Cómo dejar de fumar con ayuda de la Homeopatía

El consumo de tabaco constituye un gran problema de salud pública en todo el mundo. En el  Día Mundial Sin Tabaco (31 de Mayo), parece pertinente repasar su origen, sus consecuencias y los distintos métodos de que actualmente se dispone para afrontar la deshabituación tabáquica y en la que los que los medicamentos homeopáticos pueden contribuir, bien de primera intención o como  apoyo de otras terapias cuando estas fueran necesarias.

Se trata de una adicción difícil en su abordaje terapéutico ya que requiere de una colaboración fundamental por parte del consumidor, no siempre dispuesto a afrontarlo, lo que nos lleva a que los fracasos terapéuticos y las recaídas sean frecuentes.

Origen y expansión del tabaco

España fue el país que al regreso de los conquistadores de América, introdujo en Europa la planta del tabaco (Nicotiana tabacum)  de cuyas hojas se obtienen diferentes variedades destinadas al consumo humano (cigarrillos, cigarros puros, picadura de pipa, rapé, tabaco de mascar, etc.).

Los expertos en botánica han determinado que el origen del tabaco se sitúa en el altiplano andino, en la zona entre Perú y Ecuador, datándose los primeros cultivos entre cinco mil y tres mil años a.c. Para cuando se coloniza América, el consumo estaba extendido por todo el continente, estando su consumo asociado a fines mágicos, religiosos y medicinales.

Como dato curioso comentar que en Francia, el consumo del tabaco fue introducido entre la nobleza al recomendárselo el embajador de Francia en Portugal, Jean Nicot (a quien debe su nombre científico Nicotina) a la reina Catalina de Médicis como alivio a sus fuertes jaquecas.

Su consumo, que rápidamente se puso de moda entre las clases acomodadas, debido a esta atribución de propiedades curativas, tachadas incluso de milagrosas, facilitó rápidamente su expansión aunque no como cigarro, sino en forma de polvo, el «rapé».

A raíz de la Revolución Industrial, con la invención de la máquina de fabricar cigarrillos el consumo de tabaco efectúa un salto cualitativo considerable a pesar de las prohibiciones que se inician ya en  la corte francesa y que no fueron suficientes para frenar el paulatino auge del mercado del tabaco.

Lo que tradicionalmente había sido un hábito masculino, a raíz de las transformaciones sociales que siguen a la segunda guerra mundial, incorporan a la mujer a su consumo hasta el punto de que actualmente en los considerados países desarrollados como España, son muchas más las adolescentes mujeres fumadoras que hombres.

Los principales factores que explicarían el considerable incremento de su consumo, serían:

  • Fácil accesibilidad para cualquier persona adulta, joven o adolescente, tanto en lo que se refiere a la facilidad de adquisición como de consumo.
  • Estrategias publicitarias: a pesar de las progresivas restricciones publicitarias en los países desarrollados, la industria tabaquera gasta en publicidad más que cualquier otro sector líder del mercado.
  • Ausencia de medidas reguladoras (legislativas, sanitarias, etc.), ante los escasos conocimientos y concienciación que existían respecto a los riesgos que comportaba para la salud pública.

Todas estas circunstancias favorecieron que el consumo del tabaco se normalizase y trivializase hasta que en la última mitad del siglo XX proliferaran los estudios epidemiológicos que pusieron de manifiesto los efectos nocivos del mismo, siendo en los años 80 cuando se alcanzaron los niveles más elevados de consumo de toda la historia.

Consecuencias del tabaquismo

El humo de tabaco contiene muchas sustancias químicas que son dañinas tanto para los fumadores como para quienes no fuman, los llamados fumadores pasivos. De las más de 7000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco, al menos 250 se sabe que son dañinas y que al menos 69 pueden causar cáncer.

Estas sustancias químicas cancerígenas que deberían hacer reflexionar al fumador son del tipo siguiente:

  • Acetaldehído
  • Aminas aromáticas
  • Arsénico
  • Benceno
  • Berilio (metal tóxico)
  • 1,3-butadieno (gas peligroso)
  • Cadmio (metal tóxico)
  • Cloruro vinílico
  • Cromo
  • Cumeno
  • Formaldehído
  • Hidrocarburos aromáticos policíclicos 
  • Níquel
  • Nitrosamina específica del tabaco
  • Óxido de etileno
  • Polonio-210 (elemento químico radiactivo)

Veamos algunos de los problemas de salud causados por fumar tabaco

Fumar es la causa principal de muerte prematura prevenible en nuestro país. Los índices de mortalidad entre los fumadores son casi tres veces más altos que en las personas que no han fumado nunca. El fumar daña casi cada órgano del cuerpo y disminuye la salud general de la persona.

