Homeopatía y naturaleza humana

“para los médicos de Tracia no debe emprenderse la cura del cuerpo sin el alma…. si muchas enfermedades se resisten a los esfuerzos de los médicos helenos, procede de que desconocen el todo, del que por el contrario debe tenerse el mayor cuidado, porque yendo mal el todo, es imposible que la parte vaya bien”

Dra. Eulalia Torrelles, estimada colega, me vas a permitir que empiece este nuevo post con esta cita de Platón de ese precioso texto con el que nos regalaste y que hace algún tiempo publicamos en nuestro blog, que ya es un poco también tuyo.

Una de las acepciones que se pueden aplicar a la palabra terapéutica es la de tratamiento que se emplea para la curación de un trastorno o una enfermedad, y en este sentido la homeopatía y sus medicamentos pueden considerarse, con todo derecho, una terapéutica. Fue por esta razón por la que comencé a aprender y a formarme en esta disciplina médica; quería ser mejor médico de lo que era y poder ofrecer a mis pacientes otros medicamentos que, me habían dicho, eran asombrosamente eficaces y muy seguros. Pero de lo que me di cuenta según profundizaba en su estudio fue que, además de en mejor médico, uno también se podía convertir en mejor persona de la mano de este saber.

Cuando estás delante de un paciente y lo miras con los ojos de la Homeopatía te haces siempre dos preguntas, o eso es al menos lo que me pasa a mí: ¿quién es? y ¿dónde está?

Dónde está tiene que ver con la enfermedad que está sufriendo y con la manera particular en la que se está manifestando. Pero no solo con eso, sino con todo su momento vital en ese instante en el que lo tenemos a nuestro lado. La enfermedad se manifiesta en el cuerpo y en el alma, nos cambia, nos transforma y nos impulsa a adaptarnos a ella. Somos su causa y nos convertimos en su consecuencia.

Entender, al menos intentarlo, cómo la enfermedad nos transforma, qué responsabilidad tenemos en ella, con qué recursos contamos para superarla, hacia dónde nos lleva, qué sentido le damos cada uno de nosotros, tiene que ser parte del diagnóstico.

La frase “Javier, te hemos hecho todas las pruebas y tienes… ”, está bien, pero es muy poco. La Homeopatía no se conforma con eso porque sabe de la complejidad de la naturaleza humana. No se entiende que se vaya a poner el mejor tratamiento para el paciente si no se contempla en toda su dimensión.

Y esto para mí es maravilloso, entender que la forma de manifestar la gripe, la alergia, el dolor de su rodilla…es fundamental a la hora de elegir los medicamentos homeopáticos que mejorarán a mi paciente.

Todo esto me cautivó desde el principio como médico que quería ayudar más y mejor a mis pacientes  pero no fue lo que más me impactó de la Homeopatía. Lo que más profundamente me tocó tuvo que ver con la primera de las preguntas:

¿Quién es esa persona que tenemos junto a nosotros?

Quién es significa entrar a descubrir la naturaleza del ser humano, su dimensión física, emocional, mental y espiritual, de esa persona que tenemos frente a nosotros. Ya le hemos preguntado a nuestro paciente cómo está, qué le pasa, ahora necesitamos saber en qué terreno está creciendo su enfermedad.

Intentar comprender la globalidad de algo separándolo en sus partes siempre tiene algo de engañoso por eso es fundamental entender que la constitución física de una persona, el funcionamiento de su fisiología y su mundo mental, emocional y de comportamiento son planos de una única realidad que se relacionan y modulan mutua y constantemente.

La estructura física de una persona es lo primero que se nos muestra. Su cuerpo, alto y delgado con extremidades largas y movimientos elegantes o ancho y brevilíneo con manos pequeñas y anchos dedos. La piel, clara o rubicunda. La cara, ancha y redonda o afilada. Las curvas de su columna, equilibradas o disarmónicas. Sus piernas, fibrosas y secas o infiltradas y celulíticas. Todo lo valoramos y lo vamos registrando en nuestra historia clínica.

