13 médicas homeópatas clave en la defensa de los derechos de las mujeres

La homeopatía siempre ha estado al lado de la mujer defendiendo sus derechos, su salud y su bienestar.

Esta sería la frase resumen de por qué, en mutua correspondencia, son las mujeres las que más usan medicamentos homeopáticos como ya expliqué en mi anterior post sobre mujer y homeopatía.

En el de hoy, voy a ejemplificar esta aseveración con un episodio histórico muy claro y definitivo: cómo la homeopatía, mejor, las primeras médicas homeópatas en Estados Unidos, se ocuparon de manera integral de la salud de las mujeres y de sus derechos. Integral, pero no exclusivo, porque los niños y las clases más desfavorecidas, siguiendo también la tradición universalista homeopática, fueron también objeto primordial de sus acciones.

Papel de la mujer en medicina en el siglo XIX

Durante el siglo XIX la medicina, al igual que otras profesiones, estaba monopolizada por los hombres y las mujeres eran vistas como demasiado “débiles” para ejercerla por las supuestas exigencias que conllevaba la práctica médica. Como mucho, ejercían de comadronas o enfermeras, actividades esenciales en la salud y que tanto han influido en el desarrollo de la medicina y la sociedad, pero que no dejaban de representar, también, un papel subordinado a los hombres.

Hubieron de pasar muchos años para que la mujer alcanzase un lugar de igualdad y de reconocimiento social en el ámbito médico. Una igualdad que, en muchos aspectos, aún está lejos de conseguirse. Recordemos, solo por hacernos una idea, que el derecho de voto a las mujeres se concede en Francia en 1944, en Italia en 1945, en México en 1955, en Estados Unidos en 1920 para las mujeres blancas y 1967 para las negras, España en 1931, Reino Unido en 1928, Argentina en 1947. Anteayer, como quien dice y aún, hoy día, hay países en los que este derecho no existe o está seriamente restringido.

Primeras médicas homeópatas en USA

Así estaban, pues, las cosas para las mujeres, en la sociedad y también en medicina. Y para que se produjese ese cambio de mentalidad y de estereotipos la homeopatía jugó un importante papel, sobre todo en Estados Unidos, dado que las escuelas médicas y hospitales en los que se enseñaba homeopatía (muchísimos esa época) facilitaron el acceso a las mujeres en sus cursos o grados, sobre todo desde mediados del XIX hasta la primera parte del siglo XX.

La homeopatía contribuyó, enormemente, a romper todas estas barreras.

Hacia 1850, se extendieron en EEUU las llamadas “sociedades fisiológicas de mujeres” con el propósito de hacer más consciente a la mujer de su cuerpo y los métodos naturales de curación.

Estas sociedades apoyaban el movimiento antialcohólico, el derecho al voto de la mujer y la abolición de la esclavitud. Recordemos que el mismo Dr. Constantin Hering, pionero y “padre” de la homeopatía americana,  ya admitía a estudiantes médicos que eran rechazados en otros lugares por razón de su raza, siendo, además, un activo antiabolicionista.

El primer Homeopatic Medical College americano surgió de una de estas sociedades.

Casi todas estas médicas graduadas homeópatas influyeron decisivamente en sus comunidades promoviendo el movimiento de liberación de la mujer y fundando escuelas médicas para mujeres. En hospitales y clínicas crearon servicios para el bienestar de la mujer y elevaron los estándares de la educación médica.

Podríamos concluir, entonces, que jugaron un papel clave en el empoderamiento de la mujer, no solo en USA sino en otros países como Canadá o Brasil y, en definitiva, en todo el mundo.

Enseñanza homeopática

Los dos focos de enseñanza e influencia homeopáticos más importantes estuvieron en Nueva York y Boston aunque también existieron en otros estados como Pensylvania, Michigan, Iowa…

Dos instituciones destacan sobre las demás

  • El NYMCHW (New York Medical College and Hospital for Women)
  • El NEFMC (New England Female Medical College)

El NYMCHW (New York Medical College and Hospital for Women)

https://www.nymc.edu/about-nymc/

Existía ya un New York Homeopatic Medical College fundado por el célebre poeta, antiabolicionista y editor del “Evening Post”, William Cullen Bryant, un gran luchador de la reforma de los hospitales y la educación médica. 