Múltiples son las consecuencias directas o indirectas para la salud del hábito tabáquico siendo el más reconocido una mayor incidencia en los fumadores de cáncer de pulmón, de esófago, de laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cuello uterino, colon y recto, así como también leucemia.

Entre las enfermedades pulmonares el tabaco facilita la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la bronquitis crónica y el enfisema, un riesgo mayor de padecer neumonía, tuberculosis y otras infecciones de las vías respiratorias, entre otros motivos porque debilita la función inmunitaria.

El hábito de fumar se asocia con mayor frecuencia a la aparición de diabetes osteoporosis, artritis reumatoide, degeneración macular relacionada con la edad y catarata, y como es lógico un empeoramiento de los síntomas de asma en los adultos.

La hipertensión arterial, enfermedad coronaria (angina o infarto de miocardio) los accidentes cerebrovasculares (trombosis, hemorragias o embolias), la ulcera gastrointestinal, la gastritis crónica o la disfunción eréctil en el varón, son otras posibles consecuencias reconocidas que acechan al fumador.

En el caso de la mujer embarazada los perjuicios están actualmente muy definidos. Fumar dificulta que la mujer quede embarazada. Una mujer que fuma embarazada tiene un riesgo mayor de abortar, de tener un embarazo ectópico, que su bebé nazca prematuramente y con un peso anormalmente bajo al nacer, y que el bebé nazca con labio leporino o paladar hendido.

Está también descrito que la mujer que fuma durante el embarazo o después de este, aumenta el riesgo de que su bebé muera por síndrome de muerte súbita del lactante.

He mencionado los perjuicios personales de salud derivados del consumo de tabaco, pero también debemos de tener en cuenta la repercusión que el hábito de fumar tiene en la comunidad incrementando el gasto farmacéutico, el hospitalario, de las pruebas complementarias, el propio gasto en la oficina de farmacia y en la economía personal.

¿Cuáles son los riesgos del humo de tabaco para quienes no fuman?

Hasta ahora he hecho referencia a los perjuicios del humo de tabaco a nivel del fumador, pero no es menos importante la repercusión de dicha adicción en las personas que rodean al fumador en el ámbito familiar, social y laboral. Es el  conocido como tabaquismo involuntario o pasivo.

En el tabaquismo pasivo es importante tener en cuenta no solo el humo que exhala el fumador sino también, y no se suele reparar tanto en él, el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco.

Hablemos claro. Los organismos de salud de todos los países han clasificado al humo de tabaco en el ambiente como cancerígeno humano conocido. La inhalación de humo de tabaco en el ambiente puede causar cáncer de pulmón en adultos que no fuman.

En Estados Unidos, ocurren cada año aproximadamente 7300 muertes por cáncer de pulmón entre adultos que no fuman debidas a la exposición al humo de tabaco ambiental.

El humo de tabaco en el ambiente causa enfermedades y muerte prematura en adultos que no fuman y en niños, irrita las vías respiratorias y tiene efectos dañinos inmediatos en el corazón y vasos sanguíneos. Como ocurre en el fumador, aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, ataques cerebrales y en las mujeres embarazadas no fumadoras aumenta el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer.

Por lo que atañe a los niños, aquellos expuestos al humo de tabaco en el ambiente tienen un riesgo mayor de presentar síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones de oídos, catarros, neumonía, bronquitis, bronquiolitis y, puede aumentar la frecuencia y gravedad de los síntomas de asma. 

Como puedo dejar de fumar

Ante todo conviene dejar claro que todas las formas de tabaco son dañinas y adictivas. No existe ningún producto de tabaco que no sea perjudicial al igual que no existe un grado de fumar que no cause daño. 

Son muy numerosos los métodos implementados para abandonar el hábito tabáquico y sería muy exhaustivo desarrollar cada uno de ellos, sobre todo teniendo en cuenta que hay que escoger el más apropiado a cada tipo de fumador y contar con su grado motivación a dejar el hábito, punto éste último de interés primordial a la hora de acometer el tratamiento de la adicción.

