Respuestas a 8 dudas frecuentes de los críticos de la homeopatía

En referencia al comentario de Manolo, recibido en el artículo “Homeopatía: son medicamentos y están legalmente autorizados“, he querido aprovechar la ocasión para dar respuestas a 8 dudas frecuentes de los críticos de la homeopatía:

Antes que nada, gracias Manolo por tomarte las molestias de escribir un comentario tan exhaustivo y darnos la oportunidad de responder cada una de estas dudas, que con frecuencia expresan algunos detractores de la homeopatía y que resultan a todos de gran interés.

En primer lugar, gracias por actualizar la información sobre la situación del registro de algunas de las diluciones de Lycopodium del laboratorio DHU que aún estaban vigentes. En cambio, debo volver a explicar que los medicamentos homeopáticos están autorizados en España de varias maneras:

  1. Registro por una vía centralizada europea, como fueron estos medicamentos a base de Lycopodium
  2. Nuevo registro nacional por la vía simplificada sin indicación
  3. Nuevo registro nacional por la vía de reconocimiento de indicación terapéutica
  4. Autorización de comercialización a través de la disposición del Real Decreto 2208 de 1994 y posterior RD 1345 de 2007, pendientes de evaluación y registro conforme a la Orden Ministerial aún pendiente de aprobación por el ministerio. Es esta la manera en la que la mayoría de homeopáticos están autorizados en España, y tal como explico en el post no aparecen en la base de datos de la AEMPS (CIMA) porque no tienen número de registro. En cambio, lo tienen en los países de nuestro entorno y España debería resolver este retraso.

Respecto a la personalización del tratamiento homeopático, éste PUEDE ser personalizado, pero no siempre es necesario. Prueba de ello es que en las farmacias encontramos medicamentos a base de Árnica para los golpes, o jarabes con fórmulas compuestas para la tos. Sin embargo, cuando esta opción falla, cuando tenemos problemas sin una solución estándar, o cuando se trata de un problema crónico, obtendremos mejores respuestas terapéuticas a través de la personalización.

“Personalización” es escoger un medicamento que puede ser útil para diferentes problemas del mismo paciente y que encajan con un perfil, pero no hay tantos medicamentos (o perfiles) como pacientes, eso sería una locura.

La elección de la dilución y la pauta depende de reglas establecidas y varía según la intensidad de los síntomas y la manera en la que el paciente encaja con el perfil. Por ello los laboratorios elaboran medicamentos en grandes cantidades ya que cada paciente necesitará, en cualquier caso, una caja con un número de dosis disponible.

Los medicamentos homeopáticos precisan demostrar su inocuidad para poder acceder al registro simplificado. Es normal que si un medicamento no presenta problemas de seguridad, se pueda acelerar su aprobación; con otros tipos de medicamentos, desde vacunas a quimioterápicos, también hay mecanismos de autorización acelerada por diferentes motivos. Por lo demás, los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su utilidad, para lo cual deben presentar documentación adaptada a su naturaleza, mucho más exhaustiva cuando el registro no es simplificado sino que reclama una indicación terapéutica (que eventualmente le permitiría, por ejemplo, hacer publicidad).

Además, debo aclarar que los controles y análisis son muy diferentes de los productos alimentarios, y siguen los mismos requerimientos que el resto de medicamentos, bajo el control de las agencias de medicamentos de los países en los cuales se distribuyen. Las materias primas y productos intermedios pasan por controles de laboratorio para comprobar que la concentración de sus principios activos no está por encima ni por debajo de los límites establecidos para cada producto según las farmacopeas oficialmente reconocidas.