Bryant era también un ferviente homeópata y fue presidente de la Sociedad Homeopática de Nueva York.

Pero fue Clemence Lozier quien fundó allí el New York Medical College and Hospital for Women (NYMCHW) en 1863-1864 del que fue presidenta y decana hasta su fallecimiento en 1888.

Aquí se graduaron médicas como Harriet Clisby, Emily Stowe, Susan Smith McKinney

Steward, Mary Jane Safford Blake o Florence Nightingale Ward.

Hoy día, este centro se ha convertido en el New York Medical College donde se estudia e investiga en Ciencias de la Salud. Y, como puede comprobarse en su web, aún constan sus raíces históricas homeopáticas.

Se puede consultar su historia en su página web.

Clemenze Sophie Lozier (1813- 1888).

Mrs. Dr. Clemence Lozier, founder New York Medical
College for Women, taken c. 1863. In the public domain, courtesy National Archives. Photo no. 111-B-1691 (Brady Collection).

A century of Homeopaths. Jonathan Davidson, Springer Science+Business Media New York 2014

Nació en Planfield, Nueva Jersey, y era prima del gran médico homeópata americano Dr. Carrol Dunham.

Casada a los 17 años, a los 19 ya había abierto una escuela y ejerció como maestra durante años. Más tarde, en 1853, se graduó como médico en el Syracuse Eclectic College.

Después, abrió una consulta médica en Nueva York donde su fama fue creciendo. Hacía charlas de salud semanales, muy concurridas. Quizá, debido a esta popularidad, fue surgiendo la idea de una escuela médica para mujeres.

A pesar de la oposición existente, logró fundar el New York Medical College for Women que se renombró New York Medical College and Hospital for Women (NYMCHW). Como presidenta y decana de la institución hasta su fallecimiento, vio cómo la escuela crecía de los 7 estudiantes iniciales a los 219 en el año de su muerte.

Lozier fue socia de la Women’s Christian Temperance Union, de la New York Moral Reform Society y de Sorosis, una influyente sociedad de mujeres.

Fue una destacada activista para la reforma de las prisiones, el movimiento antiesclavista y la reforma India. También fue presidenta de la New York City

Women’s Suffrage Society durante 13 años, y presidenta de la National Woman Suffrage Association durante dos, entidades ambas que reivindicaban el voto y otros derechos para las mujeres.

Lozier siempre fue una gran defensora de los derechos de la mujer y muy respetada tanto por sus colegas de medicina convencional como por homeópatas.

Era profundamente religiosa, idealista, optimista y con una increíble capacidad de trabajo.

Fue amiga y colaboradora de Elizabeth Candy Stanton, escritora, y una de las principales líderes del movimiento sufragista.

Su hijo, el Dr. A. W. Lozier, dijo de ella: ”Quizás ninguna mujer de su época ha hecho tanto, y en tantos aspectos diferentes, por las mujeres. Nadie inspiró más que ella la fe de las mujeres en sí mismas, y ninguna tan dispuesta y con un corazón tan entregado para el bien de la humanidad”.

Emily Stowe (1831-1903)

Emily Stowe. Commemorative postage stamp, Canadian
Postal Service. Available from: http://www.123rf.com/photo_9585044_canada–circa-1981-stamp-printed-by-canada-shows-emily-stowecirca-1981.html

A century of Homeopaths. Jonathan Davidson, Springer Science+Business Media New York 2014

Emily Jennings nació en Ontario en 1831. Primero trabajó de maestra y en 1854  se convirtió en la primera mujer directora de una escuela pública del Norte de Canadá.

Se casó en 1856 y tuvo tres hijos. El tercero padeció tuberculosis de joven lo que llevó a Emily a estudiar homeopatía y fitoterapia. Además, eso le influyó sobremanera para llegar a ser médico.

Intentó entrar en la Escuela de Medicina de Toronto pero fue rechazada. El vicepresidente de esa universidad le dijo a Emily que “las puertas de la universidad estaban cerradas a las mujeres y confiaba que siempre sería así”.

El nombre de este tipo no ha pasado a la historia, el de Emily Stowe sí.

Emily se trasladó a USA y entró en el New York Medical College for Women de Lozier y se graduó en 1867. Volvió a Canadá y fue la primera mujer canadiense en abrir una consulta médica.

Emily Stowe fue una incansable luchadora por los derechos de la mujer y fue fundadora de la primera organización sufragista en Canadá, la Toronto Women’s Guild, más tarde la Canadian Women’s Suffrage Association.

Stowe presionó de forma constante a la Universidad de Toronto para que aceptara mujeres en su programa médico. Al final tuvo la satisfacción de que fue su propia hija Augusta Stowe- Gullen, una de las primeras mujeres en graduarse en una escuela médica canadiense, la Victoria College, in 1883.

En ese mismo año y, gracias también a su esfuerzo, la primera Universidad de Medicina para mujeres se estableció en Ontario.

Stowe creó un dispensario gratuito para mujeres que fue creciendo y se convirtió, con los años, en el Women´s College Hospital (WCH) que desde 1961 formó parte de la Universidad de Toronto. En 1995, la OMS designó el centro como colaborador de la OMS para el hemisferio oeste. En ese mismo año se instaló una placa conmemorativa que lo acredita como lugar histórico nacional de Canadá y se habla de su “simbolismo en la lucha histórica de las mujeres en el campo medico”

In 1889, Stowe fundó la Dominion Women’s Enfranchisement Association, otra asociación de defensa en de los derechos de la mujer, siendo su presidenta hasta su fallecimiento en 1903.

De la médico y homeópata Emily Stowe bien pude decirse que ha sido toda un heroína en Canadá.

Harriet Clisby  (1830-1931)

Imagen de archivo de Harriet Clisby. Wikipedia.

Harriet nació en Londres y sus padres se trasladaron a Australia donde trabajó primero como periodista. Allí fue editora de The Interpreter, la primera revista publicada por mujeres donde había una sección médica con consejos prácticos para prevenir y curar enfermedades.

Clisby se trasladó a Inglaterra pata estudiar medicina y contactó con la prestigiosa doctora Elisabeth Garrett Anderson que le sugirió estudiar en el NYMCHW de Lozier, donde se graduó en 1865.

Clisby fue la fundadora de WEIU (Women´s Educational and Industrial Union) una organización creada para ayudar, sobre todo, a los más desfavorecidos, ya fuera por cuestiones de raza, género o clase social. Ellas pensaban que la explotación del sistema capitalista afectaba sobre todo a las mujeres.

Prominentes homeópatas de Boston como Arvilla Haynes, Mary Safford Blake o Mercy Jackson trabajaron en esa organización que dio asistencia a cientos de miles de mujeres. Todos los médicos eran homeópatas y promovieron una cultura de desarrollo moral y espiritual así como de higiene y ejercicio físico.

Esta organización tuvo mucho apoyo de otras organizaciones y de mujerea activistas en diferentes partes del mundo. Una de sus beneficiarias por el trabajo de la organización fue Amelia Earhart a la que se le pudo facilitar asistencia y empleo. Earhart fue, dos años más tarde, la primera mujer en cruzar el Atlántico en avión.

EL WEIU tuvo un fuerte impacto social y de desarrollo. En 2006, se unió a Crittenton Inc. y se formó la Crittenton Women´s Union.

Clisby era vegetariana y practicante de diversos tipos de gimnasia.

Después de retirarse se mudó a Ginebra donde fundó lUnion de Femmes. 

Harriet Clisby falleció a los 101 años. Fue recordada como la doctora más longeva del mundo. Entre sus amigos estaban el poeta H. W. Longfellow, el psicólogo y filósofo William James o el escritor y reformista Henry Ward Beecher.

