¿Cómo puede ayudar la Homeopatía en el divorcio?

“Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.”

Jaime Sabines

Homeopatía en el divorcio. Un viaje a través de quince medicamentos homeopáticos.

“Tú nunca entenderás lo que te quiero / porque duermes en mí y estás dormido / yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero.”

Federico García Lorca

El número de rupturas de pareja aumenta en el último trimestre del año. Así, en los últimos diez años el último trimestre del año ha sido el momento con más rupturas oficiales de pareja según los datos del Consejo General del Poder Judicial. En concreto, un 60 % más con respecto a otras épocas del año. Puede parecer que el divorcio es un asunto exclusivamente familiar y legal y no un problema de salud, sin embargo, las personas que pasan o han pasado por situaciones de separación de pareja a menudo se sienten dañadas física y emocionalmente por las circunstancias que la vida les presenta y el apoyo de un terapeuta (sea un psicólogo o un médico) puede resultar de ayuda.

El divorcio como situación vital estresante

Se consideran el divorcio y la separación matrimonial como situaciones vitales estresantes de máxima intensidad (solo inferiores a la muerte del cónyuge) y por tanto posibles causas de cambios importantes (figura 1) en la salud de las personas.

Figura 1. Situaciones vitales estresantes. Tomado de Revilla L de la. 1994

Como médico de familia y homeópata puedo recordar muchas personas con las que he trabajado en la consulta que vivían o habían vivido situaciones vitales estresantes como son los procesos de separación.

“I can tell by your eyes that you’ve probably been cryin’ forever/And the stars in the sky don’t mean nothin’ to you, they’re a mirror/I don’t want to talk about it, how you broke my heart”

Rod Stewart

Toda enfermedad viene causada por algo que no es una enfermedad

Cuando pensamos cualquiera de nosotros en las separaciones vividas podemos visualizarnos como víctimas de un daño percibido (real o sentido) o verdugos de un daño infringido si somos capaces de hacer el difícil ejercicio de ponernos en la piel del otro.

En cualquier caso, cuando hablamos de divorcio como una situación que cambia de forma brusca y radical nuestra vida presente y el modo de vernos en nuestro futuro estamos hablando de nuestros sentimientos y emociones. Hablamos de la pena, la frustración, la ira, la rabia contenida, la culpa, los celos, la vergüenza, la duda, la decepción, la desesperación y la desesperanza.

“Se me olvidó tu nombre, /no recuerdo/si te llamabas luz o enredadera, /pero sé que eras agua/porque mis manos tiemblan cuando llueve.”

Carlos Medellín

Lo que el divorcio nos trae: emociones y sentimientos

Solemos tener dificultades (incluso los sanitarios) para diferenciar emoción y sentimiento (figura 2).

Las emociones son estados corporales y mentales inducidos por estímulos que se acompañan de cambios en nuestro cuerpo (aumento de la frecuencia cardíaca, cambios en el color de la piel, temblor en la cara, tensión en los músculos, sensación de estómago revuelto, elevación del tono de la voz, aparición de lágrimas) que nos impulsan a un determinado comportamiento.

Se ha venido proponiendo desde hace décadas que existen seis emociones básicas: el miedo, la ira, el asco, la tristeza, la sorpresa y la alegría; y sabemos que las emociones negativas como la ira, la culpa, la vergüenza, la añoranza, el miedo y el dolor implican evitación o defensa del mundo exterior. El sentimiento, sin embargo, es una experiencia consciente y privada que surge cuando la emoción penetra en nuestra conciencia en la que influyen nuestra personalidad, educación y aptitudes.

Figura 2. Emoción y sentimiento. Tomado de De Waal. F. El último abrazo.2019

Los sentimientos son instrumentos de los que dispone el sujeto para relacionarse, que afectan a la totalidad del organismo y como decía Spinoza, nos singularizan, de modo que en cada consulta relacionada con un problema de salud secundario al divorcio es imprescindible individualizar los sentimientos y las emociones propios de cada persona.

“Entre mi amor y yo han de levantarse/trescientas noches como trescientas paredes/y el mar será una magia entre nosotros.”

Jorge Luis Borges

La pérdida después del naufragio

En la mayoría de las ocasiones, el divorcio está relacionado con la pérdida. Pérdida del amor, el afecto, la seguridad, los hijos, la autoestima, la economía, la estabilidad en el amplio sentido de la palabra en definitiva.

