5 razones por las que se considera a la homeopatía una terapia individualizada

Última modificación: 03-09-2018 16:26:37
A Peter Fisher, maestro de homeópatas.

En estos días, cuando agosto está en su segunda quincena y el verano avanza inexorablemente se han marchado tres compañeros de viaje que nos hicieron mejores al regalarnos arte, altruismo y conocimiento médico al servicio de los demás.

La pérdida de Aretha Franklin, Kofi Annan y Peter Fisher ha dejado un estío triste en el corazón de los amantes de la verdad y la belleza.

Y nada mejor para recordarles que escuchar I say a little prayer 1 en la grandiosa voz de Aretha.

Hombres diversos pueden ser afectados de diversos modos por el mismo objeto, y uno sólo puede ser afectado por el mismo objeto de diversos modos en épocas diferentes.

Spinoza

Permitidme comenzar con esta frase de Spinoza2 que define de modo claro de qué modo somos cada uno de los seres humanos distintos a los demás e incluso diferentes a nosotros mismos en función de nuestras circunstancias vitales.

Y esto último que como es sabido lo expresó magníficamente Ortega y Gasset3 desde una perspectiva vital y filosófica nos lo explica brillantemente Bruce Lipton en su libro La biología de la creencia4 llamando a las circunstancias ambioma.

Lo que nos rodea, la alimentación, la contaminación, el estrés, las relaciones sociales, los tóxicos que nos rodean influyen de modo más intenso en nuestra salud que nuestros genes. Y si hay algo que tenga una influencia ambiental enorme es lo que podríamos llamar nuestro ambioma interno, nuestros pensamientos.

Somos lo que pensamos, enfermamos en función de lo que pensamos.

Y en la consulta desentrañamos pensamientos. Pensamientos de miedo, pensamientos de culpa, pensamientos de rabia, pensamientos de dolor, pensamientos circulares de preocupación.

El encuentro entre médico y paciente es un encuentro personal, pero también es un encuentro social5. Y en cada consulta el objetivo primordial es la relación porque sin relación no es posible la terapia y la ayuda.

Necesitamos saber el origen del paciente, sobre todo en este mundo cambiante donde muchas de las personas que acuden a nuestras consultas son de países diferentes al nuestro y culturas diferentes, sus trabajos, inquietudes, situación familiar y relaciones sociales.

En los tiempos de la obesidad informativa, la soledad es uno de los grandes problemas clínicos y sociales6. Todos los días pregunto a personas mayores con quién viven para valorar sus recursos sociales y las dificultades a la hora de las consultas, de la medicación y de la propia organización vital, y muchas de ellas me contestan que viven solas.

La homeopatía es una medicina personalizada porque:

1. Más aún que un método terapéutico es todo un sistema médico general integrado por una antropología, nosología y terapéutica7.

La comprensión del hombre enfermo, en esa individualidad circunstancial spinosiana y orteguiana a la que nos referíamos, no puede hacerse desde una perspectiva exclusiva del diagnóstico y de la técnica.

El médico actual precisa del conocimiento que aporta el humanismo médico que como decía Laín Entralgo5 es subsidiario de la psicología médica, la sociología médica, la ética, la historia de la medicina, la nosología, la antropología médica y la antropología cultural médica.

El médico debe por tanto preguntarse en cada encuentro ¿qué es el hombre enfermo cuando como tal se relaciona con el médico?

Estos saberes que parecen carentes de interés podrán ser de gran ayuda a la hora de comprender aspectos dietéticos y terapéuticos en función de la religión y de la cultura del paciente que nos pide ayuda. A diario atendemos a personas que han nacido y crecido en Sudamérica, África, Asía y en otros países europeos diferentes al nuestro. No podemos quedarnos por ello anclados en nuestro pequeño mundo sino que es preciso expandirse culturalmente para entender y ayudar a esas personas. Y no hablo solamente de idiomas, que por supuesto son un gran bagaje de ayuda cuando el paciente no habla ni comprende el nuestro, sino de tradiciones, creencias y aspectos culturales que están íntimamente unidos al enfermar.

La homeopatía, en la mente de su genial creador, entiende el modo de enfermar en el contexto del paciente, y de forma particular el concepto de salud y el modo de restablecerla. No es tan solo un grupo de medicamentos más de los que el médico dispone en su mente o en su maletín, sino un sistema médico adaptable a cualquier momento histórico, social y cultural.

