8 tips de investigación en homeopatía

Última modificación: 12-03-2015 12:58:53

El primer texto sobre homeopatía se publicó en una revista científica, la Revista de farmacología práctica y cirugía, en 1796 (1). El primer ensayo clínico de la historia de la medicina con un medicamento convencional se publicó en 1948 en la revista British Medical Journal, 5 años más tarde que el primer ensayo clínico con un medicamento homeopáticom, publicado en 1943 en la revista British Homeopathic Journal (2).

Hay 5.669 artículos publicados en las principales revistas biomédicas (Pubmed). De ellos, 2.148 en los últimos diez años y 1.015 en los últimos cinco. En total, 334 ensayos clínicos (estudios comparativos en pacientes) de los cuales 197 eran controlados y aleatorizados (para evitar el efecto placebo). En otras revistas científicas (Biblioteca virtual de la salud), podemos encontrar 8.132 artículos sobre homeopatía como tema central. ¡Por supuesto que hay estudios de investigación en homeopatía! (3).

Según el artículo “Revisión del uso de altas potencias en investigación básica en homeopatía” se han contado 1.500 experimentos de laboratorio con homeopatía, de los cuales 830 utilizaban altas diluciones. De estas últimas, el 90% obtuvo algún resultado positivo, incluyendo modelos de investigación en animales (371), plantas (201), materiales de origen humano (92), virus y bacterias (37) y hongos (32). ¡La homeopatía está presente en todos los niveles de la investigación! (4).

Para explicar el fenómeno de “similitud” en el que se basa la homeopatía, suele utilizarse el ejemplo del café: produce insomnio, por eso el principio activo homeopático Coffea 9CH se utiliza para tratar algunos tipos de insomnio. Lo que muchos no saben es que un estudio en el que la cantidad y calidad de sueño se mide por polisomnografía así lo demuestra (5).

Gelsemium 5CH es un principio activo homeopático que se puede utilizar en casos de ansiedad, pero ¿cómo funciona? No hay muchos medicamentos homeopáticos de los que conozcamos esa respuesta, pero éste es uno de ellos: estimulan la secreción de una sustancia (alopreganolona) en las neuronas (células del cerebro) del sistema límbico (parte emocional). Cuando bloqueamos el lugar de la célula donde actúa (los receptores glicinérgicos) mediante otras sustancias (estricnina), el efecto del Gelsemium 5CH desaparece, por eso sabemos que es así como funciona (6).

¿Se puede usar la homeopatía en el embarazo? Un estudio publicado en 2011 por investigadores ingleses mostró que el 14,4% de las mujeres embarazadas (2.038 de 14.115) había usado homeopatía, que es el 54% de las que habían usado alguna medicina complementaria (3.774) (7).

Se dice que la homeopatía nunca produce reacciones adversas, y es casi cierto según un estudio reciente que trató de buscar todas las reacciones adversas que se hubieran declarado y sólo encontró 1.159 casos en todo el mundo y a lo largo de 33 años, que es insignificante teniendo en cuenta que sólo en 27 casos se pudo confirmar relación con un medicamento homeopático. El autor advierte que sobre todo hay que tener cuidado con las diluciones homeopáticas muy bajas, y con los terapeutas que no tengan suficiente formación médica o en homeopatía. ¡Por eso en España existe en la mayoría de Colegios Oficiales de Médicos un registro de los médicos colegiados que han demostrado una cualificación suficiente en homeopatía! (8).

Hay dos argumentos que se escuchan con frecuencia para justificar que la homeopatía funciona pero sin ser realmente eficaz: que lo hace porque el paciente se convence (“efecto placebo”) o porque acude al médico cuando peor está, así que sólo puede mejorar (fenómeno de “regresión a la media”). Esos efectos existen, pero ninguno de ellos resiste el paso del tiempo así que al cabo de unos meses el paciente vuelve a sentirse mal. ¿Qué me diríais si un estudio hubiera demostrado que después de 2 años, ¡e incluso 8 años!, los pacientes tratados con homeopatía siguen encontrándose mucho mejor? Según el artículo “¿Cómo de sanos están los pacientes crónicos después de 8 años de tratamiento homeopático?”, los adultos (2.722) pasaron de puntuar la gravedad de su problema con un 6.2 de media, a un 2.9 a los dos años y 2.7 a los ocho años. Los niños (819) reaccionaron aún mejor, pasaron de 6.1 inicialmente a 2.1 en dos años y 1.7 en ocho años. Según estos datos no sólo funciona… ¡lo hace muy bien y durante mucho tiempo! (9).