Los sentimientos provocados por la pérdida de algo o alguien relevante en nuestro bienestar, o la imposibilidad de alcanzar nuestros deseos y realizar nuestros proyectos pertenecen a una familia de cinco clanes: compasión (lástima, piedad), melancolía, nostalgia, desamparo (soledad,desolación) y tristeza (dolor, pena, pesar, amargura, infelicidad, desdicha..).

Sentimientos que en definitiva nos pueden hacer sentir como despojos como a Rachel Cusk cuando transita por el torbellino de preocupaciones, vivencias, sentimientos y emociones propias de esta dura experiencia y como quiebra cuando mira a su familia como a través de un cristal resquebrajado por un millón de grietas.

“If you leave me now, youll take away the biggest part of me/ No baby please don’t go/And if you leave me now you’ll take away the very heart of me/No baby please don’t go, no I just want you to stay”

Peter Cetera

Lo que queda después de los despojos: las nuevas vidas

Después de los despojos aparecen nuevas vidas, que, en función de los recursos internos y externos, serán saludables y adaptativas (reacción resiliente) superando las dificultades sin precisar más ayuda que la de sí mismo y sus allegados o desadaptativas y patológicas (como la depresión mayor).

Entre medias encontraremos respuestas de menor o mayor intensidad que requerirán ayudad profesional: insomnio y ansiedad transitorios, ansiedad generalizada permanente, trastornos de somatización, depresión reactiva y reacción de duelo (figura 3).

Figura 3. Sentimientos, respuestas emocionales y problemas de salud relacionados con el divorcio. Elaboración propia.

“La palabra es un poderoso soberano; con un cuerpo pequeñísimo y del todo invisible, ejecuta las obras más divinas: quitar el miedo, desvanecer el dolor, infundir alegría y aumentar la compasión.”

Gorgias. Siglo V antes de Cristo.

El médico ante el divorcio de sus pacientes. Recursos terapéuticos.

El médico valorará después de una detenida y minuciosa entrevista la situación de desequilibrio cognitivo-afectivo expresado en el cortejo sintomático de cada paciente para llegar a un diagnóstico.

En ese camino, es imprescindible llegar a las emociones y sentimientos propios del paciente, algo que no es sencillo si no está dispuesto a abrirse sin cuestionar, escuchar sin interrumpir y oír sin juzgar.

Es muy importante que el médico se ponga a disposición del paciente para no medicalizar cuando no sea necesario y emplear los tratamientos más seguros y eficaces en cada caso.

Y siempre recetar los tres seguros y potentes fármacos cómo son explicar, tranquilizary aliviarsin olvidarse en cada encuentro de prescribir vida a través de la lectura, la música, el cine y cualquiera otra de las expresiones artísticas con las que el paciente se sienta cómodo, porque como dice Houellebecq la maldición de los que no leen es que deben conformarse con la vida.

Diversos tipos de psicoterapia (de acompañamiento, de compasión, cognitivo-conductual, motivacional), la biblioterapia, los psicofármacos y los medicamentos homeopáticos pueden ser útiles en las personas que están sufriendo problemas de salud a consecuencia del divorcio. Entiendo como psicoterapia de compasión aquella que engloba la escucha, el afecto, la empatía positiva y la compasión en un contexto de humildad, humanidad, presencia y respeto, siendo la compasión (figura 4) la percepción y compenetración en el sufrimiento del otro, y el deseo y la acción de aliviar, reducir o eliminar la situación dolorosa.

Figura 4. Empatía versus compasión. Tomado de De Waal. F. El último abrazo. 2019

“It’s been so lonely without you here/ Like a bird without a song/ Nothing can stop these lonely tears from falling/Tell me baby where did I go wrong”

Prince

Quince medicamentos homeopáticos útiles en los problemas de salud después de un divorcio

En función de la reacción individual de enfermar de la persona divorciada consideraremos si el tratamiento homeopático está indicado y si puede ser la mejor opción o un complemento a otras terapias.

Las reacciones no adaptativas más habituales en una situación vital tan estresante como es el divorcio son la depresión, el duelo, la culpa, los celos, la traición, la obsesión, la ansiedad y la somatización existiendo varios medicamentos (tabla 1) de utilidad apropiados a cada forma de enfermar. La biografía en el encuentro clínico es de tanta importancia como la sintomatología, porque el matrimonio es una institución narrativa. La narración será para el terapeuta la fuente de información para comprender y proponer la adecuada terapia.