Dr. Susan McKinney Steward (1847-1918)

Susan McKinney Steward (1847–1918). Date unknown. The third African–American woman to earn a medical degree. In the public domain

A century of Homeopaths. Jonathan Davidson, Springer Science+Business Media New York 2014

Susan Steward fue la tercera mujer afroamericana graduada como médica en Estados Unidos. Concretamente en 1869, en el NYMCHW de Lozier.

Ella también había trabajado primero como maestra.

Practicó medicina homeopática en Brooklyn. Estaba convencida que, además de la alimentación adecuada, la homeopatía era el mejor de los tratamientos para los niños hambrientos y malnutridos.  

En 1881, Susan ayudó a fundar la Brooklyn Woman’s Homoeopathic Hospital and Dispensary, donde fue cirujana.

Un periódico local, en 1891, la proclamaba como “la más exitosa médica de su sexo y raza en los Estados Unidos” y la citaba como una de las doctoras más famosas de Nueva York.

Florence Nightingale Ward (1860–1919)

Florence Nightingale Ward (1860–1919), homeopath and surgeon;
one of first women to be awarded Fellow of American College of
Surgeons. Date unknown (By permission of Sylvain Cazalet,
Homeopathe Internationale, Montpellier, France)

A century of Homeopaths. Jonathan Davidson, Springer Science+Business Media New York 2014

Se graduó en Nueva York en 1888 y, más tarde, abrió una consulta en San Francisco.

In 1907, fundó una clínica privada llamada Florence N. Ward Sanatorium.

Obtuvo un puesto como profesora de obstetricia en el Hahnemann Medical College y se ganó la reputación como una de las mejores cirujanas del país.

Como reconocimiento a su capacidad y méritos profesionales fue la segunda mujer elegida Fellow of the American College of Surgeons.

Resumió sus principales motivaciones en la vida en esta frase: “espiritualidad, homeopatía y derechos de las mujeres”.

Maria Augusta Generoso Estrella (1861-1946)

Se graduó en el NYMCHW y fue la primera mujer médica de Brasil.

Gracias la repercusión de su caso la enseñanza universitaria brasileña abrió las puertas a la las mujeres en 1881.

Mary Jane Safford Blake (1834-1891)

Dr Mary Jane Safford
(http://www.homeoint.org/cazalet/histo/newyork.htm)

Fue primero maestra en Cairo, Illinois. Sin aún ser médica, fue proverbial su dedicación y ayuda, junto a la enfermera Mary Ann Bickerdyke, en las enfermedades epidémicas que se produjeron en esa localidad durante la Guerra Civil americana. Se ganó el nombre de “Angel de Cairo” por todas esas acciones desinteresadas.

Viajó a Europa y volvió a USA determinada a ser médico. Se graduó en el NYMCHW en 1869 y siguió su formación en Europa durante 3 años. Fue la primera mujer en Europa en practicar una ovariotomía en la Universidad de Breslau (ahora Wroclaw, Polonia).

Abrió una clínica privada en Chicago y, después, fue profesora de enfermedades de la mujer en la Universidad de Boston y directiva en el Hospital Homeopático de Massachusetts.

Hizo campañas para que las mujeres pudieran liberarse de los vestidos de la época que debilitaban su musculatura torácico-abdominal y su salud. Firme partidaria del amor libre y de la causa de las mujeres en todos los ámbitos.  

Fue miembro del WEIU y estuvo muy involucrada, también, en los movimientos sufragistas de Boston.

El NEFMC (New England Female Medical College)

Otro foco homeopático importante de la época fue el NEFMC. Era una escuela “ecléctica” donde se mezclaba la enseñanza de fitoterapia, medicina convencional y homeopatía.

El Boston Female Medical College fue fundado en 1848 como la primara escuela de medicina para mujeres en el mundo. Esta escuela cambió su nombre en 1851

al de New England Female Medical College (NEFMC).

Allí se graduaron mujeres como Rebecca Lee Crumpler, Marie Zakrzewska, Mercy Jackson, Julia Holmes Smith, Esther Hawks, Clara Barrus, Eliza Taylor Ransom, Leila Gertrude Bedell, Mary Harris Thompson y muchas otras.

Mercy B. Jackson (1802–1877)

Empezó a practicar homeopatía sin ser médico y se graduó en medicina a los 48 años. Más tarde, fue nominada como miembro en la sociedad homeopática del estado pero fue rechazada por los prejuicios de la época. Tres años más tarde, en 1871, fue aceptada.

Fue profesora de pediatría en al Escuela de Medicina de la Universidad de Boston.

Julia Holmes Smith (1838–1929)

Nación en Savannah, pero vivió en Boston con su segundo marido y, más tarde, en Chicago. Se graduó en Medicina en 1877 en el Chicago Homeopathic College.

Practicó homeopatía en Chicago durante más de 40 años.

Fue la primera mujer en ser elegida Decana de una Universidad médica para ambos sexos, en Chicago.

Fundó una clínica para mujeres sin recursos donde daba lecciones, consejos y recomendaciones para aumentar la salud y el bienestar.

Participó de forma muy activa en asociaciones en defensa de los derechos de las mujeres como la Illinois Woman’s Press Association.

Fue médica personal de la escritora Susan B. Anthony, una de las principales líderes del movimiento feminista sufragista americano.

Leila Gertrude Bedell  (1838-1914)

Leila es conocida por su libro “El cerebro abdominal” donde se refiere al “pequeño cerebro” del sistema intestinal que ya había sido enfatizado por el francés Bichat pero que ella se encargó de divulgar y desarrollar. En él llega a explicar afecciones como la del colon irritable.

Estuvo muy involucrada en los movimientos de defensa de los derechos de las mujeres. Fue presidenta de La liga de Mujeres de Chicago y fue una de las fundadoras en la creación de sociedades de mujeres federadas a nivel nacional  con la GFWC (Federación Nacional de Club de Mujeres). También impulsó en Chicago organizaciones para dar oportunidades sociales y educativa a las mujeres de clase trabajadora.

Asimismo, fue miembro del Instituto Americano de Homeopatía.

Eliza Taylor Ransom (1867–1955)

Ransom nació en Ontario, Canadá. Fue educada en Nueva York y trabajó como maestra antes de entrar en la Escuela médica de Boston. Se graduó en 1900.

Se especializó en psiquiatría, neurología y obstetricia.

Muy partidaria del movimiento sufragista. Promovió el “twilight sleep”, una técnica de sedación parcial con morfina y escopolamina para aliviar los dolores de parto.

Fue miembro muy activo en su sociedad homeopática y vicepresidenta de las sociedades homeopáticas médicas de Boston y Massachusetts.

Graduadas en Cleveland

Caroline Brown Winslow (1822–1896)

Se graduó en el Western Collage of Homaopathy en Cleveland.  Se especializó en Cirugía.

Después, se trasladó a Washington D. C. Durante la Gurra Civil americana y puesto que el gobernador había excluido a los homeópatas de los servicios médicos a los soldados hizo visitas a escondidas a hospitales para cuidar a los enfermos junto a su colega la Dra. Susan Edson.

Fundó un dispensario homeopático gratuito y la sección local del Instituto Americano de Homeopatía.

Susan Edson (1823–1897)

Cleveland Homoeopathic College.
Physician to President James A. Garfield.

http://www.homeoint.org/photo/ef/edsons.htm

Susan es conocida por ser la médico del Presidente de los Estados Unidos James Garfield. Fue la primera mujer homeópata que se cuidaba de la salud de un presidente de USA. Fue la médica de la familia Garfield durante muchos años y todos sus miembros la tuvieron en alta estima.

Después, hubo fricciones con el equipo medico del Presidente por su condición de homeópata y abandonó ese equipo, aunque tanto ella como el homeópata Silas Boynton siempre estuvieron cercanos al Presidente.

Susan se graduó en Medicina en el Cleveland Homeopathic Hospital College en 1854.

Fundó en Washington un dispensario homeopático gratuito que atendía, sobre todo, a mujeres y afroamericanos por el que pasaban más de 2000 pacientes al año.

