¿Es útil la homeopatía con mi edad?

1 de octubre: Día Mundial de las Personas Mayores

Cada vez que me consulta un anciano el tiempo es un regalo, un espacio para escuchar y aprender de su experiencia y sabiduría. Pero también un reto, por la dificultad de encontrar la solución más segura, rápida y eficaz a sus problemas.

Introducción

En nuestro país la población va envejeciendo progresivamente, y conforme nos hacemos mayores los problemas de salud son más frecuentes e importantes.

En mi consulta, un porcentaje muy elevado de pacientes son ancianos con patologías múltiples (hipertensión arterial, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedades del corazón, problemas renales, insomnio, depresión, cáncer, y precisan distintos tipos de medicamentos y pruebas médicas.

¿Qué ventajas tienen los medicamentos homeopáticos en las personas ancianas?

Por su seguridad (escasos efectos secundarios e interacciones) y eficacia los medicamentos homeopáticos son útiles en muchos problemas de salud en las personas mayores, muchos de los cuales toman a diario 4 o más medicamentos.

La polifarmacia supone una dificultad para el médico a la hora de buscar tratamientos con pocos riesgos. Y es que en los ancianos el funcionamiento renal y hepático, filtros principales de toda sustancia que entra en nuestro organismo está habitualmente alterado.

Ejemplos de uso de medicamentos homeopáticos en los ancianos

Podemos prescribir medicamentos homeopáticos para prevenir y tratar diversas enfermedades, pudiendo ser especialmente útiles en:

  • Prevención de infecciones respiratorias en ancianos con salud frágil o con enfermedades respiratorias como EPOC, asma o bronquiectasias, y en alteraciones de la inmunidad por diabetes, enfermedades neoplásicas, renales o cardíacas.
  • Tratamiento de enfermedades leves intercurrentes como gastroenteritis, catarros, traumatismos y contusiones leves.
  • Tratamiento de problemas leves de salud mental: alteraciones del sueño, ansiedad, depresión leve, que son frecuentes en estas personas asociado a las pérdidas (de familiares, capacidades…) por su seguridad (evitar los efectos secundarios de los psicofármacos) y eficacia.
  • Tratamiento complementario de diversas patologías crónicas, como la artrosis, reumatismos inflamatorios, asociado al tratamiento convencional para disminuir las dosis de medicamentos como antiinflamatorios o corticoides por ejemplo.
  • Tratamiento de problemas de salud relacionados con el envejecimiento como deterioro cognitivo leve, mareos de origen multifactorial, dolores, síntomas urinarios, cansancio o enfermedades de la piel.
  • Tratamiento para disminuir los efectos secundarios de la quimioterapia, radioterapia o cirugía cuando son necesarios.
  • Atención de problemas de salud en los momentos finales de la vida.

En mi experiencia, después de más de 20 años utilizando medicamentos homeopáticos en el Centro de Salud, su empleo en personas ancianas es de gran utilidad por su eficacia, seguridad y múltiples indicaciones.

Buscar tratamientos personalizados y seguros es una necesidad en todos los pacientes, pero muy especialmente en los más frágiles: nuestros ancianos.

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

4 Comentarios

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  • Muchas gracias Jose Ignacio,

    El día de las personas mayores me llamaron de la radio para una entrevista sobre el tema. Entre las reflexiones que hicimos, me gustaría destacar 3 de ellas:

    La primera, que muchas personas mayores achacan su dolor o malestar «a la edad», y como «contra la edad no se puede hacer nada» no se molestan en buscar ayuda. A veces, somos los propios profesionales los que nos conformamos con la situación y no ponemos todo el empeño porque ¿Y qué le vamos a hacer si ya tiene «tantos» años? ¡Y ni unos ni otros deberíamos conformarnos! Como dices, a veces la solución que parece imposible (en parte porque añadir todavía un medicamento más se nos hace cuesta arriba) la tenemos a mano gracias a la homeopatía.

    Otra de las reflexiones fue para enfatizar la importancia de los trastornos de sueño, ansiedad y depresión. El peso de los años, la pérdida de funciones en la sociedad (jubilación, hijos y nietos independientes, etc) y la soledad (los allegados van falleciendo, se mudan lejos a casa de sus hijos, se internan en residencias, o pierden autonomía para poder salir de casa) contribuyen a la aparición de estos trastornos y el recurso a psicotrópicos (ansiolíticos, hipnóticos y antidepresivos) no sólo empeoran su agilidad mental sino que pueden propiciar caidas por la falta de coordinación, que acaban en fracturas y hospitalizaciones a veces con gran repercusión sobre su estado general y su autonomía. En cambio, la homeopatía puede ayudarles sin estos riesgos y sin generar dependencia.

    Por último, estuvimos charlando sobre las necesidades de los cuidadores de las personas mayores (que por cierto a veces son también «personas mayores»): debemos apoyarles y cuidarles para que el sistema se sostenga. Para los que lectores que de hecho sois cuidadores, dos mensajes: «¡BRAVO por vosotros!» y «No os olvideis de cuidaros y mimaros, es aún más importante que estéis fuertes sobre todo ahora que tenéis a otra persona a vuestro cargo».

    Abrazos a todos, y en particular a los que sois «mayores» y a los que sois «cuidadores».

    • Muchas gracias Gualberto por tus acertados comentarios.
      Necesitamos del cuidador y él de nosotros para poder trabajar con personas mayores.
      Necesitamos comprender que el cuidador es una persona que necesita especiales cuidados. Emocionales y físicos. Y tiempo. Tiempo para si mismo.
      Y necesitamos saber que los años no son un diagnóstico. Un joven de 93 años necesita del mismo modo o más que uno de 17 nuestros cuidados, nuestro tiempo, cariño y respeto.
      Cada historia es propia. Cada anciano una oportunidad de aprendizaje.

  • Aqui voy a poner un ejemplo muy claro y conocido .
    Andres Bidarte y todos sus conocimientos en homeopatia ya me gustaria a mi llegar a su edad con esa
    vitalidad y actividad intelectual .
    Me quito el sombrero.

    • Misi mu
      Andrés es un ejemplo para todos.
      La homeopatía como muchas otras facetas de nuestra vida es un estímulo para seguir aprendiendo y enseñando.
      Quizás los homeópatas tengamos alma de esponja. Absorbemos y lo devolvemos para que lo aprovechen los demás.
      Solo puedo enviar desde el blog el más cariñoso saludo a Andrés y compartirlo con todos vosotros.

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