El papel de la Homeopatía en el tratamiento de las emociones infantiles

Vivimos en una sociedad convulsa y acelerada, y los tiempos que corren también afectan a los niños. En eso creo que estaremos todos de acuerdo.

Nunca como hasta ahora se había etiquetado tanto el comportamiento de los niños, muchas veces en diagnósticos que no son más que un fondo de saco en el que meter diversidad de trastornos muchas veces difícilmente acotables en sus síntomas. Hoy día todo tiene un nombre más o menos acertado, y los niños y los jóvenes no escapan de esa tendencia nominativa imperante.

Pero de la misma manera que a todo se le intenta nombrar y encasillar, no ocurre lo mismo con su posible tratamiento. Poco ha cambiado la terapéutica farmacológica en los últimos 30 años para abordar los problemas de comportamiento y emocionales de mayor o menor intensidad en el niño. Sí, por supuesto se diagnóstica más pero no siempre mucho mejor.

La farmacología convencional no se utiliza en la práctica en la infancia salvo para los niños hiperactivos mayores de 6 años o en patologías de mayor importancia como el TOC, agresividad, autismo severo… Está habitualmente contraindicada tanto por los posibles efectos secundarios, como por su falta de especificidad respecto de la causa desencadenante.

Incluso en el caso de los hiperactivos –que lo serán toda su vida por mucha medicación que tomen en la infancia- los medicamentos que inicialmente se publicitaban como inocuos, requieren actualmente la realización de pruebas como el electrocardiograma y el control periódico de la tensión arterial y el peso antes de la prescripción analítica.

¿No resulta esto un poco exagerado para un trastorno al que se va a tratar solamente en la edad escolar y que va a persistir toda la vida? ¿No será ésta la manera de integrarlos sí o sí en el sistema pedagógico actual para dejar de tratarlos a una edad en la que nadie se queja a los padres de su comportamiento?

El otro pilar terapéutico para tratar los problemas emocionales y de comportamiento lo constituyen los psicólogos, pedagogos, profesores de apoyo y los centros de Salud mental de los servicios de salud de las distintas comunidades autónomas. Prestan un servicio imprescindible pero escaso en el tiempo y la forma. Acudir al psicólogo cada 2-3 meses para un problema de estrés emocional agudo se revela poco útil.

Es raro el día que en la consulta del centro de salud del que soy pediatra, no me preguntan los padres por cómo abordar problemas de comportamiento o de estrés emocional.

Cuando no está indicado un tratamiento farmacológico, la única alternativa es esperar 2-3 meses para acudir al centro de Salud Mental –que muchos padres rechazan por el estigma que creen supone para el niño- o acudir a un psicólogo o pedagogo privado que muchas veces nos requieren como pediatras para bajar farmacológicamente los niveles de ansiedad que bloquean al niño.

En otras ocasiones, como me comenta una amiga maestra, conviven en la misma clase niños hiperactivos tratados y no tratados, Asperger y niños con un coeficiente intelectual alto, situación en clase difícil de barajar incluso con la ayuda de los profesores de apoyo.

¿Una vez descrita la situación actual y llegados a este punto qué podemos hacer? ¿Qué respuesta podemos dar a los padres de ese niño de 6-7 años?

Los medicamentos que ofrece la homeopatía dan respuesta a estas situaciones clínicas. Son eficaces, rápidos de acción cuando se precisa, adaptables a cualquier edad y al mecanismo desencadenante y en general sin efectos secundarios. Muchos años de práctica clínica así me lo han demostrado.

Veamos ejemplos de estas consultas, algunas de ellas de las denominadas emergentes:

  • Acoso escolar: De plena actualidad, y en el que Staphysagria puede ayudar a paliar la rabia y la sensación de injusticia contenida.
  • Separación de padres: Muy frecuente y en la que con frecuencia los niños son utilizados como moneda de cambio. Natrum muriaticum, Pulsatilla, Silicea….son ejemplos de medicamentos a utilizar en estos casos.
  • Rupturas afectivas agudas: Las rupturas afectivas tanto como la depresión en el adolescente pueden ser tratadas con eficacia con Natrum muriaticum.
  • Conductas disruptivas en el hogar o colegio, con cólera, agresividad e insultos, nos indican el uso de medicamentos como Mercurius solubilis o Hepaa sulfur entre otros.
  • Insomnio por emociones positivas como una excursión escolar, cumpleaños, llegada de los reyes….: Coffea así como Passiflora son buenos aliados para facilitar el sueño, o Chamomilla
  • Insomnio por emociones negativas en niños sensibles a tratar con Ignatia amara o Hyosciamus niger entre otros.
  • Celos: Consulta muy frecuente en pediatría. Lachesis, Hyosciamus niger…
  • Hiperactividad: Tarentula hisp., Anacardium , Aethusa cynapium, Dopaminum entre otros muchos, permiten en muchas ocasiones no tener que recurrir a los fármacos convencionales con sus inconvenientes.
  • Ansiedad anticipada: Nerviosismo anticipado a los acontecimientos. Gelsemium y Argentum nitricum dan excelentes resultados para tratar estas situaciones.
  • Dentición: Chamomilla, Belladona, Cina….son algunos de los medicamentos homeopáticos que nos permitirán no tener que recurrir a analgésicos.

Éstos son solo algunos de los ejemplos de consulta de los padres en pediatría. Los pediatras sabemos lo inoperante que puede ser muchas veces abordar estos problemas a través de los circuitos convencionales de salud, y por otro lado, es nuestra obligación dar respuesta a los requerimientos de los padres en este sentido de la manera más eficaz e inocua posible.

¿Por qué no recurrir entonces a los medicamentos homeopáticos? No lo dudemos. Con ellos tendremos seguridad y eficacia a cualquier edad y sobre todo, un niño que no sufre.

Imagen de Asierromero/Freepik

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

46 Comentarios

Comentar
  • Hola Angela:

    Si no es facil dar con el o los medicamentos adecuados teniendo el paciente delante y toda la información, imagina con 4 lineas de datos.

    Tu haces referencia a lo que más te incomoda, inquieta y te preocupa, pero detras de ese comportamiento pueden esconderse otras cosas.

    Medicamentos como Cina, Mercurius solúbilis o Nux vómica pueden ser muy útiles para tratar esos problemas de comportamiento, pero debemos escoger el apropiado según todo el contexto.

    Siento no poderte ser más explícito.

    Agradezco tu pregunta y te envío un cordial saludo

  • Hola qué tal?
    Mi hijo de 10 años está enfadado com el mundo. Le cuesta mucho aceptar las normas, reconocer sus errores, dedconfia de las intenciones de todo el mundo y descarga su rabia contra los que estamos a su alrededor…
    Con qué le podríamos ayudar a estar más tranquilo y aceptarse mejor a sí mismo? Gracias

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