2. La homeopatía se centra en el paciente, en la enfermedad del paciente entendiendo a este como un todo y no un listado más o menos amplio de problemas de salud independientes entre sí o con conexiones parciales.

Y es que como muy bien reflexiona Juan Gérvas8 hay algunos principios de lógica y sentido común aplicados a la medicina en general, y que a diario los homeópatas consideramos importantes en el estudio de nuestros pacientes, incluso sin conocer sus nombres en algunos casos, como la navaja de Occam en la que se enuncia que se debe preferir una causa que explique los varios síntomas y signos del paciente, la triada de Saint en la que se valora la posibilidad de que un paciente presente simultáneamente varios problemas de salud que explicaran  el conjunto de síntomas y signos, y el dicho de Hickam de que un paciente puede tener al tiempo las enfermedades que le dé la gana.

En la consulta, el médico homeópata está más interesado en el paciente que tiene la enfermedad que en la propia enfermedad del paciente, porque el camino de la curación depende de la comprensión del modo de enfermar.

Cada persona, en patologías agudas pero especialmente en enfermedades crónicas y recidivantes, tiene un modo particular de enfermar que los homeópatas denominamos reacción individual a la enfermedad. Y en su estudio buscamos posibles factores etiológicos desencantes del problema de salud y analizamos las localizaciones del problema de salud, las sensaciones particulares de los síntomas, las modalidades y las concomitancias para comprender este modo personal de enfermar.

En la consulta el médico homeópata está más interesado en el paciente que tiene la enfermedad que en la propia enfermedad del paciente, porque el camino de la curación depende de la comprensión del modo de enfermar

Decía Marañón que la misma úlcera de estómago no es lo mismo en un segador que en un profesor de filosofía5. Por eso, uno de los principales errores del médico y de la medicina actuales es centrar la consulta en el diagnóstico y el tratamiento sin ver a la persona que está enfrente de nosotros.

El modo de enfermar está relacionado con aspectos constitucionales, caracterológicos y sociales así como los factores que han influido de modo causal en esta reacción particular ante las adversidades físicas, psicológicas y emocionales.

Y en este sentido, el modo de comprender la enfermedad y al paciente del método homeopático es único y singular facilitando el centrar el diagnóstico, la comprensión de la enfermedad en su contexto y la terapia más apropiada.

3. La homeopatía en su método individualiza el tiempo y el espacio necesarios para la comprensión del paciente.

En las consultas actuales en hospitales y centros de salud, sin olvidar el ambiente privado, la mayoría de las veces se practica como diría Rof Carballo9 una medicina multitudinaria que conlleva como riesgos una información incompleta y una aproximación no científica y no personalizada del problema que el paciente nos consulta.

Como ejemplo de esta medicina multitudinaria, ayer vino a mi consulta un joven con un problema de rodilla estudiado mediante exploraciones incluida una resonancia nuclear magnética, para pedirme información sobre su problema. El especialista, como al parecer no tenía mayor interés en el caso porque no era preciso operar, le había dirigido a su médico para que le explicara el diagnóstico, el tratamiento y el pronóstico sin que éste, es decir yo mismo, hubiera participado en algún momento en su asistencia. Falta de información, falta de profesionalismo, falta de ciencia y de conciencia pensé para mídespués de compartir con el paciente la información precisa.

Es sabido que un médico homeópata precisa de un tiempo largo de consulta y esto es así porque el único modo de conocer al paciente en su enfermedad y sus circunstancias vitales es dedicarle el tiempo necesario. Y a pesar de ello, bien sea por no reparar en ello o porque el paciente precisa probar nuestra confianza muchos datos de gran importancia desde la perspectiva diagnóstica y terapéutica no se manifiestan en la primera consulta. La continuidad de la relación y el seguimiento en las sucesivas visitas permiten resolver este problema.

En Atención Primaria no es infrecuente que las principales preocupaciones y problemas de salud que el paciente traía a la consulta queden en el limbo por la falta de tiempo y de calidez en la atención recibida.

Por ello, una aproximación homeopática solo es posible desde una perspectiva longitudinal en el que los encuentros, el conocimiento mutuo y la recogida de la información necesaria se realicen en varias consultas, o con otros métodos que permitan el análisis de la información necesaria.

