Genética: donde alopatía y homeopatía prometen encontrarse

Última modificación: 07-01-2015 16:46:27

Desde la “alopatía” se reconoce cada vez más que no todos los pacientes reaccionan igual a los mismos medicamentos. De hecho, entre la cuarta parte y la mitad de las reacciones adversas y los fracasos terapéuticos (respuestas inapropiadas) podrían deberse a las particularidades del paciente basadas en su genética (Spear BB. Clinical application of pharmacogenetics. Trends Mol Med. 2001): es lo que se llama farmacogenética.

Al mismo tiempo, desde la homeopatía los experimentos empiezan a aportar evidencias de que sus medicamentos actúan modificando la expresión de los genes del paciente (aunque no se puedan cambiar los ladrillos, se puede modificar la forma del edificio), así se ha comprobado en el efecto antiinflamatorio de Apis Mellifica (Bigagli E. Exploring the effects of homeopathic Apis mellifica preparations on human gene expression profiles. Homeopathy. 2014) y el efecto ansiolítico de Gelsemium (Olioso D. Effects of Gelsemium sempervirens on pathway-focused gene expression profiling in neuronal cells. J Ethnopharmacol. 2014).

Y tiene lógica: lo que caracteriza a los medicamentos homeopáticos es que la variabilidad en la respuesta del paciente es muy alta, lo cual obliga a individualizar el tratamiento para encontrar el medicamento al que el paciente sí va a reaccionar como queremos. Para ello, nos fijamos en la constitución física y psicológica del paciente, que condicionan su forma de sentir la enfermedad y de reaccionar ante ella (fiebre en picos o constante, evolución en brotes o deterioro progresivo, etc).

Tanto la constitución física como la reacción ante la enfermedad o la reacción al medicamento, vienen determinadas por nuestros genes y por cómo se “expresan” (activan) según las circunstancias, así que podríamos decir que aplicamos una farmacogenética “artesanal”.

Además las reacciones que la homeopatía intenta promover en el organismo son globales: todo el organismo se activa para tratar de recuperar el equilibrio a diversos niveles. Nuevamente, es el tipo de efectos que pueden esperarse de una modificación en la expresión génica, del mismo modo que la asociación de múltiples síntomas en diversos órganos puede tener el mismo origen.

En mi opinión, la alopática no es una farmacología tan diferente de la homeopática: sustancias que actúan en diferentes puntos del organismo y su funcionamiento, produciendo efectos que pueden variar mucho entre pacientes, tanto en el tipo de efecto como en su intensidad. Seguro que podría aprender de la homeopatía a manejar estos efectos de forma más precisa y segura.

Asimismo, creo que la homeopatía puede beneficiarse de los avances en farmacogenética (la relación entre los efectos de las sustancias y las variaciones genéticas entre pacientes) y aprender a seleccionar los medicamentos apropiados y su dosificación de forma aún más eficaz.

Por eso se me ha ocurrido que en la genética, y más concretamente en la expresión genética, hay una promesa de encuentro que será beneficiosa para las farmacologías alopática y homeopática, para la medicina, para el paciente.

 

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Médico y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, más tarde me titulé como Especialista Universitario en homeopatía clínica y tanto me atrajo su ejercicio (y sus resultados) que ahora soy profesor de homeopatía y formador-de-formadores en la academia internacional CEDH.

¿Qué me atrajo tanto? Descubrí que conociendo bien a los pacientes y sus problemas, y abriendo el abanico de posibilidades terapéuticas, podemos hacer más por cada uno de ellos. La homeopatía permite sacar el máximo partido a esta forma de trabajar, actualmente desde un centro médico de especialidades en Madrid.

Mi experiencia en investigación se remonta a la Unidad de Investigación de Álava, y pasé a dedicarme a ella profesionalmente en la empresa de servicios médicos Softmed, en el Laboratorio Servier y luego en el Departamento Medico de Laboratorios BOIRON. Ahora impulso los esfuerzos de investigación y divulgación de varias sociedades científicas alrededor de la Homeopatía y la Medicina Integrativa. Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía, tanto de sus bases elementales como de su aplicación en la consulta.

En este blog, espero aportar las notas de actualidad sobre investigación de una forma accesible y, cuando pueda, divertida o sorprendente.

9 Comentarios

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  • Acabo de encontrar un articulo publicado en la prestigiosa revista “Nature” que aborda la relación entre los tipos o constituciones (en este caso del ayurveda) y la genética, con buenos resultados que permiten clasificar a los individuos de la misma manera tomando los criterios tradicionales o los análisis genéticos.
    http://www.nature.com/articles/srep15786

    No abogo por la tecnificación a toda costa, así que antes de lanzarse a cambiar un método por otro habrá que ver cual funciona mejor y cual además es más barato. También, cual permite una mejor relación entre el médico y el paciente, o una mejor comprensión de la evolución previsible del estado del paciente.

