Fibromialgia y Homeopatía: comprendiendo el dolor

Me he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti.  Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón, de desaliento.

Ángel González

En el día Mundial de la Fibromialgia (FM) tuve la fortuna de compartir con los pacientes de la Asociación Fibro-Sur de Fuenlabrada, y mis compañeros de mesa, un reumatólogo del hospital y una psicóloga de las Asociaciones de Enfermos Crónicos del Ayuntamiento de Fuenlabrada una tarde de experiencias, actualizando los conocimientos sobre este problema de salud y reflexionando y trabajando Mindfulness.

Dicen que la FM es un Síndrome (conjunto de síntomas) de evolución crónica que afecta al 2,73% de la población española, caracterizado por dolor generalizado, cuya causa es desconocida, que en algunos casos es invalidante y está frecuentemente asociado a otras patologías y su tratamiento implica a múltiples profesionales1.

Toda esta información nos resulta de ayuda, es muy descriptiva, pero sin embargo me parece que no es capaz de expresar lo que a mi juicio estas mujeres (9 de cada 10 pacientes lo son) nos transmiten día a día en la consulta: desaliento.

Quizás, por ello, sería más útil comprender los motivos y la historia personal de cada una de estas mujeres desalentadas.

Se ha intentado buscar una explicación de las causas y cambios biológicos que se producen en estas personas. Factores emocionales e infecciosos1 podrían estar relacionados con la aparición de este problema de salud, pero seguimos sin tener certezas sobre ello.

Antonio Damasio nos dice que si tenemos una explicación biológica de los sentimientos y emociones podemos tratar de modo más eficaz la depresión, el dolor y las adicciones2 y Yunus realiza una propuesta (figura 1) para explicar los síntomas en la coexistencia de una alteración hormonal, inmunitaria y un aumento de la sensibilidad del sistema nervioso central al dolor3,4.

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Cuando el dolor se mantiene por tiempo prolongado, o cuando quién sufre el dolor no lo siente adecuado a la situación se produce un trastorno emocional o disforia que condiciona el sufrimiento.

Actualmente, sabemos que una proporción significativa de pacientes con FM presenta una consistente y anormal activación de la “matriz neural” del dolor a estímulos de baja intensidad, lo que quiere decir que en estas personas hay un descenso del umbral del dolor. Además, se produce la activación de áreas que corresponden a la dimensión emocional del dolor 5. Lo que significa que el dolor físico, emocional y social tienen la misma correspondencia en nuestro cerebro6,7 Son lo mismo. Se ha comprobado la implicación de la corteza cingulada anterior dorsal en la modulación del dolor físico, social y emocional.

¿Qué podría ser de ayuda, por tanto, en estas personas?

Podríamos considerar con Robert Burton en su Anatomía de la Melancolía que “lo que, para uno, no es más que la picadura de una pulga puede causarle a otro un tormento insoportable”. En este sentido, considerar la individualidad de cada persona, escuchar su propia historia vital, es de capital importancia en búsqueda de terapias realmente eficaces.

Un editorial de la revista Lancet 8nos ofrece la siguiente reflexión: “los médicos que abordan el tratamiento de gente afligida harían mejor en ofrecer tiempo, compasión, rememoración y empatía que psicofármacos”. Y podemos añadir a esta recomendación, métodos de tratamiento que vayan dirigidos a la historia personal y al modo de sufrir de cada paciente individual.

La homeopatía como método de tratamiento seguro, efectivo e individualizado nos proporciona opciones de ayuda a estas personas. La valoración individual, en sus factores genéticos y ambientales que constituyen el terreno abonado para el desarrollo de la enfermedad, los factores causales o desencadenantes (emocionales, infecciosos, traumáticos.) y el modo particular de enfermar de cada una de estas personas nos ayudará en la búsqueda del medicamento al que el paciente en concreto sea mejor respondedor y por lo tanto tenga más posibilidades de mejora.

Posiblemente, hemos estado observando al paciente desde un solo punto de vista y cada persona es una realidad completa. Nuestro cuerpo y alma son una orquesta. No sirve interpretar el sufrimiento como un solo instrumento.

Fernando Pessoa nos lo explica y reivindica en su poema a cada paciente: “Mi alma es como una orquesta oculta; no sé qué instrumentos tañe o rechinan en mi interior, cuerdas y arpas, timbales y tambores. Solo me reconozco como sinfonía”.

Cada ser humano es una sinfonía. Reconozcamos en ella sus sonidos. Ello nos ayudará a conseguir nuestros objetivos. Que no deben ser solo mejorar el sueño, el dolor o el cansancio, sino perseguir la mejoría global de la persona, combatir el sufrimiento.