En relación al ejemplo del cianuro que expones,

Lo similar no siempre cura lo similar; lo correcto es que con frecuencia las sustancias que resultan tóxicas en altas dosis, en dosis bajas pueden estimular reacciones de adaptación que ayudan al organismo a recuperar su equilibrio (homeostasis). Es un fenómeno estudiado por la farmacología paradójica y  la hormesis, y se conoce perfectamente en la farmacología convencional incluyendo los molestos efectos rebote. Explicaciones más extensas pueden encontrarse en esta publicación. Tan sólo hablando de fármacos convencionales, podemos encontrar que la metformina es oxidativa pero tiene un efecto final antioxidante, un ejemplo entre muchos.

Sobre las sucusiones o agitaciones que señalas, están realizadas de una manera específica.  Son cruciales en la fabricación de principios activos homeopáticos y deben realizarse de una manera determinada que no incluye textos religiosos y no tiene nada que ver con ello. Cuando el proceso se hacía de manera manual, se sugería que se usaran “golpes enérgicos a una superficie elástica”, y un libro encuadernado en cuero pudo ser una buena opción artesanal en la época. Tratar de darle un significado religioso a través de piruetas dialécticas es inapropiado y a veces malintencionado, le ruego que no se haga eco de ello.

Hoy en día, de todos modos, se usan aparatos cuya calibración se revisa periódicamente y se supervisa en las inspecciones periódicas que realizan las autoridades sanitaras. Y, de hecho, los estudios sí demuestran diferencias entre dinamizar y no hacerlo. Si no las hubiera, sería ridículo seriar las diluciones con la carga de trabajo que ello conlleva (y el consiguiente incremento de los costes de fabricación y del precio final).

Acerca de proponer que a una persona se le suministre un anestésico o un anticonceptivo homeopático, es tan improcedente como pedir un antibiótico o un antiinflamatorio que sea anestésico o anticonceptivo. Además, como se ha explicado, la homeopatía pone en marcha reacciones de reparación, y esos son ejemplos de todo lo contrario porque en situaciones como éstas nos interesa anular la capacidad del organismo para hacer su función. Sí que propondría ciertos tratamientos homeopáticos para los problemas derivados del uso de estos medicamentos convencionales, de forma que se acelere la recuperación de las funciones inhibidas.

No es muy científico preguntar por el mecanismo de acción de “la homeopatía”, como no lo sería preguntar por el de los “antibióticos”, ya que cada uno tiene el suyo. Ciertamente, se conoce el mecanismo de acción de numerosos medicamentos homeopáticos en determinadas indicaciones. Por otro lado, quisiera corregir su impresión de que sólo se comercializan medicamentos con mecanismos de acción conocido: son muchos los medicamentos para los que no se conoce, empezando por el popular paracetamol y siguiendo por el metrotexato (en artritis reumatoide) o la azatioprina, por poner un par de ejemplos más conocidos.

Además, y aunque no tiene que ver con los mecanismos de acción descritos, la estructura del agua puede modificarse de forma estable si persisten cantidades residuales de las sustancias de partida, como es el caso dado que la presencia de nanopartículas ya se ha demostrado abundantemente. Los experimentos que demuestran una estructura físico-química específica se han realizado tanto con diluciones como con gránulos impregnados (proyecto DYNHOM, con Cuprum y Gelsemium). Es evidente que un agua que ha perdido dichas partículas y estructuras (por ejemplo tras evaporarse) no puede retener modificaciones previas (“memoria” como usted dice). Los fenómenos cuánticos, a mi entender no se conocen lo suficiente como para poder justificar con ellos la acción de la homeopatía, aunque creo probable que en un futuro nos ayuden a entender no sólo la homeopatía, sino otros muchos fenómenos de la farmacología y de la biomedicina que aún no acertamos a explicar.