Junto a su colega Caroline Brown Winslow organizó el District Women’s Suffrage Association y fue impulsora de otras asociaciones del mismo tipo. Fundó, también un centro WEIU (H. Clisby) local.

Homenaje

Esta solo es una muestra de las tantas mujeres médicas homeópatas que lucharon por los derechos de las mujeres. Hay muchas más, pero por razones de espacio no es posible citarlas todas.

Sí que me gustaría resaltar, para finalizar, algunos hechos y sensaciones que me quedan tras escribir este post:

  • El hecho, curioso, de que muchas de estas mujeres estudiaron y ejercieron primero de maestras para graduarse, después, en medicina. Esto ya nos habla, quizás, de esa vocación por los demás y por la educación.
  • El hecho, ya comentado, de que todas ellas, sin excepción, estuvieron involucradas en los movimientos sufragistas y de defensa de los derechos de las mujeres.
  • El hecho de que la homeopatía jugase un papel fundamental en sus ideas, su compromiso social y sus vidas.
  • Su dedicación y entrega a los más necesitados creando o promoviendo dispensarios médicos gratuitos (lo cual es bastante habitual en la historia de la homeopatía) para niños y mujeres, sobre todo, aunque también hombres, de las clases más desfavorecidas o en situaciones difíciles.

Ello es muestra, también, de lo que a veces decimos: que la homeopatía es la medicina biopsicosocial desde hace 200 años.

  • La valentía, inteligencia y admirable tesón que manifiestan todas y cada una de ellas ante los prejuicios de la época.
  • Doble valentía, porque tan solo podemos imaginar el coste personal y social que supuso para muchas de ellas esa dedicación.
  • Triple valentía, por su condición de homeópatas.
  • Lo atrevidas y adelantadas que eran, para su época, en muchos de sus planteamientos médicos, políticos y sociales.
  • El profundo amor por sus semejantes y por el progreso moral y espiritual de la humanidad que destilan sus biografías.

En todo caso, espero haber aportado mi granito de arena para despertar el interés y el conocimiento en los lectores del blog y en mis compañeros de profesión. Espero, asimismo, vuestros comentarios.

Todas ellas son bien merecedoras de un homenaje por parte de la comunidad médica en general y, especialmente, por la homeopática. Y uno de los mejores homenajes sería mencionarlas en los programas docentes homeopáticos, cosa que, habitualmente, no sucede. Pocos médicos homeópatas conocen de su existencia o de su importante aportación y significado para la homeopatía.

La homeopatía tiene muchos tesoros, algunos aún medio escondidos u olvidados.

Este, sin duda, es uno de ellos. 

Bibliografía

Sobre el Autor

Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga
Dr. Gonzalo Fernández-Quiroga

Tal como decía Holden, “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia…”

Bueno, pues nací en un pequeño pueblo de montaña donde por la noche se contaban historias. Las mujeres que venían a casa con sus candiles, se sentaban, hilaban y contaban. Todas aquellas largas noches nevadas de invierno escuchando historias. Historias de todo tipo, de miedo, de muerte, de espíritus, de risa, amor, de desamor. Historias.

Después estudié y me licencié en Medicina por  la Universidad de Barcelona (UB). Hice el postgrado en Homeopatía por la UB-Academia Médico Homeopática de Barcelona (AMHB). He sido Director del Máster de Medicina Homeopática de la UB (2011-2016) y de la propia AMHB. Me encanta la docencia y ahora sigo de profesor de homeopatía en la AMHB y el CEDH. También cursé el Máster en Terapia Breve Estratégica, en su primera promoción, con el equipo de G. Nardone en el Institut Gestalt de Barcelona (2000-2002) que ha influido mucho en mi formación.

He incorporado, pues, la Homeopatía y la Terapia Breve a mi consulta médica para así abordar las historias de los pacientes en todas sus dimensiones: física, emocional, comunicacional y también, de algún modo, espiritual.

Porque, más de allá de todo, sigo escuchando historias. Historias extrañas, dramáticas, desesperanzadas, vitales. Intento curarlas o aliviarlas con la ciencia y el arte médicos. Cambiar esas narrativas, esos patrones, físicos y emocionales, que nos aprisionan. Y para ello, primero, busco comprender la historia verdadera. La historia verdadera de cada uno de nosotros.

