Cólicos del lactante, gases, regurgitación y estreñimiento en el bebé

Como pediatra, son muchas las ocasiones que en la práctica clínica diaria utilizo la homeopatía. Con eficacia, con seguridad, y a cualquier edad. Me ayudan a resolver múltiples situaciones de la consulta diaria en las que, bien por la edad del paciente, o por no existir en el mercado medicamentos específicos para la patología que pretendo tratar, recurro a medicamentos homeopáticos con buenos resultados.

Por supuesto que con los medicamentos homeopáticos no siempre obtengo el resultado que espero, como por otro lado ocurre con cualquier método terapéutico. La infalibilidad en medicina es algo difícil de alcanzar, incluso en aquellas terapias avaladas con sesudos estudios clínicos. Pero la experiencia de más de 25 años utilizándolos, me permite avalar su eficacia y situarlos en primer lugar dentro de mis prescripciones, siempre que la enfermedad que pretendo tratar me lo permita.

Como padre de hijos ya maduros, sus amigos están abriéndose al, para ellos desconocido, mundo de tener un hij@ y este verano he recibido varias llamadas de nuevos padres muy apurados por el llanto incesante de su nuevo bebé o por cambios en el apetito o las deposiciones.

Tras indicarles algún medicamento homeopático para mejorar el problema, hay una pregunta que siempre se repite:

¿Puede un bebe de pocos días tomar medicamentos homeopáticos?

La respuesta es rotundamente y varias son las razones:

  1. Los medicamentos homeopáticos son los fármacos más seguros que podemos encontrar en la farmacia para cualquier edad.
  2. En el niño por debajo de un mes, más del 90 % de los medicamentos convencionales que utilizamos, lo hacemos fuera de ficha técnica, es decir, no se ha aprobado su indicación y uso para ese segmento de edad. En los niños hasta los 2 años este porcentaje se reduce hasta el 50 %, por lo que los utilizamos basándonos en sus, en general, poco importantes efectos secundarios y a mi juicio y el de muchos pediatras, por no disponer de otra opción terapéutica ya que su eficacia es a todas luces insuficiente, lo que da más valor aún a la utilización de medicamentos homeopáticos como primera opción de tratamiento.
  3. Para algunas patologías frecuentes en el lactante, como los gases o el cólico del lactante, no existen fármacos convencionales que hayan demostrado eficacia alguna.
  4. La aceptación por parte del bebé y su versatilidad a la hora de adaptar las tomas a la frecuencia de los síntomas, hacen desde mi punto de vista, insustituibles a los medicamentos homeopáticos en los problemas propios de esta edad.

En otros artículos he tratado sobre cómo pueden ayudar los medicamentos homeopáticos en los problemas de salud del lactante, no importantes, pero sí más o menos molestos e intranquilizantes para los padres.

Entre estos “pequeños problemas” destacan los del aparato digestivo, la gran mayoría funcionales, pero que producen episodios de dolor e intranquilidad en el bebé, alterando en ocasiones el apetito y el sueño.

Fundamentalmente se trata en el bebé hasta los 3 meses de los consabidos gases, el cólico del lactante, la regurgitación y el estreñimiento.

Los gases

La succión, método por el que se alimenta el lactante, implica el ingreso de aire en las tomas en el aparato digestivo. El poner al bebé a eructar en mitad y/o al final de la toma, no siempre permite eliminar todo el aire que ha tragado, siendo frecuente que se produzcan molestias en forma de llanto o queja, intranquilidad o dolor franco.

Tradicionalmente se han utilizado en nuestra cultura de manera sistemática, infusiones de anís estrellado, hinojo o manzanilla para aliviar las molestias digestivas de los pequeños lactantes.

El desarrollo de la farmacología introdujo el uso de la dimeticona, fármaco utilizado en adultos.  Si bien su prescripción era casi sistemática hasta hace unos años por parte de los pediatras, su ineficacia, salvo contadas excepciones, no avalaba su indicación generalizada. La presencia de alcohol entre los excipientes, acabó por desterrar un uso de muchos años, incluso de consejo entre las madres con bebés de corta edad.

Cuando se succiona cada 2,5-3 horas es difícil que no haya una con frecuencia molesta, presencia de gases en el tubo digestivo.

Tres son los medicamentos más útiles para mejorar este problema en el lactante.

CARBO VEGETABILIS: Cuando el meteorismo (distensión del abdomen producida por la acumulación de gases en el tubo digestivo) se sitúa por encima del ombligo.

LYCOPODIUM: Cuando el meteorismo es sobre todo infraumbilical.

CHINA: Cuando la distensión afecta de todo el abdomen en conjunto.

