Falta de médicos: este sí es un problema de salud

El pasado día 20 de enero de 2019, lamentablemente, leí una noticia en la que se denunciaba la cancelación de intervenciones quirúrgicas por falta de personal, en concreto, por falta de anestesistas. Pero este tema no es nuevo en España. Ya llevamos unos cuantos años, me falla la memoria, en los que en Atención Primaria, cuando falta un médico, no se pone suplente. Los pacientes se reparten entre el resto de compañeros, aumentando ya de por sí la carga de trabajo. Y digo bien, aumentando, ya que la gran mayoría de los médicos de Atención Primaria superan los 2.000 pacientes de cupo cuando se recomienda en torno a los 1.500 pacientes.

Esto conlleva que los compañeros de Atención Primaria tengan consultas sobrecargadas de base y ahora además se vean obligados a repartir los pacientes de uno o dos compañeros del centro de salud. Esto es el día a día de la asistencia sanitaria de Atención Primaria. En esta situación he visto que hay personas sensatas y con gran valor y que ya están cansadas de seguir por este camino, pues ven que la calidad asistencial que pueden ofrecer a los pacientes cada día se deteriora. En Burgos, tres compañeras han renunciado a su puesto de trabajo el pasado 12 de enero por este motivo. Todavía no he oído a la ministra manifestarse al respecto, sabiendo que el motivo que les ha movido a tomar esta decisión es generalizado.

Pero no solo hay este problema de falta de personal en Atención Primaria. En los hospitales también sucede. ¿Quién no ha visto las salas de espera de urgencias con camas por los pasillos? Seguro que alguno de vosotros ha tenido un amigo o familiar que le han dado una cita para una prueba para dentro de X meses, o que le intervienen dentro de X meses. O como en Mataró que anulen intervenciones quirúrgicas por falta de personal. Pero lo que más sorprende es que nuestro Ministerio de Sanidad esté mirando para otro lado y solo se preocupe de la homeopatía o de la acupuntura, o de la medicina naturista, realizada por profesionales cualificados y formados en estas disciplinas dando respuesta a los pacientes que desean un tratamiento más natural.

Y esto solo son un par de ejemplos, ya que podríamos hablar de otros problemas como los precios de los medicamentos o el copago, medicamentos que tienen que retirar por tener excipientes y unas de las últimas manifestaciones de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, donde indica que “El 50% de los medicamentos pediátricos se usa sin soporte de evidencia científica”

Mientras otros médicos buscamos dar respuestas a nuestros pacientes. Pretendemos seguir ayudando a nuestros pacientes, acompañándolos en su proceso de enfermedad, en el periodo de salud, en fomentar el autocuidado. Muchos hemos encontrado en la homeopatía la respuesta a las inquietudes de nuestros pacientes, a sus padecimientos. La homeopatía me ha ayudado a comprender mejor a los pacientes y poderles tratar de una forma individualizada. Pero mientras, la ministra actual, María Luisa Carcedo, se preocupa por la homeopatía, acupuntura y medicina naturista. Para ella y para nuestro “científico estrella”, el ministro Duque, suspender intervenciones, que médicos dejen su puesto de trabajo por la presión asistencial y disminución de la calidad asistencial, que la mitad de los medicamentos usados en pediatría no tengan evidencia …. no es un problema en nuestra sanidad. Igual, el daño que están causando estos dos ministros debería tener sus consecuencias.

Mientras que nuestros ministros y el Ministerio de Sanidad están a por uvas, otros seguiremos trabajando en beneficio de nuestros pacientes, seguiremos prescribiendo homeopatía, seguiremos estudiando homeopatía, asistiendo a congresos de homeopatía.

Sobre el Autor

Dr. Alberto Sacristán
Dr. Alberto Sacristán

Alberto Sacristán Rubio. Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, con máster en Nutrición y Experto Universitario en Actividad Física. Desde 2015, ocupo el cargo de Presidente de la Sociedad Española de Médicos Homeópatas (SEMH).

Desde que tenía más o menos 10 años, acudía al “ambulatorio” donde mi padre trabajaba de ATS y estaba con él durante las últimas horas de su guardia de los sábados y algún día entre semana. Él me enseñaba como entonces se hervían las jeringuillas de cristal y las agujas metálicas para desinfectarlas. Era todo un proceso artesanal. Incluso iba con él a hacer los domicilios, pero claro, yo me quedaba en el salón esperando. Aquí surgió la semilla de mi vocación y desde entonces este fue mi objetivo, ser médico y además médico de familia.

Un tiempo después estaba haciendo la especialidad y a punto de terminar descubrí la homeopatía como paciente. Acudí a un compañero por un esguince y mi sorpresa fue que no me prescribió un antiinflamatorio, me prescribió un medicamento homeopático y con unos resultados para mi, novedosos. Estudié homeopatía y a la vez ejercicio y nutrición para realizar una medicina más integral, y tratar a mis pacientes lo mejor posible.

Además de ser feliz con la familia que tengo y aprovechar con ellos el mayor tiempo posible, disfruto haciendo deporte como el triatlón o ciclismo.

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Actualizado el 21-03-2019 19:35:45 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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