Ansiedad anticipada y Homeopatía

Leyendo el último artículo de mi compañero José Ignacio, “Ansiedad, estrés, autoestima y homeopatía”, me he animado a relatar una experiencia en este terreno.

“Nunca  pude imaginar que llegara a ocurrirme lo que me estaba pasando. Después de  mas de 35 años ejerciendo la abogacía ¡me ponía  nervioso en los juicios!. Siempre he sido una persona tranquila, reflexiva, nada precipitada. Incluso en situaciones laborales complejas en las que tenía todo en contra y de las que en general he salido airoso, he sabido controlar mis preocupaciones e incertidumbre.

Todo comenzó hace unos meses en el que tras perder un juicio me recriminé el no haber tenido en cuenta algunos aspectos que habrían sido favorables a la defensa de mi cliente. Con el paso de los días el malestar se fue disipando en gran parte absorbido por la rutina laboral.

Un mes después de éste hecho debía acudir de nuevo a un juicio como abogado defensor en un caso en el que no las tenía  todas a favor de mi cliente. La noche anterior debo reconocer que no descanse muy bien, pero eso era algo que me ocurría desde la juventud cuando tenía algún evento importante al día siguiente. Esa mañana al levantarme noté una inquietud interior poco habitual en mi, notaba la cabeza algo obnubilada y tenía cierta sensación de mareo/inestabilidad. Tomé mi café diario como único desayuno y me dirigí al juzgado. La inquietud y la sensación de mareo iban en aumento.

Me reuní con mi cliente para pormenorizar el desarrollo del juicio. La sensación de aturdimiento e intranquilidad era cada vez mayor y tuve ve que ir varias veces  al baño a orinar.

Llegado el momento del juicio me puse muy nervioso, me encontraba como paralizado, la mente estaba bloqueada y me costaba mucho recordar los alegatos de defensa que había preparado minuciosamente el día anterior. Al final pude salir de la situación con un resultado positivo para mi cliente, pero me quedé  muy preocupado por mi estado nervioso en la sala de vistas.

Como quiera que no me puedo permitir estar así en un juicio en el que soy parte actora, acudo a mi médico de cabecera para comentarle el problema. Tras una breve conversación con él en la que bromeamos sobre mi situación, me indicó un análisis de sangre que apreció como normal en la siguiente visita  prescribiéndome un ansiolítico que calificó de “suave” tras el diagnóstico de cuadro ansioso.

Aunque no me hacen gracia estos medicamentos “para los nervios”  por su mala prensa y que nunca he necesitado, estaba dispuesto a seguir sus indicaciones  para intentar evitar que se repitan esas situaciones tan desagradables. Me preocupa el tener que tomar estos medicamentos cada vez que tenga un juicio y varias veces, ya que la intranquilidad comienza uno o dos días antes.

No puedo decir que mi primera experiencia con el ansiolítico fuera muy buena. Si bien es cierto que dormí  la noche entera, a la mañana siguiente no me encontraba muy despejado así que opte por no tomar otro ansiolítico para ir al juicio. Dos horas después volvía a asaltarme la intranquilidad de anteriores ocasiones por lo que decidí  tomarlo. La sensación de estar en una nube no desapareció hasta varias horas después.

Visto lo visto decido buscar otra solución (que no alternativa) para mi problema y en una de las visitas con mi hijo al médico homeópata le comento  lo que me sucede.  Tras una amplia explicación por mi parte de los síntomas que tengo y cuando se producen, y tras varias preguntas por parte del médico, me prescribe un medicamento homeopático para tomar con antelación a los juicios y antes y/0 durante el mismo. Coincido con él en que las desagradables experiencias sufridas,  me han hecho desarrollar miedo a que se repitan o incluso vayan en aumento.  El lo llama ansiedad de anticipación y creo que es la manera más correcta de definir lo que me pasa.

Tras un mes de tomar el medicamento homeopático cuando lo necesitaba, he vuelto a recobrar la confianza  que siempre me ha caracterizado y dejé de tomarlo. En ningún momento he tenido somnolencia o aturdimiento ni me he sentido agitado por dejar de tomarlo. Incluso he podido tomar la copa de vino que tomo en cada comida.

El tratamiento me ha parecido una buena solución para un problema de tipo nervioso, sin tener que pasar por los efectos secundarios de la farmacología convencional para éste tipo de problemas y con una gran eficacia. Por supuesto que lo recomendaría”.

Empatía, información, eficacia, ausencia de contraindicaciones y, en general, de efectos secundarios =  MEDICAMENTOS HOMEOPATICOS 

Sobre el Autor

Dr. Jorge Manresa
Dr. Jorge Manresa

Soy Jorge Manresa, pediatra y Experto Universitario en homeopatía desde hace mas de 25 años, y sobre todo curioso, muy curioso. Trabajo en un Centro de salud de Cartagena (Murcia) y en mi consulta privada. Como el resto de mis compañeros de blog, me pierde el transmitir a otros compañeros y a todo aquel que quiera oírme, las satisfacciones que me aportan los medicamentos homeopáticos en el trabajo diario.

Por eso, participo en Cursos de Experto Universitario, Seminarios, Congresos…y en todos aquellos foros en los que puedo comunicar mi experiencia. Y os lo advierto, soy incansable

2 Comentarios

Comentar
  • Me gusta la idea de presentar los casos clinicos de esta manera. Sugiero colocar el medicamento Homeopatico. De referencia para profundizar el tema.
    gracias.
    Gracias.
    Luis Eduardo Colmenares
    Medico Homeópata
    Ministerio De salud.
    Caracas,Venezuela.

    • Muchas gracias Luis por tu interés. Somos paisanos a pesar de que vivo en España mas de 40 años. Coincido contigo en que es útil describir patologías y su posible tratamiento en situaciones reales. De nuevo gracias por seguir nuestro blog.
      Un cordial abrazo.

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Actualizado el 22-02-2019 11:19:23 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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