Ese tiempo, es por supuesto tiempo de escucha útil con recogida de datos y como catarsis pero también tiempo de análisis por parte del médico homeópata, de posibles diagnósticos diferenciales y de valoración del tipo de enfermedad y sobre todo del tipo de enfermo y las opciones de tratamiento más acordes al modo de enfermar.

4. La homeopatía busca el medicamento apropiado para cada paciente en el momento concreto.

Salvo algunas excepciones, más por el hecho de que un determinado medicamento esté contraindicado que por una visión personalizada del tratamiento, los fármacos se dirigen a la enfermedad, factor de riesgo o síntoma.

Y es porque al analizar la situación en cada consulta el médico ve (con los cinco sentidos puestos a veces incluso en el ordenador) solo una cifra de tensión arterial, de colesterol o un análisis de orina. Y así actúa en consecuencia recetando estatinas a una mujer joven sin otros factores de riesgo con cifras de colesterol total inferiores a 250 mg/dl, antidiabéticos orales a ancianos con cifras normales de hemoglobina glicada o combinaciones de hipotensores con escasa sinergia independientemente de la edad del paciente sin haber compartido previamente objetivos en salud con ninguno de ellos. Y esto sucede todos los días.

Ni siquiera se preguntan por qué la respuesta a los fármacos tanto en su tolerancia como efectividad es diferente en los pacientes, ni si el contexto en que han sido prescritos es importante a la hora del resultado.

Yo me lo preguntaba, quizás por curiosidad y por la necesidad de saber más. Y encontré en parte la respuesta en el método homeopático que nos permite individualizar el tratamiento e incluso pronosticar el resultado del tratamiento homeopático y de algunos fármacos convencionales.

Y del mismo modo que las personas evolucionan y cambian física, psicológica y emocionalmente en función de sus circunstancias vitales los tratamientos necesarios para cuidar la salud también lo hacen.

El objetivo del médico homeópata será prescribir los medicamentos de modo personalizado en función del modo particular de enfermar, de su constitución, de su carácter y de los antecedentes patológicos personales y familiares, analizando también como evoluciona en el tiempo la enfermedad crónica.

Y como dice Marañón10 el olvido de la personalidad del paciente, que cuenta tanto como las mismas etiologías para lo que le va a suceder al enfermo y para lo que nosotros podemos hacer para aliviarle, como que la personalidad es una etiología más.

La enfermedad es un todo en el paciente y el método homeopático se dirige a ese todo con la finalidad de restablecer el equilibrio perdido y favorecer la curación.

5. La homeopatía valora la evolución no tan solo desde el síntoma o el diagnóstico nosológico sino en la globalidad del paciente, su bienestar general y estado de salud, el o los motivos de consulta y resto de problemas de salud actuales y pasado.

El médico homeópata analiza la respuesta al tratamiento no solamente valorando la modificación de los síntomas, la exploración física o las pruebas complementarias sino considerando los cambios en la salud global del paciente, su estado de bienestar y la forma en la que se han producido los cambios.

La complejidad emocional según B. Russell11 es como la espuma de un río. La producen los obstáculos que rompen el flujo uniforme de la corriente. El objetivo del médico que está atendiendo en profundidad y de modo personal al paciente es facilitar el equilibrio físico, psíquico y emocional permitiendo que los obstáculos, las piedras que aparecen en el camino de la vida puedan ser superados. Así, la curación de la enfermedad y el restablecimiento de la salud en homeopatía será un proceso tanto largo o corto como la propia enfermedad y la vida del paciente.

En manos de nuestro conocimiento técnico y humanístico queda la más pronta y perdurable mejoría y curación de nuestros pacientes.

La homeopatía es una medicina de futuro.

Aunque a muchos lectores pudiera parecerles que mi argumentación se basa en citas y hechos pasados de moda, nada más lejos de ello.

Ya quisiera ser, como médico de familia y homeópata, un médico de antaño (y del futuro)12 y tener la capacidad de contagiar esa emoción y deseo de ayuda a los estudiantes y residentes con los que comparto consulta. Un héroe civil anónimo en palabras de Albert Jovell y de Juan Gérvas.

Ya quisiera ser un médico capaz de abarcar conocimientos, investigación y clínica como lo fueron Rof y Marañón.

