5 formas de ayudar con homeopatía a los pacientes con Sjögren

Última modificación: 04-12-2019 13:03:52

El 25 de Noviembre, la Asociación Española de Síndrome de Sjögren (AESS) tuvo la amabilidad de invitarme a dar una conferencia a sus asociados, que compartí con un reumatólogo y una oftalmóloga. Lógico, porque se trata de un trastorno autoinmune (nuestras defensas nos atacan) que produce lo que se denomina el “síndrome seco” porque se destruyen diversas glándulas de modo que los pacientes van perdiendo su lágrima o su saliva, con repercusiones y molestias que terminan siendo muy importantes y limitantes. ¿Os podéis imaginar no tener lágrimas o saliva? Con lo que los ojos molestan, ¡sólo con tenerlos abiertos un ratito sin parpadear! Y además el problema se complica a medida que también se afectan otros tejidos y aparecen problemas articulares o renales, y si se asocia con otros trastornos inmunes (lupus, artritis reumatoide y otros).

Mientras preparaba mi presentación tuve que reflexionar mucho, porque solo he visto un par de este tipo de pacientes (lógico, ya que es una enfermedad poco frecuente). Me di cuenta de que, a pesar de ello, si recordamos que tratamos enfermos además de enfermedades, puede haber varias maneras de abordar la situación y ayudar un poco. En realidad, tanto al preparar la presentación como al hablar con los afectados durante y después de la conferencia, descubrí que mi experiencia tratando pacientes con cáncer era más que relevante y se podía extrapolar a ellos, como descubriréis a continuación.

En el síndrome de Sjögren, ¿Qué podemos hacer?

  1. Síntomas de la enfermedad (síndrome seco)
  2. Otros síntomas asociados a la enfermedad (emocionales y  fatiga)
  3. Problemas de salud “cotidianos”
  4. Síntomas asociados a los fármacos utilizados
  5. Abordaje holístico del paciente, que contribuye a su salud de forma global incluyendo la enfermedad

La homeopatía ayuda a aliviar los  síntomas de la enfermedad, tanto los oculares y bucales que son más frecuentes, como otros digestivos, articulares, etc. El objetivo es reducir la intensidad de la sequedad de las mucosas y la aparición de complicaciones como pueden ser las úlceras en la córnea o las llagas en la boca. Para ello solemos usar principios activos a partir de Bryonia, Nux moschata o Alumina, por poner algunos ejemplos. Su “CH” y pautas dependen de cada caso, es mejor elegir el mejor de ellos según los síntomas particulares de cada paciente.

En segundo lugar, la homeopatía se utiliza también con mucha frecuencia para tratar los trastornos emocionales asociados a la cronicidad, y este caso no iba a ser diferente. Un médico especialista en homeopatía adaptará la prescripción al estilo particular de afrontamiento de cada paciente en cada momento: algunos sienten rabia (¡es injusto!), otros miedo (¡qué va a ser de mí!), preocupación (qué será de mis hijos, no quiero ser una carga…), ansiedad (que puede bloquearle, o al revés llevarle a precipitarse tras todo tipo de especialistas y posibles soluciones), etc. La fatiga es otro de los motivos habituales de consulta, seguramente muy relacionada con la ansiedad y la depresión porque producen un gran “desgaste” mental que también tiene traducción en síntomas del cuerpo (se pierde magnesio, sube demasiado tiempo la “adrenalina”, etc.)

Y aunque a veces nos olvidamos de ello, tener un síndrome de Sjögren u otra enfermedad crónica no evita que, además, podamos padecer patologías de carácter menor como resfriados, gripes, problemas digestivos, alergias… Que, eso sí, pueden afectar todavía más a la calidad de vida del paciente porque es más importante si cabe mantener un buen equilibrio, y porque los fármacos habituales que se usan para tratarlos pueden estar contraindicados en estos pacientes (como los descongestionantes para la rinitis y el catarro, o los antihistamínicos para la alergia).

En mi opinión, por la seguridad del medicamento homeopático y su compatibilidad con otros tratamientos en curso, es una solución terapéutica a plantearse en primer lugar. Por eso, siempre será conveniente que el médico conozca esta posibilidad y se la plantee como tratamiento puntual o complementario hasta la mejoría del proceso. Y en realidad, para este tipo de problemas menos importantes también podemos recurrir a nuestra farmacia como haríamos habitualmente, para que nos aconsejen un tratamiento homeopático que, incluso sin estar tan adaptado como el que propondría el médico, puede ser de gran ayuda y resulta más accesible.