    Al mismo tiempo, para muchas mentes más encorsetadas por el pensamiento técnico y racionalista (que no es lo mismo que científico) quizás les sirva para generar un poco más de confianza en patrones que, si bien están dictados por la observación y la experiencia, son explicables desde todos los ángulos incluyendo la genética moderna.

    Espero ver pronto publicaciones similares para las constituciones de la homeopatía, aunque siendo su número mucho mayor y con más matices, es probable que resulte algo más trabajoso llegar a ello.

    Saludos para los más correctos, y abrazos para los más cariñosos

    Gualberto

  • Excelente artículo, que plantea una hipótesis sugerente sobre la acción del medicamento homeopático. Y muy bien argumentadas las respuestas a las cuestiones que se te han planteado. Enhorabuena.

    • Muchas gracias por tu comentario, Montse.

      Suelo decir que hablar del “mecanismo de acción de los medicamentos homeopáticos” es tan ingenuo como hablar del “mecanismo de acción de los antibióticos”: lo correcto es hablar de los mecanismos de acción de cada medicamento en cada indicación, porque lo lógico es que sean diferentes unos de otros como lo son los mecanismos de cada tipo de antibiótico.
      Dicho eso, parece que, en efecto, con mucha frecuencia la expresión génica estaría involucrada en la mediación de los efectos, en cada caso por supuesto serían diferentes genes en diferentes lineas celulares.
      Bellavite dio una estupenda charla sobre el tema el año pasado en Roma, y he recogido algunas de las pistas en https://gualbertodiaz.wordpress.com/2015/06/22/bellavite-en-hri-roma15-investigacion-basica-para-explicar-la-plausibilidad-de-la-homeopatia/

      Otro capítulo es el de explicar los efectos “globales” (holísticos) de los medicamentos homeopáticos en sujetos sensibles, que puede tener relación con que los cambios en la expresión génica pueden ocurrir en diferentes células y tejidos, pero también estaría en relación con la señalización que se produce de unas células y tejidos a otros (somos sistemas complejos, con intrincadas redes de influencia y reacciones) y con la puesta en marcha de reacciones de adaptación del organismo (sistema alostático de respuesta al estrés).

      Un abrazo y gracias de nuevo por tu apoyo

  • “Al mismo tiempo, desde la homeopatía los experimentos empiezan a aportar evidencias de que sus medicamentos actúan modificando la expresión de los genes del paciente (aunque no se puedan cambiar los ladrillos, se puede modificar la forma del edificio), así se ha comprobado en el efecto antiinflamatorio de Apis Mellifica (Bigagli E. Exploring the effects of homeopathic Apis mellifica preparations on human gene expression profiles. Homeopathy. 2014) y el efecto ansiolítico de Gelsemium (Olioso D. Effects of Gelsemium sempervirens on pathway-focused gene expression profiling in neuronal cells. J Ethnopharmacol. 2014).”

    Como es posible que un medicamente homeopático, que no contiene nada, pueda cambiar la expresión de lso genes?. Hay alguna evidencia distinta en una revista médica o científica no dedicada en exclusiva a la homeopatía?. La segunda cita que aportas, no trata específicamente de preparados homeopáticos. ¿por que tratais de confundir a la gente?
    ¿puedes decir algo sobre la base molecular del efecto de un preparado homeopático?

    • La de “¿cómo es posible?” es una buena pregunta, cuyo punto de partida es que “es posible”: multitud de estudios demuestran efectos biológicos en células y tejidos, tanto in-vitro (células en una proveta o placa) como in-vivo (las celulas o tejidos se analizan tras administrar el medicamento homeopático a un animal, generalmente ratas o ratones).

      Y de hecho es una pregunta doble: qué contienen las diluciones homeopáticas dinamizadas (farmacocinética), y cómo interactúan con el organismo (farmacodinamia). Hay diferentes propuestas, y puedes leer un resumen de cada uno de estos aspectos en los artículos de acceso libre siguientes:
      – Pharmacodynamic mechanisms: http://goo.gl/haLKwU
      – Physicochemical aspects: http://goo.gl/VBZELz

      Tanto el estudio de Bigali como el de Olioso se realizaron con medicamentos homeopáticos, lo cual se describe perfectamente como Gelsemium 2C y Gelsemium 9C (los anglosajones llaman “C” a nuestra “CH”) indicando incluso de qué manera se procedió a una dilución y dinamización previa a la administración del preparado.
      “Before each experiment we prepared 100 dilutions of Gelsemium sempervirens and control solutions 1c and 8c, in ultra pure water followed by vigorous mixing, to obtain 2c and 9c dilutions respectively”.

      Quiero pedirte que no presupongas mala intención si me equivoco en algún detalle, asumo que puede ocurrir igual que te acaba de ocurrir a ti.

      Respecto a las revistas de publicación, es normal que lo más interesante en cada campo se publique en revistas de ese campo (no descarto un artículo sobre insuficiencia cardiaca porque se publique en la revista “Cardiology”). Es frecuente que los científicos que publican en “Homeopathy” también lo hagan en otras revistas (ejemplo aquí: http://goo.gl/IIaxZW), y no creo que su credibilidad cambie de una revista a otra.