Tabla 1. Medicamentos homeopáticos de posible utilidad en pacientes divorciados. Díez Llambrich. Nociones de psiquiatría homeopática.

Utilizaré quince historias para ejemplificar la elección precisa del medicamento homeopático a usar durante el proceso de divorcio.

  • Narciso, el ejecutivo: Nux vomica.

Narciso, es un alto ejecutivo de éxito de 57 años. Entra en la consulta impacienteporque su tiempo es oro. Muestra la inquietud y el nerviosismo en su rostro contraído y golpea la mesa con sus gafas de sol en movimientos rítmicos.

Hace año y medio de su divorcio y siente que las cosas van de mal en peor.

Todo empezó cuando la empresa empezó a tener dificultades y para él que consideraba el trabajo como lo más importante de su vida la eficacia dejó de ser la norma y los problemas surgieron de forma progresiva; la ira con su secretaria y subordinados de difícil control, la necesidad de fumar y beber más para sentirse activo, los problemas con el sueño, las molestias digestivas, las discusiones conyugales, el poco tiempo en casa y un largo etcétera hasta llegar al divorcio.

Después de un tiempo de escucha confiesa que se siente abatido, no duerme y se despierta sobresaltado con los problemas del trabajo. Cada día es más difícil soportar su genio hasta el punto de que muchos de sus colaboradores han preferido marcharse de la empresa, empieza a preocuparle el consumo de alcohol, cree que tiene síntomas de ansiedad y depresión y que ha tocado fondo.

  • Violeta, la bailarina: Actaea racemosa.

Violeta tiene 28 años y trabaja en una academia de baile que es su profesión y su pasión.

Desde hace meses consulta de forma reiterada por cefaleas, contracturas musculares cervicales y dorsales muy dolorosas que relaciona con el sobreesfuerzo y trata con analgésicos y relajantes musculares.  La mayoría de las consultas ha coincidido con la menstruación, que empeora sus síntomas.

Con su locuacidad habitual refiere estar preocupada porque se siente triste y todo lo ve negro. Siente miedos que antes no eran habituales en ella: a morir o a volverse loca, que le agobian mucho.

Tras un largo silencio me confiesa que su pareja, de la quese ha separado hace 6 meses, es el amor de su vida, y me dice: el mío es un amor no correspondido.

  • Jazmín, la informática: Ambra grisea.

Jazmín acude por primera vez a verme y a la primera pregunta sobre el motivo de consulta se ruboriza.

Muestra una intensa timidezy es difícil penetrar en su mundo. Su queja está centrada en los problemas de memoria que le preocupan dado que solo tiene 36 años y es ingeniera informática.

Quedamos en una nueva visita tras unas pruebas complementarias y en esta ocasión expresa claramente su baja autoestima, su gran sensibilidad en general y especialmente a la música (de manera que no puede evitar llorar, aunque sea en público) y sus problemas de memoria que han venido empeorando de forma progresiva desde que hace 2 años se separó de su marido.

La nostalgiade aquellos años pasados en los que alguien le ofrecía confianza y mejoraba su autoestima le tienen sumida en una profunda tristeza.

  • Hortensio, el jardinero: Anacardium orientale.

Hortensio tiene 56 años y acude regularmente a control de sus problemas de salud, principalmente hipertensión arterial y diabetes tipo II.

En los últimos 8 meses ha engordado 5 kilos y está preocupado. Sabe que la razón es el ansia de comer que calma sus nervios e impaciencia y que disminuye su dolor de cabeza, desde que decidió divorciarse de su esposa.

Está preocupado porque se le olvidan las cosas e influye negativamente en su rendimiento en el trabajo.

Tras un largo silencio me confiesa que está en un mar de dudas con respecto a sus sentimientos hacia ella y a su decisión, lo que le ha llevado a la situación actual de ansiedad y ánimo deprimido por lo que consulta.

  • Jacinto, el banquero: Arsenicum album

Jacinto tiene 73 años y ha sido director de una oficina bancaria.

Es un hombre enjuto, bien trajeado, con rostro macilento y lesiones de dermatitis en la cara descamativas, que viste con ropa de más por su gran sensibilidad al frío.