Ya quisiera ser un médico como Peter, que a pesar de su amplia cultura y enormes méritos y conocimientos médicos, de su prestigio profesional y social, fue siempre ese homeópata de antaño y ese médico del futuro.

Y hago míos los versos de Vallejo porque hoy me gusta la vida mucho menos.

Mis palabras más sentidas y mi abrazo más sincero estés donde estés, maestro.

 

1- https://youtu.be/KtBbyglq37E

2- Larrauri M. La felicidad según Spinoza. Tándem. Valencia. 2003

3- Ortega y Gasset J. Obras completas. Alianza Editorial. Madrid. 1980.

4- Lipton B. H. La biología de la creencia. Palmyra. Barcelona. 2016

5- Laín Entralgo P. hacia el verdadero humanismo médico. Revista de Occidente. N.º 47. 33-47. abril 1985

6- Casado S. Silencio en el ruido: oportunidades para la meditación en la vida cotidiana. Folia humanística. 2018; 9:21-40.

7- Laín Entralgo P. Historia de la medicina. Salvat. Barcelona. 1979.

8- Gérvas J. https://www.actasanitaria.com/quiere-buenos-medicos.-seleccione-mejores-estudiantes

9- Rof Carballo J. Teoría y práctica psicosomática. Desclée Brouwer. Bilbao.1984.

10- Marañón G. La medicina y nuestro tiempo. Austral. Madrid. 1980.

11- Russell B. La conquista de la felicidad. Debolsillo. Barcelona. 2004

12- Gérvas J. Médicos de antaño (y del futuro). https://www.actasanitaria.com/medicos-de-antano-y-del-futuro/

13- Vallejo C. Poemas del alma. https://www.poemas-del-alma.com/cesar-vallejo.htm

Sobre el Autor

Dr. Jose Ignacio Torres
Dr. Jose Ignacio Torres

Jose Ignacio. Médico de familia. Después de un año breve pero intenso de formacion en la Fundación Jiménez Díaz como médico residente de hematología, realicé mi residencia de medicina de familia en el Hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander). He trabajado en muchos aspectos relacionados con la medicina de familia: jefe de estudios, tutor de residentes, presidente de la comisión de calidad... Pero sobre todo en mi consulta en los centros de salud de las antenas (Santander), Barcelona en Móstoles (Madrid), San Agustín y Gamonal Antigua (Burgos) y actualmente en Montesa (Madrid). Siempre me han interesado la investigación, la docencia y la asistencia y por eso he tenido la suerte de poder formar muchos médicos residentes la mayoría de los cuales han compartido conmigo la ilusión y el cariño de tratar con personas, de cuidar personas. Me considero un terapeuta, alguien que intenta ayudar a mejorar la salud de los que acuden a su consulta. En los años 90 sentí la necesidad de aprender otras formar de terapia y tuve la gran fortuna de conocer la homeopatía. Soy especialista universitario en homeopatía por la universidad de Valladolid. Desde entonces, tanto en el centro de salud como durante algunos años en mi consulta privada he tenido la maravillosa experiencia de escuchar, comprender y tratar a muchos pacientes con medicamentos homeopáticos y me he sentido realmente útil.

Mis áreas de interés prioritario han sido las actividades preventivas, las enfermedades cardiovasculares crónicas, y las técnicas de comunicación. Pertenezco al grupo-programa comunicación y salud de SEMFYC y he sido varios años parte de un extraordinario grupo de profesionales y amigos en el grupo de comunicación y salud de Burgos.

Como docente actualmente soy profesor del CEDH y he tenido la posibilidad de compartir experiencias y conocimientos con alumnos de pregrado (alumnos de medicina de la facultad de medicina de Zaragoza), médicos, veterinarios y farmacéuticos.

La homeopatía me ha dado la oportunidad de conocer a excelentes profesionales y personas, ayudar a muchos pacientes y proporcionarme las herramientas más poderosas para un médico: la humildad, el sentido común, la escucha activa y unos fármacos seguros y eficaces.

2 Comentarios

Comentar
  • Plénamente de acuerdo con todo, querido amigo. Y, si cabe, sobre todo con que enfermamos desde el pensamiento y con que la Homeopatía es una medicina de futuro, una medicina por y para una Humanidad mejor. Y aquí la tenemos ya. ¿Será un augurio de nuestro destino? Seguro que sí.
    Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualizado el 16-11-2018 14:47:06 - © 2014-2018 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar