Bolitas de Navidad

Me encanta la Navidad. Llamadme lo que sea pero es que me encanta la Navidad. Me gustan las luces en las calles, la ilusión de los niños, las reuniones familiares, los regalos, hacerlos y recibirlos. Es que me gustan hasta los villancicos. Os diré, este año me gusta… ¡Hasta el anuncio de la lotería! Me parece hermoso.

Recuerdo mis Navidades de crío en Andra Mari, un pueblo de Getxo en donde todos nos conocíamos. La tarde de Nochebuena todos los chicos y chicas, grandes y pequeños, recorríamos el pueblo cantando villancicos. Íbamos de casa en casa, de caserío en caserío, bajo la lluvia muchas veces y algunas bajo la nieve. Las familias salían a recibirnos y nos daban dulces o algún dinerillo. Y casi siempre te caía algún beso o recuerdos para tus padres. Ya os digo, todos nos conocíamos.

Lo más emocionante era cuando te ibas acercando a tu casa o a la de tus tíos o abuelos y sabías que te iban a estar esperando para verte cantar con tus amigos, que eran los hijos de los suyos. La verdad es que era precioso.

Y al terminar todo el recorrido nos juntábamos todas las familias en la iglesia del pueblo para escuchar la misa de Navidad y después de desearnos una feliz noche íbamos retirándonos a nuestras casas para celebrar la cena de Nochebuena. Eran días muy felices para mí.

Me acuerdo también de los adornos y las bolas de Navidad por toda la casa, del árbol y del Belén. Lo poníamos todo. Y el turrón, cómo me gustaba el turrón. Bueno, ¡cómo me gusta!

Reconozco que en eso de los adornos me he vuelto un poco vaguete. Pongo un par de cosillas por la casa y poco más. Pero lo que nunca falta en casa por Navidad, desde hace ya bastantes años, son unas bolitas blancas y chiquitinas. Las de NUX VOMICA 5CH para los que se pasan con el champán y las de ANTIMONIUM CRUDUM 5CH para los más triperos. El ARNICA 15CH indispensable en una casa con niños jugando y saltando; siempre hay algún chichón que atender. IGNATIA 30CH y COFFEA CRUDA 30CH antes de acostarse, que esa noche llega el Olentzero con los regalos y siempre hay algún excitado que no puede cerrar el ojo. Y por si hay alguna lagrimilla, NATRUM MURIATICUM 30CH, que en estas fechas en casi todas las casas se echa de menos a alguien que quisimos y ya no está, pero que seguimos queriendo.

Quiero desearos, de todo corazón, unas Navidades muy felices. Mis padres me enseñaron que en Navidad celebrábamos un cambio, una transición. Ellos me contaban que con la Navidad llegaba un tiempo de amor, un tiempo en donde las personas íbamos a empezar a vernos como hermanos y no como enemigos. Un tiempo en donde las personas nos daríamos cuenta que es mucho más fácil vivir en paz que en guerra. Y yo todo el año intento trabajar para que esta Navidad que llega sea esa de la que mis padres me hablaron. ¿Lo hacemos juntos este año?

 

¡¡¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!!

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

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