¿Cómo tomar los medicamentos homeopáticos? Desmontando mitos

Última modificación: 04-12-2019 13:03:51

Los pacientes con frecuencia nos preguntan sobre cómo tomar los medicamentos homeopáticos. La mayor parte de las explicaciones las damos los médicos y farmacéuticos cada vez que los recomendamos, y no es difícil recuperar (por ejemplo en internet) explicaciones sobre los medicamentos y la forma de tomarlos.  En este blog también abordamos la cuestión en nuestra sección de “preguntas frecuentes”.

Un aspecto que no suele quedar claro, porque la información de internet e incluso las explicaciones de los profesionales varían de unos a otros, tiene que ver con la interferencia entre otros fármacos, alimentos o sustancias, con los medicamentos homeopáticos.

Se dice, por ejemplo, que los corticoides no se deben tomar junto con los medicamentos homeopáticos. E incluso se argumenta que, como los corticoides deprimen el sistema inmunológico y la homeopatía actúa a través del sistema inmune, no permiten una acción eficaz, o al menos no tan eficaz.

Que la homeopatía influye en el sistema inmune es indudable a estas alturas, pero que sea la única manera en la que funciona o que un sistema “modulado” o “deprimido” no pueda responder es otra cuestión. Sin embargo, en mi opinión es mejor fijarse en los hechos que en las teorías: utilizamos cada vez con más frecuencia medicamentos homeopáticos para ayudar a los pacientes que están en tratamiento con quimioterapia.

Si la homeopatía consigue sus objetivos en un paciente sometido a un tratamiento tan agresivo (y que también deprime el sistema inmunológico), ¿cómo no va a conseguirlo cuando toma corticoides, antibióticos o cualquier otro medicamento?

De la misma manera, interesa usar medicamentos homeopáticos en la ansiedad, y aunque seguramente el efecto está canalizado a través del sistema nervioso sigue siendo eficaz cuando el paciente ya está tomando, además, medicamentos antidepresivos y ansiolíticos convencionales que modulan el funcionamiento del cerebro.

En la misma línea, he leído y oído (incluso de compañeros) que no se debe tomar menta (ni usar dentífricos mentolados), chocolate, café o tabaco porque éstos pueden interferir en el efecto de la homeopatía. Sin embargo, usamos la homeopatía para ayudar a pacientes con trastornos de alimentación o que simplemente tienen dificultades para seguir una dieta, obteniendo buenos resultados incluso cuando aún no han conseguido controlar sus atracones de chocolate. Y para ayudar a los pacientes que fuman, aunque aún no hayan dejado a cero el número de cigarrillos que fuman cada día.

Sí que recomendamos que la toma de alimentos o de sustancias excitantes (y éstos en particular) se distancie de la toma del medicamento homeopático por dos motivos: para mejorar la absorción por un lado, y también para que el organismo pueda concentrar su reacción en un solo estímulo. Sin embargo, en los lactantes suelo obviar esta regla por las dificultades que puede conllevar hacer varias tomas de homeopatía en un lactante que demanda pecho con mucha frecuencia, y a pesar de ello podemos ver que la mejoría se produce igualmente.

Otro de los mitos es el de si la homeopatía puede ser efectiva en personas muy débiles o muy mayores, porque su “capacidad de reacción” estaría disminuida y la homeopatía actúa a través de esta capacidad de reacción. ¡Por supuesto! Porque la homeopatía mejora esa capacidad de reacción. Nuevamente, acudir a los hechos para contaros que hay médicos que de hecho la utilizan en geriatría, y también es una herramienta interesante para ayudar a los pacientes al final de la vida, como se constata en este artículo en el que tuve la oportunidad de colaborar.

Resumiendo, cuando como pacientes nos planteamos si debemos respetar reglas que hacen la toma de homeopatía más difícil o que incluso nos pueden llevar a renunciar a este tipo de tratamiento, apliquemos el sentido común y el criterio clínico, a la luz de los ejemplos que acabo de explicar:

La homeopatía es fácil de tomar, segura y bien tolerada, y es efectiva incluso en pacientes que toman otros medicamentos, los que tienen problemas para tomar otros medicamentos y los que son muy mayores o están muy débiles.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Soy médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Diplomado Universitario en homeopatía clínica. Además de pasar consulta, he tenido oportunidad de adquirir experiencia en investigación y comunicación través de mis empleos en un departamento de sanidad, en empresas tecnológicas y editoriales y en laboratorios farmacéuticos. Eso me ha permitido entender que el gran problema de la homeopatía es que en general no se habla de ella con la claridad que la gente necesita, y tampoco los profesionales sanitarios son conscientes de las evidencias científicas con las que cuenta.

Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía. En este blog quiero aportar información sobre la actualidad y la investigación de una forma accesible, incluso divertida o sorprendente, y basada en publicaciones científicas y fuentes fiables.

43 Comentarios

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  • Gracias Dr Gualberto, mi esposo me ofrece por las mañanas un té de cúrcuma o jengibre, esto corta mi tratamiento homeopático ..? Y gracias por la aportación de antemano.
    Atte Sra Yolanda Velázquez

  • Buenas Tardes, tengo una duda sobre los pacientes de un trasplante ya que hace poco leí en un articulo publicado en la pagina de mi gobierno (México) que los pacientes que han pasado por un trasplante de órgano no deben de tomar homeopatía ya que esta trabaja estimulando el sistema inmunologico, y el paciente tiene que vivir suprimiendo su sistema Inmunologico, esto es correcto?????

    • Que la homeopatía trabaja siempre desde el sistema inmunológico es otro mito. A veces lo hace a través del sistema endocrino (hormonal), neurológico, etc. Además, no siempre lo estimula sino que también lo regula. Y el sistema inmunológico está compuesto de diferentes subsistemas de modo que en general cuando unos están inhibidos (frenados) otros están estimulados (es como una balanza).

      Es decir que esa afirmación simplifica demasiado las cosas. En la práctica, se podría introducir la homeopatía por parte de un profesional que tuviera en cuenta esta situación, y medir la inmunidad regularmente (de todos modos de hará) para valorar si está habiendo una interferencia negativa.

      Muchos pacientes con problemas de autoinmunidad recurren a la Homeopatía, aunque el problema que describes también se produciría si esa teoría fuera cierta, y en cambio están satisfechos con el tratamiento homeopático y sintiéndose mejor.

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