      La base molecular del medicamento homeopático tiene que ver con las propiedades emergentes de las moléculas del solvente cuando se organizan en metaestructuras (http://goo.gl/hjE4nS) capaces, por ejemplo, de inducir cambios en los receptores de membrana de las células, como hace la Histamina a diversas diluciones dinamizadas (incluyendo aquellas superiores a 12CH) en la regulación del receptor CD203c de la membrana de los basófilos humanos (http://goo.gl/EWyyuh), por añadir un ejemplo publicado en Inflammation Research (2009).
      “Membrane up-regulation of CD203c, which in these experimental conditions proved to be a more consistent activation marker than CD63, was significantly inhibited in samples treated with histamine at the dilutions of 2C (P = 0.001), 12C (P = 0.047), 14C (P = 0.003), 15C (P = 0.036) and 16C (P = 0.009). Control water dilutions/succussions did not show any significant effect”.

      Confío en que estos datos sean de tu interés, que contribuyan a enriquecer la “cultura científica” sobre la Homeopatía de los lectores del blog, y con ello su confianza; si bien es finalmente la experiencia como paciente o como profesional sanitario la que normalmente afianza nuestra seguridad en esta fantástica herramienta de salud hasta integrarla como primera opción terapéutica (sin excluir otras que en algún momento sean necesarias).

      Saludos

      • Leyendo tu respuesta la verdad es que podrían comentarse muchas cosas. Siendo breves, si me centro en uno de los trabajos que citas (efecto de altísimas diluciones de histamina), ¿que opinas de éste otro trabajo, relacionado directamente con el primero?
        http//www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0965229905000415

        Mi mayor problema es con la falta de una base física y molecular a la cuestión de las “metaestructuras”. Por ejemplo, ¿cuando se pierde la memoria del agua? si tomamos agua de, que se yo, un embalse, seguramente este agua ha contenido numerosas sustancias que aún están presentes en diluciones homeopáticas: el contacto del agua con plantas, minerales, orina de humanos que liberen en el agua fármacos…. El arsénico (arsénicum album) es un buen ejemplo de principio homeopático presente en el agua, así como otros muchos principios. ¿por qué el agua del grifo es menos eficaz que un remedio homeopático?. Quizá el arsénico esté en proporciones mayores en el agua del grifo que en un remedio homeopático, ¿si diluyo el agua del grifo, que contiene varias ppb de arsénico, con agua ultrapura siguiendo el método de sucusión adecuado, tendría el mismo efecto?. Si añado al embalse una cantidad calculada de una sustancia podría, que se yo, curar la gripe a toda una ciudad?. Creo que es tan simple como entender ésto.

        • La “memoria” (prefiero “modificación” del solvente) se produce al combinar dilución y dinamización, pero no si sólo se produce la dilución; al menos, en lo que respecta a los medicamentos homeopáticos. Además se parte de una cantidad mínima de producto inicial tal como marca la correspondiente monografía de las farmacopeas. Estas modificaciones son reversibles, por lo que un proceso de purificación o la simple evaporación hacen perder a las diluciones homeopáticas las partículas que han integrado y destruyen las estructuras formadas a su alrededor; se deshacen por tanto estas modificaciones.
          Aunque resulte evidente, si fuera tan fácil (y barato) como propones sería así como los laboratorios elegirían fabricar estos medicamentos. En su lugar, pasan por el laborioso proceso de seguir cada uno de los pasos de las sucesivas diluciones y dinamizaciones, partiendo de una cantidad estipulada de materia prima en la que se ha verificado que la cantidad de los principios activos más importantes se sitúa en los niveles exigidos, tal como muestra este video.

  • Lógico articulo.
    Si, no hay más que conocer ambas técnicas para intuir que merecería investigar esa vía.
    Cada vez es más claro que en el bien del paciente es necesarío buscar el medicamento que mejor se adapte a él, es decir personalizar el tratamiento.

    • Uno de los problemas con los estudios de investigación es la “tasa de respuesta”: cuando un medicamento ha funcionado un 6/10 en 100 pacientes, ¿qué significa de verdad?
      En los extremos, puede ser que haya funcionado 10/10 en 60 pacientes y 0/10 en los otros 40, o que haya funcionado 6/10 en cada uno de los 100 pacientes: las matemáticas finales nos darán el mismo resultado.
      (si tú te comes un pollo y yo ninguno, la estadística diría que nos hemos comido medio pollo cada uno… pero sigo con hambre) 😛

      En mi experiencia, la realidad (tanto en medicamentos convencionales como homeopáticos) se parece más a la primera opción: algunos responden muy bien y otros muy mal. Así que la solución es buscar el medicamento al que mejor responda cada uno, mejor que buscar un medicamento al que todo el mundo responda muy bien (desafortunadamente, de esos hay pocos y por eso de vez en cuando tenemos que volver al médico o a la farmacia a por un “segundo intento”).

      Y como sabes, ¡¡exactamente eso es lo que hace la homeopatía!!

      Un abrazo

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