Me apasiona la literatura, la poesía, el cine, la comunicación... La naturaleza. La belleza de todas las cosas. El humor. La vida, en una palabra.

Como médico, y como científico, aún creo en la antigua magia que tienen las palabras.

Ordet.

13 Comentarios

Comentar
  • ¡Que post tan necesario! Reconozco que no conocía la historia de estas (como de otras tantas) mujeres.

    Un abrazo muy fuerte y muchas gracias por toda esa sensiblidad y cariño que destila tu vídeo-post.

    • ¡Muchas gracias, amigo Guillermo! Yo también creo que sí, que era necesario. Y que, además del merecido homenaje para todas ellas, todos ganamos con este conocimiento.
      Un fuerte abrazo!

  • Muy interesante, Gonzalo! En efecto, mujeres dignas de homenaje por sus valores, su valentía y su trabajo admirables.
    Habría en su momento quien se empeñaría en asociar homeopatía y rebeldía, por ejemplo; en lugar de ver que no es la primera causa de la segunda, sino que ambas provienen de un lugar previo, el de la curiosidad, la capacidad de pensar diferente y el coraje.

    Por cierto, aclarar para el que le surja la duda como a mi, que Florence Nightingale Ward (1860–1919) no es Florence Nightingale (1820 -1910), precursora de la enfermería profesional contemporánea y mujer digna de compartir espacio en este artículo si hubiera conocido la homeopatía (¡qué gran homeópata hubiera sido!).

    • Hola Gualberto!
      sobre las dos Florence, haces muy bien en mencionarlo porque a mi también me pasó.
      En el comentario a Jesús comento, también esa, nada rara, confusión.
      Pero seguro que te alegrará saber, también, lo que escribo ahí. Y es que Florence, la gran enfermera, tuvo contacto con la homeopatía, tanto como paciente como tantas de sus ideas tan próximas al pensamiento homeopático.
      Mira aquí, por ejemplo, https://www.sueyounghistories.com/2007-11-22-florence-nightingale-and-homeopathy/

      Sobre lo de la «rebeldía» y homeopatía también coincido contigo en que ambas cosas, vienen de otro lugar, al mismo tiempo, y es lo que caracteriza al pensamiento científico (perdón, lo que lo caracterizaba): la duda constante, la curiosidad, la argumentación y, a veces, la valentía para disentir.
      Digo caracterizaba porque, como bien sabemos los homeópatas, la ciencia se ha convertido (o la quieren convertir) en una suerte de nueva religión y cualquier duda. aunque razonada y razonable, es tachada de hereje. No solo se ha visto estos años pasados con la homeopatía y las terapias no convencionales, sino que sigue pasando con la pandemia y derivadas.
      En otros antiguos posts, hablaba yo que no era cuestión ya de Homeopatía sino de libertad
      https://www.hablandodehomeopatia.com/por-que-articulos-como-este-sobre-homeopatia-no-se-publican/
      https://www.hablandodehomeopatia.com/la-homeopatia-la-libertad-medicos-pacientes/
      Hoy eso, no solo para la homeopatía, como digo, es más válido que nunca.
      Un fuerte abrazo!

  • Interesante artículo.
    Opino que el feminismo no es un camino correcto al igual que el machismo tampoco lo es. Para mi son conceptos ideológicos de manipulación social.
    Deseo que algún día veamos la grandeza de lo que somos, masculino y femenino en cada uno de nosotros y honremos nuestra verdadera naturaleza.
    Me encanta leeros. Gracias por vuestra dedicación. Gracias a la homeopatía.

    • Hola Marifran,
      en otro comentario, más abajo, hago alusión a lo de «feminismo» y, en mi post anterior, también sobre mujer y homeopatía, cito a Jung y lo que él entiende por ánima y ánimus, los dos aspectos masculino y femenino dentro de cada uno de los seres humanos. A eso me refiero.
      Lo cual no quita para que, en mi opinión, los derechos que estas mujeres defendían son de todos, hombres y mujeres.
      Gracias por seguirnos
      Un cordial saludo!

