grandes y muy difíciles de evacuar.

  • Fluoricum acidum. 

Hemorroides que, sobre todo, pican.

  • Lachesis mutus y Muriaticum acidum. 

Especialmente indicados en la tromboflebitis hemorroidales.

  • Paeonia officinalis.

En este caso las hemorroides están muy inflamadas, dolorosas y muy sensibles al tacto. Las hemorroides rezuman, el prurito es muy intenso y el dolor aumenta durante y después de las evacuaciones.

Por supuesto, estos medicamentos podremos usarlos individualmente o también podremos asociar varios de ellos, todo dependiendo de la forma particular en la que se esté manifestando la crisis hemorroidal en cada paciente.

En resumen:

Hábitos de vida y predisposición personal se combinan para hacer que podamos llegar a desarrollar hemorroides.

Corregir esos malos hábitos y apoyarnos en medicamentos homeopáticos que modulen esa predisposición y que puedan ayudar a aliviar las molestias es una opción eficaz y segura que está en nuestras manos.

Los medicamentos homeopáticos son compatibles y combinables con otros medicamentos cuando así fuese necesario y son de gran ayuda también en el caso de que una cirugía. 

Y no olvidar que podemos usarlos en las embarazadas que tanto sufren de hemorroides.

#HomeopatíaSuma

Nota del autor.

Cuando me refiero a medicamentos homeopáticos veis que solo nombro la cepa (Arnica, por ejemplo) sin acompañarlo de una dilución (por ejemplo, 9CH). Aunque no es muy correcto, porque el medicamento homeopático debe nombrase con la cepa de la que lo obtenemos y con la dilución en la que queremos indicarlo (Arnica 9CH) yo lo hago así por simplificar el texto teniendo en cuenta además que usaremos una dilución u otra según cada caso.

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

4 Comentarios

Comentar
  • Hola Fabio.

    Todo depende del cuadro en particular pero, en mi experiencia, los medicamentos homeopáticos funcionan muy bien y producen un alivio rápido en las crisis agudas. Pero insisto, hay que valorar cada caso e indicar el tratamiento más adecuado.

    Muchas gracias por leernos y por tu comentario. Te envío un saludo cordial y te deseo un feliz día.

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Actualizado el 16-05-2019 16:53:02 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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