Es decir, que:

  • la homeopatía actúa sobre los mecanismos de regulación del organismo
  • se conoce el mecanismo de acción de algunos medicamentos homeopáticos
  • los medicamentos están debidamente autorizados
  • debido a su autorización se dispensan en las farmacias (y sólo en farmacias)
  • sus principios se explican por modelos farmacológicos que aplican tanto a sustancias convencionales como homeopáticas (curvas dosis-respuesta en “U” o en “J”, liberación de nanopartículas sobre las que se forman clatratos y otras metaestructuras)
  • su eficacia se demuestra en ensayos clínicos
  • aún más importante, demuestra efectividad y utilidad en condiciones reales de aplicación
  • responde a las expectativas y valores de muchos pacientes y profesionales cuya libertad de elección debe respetarse (y ejercerse con una información suficiente y sin que suponga pérdidas de oportunidad terapéutica).

En fin, una gran oportunidad.

Sobre el Autor

Dr. Gualberto Díaz
Dr. Gualberto Díaz

Médico y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, más tarde me titulé como Especialista Universitario en homeopatía clínica y tanto me atrajo su ejercicio (y sus resultados) que ahora soy profesor de homeopatía y formador-de-formadores en la academia internacional CEDH.

¿Qué me atrajo tanto? Descubrí que conociendo bien a los pacientes y sus problemas, y abriendo el abanico de posibilidades terapéuticas, podemos hacer más por cada uno de ellos. La homeopatía permite sacar el máximo partido a esta forma de trabajar, actualmente desde un centro médico de especialidades en Madrid.

Mi experiencia en investigación se remonta a la Unidad de Investigación de Álava, y pasé a dedicarme a ella profesionalmente en la empresa de servicios médicos Softmed, en el Laboratorio Servier y luego en el Departamento Medico de Laboratorios BOIRON. Ahora impulso los esfuerzos de investigación y divulgación de varias sociedades científicas alrededor de la Homeopatía y la Medicina Integrativa. Desde mi experiencia clínica y de investigación, procuro difundir una visión científica e integradora de la Homeopatía, tanto de sus bases elementales como de su aplicación en la consulta.

En este blog, espero aportar las notas de actualidad sobre investigación de una forma accesible y, cuando pueda, divertida o sorprendente.

10 Comentarios

Comentar
  • Excelente Gualberto. Creo que aclarará muchas dudas a quienes quieran conocer.
    Espero que Manolo se lo lea. Le ayudaría mucho, estoy seguro.

    Un abrazo.

    • La verdad es que lleva tiempo construir cada respuesta, ojalá tuvieran más repercusión.

      Hemos redactado algunos otros documentos técnicos de respuesta punto por punto a diferentes instituciones que han publicado sus opiniones basadas en información que a nuestro juicio es sesgada. Hasta ahora nos habían parecido demasiado técnicos, pero quizás merezca la pena darles difusión también a través de este blog, si artículos como este realmente gustan!

      Gracias, un saludo

      • A mi me parece que no son demasiado tecnicos , lo que si me parece es que los ataques son muy de parvulario o sin sentido , porque si , sin causa ni razon, aunque todos sabemos la causa y razon.
        A mi me recuerdan a la tierra es plana o redonda je,je…,por eso me parece muy interesante su difusion, como bien has dicho.
        Animo y adelante.

        • En la sección de “comunicados oficiales” (a la derecha de la página, o debajo desde el smartphone) ya están subidos los documentos técnicos de los que hablaba en mi respuesta.
          Espero que sean de utilidad porque contienen numerosas respuestas adicionales a las típicas críticas que ofrecen información parcial o incompleta o interpretada de forma sesgada y parcial.

          Muchas gracias por animarnos a compartirlos, un fuerte abrazo y Felices Fiestas! 🙂

          Gualberto

    • Con sinceridad te agradezco que le des difusión.
      Hace falta porque algunos se esfuerzan en seguir difundiendo las dudas, incluso cuando ya se les ha dado respuesta!
      Eso, incluso cuando las respuestas están avaladas por leyes, por estudios cientficos, etc.

      Gracias por tu confianza en el blog y en la homeopatía, es lo más importante de todo.

      Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

® Hablando de Homeopatía 2014