¿Cómo curar una quemadura solar?

Última modificación: 19-07-2018 10:08:59

La piel es el órgano cuya función principal es la protección corporal de los agentes externos, y la exposición inadecuada al sol es uno de ellos. La quemadura solar, el envejecimiento prematuro o el cáncer de piel son algunos de sus efectos.

Los fotoprotectores protegen la piel de la radiación solar excesiva y la homeopatía es un gran aliado en las situaciones en que una persona sufre ya una quemadura solar.

La mejor forma de prevenir una quemadura solar es la disminución del tiempo de exposición y la utilización de protectores solares.

En primavera-verano, las actividades deportivas outdoor aumentan la exposición solar. Los niños y mayores pasan más tiempo al aire libre, en piscinas, parques, van a la playa, a la montaña, a desconectar del estrés del trabajo y de la gran ciudad.

La quemadura solar es la lesión dermatológica que surge como consecuencia de una agresión externa y puede ser por un origen químico, eléctrica, o térmica. El tipo de quemadura que puede surgir tras una exposición prolongada al sol es lógicamente térmico. Los tipos de quemaduras se clasifican en grados y su gravedad depende del grado y extensión de la misma.

Tipos de quemaduras:

  1. Grado I: las quemaduras de primer grado son la que afectan a la capa superficial de la piel (epidermis). Lo que provoca es una zona enrojecida (eritema local) con picor, escozor incluso cierto dolor.
  2. Grado II: en las quemaduras de segundo grado, además de eritema inicial, aparecen flictenas (ampollas)
  3. Grado III: en este caso la afectación de la quemadura es en todo el espesor de la piel, incluyendo terminaciones nerviosas, vasos linfáticos… paradójicamente a pesar de ser una quemadura más grave que las anteriores, no duele al tacto, por afectaciones de las terminaciones nerviosas. La piel adquiere una apariencia de cuero y pueden aparecer zonas necróticas (muertas).
  4. Grado IV: es el caso en el que la afectación es tan profunda que afecta no sólo a la piel, también a los músculos y huesos. Suele darse en situaciones de frío extremo. 

Habitualmente, los casos que vemos por quemadura solar suelen ser de Grado I y con mucho menos frecuencia el resto. La importancia de la quemadura solar es que se relaciona con un tiempo elevado de exposición a los rayos del sol y esto conlleva que aumente el riesgo de presentar cáncer de piel como el melanoma. Además, es necesario saber que los efectos de los rayos solares son acumulativos y año tras año se van sumando aunque nosotros no seamos consciente de ello.

Tipología cutánea y grado de protección recomendada:

Existe una clasificación debida a un prestigioso dermatólogo norteamericano, el Dr. T. Fitzpatrick, que está hoy en día considerada como la adecuada para identificar los diferentes fototipos cutáneos:

Fototipo I:

– Individuos que presentan intensas quemaduras solares, prácticamente no se pigmentan nunca y se descaman de forma ostensible.

– Individuos de piel muy clara, ojos azules, con pecas en la piel. Su piel, habitualmente no expuesta al sol, es blanco-lechosa.

Se aconseja ultra protección.

Fototipo II:

– Individuos que se queman fácil e intensamente, pigmentan ligeramente y descaman de forma notoria.

– Individuos de piel clara, pelo rubio o pelirrojos, ojos azules y pecas, cuya piel, no expuesta habitualmente al sol, es blanca.

Se aconseja ultra-máxima.

Fototipo III:

– Individuos que se queman moderadamente y se pigmentan.

– Razas caucásicas (europeas). Piel blanca no expuesta habitualmente al sol.

Se aconseja máxima-extra

Fototipo IV:

– Individuos que se queman moderada o mínimamente, se pigmentan con bastante facilidad y de forma inmediata al ponerse al sol.

– Individuos de piel blanca o ligeramente amarronada, pelo y ojos oscuros (razas mediterráneas, mongólicas, orientales).

– Se aconseja extra-moderada.

Fototipo V:

– Individuos que se queman raras veces y se pigmentan con facilidad e intensidad.

– Individuos de piel amarronada (amerindios, indostánicos hispanos).

Se aconseja moderada-mínima

Fototipo VI:

– No se queman nunca y se pigmentan intensamente. Siempre presentan reacción de pigmentación inmediata.

– Razas negras.

Se aconseja mínima. 

