Artritis reumatoide y Homeopatía: 10 medicamentos homeopáticos útiles en el tratamiento de la artritis.

La artritis reumatoide es un proceso inflamatorio autoinmune que afecta a las articulaciones y que también puede afectar a otros tejidos y órganos del cuerpo. La Homeopatía puede ser una opción terapéutica muy interesante tanto para controlar las crisis de dolor como para modular la evolución de la enfermedad en el tiempo.

La palabra artritis significa “inflamación de la articulación”. El origen, la causa, de esta inflamación puede ser diverso; desde un golpe hasta una infección. Pero lo importante es recordar que en el caso de la artritis reumatoide la causa reside en el mal funcionamiento de nuestro propio sistema inmunológico.

Se estima que esta enfermedad afecta al 1,07% de la población española. Es decir que puede llegar a afectar a 1 de cada 100 personas. Así que, solamente en España, casi medio millón de personas podrían sufrir de artritis reumatoide. Las mujeres de mediana edad son el colectivo más afectado, teniendo una prevalencia de 1,54% frente a un 0.57% entre los varones.

¿Qué es la artritis reumatoide?

La artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria de origen autoinmune. Esto quiere decir que es el sistema inmunológico de la persona el que ataca a sus propios tejidos, originando así toda la sintomatología propia de la enfermedad. Nuestro sistema inmunológico que tienen como función defendernos de ataques del exterior o de procesos internos lesivos, como pueden ser las células cancerosas, se trastorna y comienza a atacar a los tejidos sanos del paciente.

Estos procesos inflamatorios afectan, en un principio, a los tejidos blandos que envuelven a las articulaciones; la cápsula sinovial. Con el tiempo, esa inflamación mantenida puede acabar afectando también a los ligamentos, tendones, cartílago y al propio hueso, produciendo desgaste y deformación articular.

Además, casi la mitad de los pacientes con artritis reumatoidea sufren procesos inflamatorios en otras partes del organismo como son piel, ojos, pulmones, corazón, vasos sanguíneos, riñones, sistema nervioso o médula ósea. Como vemos esta enfermedad autoinmune puede comprometer a, prácticamente, cualquier órgano, aparato y sistema de nuestro cuerpo.

¿Cómo se manifiesta la artritis reumatoide?

Puede aparecer a cualquier edad, incluso existe una variante de artritis propia de los niños pero, como ya comentábamos, es más frecuente en las mujeres de mediana edad.

La artritis reumatoidea es una enfermedad crónica y aunque en algunas personas puede darse una remisión espontánea tras los primeros brotes, esta posibilidad es poco frecuente.

Sus síntomas varían mucho, tanto en su intensidad como en la manera de presentarse. Así, es frecuente que los pacientes presenten épocas de “brote” de la enfermedad, con activación de los procesos inflamatorios, frente a otros momentos en los que la enfermedad puede pasar por un periodo de remisión sin apenas sintomatología.

Síntomas.

La inflamación articular se puede manifestar con:

  • Dolor, que puede ser tanto a la palpación como al movimiento.
  • Rigidez y pérdida de movilidad. Es frecuente que esta rigidez se intensifique tras un periodo prolongado de quietud y vaya mejorando con el movimiento lento y constante.
  • Hinchazón, enrojecimiento y calor local.

Algunas personas, sobre todo durante los brotes aunque no de forma exclusiva, también  pueden sentir cansancio intenso, fiebre y síntomas generales, sequedad de boca, manchas en la piel o dolores y hormigueos en pecho, cuello y otras localizaciones.

Es frecuente que las primeras articulaciones afectadas sean las de manos y pies. Según la enfermedad avanza pasan a afectarse otras articulaciones como muñecas, tobillos, rodillas, caderas, codos y hombros. Y, normalmente, suele hacerlo de forma simétrica; se inflaman las mismas articulaciones de ambos lados del cuerpo.

Con el tiempo, la inflamación que en principio solo afecta a las envolturas de las articulaciones, puede acabar atacando a los tendones, al cartílago y al propio hueso hasta producir un severo desgaste y deformidad de las articulaciones afectadas. Sin olvidar que esta enfermedad autoinmune también puede afectar a otros órganos del cuerpo, como ya comentábamos.