(1)Hahnemann S. Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir las virtudes curativas de las sustancias medicinales. Revista de Farmacología Práctica y Cirugía, Tomo II, parte 1ª. Ed. Hufeland CW, Librería Universitaria, 1796.

(2) (Streptomycin Treatment of Pulmonary Tuberculosis. Br Med J. 1948 October 30; 2(4582):769–782).
Report on mustard gas experiments (Glasgow and London). Br Homoeopath J. 1943 January 25; 33:1-12.

(3) http://www.ncbi.nlm.nih.gov

(4) Clausen J, van Wijk R, Albrecht H. Review of the use of high potencies in basic research on homeopathy. Homeopathy. 2011 Oct;100(4):288–92.

(5) Bell IR, Howerter A, Jackson N, Aickin M, Baldwin CM, Bootzin RR. Effects of homeopathic medicines on polysomnographic sleep of young adults with histories of coffee-related insomnia. Sleep Med. 2011 May;12(5):505–11.

(6) Venard C. Regulation of neurosteroid allopregnanolone biosynthesis in the rat spinal cord by glycine and the alkaloidal analogs strychnine and gelsemine. Neuroscience, 2008, 153, p.154-161.

(7) Bishop JL, Northstone K, Green JR, Thompson EA. The use of Complementary and Alternative Medicine in pregnancy: data from the Avon Longitudinal Study of Parents and Children (ALSPAC). Complement Ther Med. 2011 Dec;19(6):303–10.

(8) Posadzki P, Alotaibi A, Ernst E. Adverse effects of homeopathy: a systematic review of published case reports and case series. Int J Clin Pract. 2012 Dec;66(12):1178–88.

(9) Witt CM, Lüdtke R, Mengler N, Willich SN. How healthy are chronically ill patients after eight years of homeopathic treatment?–Results from a long term observational study. BMC Public Health. 2008;8:413.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Soy médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Diplomado Universitario en homeopatía clínica. Además de pasar consulta, he tenido oportunidad de adquirir experiencia en investigación y comunicación través de mis empleos en un departamento de sanidad, en empresas tecnológicas y editoriales y en laboratorios farmacéuticos. Eso me ha permitido entender que el gran problema de la homeopatía es que en general no se habla de ella con la claridad que la gente necesita, y tampoco los profesionales sanitarios son conscientes de las evidencias científicas con las que cuenta.

Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía. En este blog quiero aportar información sobre la actualidad y la investigación de una forma accesible, incluso divertida o sorprendente, y basada en publicaciones científicas y fuentes fiables.

6 Comentarios

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  • Que ¿”…Un estudio lo demuestra…”?

    Que un estudio determinado arroje un resultado positivo hacia una tesis (homeopatica o no) no significa que “demuestre” nada… Hace falta que sea replicado el resultado mas veces por otros investigadores para que tenga validez.

    Ha podido haber errores de método, de medición, etc o bien haber sido interesado o patrocinado “por”, e incluso haber sido falseado el resultado a mayor gloria del investigador, algo no tan inhabitual como podría parecer…

    Seamos serios, sea en homeopatia o no, no hablemos tan a la ligera de que “un estudio demuestra que…”, como se oye en las teletiendas o los consejitos de las revistas…

    • Gracias Juan por su comentario.

      Seguramente la palabra “demostrar” tiene matices diferentes en un foro científico y en uno general. Para una entrada de un blog accesible a personas de diferente formación científica (o sin ella), he querido utilizarla en su acepción más coloquial y me alegro de que quede eso pueda quedar más claro a nuestros lectores (Según la RAE: (2) Probar, sirviéndose de cualquier género de demostración; en Google: (1) Hacer patente que determinada cosa es verdad o se cumple, generalmente por medio de algún razonamiento o acción).

      Si es que algo puede probarse de forma definitiva en el ámbito biomédico, difícilmente lo conseguiría un solo estudio de investigación. Dicho lo cual, también me gustaría recordar que esta entrada recoge un pequeño recopilatorio de algunos estudios llamativos por diferentes razones, y no el conjunto de las evidencias disponibles; no se trata de una publicación científica ya que en ese caso los lectores hubieran encontrado, como en cualquier revisión sistemática tablas, con largos listados de artículos de metodología similar para concluir sobre una probabilidad de certeza alrededor de la aceptación o rechazo de la hipótesis. Es decir, que hay más estudios que los que menciono, que algunos cuentan con replicaciones independientes y se han publicado en revistas con revisión por pares, e incluso conozco personalmente a algunos de los autores para poder decir que tengo plena confianza en su compromiso ético.