Siempre se ha preocupado por su salud y visitado muchos médicos y especialistas.

Se revisa puntualmente controlando de forma precisa sus niveles de glucosa, lípidos y presión arterial y acude a visitar al Psiquiatra trimestralmente desde que tuvo depresión reactiva al poco tiempo de jubilarse.

Su carácter puntilloso, el orden excesivo y el control riguroso del dinero, así como una angustia constante por su salud, llevaron a su esposa a solicitar el divorcio una vez que sus tres hijos se hubieron independizado.

Desde entonces consulta muy frecuentemente por diferentes síntomas físicos con una intensa ansiedad, sobre todo por las noches, con miedo a tener una enfermedad grave que los médicos no son capaces de reconocer y temor a la muerte. Ha contratado a una persona para que le acompañe por la noche ya que no soporta estar solo.

Es consciente de que se siente deprimido y con sensación de pérdida y duelo por la separación de su esposa que le cuidaba y soportaba sus manías.

  • Lirio, el propietario de una cadena de supermercados: Aurum metallicum.

A sus 78 años, después de una vida de éxito empresarial y reconocimientos, Lirio piensa que la vida no merece la pena.

Hace 2 años tuvo un ictus del que afortunadamente se recuperó sin secuelas y padece desde hace 5 claudicación intermitente que no le ha impedido seguir trabajando sin descanso, organizando y dando órdenes hasta hace muy poco tiempo.

Dominar la situación, controlarlo todo y mandar han sido su razón de vida, y ahora confiesa que ya no puede hacer nada de eso porque sus hijos y su yerno no le dejan. No tienen ni idea, comenta en voz baja para impedir que su hija, que le acompaña a la consulta, le oiga.

Siempre pensaba que no se jubilaría, pero desde la separación matrimonial hace dos años y medio todos los problemas llegaron seguidos: el pésimo control de su presión arterial, la ansiedad, el ictus que le obligó a estar ingresado dos meses y la depresión actual que le hace pensar en la muerte y en el suicidio.

Sigue tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos y revisión frecuente en la consulta del Psiquiatra.

  • Petunia, la abogada: Calcarea carbonica

A sus 48 años, Petunia no comprende como cada día le impiden hacer vida normal susmiedos.

Desde pequeña ha sido miedosa y ha desarrollado fobias: a los perros, la soledad, las enfermedades, la locura.

Llama la atención tanta ansiedad actual en una persona afable y que siempre ha aparentado tranquilidad con esa forma de hablar tan pausada.

En su historial constan antecedentes de artrosis, gota, HTA y diabetes tipo 2 en un contexto de obesidad.

Desde que su marido le pidió el divorcio y se separaron hace año y medio, su ansiedad y sus miedos han empeorado y se siente irritable por todo. Le preocupa mucho porque ha llegado al punto de dificultar su trabajo.

  • Rosa, la profesora de primaria: Causticum.

Rosa es una mujer delgada de 42 años que hasta hace poco disfrutaba de su trabajo con los niños. Desde pequeña ha sido de esas personas que se ocupan de los demás. Cuidaba a los pequeños en el patio de la escuela y a sus hermanos mayores en casa.

En los últimos años ha acudido a la consulta cuando los dolores articulares (que tan extrañamente mejoraban con la humedad) precisaban tratamiento y en aquella ocasión en la que tanto se asustó por una parálisis facial periférica de la que se recuperó. A parte de estos problemas y su tendencia habitual al estreñimiento no necesitaba consulta con el médico hasta que decidió dejar a su marido y solicitó el divorcio.

Hace de ello dos años y se siente nerviosa, triste, con dificultades de conciliar el sueño y sin ganas de trabajar en lo que tanto le llena. Sus miedos a los perros, a los ruidos y a la oscuridad se han acentuado desde que vive sola.

Esta deprimida y se siente culpable de lo que ha pasado, del daño que pueda haber causado a su exmarido y de la enfermedad que tiene.

  • Margarita, el ama de casa: Ignatia.

Lo más habitual, es que Margarita acuda a consulta sin cita y con carácter urgente por síntomas físicos de todo tipo que se relacionan con ansiedad.

A pesar de que se le han realizado exploraciones y pruebas complementarias normales de forma repetida sigue pensando que esos mareos, dolores de cabeza, palpitaciones, sensación de ahogo, náuseas y nudo en el estómago no pueden ser de los nervios.