En cuarto lugar, la homeopatía ayuda a aliviar los efectos de otros fármacos necesarios (corticoides, ciclosporina, inmunosupresores, etc.). Al reducir los síntomas digestivos, articulares, cutáneos, inmunológicos, etc. no sólo ayudamos al paciente a sentirse mejor, sino que se facilita el cumplimiento de los tratamientos convencionales a largo plazo.

Por último, y en realidad más importante, la homeopatía puede dibujar un perfil de paciente, teniendo en cuenta todos sus problemas y su constitución, que responde de forma global a un medicamento específico. De ese modo su bienestar, su calidad de vida y sus problemas de salud mejoran globalmente.

Este abordaje es compatible con un abordaje sintomático (del especialista, del farmacéutico o de autocuidado) y de hecho suelen asociarse a lo largo de la vida del paciente.

Con todo ello, tampoco se puede asegurar el éxito del tratamiento, que dependerá de la severidad del caso y de su tiempo de evolución, y tampoco todos los pacientes responden igual a pesar de esa adaptación del tratamiento a cada paciente. Tampoco será igual recurrir a uno o a todos los abordajes posibles que acabo de explicar, pero en general mi experiencia en diversos problemas serios y autoinmunes como éste, es que consigue mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y disminuir sus síntomas.

No me despediré sin recomendaros consultar la página de consejos de la AESS y recordaros que este mismo blog tiene una pestaña para orientar a quien desee encontrar un médico especialista en homeopatía.

En todo caso, es recomendable el abordaje multidisciplinar: reumatólogo, internista, oftalmólogo, homeópata, médico de familia, farmacéutico, psicólogo,

Sumar posibilidades, y aún mejor integrarlas, es tu mejor baza.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Soy médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Diplomado Universitario en homeopatía clínica. Además de pasar consulta, he tenido oportunidad de adquirir experiencia en investigación y comunicación través de mis empleos en un departamento de sanidad, en empresas tecnológicas y editoriales y en laboratorios farmacéuticos. Eso me ha permitido entender que el gran problema de la homeopatía es que en general no se habla de ella con la claridad que la gente necesita, y tampoco los profesionales sanitarios son conscientes de las evidencias científicas con las que cuenta.

Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía. En este blog quiero aportar información sobre la actualidad y la investigación de una forma accesible, incluso divertida o sorprendente, y basada en publicaciones científicas y fuentes fiables.

54 Comentarios

Comentar
  • Tengo el síndrome de sjogren. Tengo 68 años y me gustaría saber que medicamentos homeopaticos me puede ayudar. Vivo en Navarra.

    • Hola Linda.

      Para saber que tratamiento homeopático sería el más adecuado para ti sería imprescindible conocerte y conocer tu caso en profundidad. En homeopatía, para ser lo más eficaces posible, es muy importante individualizar cada tratamiento. Si eres de Navarra en Pamplona trabaja el Dr Eloy Echeverría, un experto médico homeópata que seguro podrá aconsejarte.

      Un saludo muy cordial y espero que encuentres mejoría.

  • Tengo Sindrome de Sjogreen con 62 años de edad, muchos dolores, estoy tratada con corticoides y otra medicacion fuerte de toma semanal, es verdad que las gotas de Cannabis son buenas como paleativo ante los ataques de dolores en huesos? Espero vuestra respuesta y opinion. Gracias. Adriana

    • Buenas tardes Adriana.
      Siento no poder darle una respuesta porque el blog no es una consulta.
      Solo puedo aconsejarle que consulte con el médico apropiado cerca de su lugar de residencia.

      Mis mejores deseos.

    • Hola Merche,
      te recomiendo que visites un médico homeópata cercano para que pueda prescribirte el tratamiento más óptimo
      Un cordial saludo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2014-2021 Hablando de Homeopatía

La información proporcionada en este sitio web no pretende sustituir la atención médica o profesional. HdH® no se responsabiliza de que sea totalmente completa, ni del uso que de ella pueda hacerse. Para obtener un consejo profesional más riguroso y acertado, y resolver dudas, le recomendamos que consulte a un médico homeópata. Aceptar