Es característico también, en algunos pacientes, la aparición de los nódulos reumatoides. Son bultos duros de tejido que se forman con mayor frecuencia en dedos y codos, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en órganos como el corazón y los pulmones.

¿Qué causa la artritis reumatoide?

Desconocemos por qué las defensas de una persona empiezan a atacar a sus propios órganos y tejidos sanos, que es lo que caracteriza a las enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide.

Parece que existe una predisposición personal que hace que el sistema inmunológico de estas personas se empiece a descontrolar y a producir procesos inflamatorios por todo el organismo. Factores ambientales, procesos infecciosos o situaciones emocionales pueden funcionar como desencadenantes de esa disregulación inmunológica.

Lo que sí sabemos es que algunas circunstancias están relacionadas con una mayor frecuencia de la enfermedad. Estos factores de riesgo serían principalmente:

  • Ser mujer. Esta enfermedad es significativamente más frecuente entre mujeres que entre varones.
  • Tener entre 45 y 55 años. Aunque puede aparecer a cualquier edad, incluso en niños, las personas de mediana edad presentan una mayor incidencia.
  • Antecedentes de la enfermedad. Tener familiares que la sufren aumenta el riesgo a padecerla.
  • Fumar y tener sobrepeso. Parece que también aumentan las probabilidades de padecer la enfermedad.

Además, las personas que sufren de artritis reumatoide están más expuestas a sufrir otras enfermedades como linfomas, síndrome de Sjogren (sequedad de ojos y boca), mayor propensión a sufrir infecciones de todo tipo, problemas cardíacos y respitratorios, artrosis, osteoporosis o procesos fibróticos del tipo del síndrome del túnel carpiano.

Diagnóstico.

No hay ninguna prueba analítica ni de imagen que diagnostique la enfermedad. La historia clínica detallada y la exploración serán la base del diagnóstico.

Las pruebas de sangre como la velocidad de sedimentación globular, la tasa de proteína C reactiva o los valores de anticuerpos reumatoideos, pueden servir para confirmar el diagnóstico, pero no para descartarlo.

Radiografías, resonancias magnéticas o ecografías pueden servir para ver la evolución del daño articular y valorar si pudiera existir afectación en otros órganos.

Tratamiento convencional.

Los tratamientos convencionales se centran en diferentes medicamentos, según la gravedad y la agresividad con que se manifieste la enfermedad en el paciente.

Así, en los casos menos severos se suele recurrir a los antinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, naproxeno) y cortisonas.

Según aumenta la gravedad de las manifestaciones de la enfermedad se pasaría a recomendar medicamentos como el metotrexato, los llamados agentes biológicos o los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad sintéticos.

Todos ellos, desde los antiinflamatorios no esteroideos, poseen importantes potenciales efectos adversos, algo a tener muy en cuenta pues estos pacientes tendrán que tomar medicación de manera permanente o, al menos, durante prolongados periodos de tiempo, dada la naturaleza crónica de su enfermedad. Estos efectos secundarios van desde la gastritis hasta aumentar el riesgo de padecer determinados cánceres, pasando por daños renales, hepáticos y cardíacos, por citar algunos.

10 medicamentos homeopáticos en el tratamiento de la artritis reumatoide.

La utilidad de la Homeopatía en el tratamiento de las personas que sufren esta dolencia se apoya en tres aspectos:

  • La seguridad. Los medicamentos homeopáticos son los medicamentos más seguros con los que contamos y podremos utilizarlos con tranquilidad en todo tipo de pacientes, incluso en mujeres embarazadas, que también pueden llegar a sufrir brotes de la enfermedad a lo largo de su embarazo.

Como ya comentaba, esta característica de los medicamentos homeopáticos resulta especialmente interesante teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad crónica que hará que muchos pacientes tengan que mantener tratamientos a largo plazo, incluso de pro vida.

  • Su complementariedad. Lo ideal sería poder mantener estable y controlar los brotes de la enfermedad utilizando exclusivamente medicamentos homeopáticos, cosa que resulta posible en muchos casos. Pero, cuando no sea así, podremos combinar cualquier medicamento convencional con los medicamentos homeopáticos sin sobrecargar el organismo, intentando siempre utilizar la menor cantidad de medicamentos con potenciales efectos secundarios que sea posible.
  • La individualización. El abordaje homeopático nos permite individualizar el tratamiento teniendo en cuenta cómo es la persona en todos sus planos y cómo se está manifestando la enfermedad.