A veces suelo decir a mis pacientes que somos como los coches, venimos con un equipamiento de serie y en ese equipamiento hay puntos fuertes y puntos más débiles. Hay coches de alta gama con todos los extras posibles y otros modelos mucho más básicos, de la misma forma que hay personas con una fisiología extraordinaria y otras con funciones orgánicas más débiles por naturaleza. Así tendremos quien lo digiere todo frente a quien tiene que cuidar muchísimo su dieta para no tener molestias digestivas o personas con unas condiciones físicas extraordinarias para el deporte mientras que otras no alcanzarán esos niveles deportivos ni con todo el entrenamiento del mundo.  Observar que enfermedades hemos sufrido y cuales tendemos a sufrir nos hablará de nuestro equipamiento de serie, de nuestros puntos fuertes y de los más débiles. Todo esto también lo contemplamos y lo anotamos en nuestra historia.

Yo creo que todos los seres humanos, sencillamente, buscamos la felicidad, lo único que nos diferencia es el camino que elegimos para intentar llegar a ella. Y esto es mucho decir porque hay caminos tan diametralmente diferentes, tan opuestos incluso, que resulta muy difícil comprender qué mueve a las personas a hacer lo que hacen y a vivir como viven.

Creo también que todos vivimos como podemos y que sufrimos y hacemos sufrir porque aun no hemos comprendido e interiorizado el sentido de la vida y el secreto de la felicidad que, a mí me parece, tiene que ver básicamente con la capacidad de amar de cada uno. Y lo digo porque lo que yo veo es que las personas que más aman menos sufren y menos hacen sufrir, y eso personalmente es lo que más se acerca a la felicidad, a la paz, a la armonía.

Así que cuando yo comencé a estudiar Homeopatía y mis compañeros-profesores-maestros me empezaron a enseñar como medicamentos como LYCOPODIUM se relacionaba con personas que se pueden llegar a mostrarse orgullosas, prepotentes y despóticas solo para ocultar su miedo y su desvalorización o como otros, como NATRUM MURIATICUM , escondían un corazón hiperensible y herido bajo una coraza de reserva y distancia, empecé a entender que cuando comprendes desde dónde sufre cada persona uno juzga menos y empatiza más.

LACHESIS tiene miedo a la soledad, al abandono, y se agarra con uñas y dientes a quienes cree amar hasta llegar incluso a subyugarlos y asfixiarlos.

ARSENICUM ALBUM puede llegar a sentirse como “una oveja entre lobos”. Para él el mundo es un lugar hostil e inseguro y la única manera que se le ocurre para sobrevivir en este infierno es intentar controlarlo todo. El control, el orden, la meticulosidad hasta el fastidio es su intento de sentir algo de seguridad en esta vida abocada a una muerte que le aterra.

NUX VOMICA cree que el sentido de la vida es la acción y la consecución de objetivos. Pragmático, materialista e impulsivo hasta el extremo, nunca tiene bastante e intentará por todos los medios ir hasta el límite de sus capacidades sacrificando su salud y su vida (y la de los demás) si hace falta.

PLATINA, decepcionada de los demás y AURUM decepcionado de sí mismo, CÁLCAREA CARBÓNICA con sus miedos y su rigidez, SEPIA aplastada por la carga del deber sobre sus espaldas, PHOSPHORUS soñando una vida y un mundo ideal que no encuentra, ARGENTUM NITRICUM proyectándose todo el tiempo en el futuro porque no sabe cómo vivir el presente y así cada forma de sufrir encuentra un lugar de comprensión a los ojos de la Homeopatía.

Me pasó que cuanto más comprendía desde dónde actuaban, vivían, sufrían y hacían sufrir mis pacientes más comprendía también la propia naturaleza de mi ser y de mi dolor. Y entender que uno no sufre ni hace sufrir por capricho sino por ignorancia, por carencia, por falta, me hizo sentir una compasión que me acercaba a las personas y a mí mismo de una manera mucho más serena y cálida.