De este modo, una lista seguramente incompleta de los métodos de deshabituación sería la siguiente:

  • Voluntad y motivación (fundamentales)
  • Química, con parches, caramelos o chicles de nicotina, bupropion, vareniclina, ansiolíticos y antidepresivos.
  • Psicoterapia. Hipnosis
  • Laserterapia
  • Cigarrillos electrónicos (suelen contener nicotina y no está demostrado que faciliten el dejar la adicción)
  • Acupuntura, auriculopuntura, electroacupuntura, acupresión.
  • Fitoterapia
  • Homeopatía

No podemos hablar de que un método que sea mejor que otro. En ocasiones, grandes fumadores abandonan el hábito al primer intento sin ningún tipo de ayuda y en otros casos las recaídas son frecuentes a pesar de implementar distintos abordajes del hábito tabáquico. En cualquier caso no hay que tirar la toalla e intentarlo las veces que sea necesario hasta conseguirlo.

Los resultados de un método u otro varían mucho en función de que el método elegido sea el más adecuado según las características de cada caso en particular y de la motivación del individuo a la hora de afrontar la deshabituación.

Hay que hacer mención aunque sea brevemente del ejemplo que suponemos para nuestros hijos que todo lo imitan. Evitemos la visión de ver a sus padres chupando de un palito que arde y echa humo.

Medicamentos homeopáticos para tratar la adicción al tabaco

Los medicamentos homeopáticos resultan muy útiles a la hora de abordar la deshabituación al tabaco. Su seguridad, compatibilidad con otras terapias, adaptabilidad a la frecuencia de los síntomas por la privación y la posibilidad de adaptarlos  a las características del hábito en cada persona, hacen de ellos una opción terapéutica muy válida. .

Veamos algunos de los medicamentos más útiles:  

  • CALADIUM SEGUINUM : Se suele utilizar para calmar los síntomas psicológicos en la deshabituación.
  • PLANTAGO MAJOR  Medicamento en aquellos sujetos ansiosos a los que la ansiedad lleva a querer  hacer muchas cosas a la vez, pasando de una cosa a la otra sin conseguir terminar nada.
  • NUX VOMICA  En aquellas personas con tendencia a los excesos de comida, bebida y estimulantes. Es un buen depurador del organismo.
  • STAPHYSAGRIA. Para calmar el temperamento irritable y colérico de la abstinencia.  
  • IGNATIA. Para frenar los atracones inoportunos de comida por la ansiedad o las ganas de fumar tras un disgusto.
  • TABACUM. Para aliviar las reacciones físicas del síndrome de abstinencia del tabaco.
  • LOBELIA INFLATA. Actúa sobre los receptores nicotínicos del  sistema nervioso central, periférico y autonómico.
  • GELSEMIUM. Útil en personas muy emotivas, temerosas, con ansiedad de anticipación.

Estos medicamentos homeopáticos entre otros, van a facilitar una deshabituación del tabaco más suave y sin sobresaltos, aunque como he comentado antes, todo está en la motivación del fumador. Por bueno que sea el método utilizado nunca será eficaz sin la indispensable colaboración del paciente.

Un fumador siempre es un fumador, aunque deje de fumar, de él depende no volver a fumar

Para saber más:

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

2 Comentarios

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  • Qué oportuno este post, querido Jorge, en medio de una pandemia, con fuertes y graves síntomas respiratorios en la que según vamos viendo, el tabaquismo está desatado. Se puede ir sin mascarilla, fumando y resoplando aerosoles por la calle sobre los no fumadores, a los que el humo les entra dentro de sus mascarillas , que paradójicamente no pueden quitarse al cruzarse con ellos o al caminar en la misma dirección, al lado o detrás, porque paradójicamente no pueden quitarse sus mascarillas si no fuman…El suelo de las ciudades es actualmente una moqueta de colillas. En realidad esta situación denota las carencias personales y sociales de nuestro mundo, la desinformación, el descuido, la ignorancia y la falta absoluta de una pedagogía práctica, todo ese barullo que se produce ante los problemas de salud o sociales, favorece los cuadros de ansiedad y el consumo de excitantes como el café, los dulces, el chocolate, el alcohol y el tabaco, que al mismo tiempo son una fuente de ingresos en un momento de parón consumista. Esta cultura del devorar como estatus normal sin plantearse nada más, y pr amás inri llamándola ‘estado de bienestar’ es un auténtico oximoron . Menos mal que nos queda la homeopatía, igual que como dice el poeta «nos queda la palabra», que también puede curarnos. Como este post, querido Jorge, maestro y amigo.
    Un gran abrazo y muchas gracias por estar al pie de la conciencia.

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