Así, no necesitará el mismo tratamiento una persona calurosa y expansiva con fuertes crisis de dolor que se intercalan con periodos en los que el dolor remite por completo que una persona friolera con tendencia a la tristeza y que tiende a tener un dolor de fondo, más o menos constante, pero que, claramente, empeora en las épocas del año más frías y húmedas.

En este sentido, por supuesto que estos 10 medicamentos homeopáticos no son los únicos que podremos utilizar en la artritis. La idea es intentar trasladaros a través de ellos las posibilidades que la Homeopatía nos ofrece, teniendo en cuenta los distintos niveles de acción de los medicamentos homeopáticos y su especificidad en relación a la forma en la que la enfermedad afecta a cada persona.

  1. SULFUR. Los pacientes sensibles a este medicamento suelen ser personas congestivas y calurosas, siempre buscando el fresco, que les alivia de casi todos sus males. Son expansivas, sociables y muy disfrutonas de la vida. Esa energía y esa reactividad que les caracteriza también se expresará en su enfermedad por lo que tenderán a hacer brotes muy intensos, con gran inflamación articular y con frecuentes e intensos también síntomas generales, como fiebre y cansancio extremo.
  • NATRUM SUFURICUM. En cambio, esta sal de azufre va a ser de utilidad para los pacientes que tiendan a cronificar los dolores con una marcada sensibilidad al frío y la humedad, que serán dos de las situaciones que agraven sus síntomas de forma característica. En cambio, el tiempo seco y cálido les sentará de maravilla. Además, serán personas corpulentas y frioleras, con tendencia a la infiltración y a la celulitis. Lentas y no especialmente activas, tendrán tendencia a la tristeza y a la ansiedad.
  • APIS MELLIFICA. Apis es un gran medicamento de crisis aguda cuando lo que predomine sea la inflamación acompañada de un intenso edema articular. El dolor suele referirse como punzante y el paciente siente que el frío local le ayuda a calmar ese dolor. En cambio, el calor, el movimiento y tocar la articulación le agravará.
  • BRYONIA. En los brotes de inflamación de los pacientes que necesitan Bryonia también suele verse una hinchazón importante de las articulaciones afectadas. Pero lo que más caracteriza a estos pacientes es la necesidad de inmovilidad absoluta para aliviar el dolor, de manera que el más pequeño movimiento les agravará. Además, también les proporcionará alivio el calor local y la presión fuerte sobre la articulación, por ejemplo, durmiendo sobre el lado afectado.
  • ARSENICUM ALBUM. Quizás no sea uno de los más utilizados, pero en mi experiencia, cuando está indicado, es de una grandísima eficacia. Una de las características del dolor de estos pacientes es que lo sienten como intensamente ardiente, pero a la vez, sienten gran mejoría con el calor. Es frecuente que sean personas muy ansiosas, controladoras e hipocondríacas, por lo que suelen vivir sus brotes de dolor con gran agitación y angustia.
  • RHUS TOXICODENDRON. El dolor en estos pacientes se manifiesta de forma diferente; es máximo al comienzo del movimiento y mejora conforme el paciente sigue moviendo la articulación de forma suave. Según la articulación va calentando, la rigidez y el dolor van disminuyendo. El calor, tanto local como general, y el clima seco les ayudan mucho por lo que será un gran complementario de Natrum sulfuricum., mientras que Apis puede convenir más a los pacientes de tipo Sulfur cuando hagan alguna de sus intensas crisis.
  • ARNICA MONTANA. Este es, posiblemente, el medicamento homeopático que más frecuentemente utilizamos en el contexto del dolor del aparato locomotor. El dolor se agrava con el movimiento y al tocar la zona afectada y el paciente suele tener la sensación como de estar apaleado, contusionado. En mi experiencia, es un gran complementario para calmar el dolor intenso.
  • LEDUM PALUSTRE. Lo usaremos cuando la articulación aparezca inflamada con un edema pálido y el dolor se acompañe de una sensación de calor que mejora con el frío local intenso. El dolor se agrava con el calor y con el más mínimo roce. Es un medicamento que usamos con frecuencia en las artritis de tipo gotoso.
  • ACTEA SPICATA, POLYGONUM AVICULARE, VIOLA ODORATA. Como veis, esta vez he hecho un pequeño grupo para resaltar el tropismo, la acción específica, que algunos medicamentos homeopáticos tienen en algunas localizaciones en particular. Así, estos tres medicamentos estarán especialmente indicados en las artritis que afecten específicamente a las articulaciones de manos y muñecas.
  1. CALCAREA FLUORICA. Al hablar de la evolución de la artritis reumatoide ya comentábamos como, en un buen número de pacientes, lo que en principio es tan solo una inflamación que afecta a los tejidos blandos que recubren a la articulación puede acabar afectando al cartílago y al hueso y producir un importante desgaste, hasta llegar a deformar la articulación. Calcárea fluórica será uno de esos medicamentos indicados en estas situaciones.