La Homeopatía para mí no es solo una terapéutica, es una forma de vincularte a la vida, es comprender que somos seres complejos transitando un camino complejo con un objetivo común a todos: alcanzar la felicidad, la paz y la armonía. Y en ese intento nos equivocamos, elegimos mal, hacemos y nos hacen daño, enfermamos, nos curamos y volvemos a enfermar…hasta que en algún momento y gracias a todas esas experiencias comenzamos a entender cosas como que todo lo que das te es devuelto.

Y al final la Homeopatía me hizo volver a los quince años cuando escuchaba, escuchaba y volvía a escuchar a los Beatles. Ellos ya lo decían: All you need is Love.

Hahnemann y Lennon & McCartney, con este trío no contabais, ¿verdad?

Y como también dicen al final de su tema The end:

 And in the end the love you take is equal to the love you make.

 

Sobre el Autor

Dr. Guillermo Basauri
Dr. Guillermo Basauri

Soy Guillermo Basauri, médico formado en Homeopatía y Osteopatía. Ejerzo la medicina desde el año 92, actualmente en Getxo (Bizkaia), y siempre me han interesado las terapéuticas que estimularan los propios recursos del organismo, que son extraordinarios, para llevarlo de nuevo a la salud.

Además, dirijo un espacio sobre salud y Homeopatía todos los domingos por la mañana en Radio Popular de Bilbao-Herri Irratia y soy profesor del CEDH. Y ambas cosas me apasionan.

Y, eso sí, en mi tiempo libre lo que más me gusta es ir con mi mujer a la montaña. Me ayuda a no olvidar que vivimos en un planeta de una belleza que emociona.

14 Comentarios

Comentar
  • Guillermo me gusto tu simplicidad, que no simple, escuchándote cuando hablabas de comunicación, Y cuando te leo, me gusta porque trasmites desde el corazón, con una actitud y un lenguaje lleno de naturalidad.
    Tu escrito me resulta cercano, original y divertido
    un abrazo

  • Es tan sencillo tu lenguaje y tan verdadero que me parece imposible que alguien pueda encontrar doblez.
    La homeopatía una EMOCION tan intensa como cada vez que bailo twist and shout o escucho the long and winding road…….
    ¡ Los Beatles y Mozart !

    y a vivir……….

    • ¡¡¡ Sí !!! Llenar la vida de amor, de luz, de emoción. Cuanto nos queda por aprender y mientras lo hacemos…pues a vivir.
      Y si es con los Beatles y Mozart, muuuuucho mejor.

      Abrazos.

  • Francamente excelente. Gracias por recordarme quien soy y que hago aquí. Gracias por avivar mi anhelo de ser mejor médico. Gracias a la Homeopatia

    • Gracias a ti Juan Carlos por formar parte de esa marea de energía que nos empuja a encontrarnos con nosotros mismos y con los demás. Gracias.

  • Magnífico texto del Dr. Basauri. La homeopatía ha transformado nuestras vidas y hemos ayudado a muchos de nuestros pacientes a ser más libres y felices. Precisamente por eso nos atacan tanto por parte de las instituciones sanitarias. La homeopatía no cura a todos los enfermos, pero es un extraordinario método terapéutico para ayudar al ser humano enfermo.

    • Que bueno Ricardo: La Homeopatía no cura a todos pero ayuda al ser humano enfermo.
      Y a qué más puede aspirar un médico que a ayudar sin hacer daño. Por eso seguiremos usando la Homeopatía. Bueno, por eso y por mucho más.

      Gracias por tu comentario de todo corazón. Un saludo.

  • Es un placer leerte, ejercer como medico homeópata a mi me a permitido realizar una terapéutica medica mas humana y gratifican.

    me permites compartir con mis amigos en Facebook?. Gracias, espero tu respuesta.

    • Mº Esther, por supuesto que puedes compartir. Todo un honor.

      Te mando un saludo muy afectuoso y seguimos trabajando. Seguimos cuidando de nuestros pacientes, de nuestros hermanos.

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