Otros medicamentos como Asa Foétida, Nux Vómica o Chamomilla, por citar algunos, también pueden estar indicados para tratar este problema.

El Cólico del lactante

El dolor cólico abdominal se produce por la contractura espasmódica de músculos del aparato digestivo y se alterna con fases de ausencia de dolor.

El pediatra homeópata en la consulta se interesa por hábitos del bebé tales como apetito, características de las deposiciones, regurgitaciones, horario de aparición de las molestias, que mejora o empeora las molestias (defecar, comer, postura, brazos….), carácter del bebé, etc.

Esta valiosa información proporcionada por los padres servirá al médico para, tras una exploración clínica, elegir el tratamiento más apropiado entre medicamentos tales como NUX VÓMICA, MAGNESIA PHOSPHÓRICA o CARBÓNICA, COLOCYNTHIS, DIOSCOREA VILLOSA, AETHUSA CYNAPIUM y un largo etcétera.

Es importante destacar la posibilidad de administrarlos al ritmo de los episodios dolorosos, espaciando las tomas conforme mejoren las molestias.

La regurgitación

La salida hacia la boca de contenido gástrico es lo que conocemos como regurgitación.

Muy frecuente en los bebés por inmadurez del cierre del estómago hacia el esófago, preocupa a los padres en el sentido de dudar si el niño se alimenta correctamente.

Si la ganancia de peso es apropiada, no se producen episodios de sofocación o no es excesiva, no hay por qué preocuparse.

La tendencia actual es a utilizar sustancias como la ranitidina o el lansoprazol en los casos que requieran tratamiento.

Me resulta inadmisible no probar con medicamentos homeopáticos como ASA FOÉTIDA, CAJUPUTUM, IRIS VERSICOLOR o ROBINIA PSEUDO-ACACIA, entre otros, antes de instaurar un tratamiento más propio del adulto que de un bebé y en el que no eliminamos la regurgitación si no que el contenido que suba a la boca no sea ácido. Por supuesto que habrá niños que requieran tomar estos medicamentos convencionales, pero la gran mayoría no.

El estreñimiento

No es inusual que un bebé tarde hasta una semana en defecar. Incluso pasado este tiempo, la deposición es líquida. Si el niño no presenta molestias y las heces no tienen una consistencia que dificulte su evacuación, no debemos preocuparnos.

En otras ocasiones las heces son secas, en forma de bolitas o excesivamente grandes con lo que se dificulta su evacuación.

Una vez corregidos los eventuales errores que pudieran existir en la preparación de los biberones o de la alimentación complementaria, podemos recurrir a varios medicamentos homeopáticos para corregir esta situación.

NUX VOMICA, MAGNESIA MURIATICA, ALUMINA, PLUMBUM METALLICUM, SEPIA y otros muchos pueden sernos de gran utilidad, seguros, sin efecto laxante, y adaptados a las características de las heces que justifican el estreñimiento de nuestro bebé.

Criar un hijo es –como leía hace poco- el único trabajo que te dura toda la vida. Empecemos por no ponernos nerviosos y echemos mano a dos valores imprescindibles a la hora de criar, el sentido común y el aprendizaje desde la experiencia diaria. Nadie nace sabiendo cómo criar un hijo.

Y recordemos. Si nuestro bebé come bien, gana peso, duerme y está feliz, lo más probable es que no esté enfermo, fijémonos en él y no en informaciones alarmistas, cada día más frecuentes, que solo producen padres preocupados sin motivo alguno.

Feliz verano para todos.

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

9 Comentarios

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    • Buenos días Felipe. Me alegro de que hayas podido constatar en tu hijo la utilidad de los medicamentos homeopáticos prescritos por un médico o profesional sanitario.

      Gracias por tu comentario.

    • Buenos días Adriana. No somos un blog de consejo terapéutico. En el caso del cólico del lactante hay mas de 10 medicamentos que podrían ser útiles y que el médico escoge en función de las características del dolor y de sus modalidades de empeoramiento y mejoría.
      Respecto de la “rozuela”, el tipo de lesiones define el medicamento a utilizar.

      Para tratar ambas situaciones te aconsejo la visita a un médico o a tu farmacéutico homeópata que te indicara los medicamentos mas aconsejables.

      Un cordial saludo y muchas gracias por tus consultas.

    • Muchas gracias por tu comentario Adriana.

      Los médicos que prescribimos homeopatía y los pacientes que la toman sabemos de su utilidad, seguridad y rapidez de acción cuando se requiere.

      Un cordial saludo y gracias por leernos

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Actualizado el 11-10-2019 11:26:33 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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