      Eso no debe restar valor a lo que aportan los estudios propuestos, y estoy seguro de que haber aportado referencias bibliográficas serias (seguro que se ha fijado en que la mayoría son publicaciones en revistas convencionales, y algunas de gran prestigio) pone mucha distancia entre los medicamentos homeopáticos correctamente prescritos por profesionales sanitarios formados, y los ejemplos que usted propone.

      Gracias por ayudarnos a mantener y mejorar el rigor de las entradas de nuestro blog.

      Un saludo

  • Muy buen post Gualberto.
    Evidentemente tenemos que hacer una gran labor de difusión de los datos de investigación en homeopatía. Al público general sólo le están llegando los mensajes des-informantes de los dogmáticos o pseudoescépticos.

    • Gracias!

      Hay que tener en cuenta que la tarea es doble:

      Por un lado hay que transmitir información rigurosa a los profesionales, de forma más técnica y concreta, con las publicaciones científicas publicadas en revistas biomédicas y con un lenguaje muy científico (a veces los homeópatas pecamos un poco de utilizar nuestro propio argot y metáforas). Es lo que intento hacer por ejemplo en https://gualbertodiaz.wordpress.com/category/investigacion, y también como respuesta a algunos de los comentarios más técnicos que nos han hecho en diferentes entradas de este blog.

      Por otro lado hay que comunicarse adecuadamente con la mayor parte de la gente que nos lee, en un lenguaje más accesible (¡algo que también nos cuesta un poco, la verdad!), centrando mucho las ideas principales que se pueden extraer de cada estudio.
      ¡Espero no haber estado muy desatinado al intentarlo en esta entrada!

      Un abrazo y gracias de nuevo.

  • Interesante, completo y útil para conocer la historia de la investigación en homeopatía.
    Uno de los artículos que más me impresionaron y me ayudaron a comprender, cuando empecé a estudiar homeopatia en el año 1981, fué el de Gibson en el British Journal of Clinical Pharmacology.
    Gibson, RG. et al. “Homoeopathic Therapy in Rheumatoid Arthritis:
    Evaluation by Double-Blind Clinical Therapeutic Trial”. Br J Clin Pharm 1980; 9: 453–9.

    En este estudio se observa como si se puede realizar un “doble ciego” siguiendo las pautas también de la estricta idividualitzación del remedio.

    • Tienes mucha razón, no es del todo cierto que no se puedan hacer estudios con la homeopatía individualizada.
      Pero hay que tener en cuenta que en un modelo así es difícil realizar un correcto seguimiento del paciente, porque como médico/investigador hacer los ajustes de tratamiento requiere saber qué está tomando cada paciente para poder interpretar su evolución. Esta dificultad influye negativamente en los resultados, pero a pesar de ello estudios como el que mencionas consiguen demostrar beneficios para el paciente.

      Repetir estudios así en España en complicado porque el tratamiento individualizado es propio de la práctica privada, donde es difícil que el paciente acepte entrar en un estudio porque podría tocarle participar en el grupo que no recibe un tratamiento “de verdad”.

      Una reflexión adicional: estos estudios no sirven para que un médico no formado en homeopatía pueda llevar los resultados a la práctica (ya que no se estudia un medicamento concreto con una pauta concreta), en todo caso servirían para mostrarle que formarse es una oportunidad de ayudar más y mejor a sus pacientes.
      Y para conseguir ese objetivo, otro tipo de estudios pueden ser más demostrativos, como el EPI3 (mencionado en el post) que compara los resultados de cientos de médicos formados en homeopatía con los de cientos de médicos no formados, evidenciando en las patologías elegidas (rinofaringitis, ansiedad y depresión, dolores musculares y articulares) que los resultados son mejores (en términos de evolución clínica más la reducción efectos adversos) para los médicos formados.

      Retomando tu comentario, es difícil… pero con los objetivos claros, los recursos adecuados y eligiendo el tipo de estudio apropiado, es posible.

      Un abrazo

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Actualizado el 11-10-2019 11:26:33 - © 2014-2019 Hablando de Homeopatía

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