Aunque siempre ha sido muy sensible a todo, como relata su hija, que comprende el diagnóstico de ansiedad y somatización, todo ha empeorado mucho desde que se siente deprimida y en situación de duelo por la pérdida de estatus económico y social que ha supuesto su divorcio después de 40 años de matrimonio.

Lo único que le ayuda es estar distraída con sus nietos y sus aficiones y le pone de muy mal humor cuando intentan consolarla.

  • Clavel, la actriz: Lachesis.

Clavel hace honor a su nombre cuando acude a la consulta con su vestido rojo escotado y sus labios de intenso carmín.

Es una mujer de 45 años que lleva más de 20 trabajando de actriz y a la que es difícil interrumpir cuando comienza su discurso que suele ser difícil de seguir porque pasa de un tema a otro y en el que es habitual un contenido crítico hacia sus compañeros, los directores, los críticos, los médicos, y especialmente con su marido desde que le pidió el divorcio para irse con otra.

A pesar de su estampa y su lengua viperina a veces se derrumba y se pone a llorar, saltando de la risa al llanto y confesando que, además de su cólera y sus deseos de venganza por los celosque siente y no puede controlar tiene momentos de tristeza intensa y desgana de vivir.

Ha consultado a los médicos por sus migrañas intensas especialmente antes de la menstruación, por su presión arterial elevada de difícil control a pesar de los tratamientos (que no suele tomar) y por el intenso síndrome premenstrual que a veces le impide trabajar. Su desconfianza hacia los profesionales y los diversos tratamientos es una constante en ella, pero esta vez está dispuesta a pedir ayuda.

  • Azucena, la oficinista: Lycopodium

Una trabajadora incansable ha sido siempre Azucena, hasta que le ascendieron en su trabajo hace 3 años, y a sus 50 le pudo la responsabilidad y su salud se resintió.

Apareció la hipertensión arterial, los cólicos renales, los problemas digestivos, y sobre todo la ansiedad, con esa tremenda inseguridad para cualquier tarea que antes resultaba familiar.

Hasta el punto de que su carácter en casa se volvió insoportable y terminó en el divorcio.

Desde que se ha divorciado está de baja laboral con ansiedad, depresión reactiva, una autoestima por los suelos y una falta de confianza y seguridad en sí misma para la más mínima tarea.

Al despedirse, le queda un instante para bromear y me dice: ya me lo repetía Manolo, ni conmigo ni sin mi tienen tus males remedio. Es que no puedo estar sola porque me da miedo y me siento fatal, pero ahora también me irrita la compañía.

Nunca ha sido fácil para esta mujer de 37 años expresar sus sentimientos, pero hoy solo salen de su boca monosílabos poco audibles porque mira permanentemente al suelo.

Su afición a la lectura le llevó a la escritura como forma de vida porque es algo que se puede hacer en soledad. Y ella siempre ha sido desde niña reservada, respetuosa de la intimidad tanto suya como la de los demás y solitaria.

Desde su divorcio ha desarrollado un cuadro depresivo. Tiene ganas de llorar permanentemente y le molesta cualquier compañía. Me dice que entiende que su pareja le haya abandonado porque no vale nada, dejando un largo silencio después.

Ha perdido peso, sus problemas digestivos están cada vez peor, el acné, tantos años olvidado, ha vuelto con intensidad en la espalda, así como sus migrañas premenstruales. El asma le ahoga tanto como la traición que siente haber sufrido por la relación de su exmarido con otra mujer.

Natrum muriaticum queda perfectamente reflejado en el texto de Cusk: Ya no me acerco al álbum de fotos, ni miro los libros de arte que antes me encantaban, ni pongo música, ni leo la poesía que me ha acompañado a lo largo de toda la vida; no paseo por las montañas, no planeo viajes interesantes ni visitas. Y no como.

  • Nardo, el tour operador: Phosphoricum acidum

A sus 54 años este hombre simpático, extrovertido y con una clara inclinación por las expresiones artísticas y las relaciones sociales no parece ni sombra del que ha sido.

Hace 5 años ya de su divorcio, y en los tres primeros años no parecía que la importante pérdida que supuso el volver a vivir solo, sin poder compartir la música, la pintura y los viajes con ella le afectaran.