Debemos preguntar al paciente y preguntarnos con William Shakespeare: “¿No puedes… borrar las angustias grabadas en el cerebro y, con un dulce antídoto de olvido, arrojar de su seno oprimido las peligrosas materias que pesan sobre el corazón?”.

Nuestra misión; buscar el dulce antídoto de olvido. Quizás sea un modo poético de verlo, pero es la realidad de cada día. Nos encontramos a diario con personas que sufren, que piensan en su sufrimiento y dolor de modo persistente. Solo serán ellas de nuevo cuando olviden el dolor, su dolor.

Bibliografía:

 

  1. Fibromialgia. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 2011.
  2. Damasio A. El error de Descartes. Crítica. Barcelona. 2004
  3. Yunus, M. Fibromyalgia and Overlapping Disorders: The Unifying Concept of Central Sensitivity Syndromes. Seminars in Arthritis and Rheumatism 2007, 36:339-356.
  4. Moline M, Wagner D. Neuroendocrine and other biological rhythms in psychiatric illness. In: Nemeroff CH. Loosen P. Handbook of clinical psychoneuroendocrinology. 1987. Guilford press. NY.
  5. Deus J. ¿Se puede ver el dolor? Reumatol Clin.2009;5:228-32 – 10.1016/j.reuma.2008.02.003
  6. Craving love? Enduring grief activates brain’s reward center. Neuroimage 2008; 42:969-972
  7. Naomi I. Eisenberger. Broken Hearts and Broken Bones, A Neural Perspective on the Similarities Between Social and Physical Pain. Current Directions in Psychological Science .2012; 21(1):42-47.
  8. Living with grief. Editorial.  Lancet. 2011;379:589.

Citas:

  • González A. Palabra sobre palabra. Seix Barral. Barcelona. 1986.
  • Burton R. Anatomía de la melancolía. Asociación Española de Neuropsiquiatría. Madrid. 1997.
  • Shakespeare W. Macbeth. Penguin Clásicos. Barcelona. 2015
  • Pessoa F. Libro del desasosiego. Acantilado. Barcelona.  2002

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

8 Comentarios

Comentar
  • Buenos días Margarita.
    Se que tiene que ser muy difícil la situación. Y a menudo desesperante.
    Desde aquí, solo le puedo enviar un fuerte abrazo y todo mi afecto.
    Podría encontrar médico homeópata en Buenos Aires.
    Nosotros conocemos médicos excelentes en el Instituto Maimónides.

    Saludos cordiales

  • Sufro fibromialgia crónica y dolorosa tomo medicación y engordé 20kg es una locura los médicos dicen que es x los medicamentos y para colmo no tengo apetito se pasar 2 a 3 días sin comer solo tomo mate con dos o tres galletitas de salvado y cuando se dan cuenta que no comí me obligan a comer y amo comer verduras, pescado no me gusta la carne si como es nada comparo con los demás yo como una cuarta parte de lo que comen los demás donde tengo que ir para que me ayuden, además el peso no me ayuda con mi enfermedad. Donde podría ir para que me traten vivo en provincia de jose c paz,buenos aires. Alguien. Cerca????? Mil gracias

  • felicitaciones cada ser humano tiene una vida con historias diferentes por lo tanto la mejor terapia es tratarlo como tal con disp0sicion y mucha humildad

  • Hay enfermedades como la fibromialgia que nos hablan a gritos de la globalidad del ser humano, de la inseparabilidad de su mente, su cuerpo y sus emociones. Y la Homeopatía acepta y contempla esta realidad como pocas otras terapéuticas lo hacen.
    Como siempre, un gran post. Muy necesario.

    Un abrazo muy fuerte.

    • Gracias Guillermo
      Estudiar homeopatía nos ayudo a comprender con más facilidad.
      A ver al paciente con otra mirada
      A entender aspectos antes insondables
      A buscar donde parecía no haber nada
      Es una tarea tan hermosa como difícil: llegar al alma del que sufre y devolverle el hálito de la VIDA
      Así entendemos esta terapia
      Por ello nos apasionamos y emocionamos
      Por eso ponemos nuestras almas en su defensa
      Por todo lo que nos ofrece
      Un fuerte abrazo compañero de aventura!

  • Gracias por este estupendo post que muestra lo importante que es para vosotros, médicos homeópatas, la visión global, holística, de los que estamos o estaremos enfermos. No somos un dolor, somos personas que sufrimos de distinta manera y aún más en una enfermedad como la FM.
    Mejorar la calidad de vida y evitar el «desaliento» debería ser el objetivo de todos los médicos

    • Muchas gracias por tus comentarios Rocío
      Algunos somos médicos pero todos somos pacientes
      Esas son para mi las palabras clave de este post: calidad de vida y ayuda eficaz ante el desaliento

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