  • ¡Madremía, Gonzalo! No sé cómo agradecer esta maravilla de post. Esta explosión de sabiduría nutriente. No tengo palabras disponibles que puedan contener ni describir lo que siento tras leer y degustar este banquetazo de conciencia, de grandeza de alma y de luz. De amor responsable por la humanidad. Creo que sólo la cucharilla de los versos puede remover un poco la miel en el fondo de la de la gratitud

    Sopla el viento de la vida
    para iluminar la historia,
    vibra la sabiduría
    recogiendo la memoria
    y diseñando el camino

    El espíritu se expande
    y regenera la vida
    en cada paso que damos
    en cada puerta que abrimos
    cuando la palabra sana
    y los gránulos enseñan
    y las gotas resucitan
    mientras la luz alimenta.

    Las manos cuidan y sanan
    y la gracia nos invita
    a sembrar en armonía
    cosechas que den más fuerza
    a quienes la necesitan,
    a quien quiera recogerla
    para después compartirla…

    Bendto seas, Gonzalo, hermano, amigo y maestro.
    Un gran abrazo

  • He leído la historia de algunas de las mujeres que menciona en su artículo y es bien interesante, o al menos a mí me lo parece, y más que en aquel entonces muchas de las homeópatas eran feministas. Hoy en día es irónico que algunas feministas influidas por el movimiento pseudoescéptico rechacen la homeopatía desconociendo que el legado de aquellas y suelen reducirlo a una homeópata conservadora llamada Chinda Brandolino que ni siquiera representa la visión del resto de las homeópatas. Y más dantesco es que en Reino Unido existe un lobby anti homeopatía llamado «Nightingale Collaboration» en referencia a Florece Nightingale. Cuento una anécdota, hace unos años en un debate en un foro debatí con el representante de aquel lobby, un tal Alan Henness, cuando le comenté la ironía de poner como nombre de su organización anti homeopatía el de una médica homeópata, me respondió con tono burlón que «eso no era cierto». Total, cuando le pregunté que cómo lo sabía, me dijo que no era cierto porque «Wikipedia no lo menciona». Desde ese momento decidí no debatir más con él ya que ni siquiera se había molestado en leer libros como el del doctor Johnathan Davidson.
    Puedo asegurar con mucha certeza que la mayoría de los pseudoescépticos en todo el espectro político, religioso o activistas ignoran mucho de la historia de la homeopatía. Mucho de ello se debe por desgracia a personajes como Mario Bunge, Javier Armentia, Mauricio Schwarz o José Miguel Mulet que por años difundieron la idea de que la homeopatía «no cambia». Por suerte, la moderna historiografría está viniendo a demostrar que la visión de los pseudoescépticos sobre la historia de la homeopatía es sesgada.

    • Hola Jesús,
      no me voy a detener en el sentido que le damos a la palabra «feminista» pero sí que es muy claro para mi que todas estas mujeres de las que hablo participaron muy activamente en reivindicar derechos en defensa de las mujeres, pero no solo eso, sino del progreso de la medicina y la sociedad en general.
      Sobre lo que me cuentas de los pseudoescépticos ingleses, quizá es que ellos se refieran a la gran precursora de la enfermería Florence Nightingale (1820-1910) y no a la médica homeópata americana Florence Nightingale Ward (1860-1919). El comentario, más arriba, de Gualberto también comenta esa posible confusión.
      Sin embargo, hay que decir que la enfermera Florence no fue homeópata pero sí fue tratada con homeopatía, la recomendaba y sus ideas sobre la enfermería holística son, desde luego, muy cercanas a las de la homeopatía.
      Por otro lado, yo también creo que la homeopatía ha cambiado, por supuesto, y sigue cambiando (afortunadamente).
      Felicitaciones y ánimo con los debates! Los que hemos participado en ellos sabemos que vale la pena a pesar de la cierta indolencia de algunos de nuestros colegas.
      Un afectuoso saludo!

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