Sin embargo, en los últimos 14 meses se ha ido sintiendo cada vez peor hasta el punto de dejar de trabajar porque siendo una persona con tanta energía le faltan las fuerzas, siendo el más mínimo es fuerzo agotador y tiene dificultad de concentración. No puede dormir, se siente triste y abatido y parece que está pasando por un duelo retrasado.

  • Pensamiento, la tenista: Pulsatilla

Cuando gana un torneo el rostro de Iris se sonroja y le resulta difícil posar para las cámaras.

Ha sido una niña muy sensible y cariñosa, de modo que hasta ahora mismo su mejor premio es el afecto y su mejor torneo fue conocer a Luis.

Cuando sus padres se divorciaron, ella tenía 4 años y los problemas de salud comenzaron con episodios de otitis y amigdalitis frecuentes, cuadros febriles, un claro retroceso en la continencia de esfínteres y un cambio de carácter con intensa irritabilidad.

A sus 32 años sigue siendo jugadora profesional. La actividad física le hace sentirse mejor, por ello desde niña ha practicado múltiples deportes.

Recuerda perfectamente el día en el que Luis le pidió el divorcio. Se acordó de sus padres y su niñez y rompió a llorar sin consuelo. Desde entonces, solo hay lágrimas en su vida. La angustia y la depresiónhan aparecido y solo se siente mejor con el deporte y con el consuelo de sus mejores amigas. La confianza en sí misma y su autoestima se han destruido porque piensa que le han abandonado y nadie le va a querer.

Siente celos intensos de todas las posibles parejas actuales o futuras de Luis y se pone a llorar cuando lo cuenta.

Me dice: me siento aliviada al contártelo todo, mientras no para de llorar, porque confío en ti.

  • Iris, la profesora de inglés: Staphysagria

Hace ya 20 años que vive en Madrid. Cuando llegó para estudiar español desde su Irlanda natal no pensaba que se quedaría para siempre.

Y fue el amor lo que le retuvo porque se casó con uno de sus alumnos algo mayor que ella.

Todo había ido bien, hasta que su marido conoció a otra persona y le pidió el divorcio.

Desde entonces, las consultas son habituales en el Centro de Salud y en los hospitales. Urticaria muy pruriginosa a la que no se ha encontrado ningún origen, cefaleas intensas diarias que han llegado a impedir su trabajo, mareos inexplicables, insomnio de conciliación, dolores abdominales y diarreas que hacen insoportable su vida social.

Al preguntarle si ve algún motivo de tanto y tan variado sufrimiento contrae los músculos faciales y suelta su rabia, esa intensa ira que lleva conteniendo tanto tiempo hacia esa mujer porque sigue enamorada de su exmarido.

Acepta después de varias consultas que el problema puede ser un trastorno de somatización y que es necesario soltar la rabia.

“El relato tiene que obedecer a la verdad para representarla, lo mismo que la ropa representa el cuerpo.”

R. Cusk

Compartir el relato, la clave de la terapia

La persona que está sufriendo a causa de un divorcio y no ha podido compartir su experiencia o lo ha hecho con personas que a pesar de su mejor intención insisten en hablarle de la nueva vida sin ser capaces de un acercamiento con compasión precisa de ayuda.

Por ello, es mejor ponerse a merced de quien comprende el dolor o de quien ha logrado evitarlo de momento. El médico homeópata desde la presencia compasiva y la distancia terapéutica se impregnará del relato para comprender.

Estas patobiografías junto a otras muchas pretenden reflejar la esencia de cada paciente y medicamento, la sutilidad de la narración y la expresión emocional que nos llevan por el camino de la escucha a las palabras claves, los síntomas llave como puede ser el temor a la ruina en Calcarea Fluorica, el sentimiento de culpa en Causticum, el bloqueo mental y afectivo de Gelsemium, la somatización exagerada de Ignatia, los violentos celos de Lachesis, la inseguridad de Lycopodium, el sentimiento de haber sido traicionada de Natrum muriaticum , la cólera de Nux vomica, la necesidad de afecto de Pulsatilla, el duelo congelado propio de Phosphoricum acidum, la fragilidad de Silicea o la indiferencia afectiva de Sepia, este interesante medicamento especialmente útil en aquellas personas (sobre todo mujeres) que sienten haber llevado sobre sus hombros el peso de la responsabilidad, de la familia, del trabajo y no encuentran recompensa de modo que en un momento determinado (como puede ser el divorcio, el nido vacío o la viudedad) sufren un proceso de depresión reactiva que  cursa con apatía e indiferencia incluso a lo más valioso y querido, porque en cierto sentido la verdadera responsabilidad es un acto de autodestrucción.