Estos son solo algunos de los muchos medicamentos homeopáticos que serán de utilidad a la hora de ayudar a controlar la enfermedad de estos pacientes. El médico experto en Homeopatía buscará entre todos ellos los que se adapten a cada paciente y a la forma particular en la que su enfermedad se está manifestando.

Ya sabes que cualquier duda y todo lo que quieras compartir, puedes dejarlo en comentarios. Estaré pendiente para intentar ayudaros en todo lo que pueda.

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Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

8 Comentarios

Comentar
  • Hola tengo la rodilla izquierda, con el menisco interno fisurado ya me lo operaron una vez, y fue muy bien pero se a buelto a fisuras y tego atritis medijo el medico que me opero , la rodilla me cluje muy amenudo y medule a ultima ora del dia pue mi trabajo es fisico y de muchas horas que me recomienda para aliviar o hacer mas llevadero este mi problema , por las mañana esta menos inflamada despues de dormir es nomal pero a ultma hora del dia pues se lleva mucha diferencia con la rodilla derecha , gracias un saludo .

    • Hola Pedro.

      Sé que comprenderás que desde el blog no podamos, ni debamos, hacer indicaciones concretas sin conocer el caso en consulta. Mi consejo es que acudas a algún médico experto en Homeopatía de tu zona para que pueda valorarte y recomendarte así el mejor tratamiento.

      Te mando un saludo muy afectuoso y espero que pronto encuentres mejoría.

  • Hola Doctor!!, Le cuento mi experiencia.Hace 4 años fui a mi país, Argentina con fibrosis pulmonar, como consecuencia de la artritis reumatoide que padezco, según diagnóstico.
    Allí me trataron con Homeopatía Unicista. En tres meses cicatrizo el pulmón y hasta hoy. Aquí lo viven como un milagro.
    Por tema covit, no puedo viajar, no estoy vacunada y por lo visto en España, no existe ése tratamiento, que es muy efectivo, al menos yo no lo encontré.
    Tengo una sobrina a la que le ha parado los brotes y hace vida normal, sin dolores.

    • Muchas gracias Juliana por compartir tu experiencia: Seguro que va a animar y dar esperanza a muchos personas que, como tú, están pasando por lo mismo.

      Un saludo y feliz día.

  • Muchas Gracias por todo la info, soy de Buenos Aires, padezco dolores generalizados, cómo desgarrantes, inflamación en articulaciones, colon irritable, hipertensión, entumecimiento, trastornos del sueño. La reumatologa me trata con antinflamarorios y/o corticoides.
    No solo mejoró sino que empeoró todo mi malestar tengo 67 años y por mis limitados movientos parezco de 90.
    Por todo lo que vengo investigando por mi cuenta…(ya que los médicos no escuchan al paciente)…creo padecer artritis reumatoidea, junto a una fibromialgia. Ya llevo muchos años padeciendo estos síntomas.

    • Hola Mónica.

      Lamento mucho por lo que estás pasando. En BBAA tienes muy buenos médico homeópatas que, suguramente, podrían intentar ayudarte.

      Te mando un saludo y espero de corazón que pronto encuentres alivio.

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