LOS FOTOPROTECTORES PROTEGEN LA PIEL DE LA RADIACIÓN SOLAR EXCESIVA Y LA HOMEOPATÍA ES UN GRAN ALIADO CONTRA LAS QUEMADURAS SOLARES

 ¿Cómo nos puede ayudar la homeopatía en una quemadura solar? 

  • Apis mellifica puede ser utilizado cuando la persona presenta una erupción eritematosa, de color rosa y presenta un dolor picante, ardiente en la zona y que se alivia con agua fría
  • Belladonna es un medicamento homeopático muy interesante cuando presentamos una zona eritematosa, con dolor y calor y que empeora al roce. Además, lo usamos en casos de insolación, cefaleas y fiebre.
  • Cantharis vesicatoria es más útil en quemaduras producidas por líquidos calientes, y en situaciones de insolación.
  • Como acción local antiinflamatoria es muy interesante las cremas que contienen Caléndula officinalis, además tiene una acción cicatrizante que ayuda a que la piel se regenere. También puede ser interesante utilizar Arnica en la zona quemada puesto que entendemos que la quemadura solar es una agresión a la piel, como si fuera un golpe, pero en vez de con un objeto, con la luz solar.

Estos medicamentos homeopáticos deben formar parte de todo botiquín que vayamos a llevarnos de veraneo. Os recomiendo leer el post de mi compañero, el Dr. Manresa, “Botiquín familiar para el verano con medicamentos homeopáticos”  que aborda este tema más en profundidad. 

Consejos generales 

Con estos sencillos consejos podremos disfrutar del sol sin peligro para nuestra piel:

  • Cuando comience la temporada de “tomar el sol”, debemos hacerlo progresivamente y siempre con la protección adecuada a nuestras características cutáneas.
  • Incluso en los días nublados es preciso protegerse del sol.
  • En la montaña, la radiación es más directa, por lo que no deberemos descuidar nuestra fotoprotección.
  • En la nieve, la acción “rebote” del sol sobre la superficie nevada hace que debamos emplear un factor de protección mayor al habitual.
  • En la playa, después del baño, es conveniente secarnos bien. Las gotitas de agua sobre nuestra piel actúan como una lupa, acentuando el riesgo de quemaduras.
  • Cuando tomemos el sol, es conveniente beber abundante agua para evitar la deshidratación.
  • Aunque es en verano cuando la radiación solar es más intensa, el resto del año también incide sobre la piel, pudiendo provocar quemaduras.
  • Después del sol, el empleo de cremas hidratantes tipo after sun ayuda a revitalizar la piel.
  • Los bebés y los niños son muy sensibles a la radiación solar. Existen productos fotoprotectores que está especialmente indicada para el cuidado y protección de su piel.
  • Es aconsejable utilizar unas buenas gafas de sol para proteger nuestros ojos.
  • Es recomendable que no esté en exposición directa al sol durante las horas de mayor calor (12:00-16:00).
  • El producto fotoprotector es preciso aplicárselo cada 2-3 horas y siempre unos 30 minutos antes a la exposición solar.

Sobre el Autor

Dr. Alberto Sacristán
Dr. Alberto Sacristán

Alberto Sacristán Rubio. Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, con máster en Nutrición y Experto Universitario en Actividad Física. Desde 2015, ocupo el cargo de Presidente de la Sociedad Española de Médicos Homeópatas (SEMH).

Desde que tenía más o menos 10 años, acudía al “ambulatorio” donde mi padre trabajaba de ATS y estaba con él durante las últimas horas de su guardia de los sábados y algún día entre semana. Él me enseñaba como entonces se hervían las jeringuillas de cristal y las agujas metálicas para desinfectarlas. Era todo un proceso artesanal. Incluso iba con él a hacer los domicilios, pero claro, yo me quedaba en el salón esperando. Aquí surgió la semilla de mi vocación y desde entonces este fue mi objetivo, ser médico y además médico de familia.

Un tiempo después estaba haciendo la especialidad y a punto de terminar descubrí la homeopatía como paciente. Acudí a un compañero por un esguince y mi sorpresa fue que no me prescribió un antiinflamatorio, me prescribió un medicamento homeopático y con unos resultados para mi, novedosos. Estudié homeopatía y a la vez ejercicio y nutrición para realizar una medicina más integral, y tratar a mis pacientes lo mejor posible.

Además de ser feliz con la familia que tengo y aprovechar con ellos el mayor tiempo posible, disfruto haciendo deporte como el triatlón o ciclismo.

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Actualizado el 10-12-2018 13:03:04 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

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