¿Por qué usar medicamentos homeopáticos en el paciente divorciado?

La homeopatía es útil en los procesos emocionales secundarios al divorcio porque trata a cada persona como un individuo único con el objetivo de estimular la capacidad innata de autocuración.

Los medicamentos homeopáticos por su seguridad y especificidad pueden ser de gran ayuda en la comprensión de los relatos de las personas divorciadas y en la mejoría sintomática y recuperación de la salud a través del reequilibrio mental, físico y emocional.

El médico homeópata, a través de la escucha empática y del conocimiento del método homeopático es capaz de penetrar en los sutil, lo personal, lo único de cada paciente para encontrar la terapia más adecuada en cada momento de la nueva vida por la que transita la persona que está sufriendo los avatares de un divorcio.

Textos de consulta e inspiración

  1. Revilla L de la. Conceptos e instrumentos de atención familiar. Doyma. Barcelona. 1994  
  2. De Waal F. El último abrazo. Tusquets. 2019
  3. Frazzeto G. Cómo sentimos. Anagrama. 2013
  4. Marina JA, López Penas M. Diccionario de los sentimientos. Anagrama. 1999
  5. Castilla del Pino C. Teoría de los sentimientos. Tusquets. 2000
  6. Winckler M. En souvenir d’André. POL. 2012
  7. Marchamalo J. Tocar los libros. Cátedra. 2020
  8. Marías J. Corazón tan blanco. Anagrama. 1992
  9. Díez Llambrich. Nociones de psiquiatría homeopática. prescribohomeopatia.com. 2013.

Seis películas

  1. Secretos de un matrimonio (1973) de Ingmar Bergman.
  2. Kramer contra Kramer (1979) de Robert Benton.
  3. The Squid and the Whale (2005) de Jesse Eisenberg.
  4. Blue Valentine (2010) de Derek Cianfrance.
  5. Sin amor (2017) de Andrey Zvyagintsev.
  6. Historia de un matrimonio (2019) de Noah Baumbach.

Seis lecturas

  1. Cusk R. Despojos. Libros del Asteroide. 2020
  2. McEwan I. Chesil Beach. Anagrama. 2013
  3. Montero R. Crónica del desamor. Alfaguara. 1979
  4. Gilbert E. Come, reza, ama. Punto de lectura. 2009
  5. Kaur R. Otras maneras de usar la boca. Seix Barral. 2017
  6. García Lorca F. Diván del Tamarit, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Sonetos. Alianza Editorial. 1989

5 canciones para escuchar

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

2 Comentarios

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  • Muchísimas gracias querida amiga-
    Son los piropos más hermosos que he recibido en mucho tiempo-
    Desde que empezamos esta andadura siento la necesidad de escribir. Me gusta, pero soy consciente de que es difícil.
    Muchos besos

  • Amigo José Ignacio, es impresionante este cuadro poliédrico de experiencias florales llenas de humanidad, rezumando un delicadísimo aroma homeopático. Tus pacientes tienen una suerte de manual al tenerte al lado. ¿No te has planteado escribir novelas y relatos sanadores? Más de una editorial estaría encantada de publicar algo tan sabio y hermoso, tan empático y compasivo. Tan medicinal y armonizador. Porque creo que leerte de alguna manera despierta conciencias, sensibilidad y reflexión, y seguro que mejora síntomas y padecimientos; la literatura, como el arte en general, tiene esa capacidad despertando al médico que todas y todos levamos dentro, mediante una sensibilidad y una mirada literaria que ya la quisieran muchos escritores dedicados a la narración sin sustancia y puramente de trámite.
    No sé si ya lo estarás haciendo, pero desde luego sería un regalazo para los lectores y lectoras tener tus libros en la mesilla de noche o junto al sofá, como un manual humanísimo que acompañe el descanso y el despertar de lo mejor y más sano de sí mismos. A ver si un día visitando La Casa del Libro o la FNAC, me encuentro un libro tuyo. Sería un alegrón enorme.
    Muchísimas gracias, hermano José Ignacio, por el disfrute y la sabiduría compartida.
    Un abrazo literario y agradecido de verdad

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